Escena 16-B
Escena 16-B
Escena 16-A
Descripción: Toma exterior del apartamento de tía Ruth. Oímos la fuente del patio y unos pasos en dirección a la puerta mientras la cámara avanza. Claramente estamos adoptando la posición del visitante.
Dentro del apartamento vemos las manos de Betty y Rita deslizándose sobre un mapa de Los Ángeles.
- Es por aquí -dice Betty- Sierra Bonita.
Ahora la cámara se eleva y vemos sus rostros. Rita parece preocupada.
Escena 15-E
Color: Debe tenerse muy en cuenta la importancia fundamental del color en la fantasía, imprescindible en el caso de la presentación de los personajes y de manera muy acusada en aquellos cuya aparición se limita a una única escena.
En el caso de Cookie (el casero de Park Hotel) nos encontramos con un hombre de curioso bigote, blanco como la nieve y acabado en punta. Un foco de luz lo ilumina desde arriba enfatizando su importancia, algo que también ocurre con el señor Roque y el Cowboy, todos ellos personajes masculinos. Cualquier hombre sabe que lo último en encanecer de la barba es el bigote. Como luego apreciaremos mejor en la escena del club Silencio la barba de Cookie no es completamente blanca por lo que no tiene sentido un bigote completamente encanecido. Entonces, ¿qué está revelándonos Diane con ese bigote blanco "como la nieve"?
El apodo Cookie (como ya dijimos) es una clara referencia a la cocaína y la forma dinámica del gran bigote blanco provoca una sensación de movimiento hacia arriba, de aspiración o, en este caso, de esnifar. Unamos todo esto a la camiseta blanca con la que Diane viste a Cookie a modo de uniforme más la amenazante, aunque demasiado educada, actitud del casero y obtendremos el significado real de la escena: Cookie era quien pasaba drogas en el Park Hotel y Cookie fue quien se cobró en carne de Diane y Rebekah cuando estás no pudieron pagar sus deudas de alquiler y consumo de cocaína iniciándolas (al menos en el caso de Diane) en el negocio de la prostitución por dinero y no por interés.
En el caso de Adam notamos que sigue llevando su traje manchado de pintura rosa, algo inconcebible en alguien de su nivel que todavía cree conservar toda su fortuna y que aún veremos en la escena posterior con el Cowboy. ¿Por qué un hombre tan atildado como Adam no se cambiaría de ropa? ¿por qué no fue a una tienda? ¿por qué continuar vistiendo así? Porque Adam es Diane y esta nos informa de que las consecuencias del abuso del abuelo y la discusión con la abuela permanecieron con ella durante mucho tiempo. Y así Adam va de una parte a otra de Los Ángeles con su traje manchado de pintura rosa a modo de señal indeleble.
El sofá de la habitación es rojo como la cama de Diane en Sierra Bonita porque representa el comercio de la actividad sexual.
Escena 15-D
Interpretación (continuación): Ahora vemos a Cynthia, quien pronto sabremos es la secretaria de Adam pero...¿pudo Diane conocer a la secretaria personal de Adam? No, claro está, pues las secretarias de los grandes directores no aparecen en los platós de las películas porque allí no tienen nada que hacer, no como en el caso del asistente personal en los rodajes (Hank) a quien veremos tanto en la fantasía como en la realidad. Entonces, ¿quien es Cynthia? Pongamos nuestra atención en su aspecto físico, elemento clave para desentrañar la auténtica personalidad de los personajes femeninos durante la fantasía.
Cynthia luce exactamente el mismo peinado que Betty sólo que en un acusado tono moreno, casi azabache, que no casa tanto con la blanca tonalidad de su tez como con sus ojos claros: Cynthia, con absoluta probabilidad, se tiñe el pelo. ¿Y por qué se tiñe el pelo? para Diane el pelo negro en las mujeres jóvenes del negocio simboliza la responsabilidad y el poder del éxito en sus diferentes parcelas. Todas las jóvenes mujeres exitosas de la fantasía relacionadas con el mundo del cine son morenas: Camilla, Cynthia, Nicki y Carol. Para Diane las rubias en el cine están para lo que están.
