domingo, 22 de febrero de 2026

MULHOLLAND DRIVE (XVI): ANÁLISIS ESCENA POR ESCENA (5-B)


 

 

 Escena 5-B

 

Descripción: Vamos al punto de vista de Betty durante su trayecto a 1612 Havenhurst. Se ven altas y estilizadas palmeras bajo un límpido cielo azul. El plano cambia en un encadenado que nos muestra el famoso letrero de Hollywood sobre una colina. Betty ya se ha bajado del taxi y con sus dos maletas azules y una sonrisa de admiración sube las escaleras del edificio de apartamentos. Entra a un patio interior, deja las maletas en el suelo y echa un vistazo general. Las fachadas de los apartamentos están cubiertas por un emparrado verde en algunas zonas y seco en otras. Gira la cabeza y ve un letrero dorado con una flecha indicando la dirección del casero. Betty sigue la flecha, sube unas escaleritas y pulsa el timbre con timidez. Una mujer mayor se vislumbra detrás de la rejilla de la puerta interior.

- Diez pavos a que tú eres Betty -dice la señora en tono amable.
- ¡Sí, soy yo, mrs. Lenoix!...¿porque usted es mrs. Lenoix, no?
- Oh, ¡en toda mi gloria, nena!
- Encantada de conocerla.
- Oh, llámame Coco, todo el mundo lo hace. Espera un momento que voy a por la llave.
- ¡Vale, Coco!
 
Betty y Coco caminan por el patio interior hacia el apartamento. Betty no porta las maletas. Coco va toda vestida de negro, luce un gran collar de grandes perlas de imitación y pendientes a juego; está muy maquillada y con el cabello todo tintado de negro. Hay unas cacas de perro en el suelo. Coco se enfada y a voces reprende a un tal Wilkins que no vemos amenazándole con comerse a su perro para desayunar. Betty sonríe un tanto avergonzada y aún más cuando Coco le cuenta la increíble historia del similar destrozo que un canguro provocó en los viejos tiempos. Le pregunta si tiene mascotas y Betty responde que no.
 
- Vamos a tu apartamento. Es uno de los buenos.
 
Coco abre la puerta. Betty se queda anonadada ante lo que ve. Coco le da algunos consejos mientras le entrega la llave y se va. Betty deja el bolso junto a la chimenea, la llave sobre la mesita de café y empieza su inspección por la cocina abierta que notamos tiene una mesa que parece la misma bajo la que se escondió la chica morena del accidente. Luego pasa al dormitorio y ve tirados en el suelo un vestido negro, unos zapatos de tacón y un pequeño bolso negro. Esto la extraña un tanto entre el orden general pero sigue adelante y entra al cuarto de baño donde va directa a mirarse en el espejo. Oye un leve ruido y rápidamente abre la puerta de la ducha que cierra enseguida porque dentro hay una mujer.
 
- ¡Oh, perdón! -dice Betty- ¡Mi tía Ruth no me dijo que hubiera alguien más!
- Está bien -dice la mujer tras la mampara-
- Soy su sobrina. Me llamo Betty. Estoy segura de que ella te dijo que vendría.
- Hubo un accidente. Vine aquí.
- Ya veo. Vi tu ropa. Lo siento. ¿Estás bien?
- Eso creo -responde la mujer cuya cara vemos por primera vez. Es la chica del accidente-
- ¿Qué pasó?
- Un coche. Un accidente de coche.
- ¡Oh!, ¿estás bien?
- Eso creo. Sólo estaba tomando una ducha.
- ¡Oh, Dios mío! ¡Lo siento! -exclama Betty mientras se aleja para salir del cuarto de baño; pero en el último momento, ya a punto de cerrar la puerta, pregunta- ¿Como te llamas? -
 
La mujer en la ducha pone una expresión de extrañeza y Betty dice:
 
- Lo siento, hablaremos más tarde -Y finalmente cierra la puerta. Luego la vemos empezando a desempacar las maletas que dejó en la entrada al edificio de los apartamentos.
 
De regreso al cuarto de baño, y reflejado en el pequeño espejo de maquillaje adherido al grande donde la mujer del accidente estaba mirándose, vemos la imagen de un cartel de "Gilda" con Rita Hayworth vestida con el largo traje negro de la película. La mujer del accidente lo mira obnubilada. Lento encadenado y pasamos al dormitorio con la entrada en él de la mujer morena. Aparece envuelta en una gran toalla rojo oscuro con parte de la cual va secándose el pelo.
 
- Me llamo Rita.
- ¡Hola! ¿Trabajas con mi tía? -pregunta Betty sin dejar de colocar su ropa en los cajones-
- No...yo...
- Lo siento, no es asunto mío.
- Ella tiene un bonito cabello pelirrojo...-dice Rita como dudando.
 
Y entonces Betty le cuenta toda la historia. Su tía se fue a Canadá ahacer una película y ella ha venido a Hollywood para intentar convertirse en una estrella de cine aunque también, "¿por qué no?", en una gran actriz. Finalmente deja de colocar su ropa y mira a Rita:
 
- Oh, lo siento. Estoy tan emocionada por estar aquí...Vengo de Deep River, Ontario ¡y ahora estoy en este lugar de ensueño! ¿puedes imaginarte como me siento?
 
