Escena 6-B
Interpretación (continuación): Los hermanos Castigliane representan una parte de la personalidad de Diane devenida hacia el pragmatismo, aunque no tan extrema como la del sr. Roque. Es un pragmatismo activo, no basado en la resignación. En cierto modo los hermanos Castigliane están buscando el bien de Diane, pero el de la Diane resabiada por toda la (mala) experiencia en Hollywood. Los hermanos Castigliane buscan (y encuentran) la sustituta idónea de la nociva Camilla que tanto daño ha causado a Diane. Y esta es "Camilla Rhodes", la que luego veremos es la nueva novia de Camilla, en contraposición a la inocente Betty que se acaba de presentar en la fantasía y que ellos consideran demasiado blanda para ser la "actriz principal": Diane necesita una "trepa", una mujer que sepa jugar sus cartas, alguien como por ejemplo la Ann Baxter de "Eva al desnudo". Y por eso la escogida es quien luego resulta ser la nueva querida de Camilla.
En la mente de Diane esta proyección amenazadora toma la forma de unos gangsters que no pueden ser más tópicos por hiperbólicos. Dado que Diane monta la película de su vida como una revisión oscura del "Mago de Oz" (el otro lado del espejo) los hermanos Castigliane corresponden a la figura del León, y esto queda claro con su actitud, las miradas fijas en la presa (Adam) y ciertos tics como la exagerada sacada de lengua de Luigi tras probar el café, su curiosa limpieza de chaqueta posterior (como un felino acicalándose) y el rugido de Vincenzo al oír como Adam persiste en su negativa que, por cierto, es una recreación del momento de la cena en la casa de Adam cuando Diane coge su taza de café (decorada con un SOS) y ve a Luigi mirándola lascivamente desde la mesa de enfrente. Ese SOS es tanto "same old story" (la misma historia de siempre, es decir, tragar) como un grito de ayuda ante lo que está viviendo y lo que teme por venir (el "¡Ayudadme!" de Vincenzo)
Analicemos ahora a los otros cuatro personajes de la escena que actúan como meros figurantes.
Robert Smith (el representante de Adam) es presentado como un hombre razonable, contemporizador, que está del lado de Adam pero que conoce las reglas del juego y cuales no se pueden traspasar. Al principio Adam parece extrañado ante lo que le está pidiendo, "una mente abierta", y le recuerdan que estuvo de acuerdo con aceptar sugerencias para la sustitución de la actriz principal. Adam parece ceder con su silencio pues no se levanta de la mesa y, enfurruñado, se queda a escuchar. En la vida real de Diane, Robert Smith pudo ser su primer representante, el que estuvo con ella hasta su encuentro con Camilla y los nuevos "atajos y senderos secretos". Creo que Robert Smith fue el contacto que la tía Ruth le dejó a Diane pero la cosa ni salió ni progresó como ella esperaba, así que cuando conoció a Camilla lo dejó a un lado. Recordemos que Adam, en este momento de la fantasía, es exactamente como Diane cuando llegó a Hollywood, es decir, alguien que cree y lucha por el talento como la base de todo. Y al final de la reunión Adam se marcha después de mirar decepcionado a Robert Smith, a quien creía un tipo igual de íntegro que él, lo cual es una subversión de lo ocurrido en la realidad: fue Diane quien escudándose en "una mente abierta" dejó a mr. Smith por Camilla.
Ray Hott (curioso apellido) aparentemente es el director de la compañía "Ryan Entertaiment" (Ryan-Diane) y nos es presentado como un tipo ya de retirada pues a su lado vemos al joven mr. Darby a cargo del teléfono. Es como si estuviera haciendo labores de preceptor. El señor Hott pudo ser uno de los primeros peajes sexuales de Diane, algo que se trasluce por el miedo latente que vemos en él cuando poco después se presentará ante el presidente sr. Roque (proyección más oscura de Diane) para informarle del resultado de la reunión.
En este contexto el joven mr. Darby debió ser para Diane el típico "hijo de" que le prometió el oro y el moro mientras se la follaba a discreción. El modo en el que los hermanos Castigliane le ningunean y el temblor incontrolable ante el café escupido nos revelan lo que Diane pensaba de él.
Y llegamos al curioso camarero. Todo en él llama la atención. Desde su corpulencia, pasando por la chaqueta roja, la coleta recogida y los puños de boxeador de los grandes pesos. ¿En verdad es este lo que se supone debe ser el camarero de los gerifaltes de unos grandes estudios de cine? No. Lo que de verdad parece es un macarra, un gorila de puerta de club. Y esto es lo que fue en la vida de Diane, alguien que la amedrentaba de una o de otra manera. Y de ahí que lo presente en su fantasía como un ridículo servil ante el no menos capullo señor Darby y un acojonado supremo frente a Luigi Castigliane.
Diane aprovecha la fantasía para ajustar cuentas.
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