Diane adorna a Cynthia con todas las joyas posibles, símbolo del éxito alcanzado. De notar son los anillos dorados en todos sus dedos y el espectacular collar de perlas rojas con medallón que luce en el cuello semejante a un rosario de cuentas. Recordemos que al mismo tiempo estamos viendo a la virgen de Guadalupe en el cuartucho de Adam. Diane conecta ambos símbolos católicos en la escena donde se nos revela el inicio de su caída a los infiernos.
Durante la conversación entre Adam y Cynthia nos queda claro que su relación profesional viene de lejos pues hay mucha confianza en la forma de hablar. Cynthia no se dirige de usted a Adam en ningún momento sino que lo nombra por su nombre de pila y más como una amiga que como una empleada, llegando al extremo de permitirse darle consejos que casi son órdenes (algo inimaginable en la figura de una simple secretaria de "un director que está muy por encima de los demás"), juguetear con él ("más o menos, graciosillo") e incluso llegar a ofrecerle su casa como solución temporal. Evidentemente ninguna de estas tres condiciones son propias de tales roles, por no hablar de la imposibilidad de que una secretaria tenga conocimiento del estado de las cuentas bancarias de su jefazo incluso antes que él. Entonces estamos asistiendo a una conversación tan irreal como la fantasía misma y en su lugar se nos presenta a Adam-Diane hablando con Cynthia-Diane acerca de la desastrosa deriva que, otra vez (y a pesar de la inclusión de Betty), va tomando el recurrente sueño de las tres (tres, como la muerte y resurrección de Cristo) últimas noches de Diane previas al suicidio.
El ofrecimiento final de Cynthia a Adam resulta especialmente doloroso por desesperado una vez conocido el desenlace de la película. Cynthia-Diane le ofrece su casa a Adam-Diane de una manera que nos deja clara su misma desconfianza ante la propuesta pues Cynthia conoce a Adam y sabe que él nunca estaría con una mujer como ella, tal y como luego veremos a Betty alejándose de De Rosa para coger el brazo de Rita: ni Cynthia ni De Rosa estaban al nivel que Diane pretendía. Y esto resulta trágico pues como bien dice Cynthia a modo de despedida: "no sabes lo que te pierdes", es decir, el amor verdadero, el amor sin caretas ni posición de dominio, el amor por lo que tú eres y no por lo que deseas ser, el amor que barrunta tu dolor más íntimo y aún así te quiere, el amor por el amor.
Todos los personajes aparecidos en la fantasía de Diane fueron personas reales en su vida pues no se sueña nada que no se haya visto; eso es algo propio de dioses y nosotros somos simples mortales necesitados de algún patrón.
Diane conoció a Cynthia (una chica no tan guapa como ella) algún tiempo después de llegar a Los Ángeles y esta (como más tarde lo haría Rebekah del Río) se enamoró de Diane pero en este caso su relación no fue más allá de lo casual: Cynthia, simplemente, fue la primera "pichoncita" de Diane.
Tú no eres quien fuiste. Tú eres otro. Tú eres lo que ahora eres. Y tus sueños, por mucho que te empeñes, te lo van a recordar esta noche.
Escena 15-C
Interpretación (continuación): Las paredes de la habitación están aún más desconchadas y sucias que la vista en el exterior. Junto a una de ellas, la de enfrente, vemos un miserable sofá rojo y encima de él un cuadro con la icónica imagen de la virgen de Guadalupe.
Como ya dijimos acerca del significado del cuadro de Beatrice Cenci en el apartamento de tía Ruth ahora volvemos a encontrarnos con otra pintura de una imagen aún mucho más célebre. Aquí debemos preguntarnos qué significado pudo tener en la vida de Diane para que ella la introduzca en su fantasía pues la pintura permanecerá dentro del encuadre incluso cuando el plano se cierre sobre Adam al empezar a hablar por teléfono.