Y entonces Rita sufre un leve mareo que le provoca apoyarse sobre la pared.
 
- ¡Oh, Dios mío! -dice Betty acercándose a Rita para conducirla a la cama y sentarse- ¿Donde te duele?- Rita le muestra la herida apartando un poco de cabello- ¡Oh! Deberíamos llamar a un médico.
- No -contesta Rita
- ¡Pero puede ser serio!
- No, sólo necesito dormir
- Si has tenido un accidente no deberías dormir...-aconseja Betty.
- No. Estaré bien si duermo. Sólo tumbarme y dormir -Y Rita comienza a acostarse sobre la cama con Betty muy pendiente de ella.
 
Una vez que Rita está acostada, Betty le toca la frente y la cubre con la bata que su tía le había dejado sobre la cama. Lleva un papel escrito sujeto por un imperdible. Betty lo quita para que no moleste a Rita. La nota dice: "Diviértete, Betsie. Con cariño, tía Ruth" 

Rita ya está dormida.
 
Interpretación: La escena se inicia con un contra-picado de las palmeras desde el punto de vista de Betty en el taxi amarillo. Las palmeras que vio en el cartel de bienvenida a Los Ángeles se hacen realidad (la escena siguiente empezará con un picado sobre los rascacielos, el otro dibujo del cartel). Lo siguiente que vemos es un plano medio aéreo de la célebre colina con las gigantescas letras de Hollywood, lo que nos confirma aquello que Irene le dijo sobre la "gran pantalla": Betty se dirige a probar suerte en Hollywood.
 
Una vez en la entrada al edificio de apartamentos nos damos cuenta de que es la misma donde la noche anterior se escondió la chica morena para al amanecer colarse en uno de los apartamentos. Betty deja las maletas azules a un lado (ya ha llegado a su destino) y se dirige a hablar con la casera para coger la llave de su apartamento.
 
La casera es otra señora mayor pero diferente a la primera de la que se despidió en el aeropuerto. Esta es una mujer toda arreglada y maquillada tal que si fuera a una fiesta. Luce joyas demasiado ostentosas para ser de verdad y su vestido es negro, lo que irradia una sensación de autoridad. "Diez pavos a que tú eres Betty" le dice tras la rejilla de la puerta interior. "¡Sí, soy yo, mrs. Lenoix!...¿porque usted es mrs. Lenoix, no?" responde Betty con timidez. Al parecer la estaban esperando y la casera no se equivoca acerca de quien es la recién llegada con sólo echarle un vistazo. Y ahora hagamos un inciso acerca de Coco "Lenoix"
 
En la escena de la cena en la casa de Adam, Diane y Coco se sientan una frente a la otra tras haber sido presentadas previamente en el exterior. Diane le cuenta como ganó aquel concurso de baile y que después vino a Los Ángeles tras recibir la herencia de su tía fallecida, una mujer que "había trabajado aquí"; "¿en las películas?" dice Coco con tono un tanto cortante, como de quien está harta y cansada de oír la misma historia; "¡sí!" responde Diane un poco molesta. Entonces Coco le pregunta como conoció a Camilla, a lo que Diane responde contándole brevemente la historia mientras Coco juguetea con una de las nueces peladas que hay sobre la mesa. Al acabar Diane de hablar Coco, simplemente, le da unas afectuosas palmaditas en la mano mientras le dice "Ya veo". Coco, en un momento, se ha dado cuenta de la relación habida entre Diane y Camilla, que han roto y esto ha dejado tocada a Diane, una chica mucho mejor que Camilla. Con esto es que Diane la introduce en su sueño como sustituta de su tía para la inocente Betty, como la figura sabia y un tanto maternal que Diane no tuvo cuando llegó a Los Ángeles. Y el hecho de ver a Coco con una nuez en su mano la asoció al significado figurativo de la nuez (tan parecida a un cerebro) en el imaginario colectivo. Y como Diane es francófona (viene de Canadá) el apellido de Coco en la fantasía será "Lenoix", esto es, La Nuez, El Cerebro: Coco la Inteligente. 

Para Diane, Coco es una conocedora de Hollywood, de sus alegrías y sus miserias, y por esto la pone al frente de la dirección de ese maravilloso complejo de apartamentos donde aspirantes a Hollywood (Wilkins, el dueño del perro que caga en el patio y que aparece sentado sentado junto a Diane en la cena de Adam, era un guionista en el episodio piloto) y viejas actrices un tanto tocadas y ya sin lugar donde caerse muertas (Louise Bonner) forman un pintoresco grupo de vecinos, lo que una joven aspirante a actriz esperaría encontrar. Y Coco "Lenoix" resulta perfecta en el papel de anfitriona además de servir como apoyo a la ingenua Betty en sus primeros días en Hollywood. Y así Coco, desde el primer momento, no hace más que darle buenos consejos y brindarle atenciones, todo ello entre chascarrillos y notas de humor para conseguir que Betty se sienta relajada y feliz.
 
 
(Continuará)
 
 
 


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