Recapitulemos. Diane llega a Los Ángeles con toda la ilusión del mundo. Los Ángeles es la mega ciudad más hispana de todos los Estados Unidos. A día de hoy la población de origen hispano representa la mitad del total siendo los de procedencia mexicana el grupo más numeroso con muchísima diferencia. Para ellos representa lo que para nosotros pueda representar la virgen del Pilar: es un símbolo nacional. Y entonces, ¿qué hace este icono en la habitación a la que tuvo que mudarse Diane cuando se quedó sin el dinero del testamento de su tía? ¿qué pinta la Patrona de México en la habitación de una joven canadiense? Continuemos recapitulando.
Resulta chocante una habitación tan miserable, más propia de yonkis en las últimas que de una joven que después de todo sólo había cambiado de vivienda por motivos económicos. Pero una cosa es dejar de vivir en un barrio más o menos bien y otra es meterse en las Tres Mil viviendas. No, no es un cambio razonable porque por entonces Diane no estaba ni mucho menos tan perdida. El hecho de que Diane nos presente una habitación así en la fantasía es debido a que, como ya hemos dicho, fue allí, en el Park Hotel, donde se inició en la prostitución y esto es lo que hace que Diane, en su actual estado crítico, represente aquella habitación como un sitio inmundo al igual que por la otra parte idealiza su primer apartamento en recuerdo al estado de ánimo en el que aterrizó en la ciudad de los sueños. Entonces no estamos viendo la habitación real sino lo que su estancia en ella provocó en la vida de Diane.
Pero seguimos sin responder la pregunta acerca del significado de la virgen de Guadalupe. No es ninguna locura elucubrar que, como luego le sucedería con Camilla, en algún momento posterior a su llegada al Park Hotel, Diane buscara una compañera de habitación para compartir los gastos. Pensemos un momento en el plano aéreo previo que nos sitúa la zona donde se encuentra el hotel; no parece que sea una zona especialmente depauperada (algo que sí veremos en su trayecto en taxi al club Silencio) pero esto es algo que cambia al enseñarnos la fachada del hotel por las razones ya expuestas.
Los Ángeles es una ciudad de jóvenes aspirantes a artistas, no sólo relativos a las películas sino también a la música de manera muy principal. Y aquí es donde encaja la figura de una compañera de piso hispana que se dedicaba a cantar. ¿Y qué hispana canta en Mulholland Drive? Rebekah del Río.
Cuando Rebekah del Río aparezca en la película será tras ser presentada por Cookie (el casero del Park Hotel) como La Dama Llorona de Los Ángeles, nombre por el que es conocida una legendaria mujer mexicana que después de ser abandonada por su marido en beneficio de otra mató a sus dos hijos en común a modo de venganza y luego se suicidó. Esta leyenda, este cuento popular acerca de los celos y sus consecuencias para las dos partes implicadas, actúa como detonante final en el sueño de Diane pues sólo cuando oye cantar "Llorando" a Rebekah del Río es que Betty empezará a darse cuenta de que está viviendo en un sueño, que ella no es real y que su final está escrito tanto para ella como para su soñadora.
Diane conoció a Rebekah del Río en el mismo hotel, se hicieron amigas y acabaron juntas y compartiendo piso. Rebekah fue quien llevó consigo la imagen de la virgen de Guadalupe cuya célebre y controvertida aureola veremos representada más tarde en forma del arco de piedra que conduce al tablero de apartamentos en Sierra Bonita con el destacado número 16 de "A. Gonzales", apartamento que durante el laberíntico trayecto de Betty y Rita veremos abandonado con todos los signos de estar deshabitado.
Diane y Rebekah fueron amantes. Diane y Rebekah se marcharon del Park Hotel a Sierra Bonita después de que ambas fueran introducidas en la prostitución por Cookie, su casero y camello que, llegado el momento, se aprovechó de la situación para cobrarse en carne. Pero cuando ambas entraron en la prostitución de pago y consiguieron el dinero suficiente para irse a un lugar mejor lo hicieron en apartamentos separados porque su historia ya no iba a ningún sitio, más que probablemente a causa de la ambiciosa personalidad de Diane, de aquí que nos presente a Rebekah cantando "Llorando" (la versión en español del famoso "Crying" de Roy Orbison) hasta caer muerta. Y entonces fue cuando Diane, durante las audiciones para "The Sylvia North Story" conoció a Camilla, quien acabaría ejerciendo sobre ella la misma influencia que Diane causó en Rebekah.
Cuando Rebekah del Río aparece en escena tras ser presentada por Cookie como la Dama Llorona de Los Ángeles la vemos entrar en el escenario exactamente igual que lo haría una persona drogada. No es normal (y volvemos a tantos "no normales" sucedidos durante la fantasía) una aparición así. Y este puede ser otro de los motivos por los que Diane abandonó a Rebekah, una mujer que la quería pero que, como enseguida vamos a ver, no tenía el suficiente glamour para una chica traumada de "Deep River, Ontario" obsesionada con convertirse en una estrella de cine para que todo el mundo (y no sólo Rebekah) la amara.
Pero en su último sueño Diane no puede olvidarse de Rebekah, la mujer que tanto la quiso, la que ella abandonó y la que le despertará del precavido sueño de amor con su adorada Camilla.
Escena 15-B
Interpretación (continuación): Cookie "cierra la puerta" antes abierta por Adam y pasamos a la habitación...pero antes detengámonos un momento en el umbral.
La puerta es roja y se abre para afuera sin necesidad alguna a cuenta de problemas de espacio. Esto ya de por sí es otra pista acerca de lo que estamos viendo. Una puerta que se abre hacia afuera es una puerta propia de comercios y salidas de emergencias, no de habitaciones de hotel, y si a esto se le añade el color rojo ya entramos en el terreno de la certeza: tras esa puerta roja abierta al exterior fue donde Diane empezó su actividad como prostituta. Y el número de la habitación es el 16 cuyo seis más parece un 9 del revés que otra cosa. Entonces estamos en la primera planta habitación 6(9) ante la puerta roja que se abre hacia afuera. Y como colofón a todo esto señalemos que más adelante, en el tablero con la lista de inquilinos de Sierra Bonita, encontraremos destacado en otro color el nombre de quien vive en el número 16, un nombre hispano (A. Gonzales), con la añadidura del arco de entrada al interior de Sierra Bonita que nos recordará algo que muy pronto veremos en el interior de la habitación.
Que sea Cookie y no Adam quien "cierra la puerta" también debería decirnos algo. No es normal que quien llame a una puerta para un diálogo formal sea quien la cierre ante las narices del inquilino: tú te vas y el de dentro cierra; si eres tú el que cierra la puerta es porque tienes un poder sobre quien está dentro pues a ningún cartero con carta certificada o a ningún repartidor, por ejemplo, se le ocurriría tomarse tal libertad. En Mulholland Drive las puertas juegan un papel importante tanto en sí mismas como por lo que representan, ya sea por su forma o por quienes las abren o cierran. Las puertas de Mulholland Drive constantemente nos retrotraen a una especie de juego por pantallas en las que se nos da acceso a un nuevo escenario con misterios por resolver y miedos latentes. Por ejemplo: la presentación de las dos actrices veteranas de la fantasía (Coco Lanoix y Louise Bonner) se hacen a través de puertas mosquiteras a modo del velo que en el Hollywood clásico solía situarse ante el objetivo para atenuar las arrugas de las actrices, es decir, para disimular su auténtica realidad; Cookie nos es presentado ante una puerta roja y cuando volvamos a verlo será saliendo a través de una cortina roja; Betty y su abuela se despiden en el aeropuerto sólo después de que las hayamos visto salir por la puerta de salidas; Rita es "invitada" a bajarse de la limusina durante el intento de asesinato (en el Piloto se llega a ver que baja el seguro de su puerta) y sólo cuando el otro sicario se baja por su puerta para abrir la de Rita es que se produce el accidente; Rita entra por la puerta abierta del apartamento de tía Ruth sólo cuando se da cuenta de que el taxista está ocupado en llenar el espacio de la gran "puerta" de su auto con las maletas y baúles de una tía Ruth que parece emprender un muy largo viaje, mucho más largo que un simple viaje "a Canadá a rodar una película"; Betty esconderá el bolso de Rita con el dinero y la llave azul tras la puerta del inquietante armario del dormitorio; en el corral del encuentro entre Adam y el Cowboy una luz se encenderá en el momento en el que Adam cruce la imaginaria puerta y se apagará cuando el Cowboy desaparezca por ella ante la estupefacción de Adam; Kenny el matón cruzará la puerta de la casa de Adam avisando de su llegada con el timbrazo, sin esconderse, como lo haría cualquier jugador que ya sabe lo que se va a encontrar pero ahora va con súper poderes; Herb se aterroriza al ver una flecha señalando la entrada por la otra puerta y morirá al no seguir el consejo a pesar de su intuición, algo que Betty y Rita (las nuevas jugadoras de Diane) evitarán la segunda vez que veamos el cartel con la flecha; la puerta número 16 de Sierra Bonita (la resaltada en el tablero de entrada tal que la flecha en el Winkie's) por la que Betty y Rita pasan de largo guarda un apartamento descuidado; de Rosa (la inquilina del apartamento número 12 en Sierra Bonita) sólo saldrá por la puerta cuando Betty se haya alejado de ella tras llamar por segunda vez para reunirse con una aliviada Rita a la que de Rosa deseaba enfrentar cara a cara por el bien de la que más tarde veremos fue su amiga; cuando Betty y Rita entren por la puerta del club Silencio las veremos hacerlo bajo un intenso luminoso de color azul en un vertiginoso travelling a modo de cambio de realidad e incluso de dimensión propio de todo "Final Boss" que se precie...Todo es una sensación de juego previamente jugado y perdido y esta vez llevado al extremo con una Betty tan inocente y cambiada que ni su amiga y vecina de Rosa puede reconocer y una Rita que simplemente no recuerda ser Camilla aunque Diane sigue sin poder evitar presentarla externamente tal cual era a causa del extremado deseo que sentía por su figura, algo que "solucionará" en la escena siguiente para volver a quitarle el reciente disfraz en el momento cumbre de acostarse con ella previo al desastre final en el club Silencio donde una vez más volverá a perder la partida.
Lynch (Diane) no cambia de plano cuando Cookie cierra la puerta; sin importarle la evidente imposibilidad de la acción hace un travelling por detrás del decorado para volvernos a encontrar con Adam ya dentro de la habitación. Esto, aparte de ser otra pista más sobre lo que en verdad estamos viendo (y una de las más evidentes) es una solución de continuidad en la que tanto la soñadora como quienes somos mirones de su sueño vemos al protagonista de la escena en el mismo instante en que él se encuentra, algo que queda claro con el gesto de absoluta incredulidad que hace Adam al ver donde está, como si en un primer momento él mismo se diera cuenta de la imposibilidad de que algo así pudiera ocurrir, estado del que sale sólo después de ver el teléfono, otro de los símbolos más potentes en Mulholland Drive.
Escena 15-A
Descripción: Volvemos a encontrarnos con un plano aéreo (ahora nocturno) de Los Ángeles aunque a menor altura. Ya no estamos en el centro financiero de la ciudad con sus grandes rascacielos de oficinas sino en lo que parece uno de los barrios con hoteles baratos. La cámara cambia a plano fijo de uno de ellos llamado Park Hotel. El luminoso es azul con la palabra Hotel iluminada de rojo. La fachada se ve deteriorada. Es un viejo edificio con escalera de incendios.
En su interior vemos a un hombre mayor subiendo apresuradamente las escaleras hasta llegar al rellano de la habitación 16 cuya puerta es roja. La pared está desconchada. El hombre viste una camiseta blanca y luce un gran y cuidado mostacho blanco, la descuidada barba es canosa pero sin embargo el cabello es totalmente moreno. Golpea la puerta por dos veces y al final se abre hacia afuera. Es Adam y lleva la misma ropa manchada de pintura rosa.