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miércoles, 1 de mayo de 2013

PINTURAS EN LA COCINA




- "¿Me dejas pasar a la cocina, Kufisto?" su crío estaba llorando por teta.
- "¡Claro!" he respondido un tanto sorprendido, pensando si no bastaba con el water.
- "¿Tienes una silla?"
- "Un taburete..." no estoy muy puesto en el tema, no...
- "No...tiene que ser silla"
- "Espera, la cojo del salón"

He ido a por una, casi me llevo por delante la cortina metálica, cabía justita, justita, que mi cocina no le daría mucha envidia a Pin yPon, pero en fin, es lo que hay, y ahí es donde hago mis sin pares arroces, glorioso el de esta mañana aunque la gente no se haya dado mucha cuenta, no creas que no jode, "no lo entiendo" me he dicho al catarla a última hora, cosa que me ha incitado a preguntarme porqué no me habrán sacado a hombros, sólo leves palmas, jamás entenderé el gusto de la gente.

En fin, que allí los he dejado, delante del pequeño cubo de basura con los restos del arroz, el rape, los choquitos y los cangrejos de río, que fijaros si me ha salido buena que seguían oliendo bien, al menos para mi, aunque me ha asaltado la duda de si ellos opinarían lo mismo, pero bueno, una cocina es una cocina, lo raro sería que oliera a farmacia, aunque con tanta gilipollez es probable que lleguen hasta a eso.

Es primeriza, cuarentaipocos, supongo que se vio en el último vagón de la maternidad y decidió decidirse al fin, que ya pueden decir misas eugenésicas pero no hay mujer inteligente que no quiera ser madre, y esta lo es, por lo que siempre se me hizo interesante, que de listas pronto estarán las aceras llenas.

He regresado a lo mío con la firme determinación de ni mirarla de reojo, que una mujer dando el pecho tras una cortinilla es cosa tal que comerte una patata frita, así que mejor ni intentarlo, más aún cuando su marido estaba en el extremo correto, el único lugar desde donde podía vislumbrarse un tanto la escena, además que también es amigo y lo aprecio, pero yo seguía sin entender el porqué no hacerlo en el water, cosa que me ha costado media hora, el tiempo que ha necesitado para amamantarlo, que yo no estoy puesto en el pan de la vida, y claro, media hora en un water público...no puede ser, Kufisto. "Entendido, cargado y archivado"

Sabido es que la maternidad embellece a quien de por sí lo es, pero lo que yo no sabía es que ese fenómeno aumenta inmediatamente después de dar el pecho, resplandecía como una virgen del Renacimiento, lo que unido al par de melocotones que han madurado como por arte de magia en las mejillas del bebé ha hecho de ese momento uno singular, que pocas cosas hay más de gusto para las almas un puntito más nobles que pecadoras como ver la felicidad de las buenas personas, y estando así, sonrientes los cuatro, me he acordado de algo cuando el padre ha pasado un fruto de cardamomo por la naricilla de su hijo, y era que hace unos meses vi a otro padre primerizo, cliente y amigo mío, darle una rodajita de limón al suyo, siete u ocho meses tendría por entonces, y era digno de ver como la criatura lo chupaba y le cambiaba la cara, pero no por ello dejaba de hacerlo, otra vez a chupar y otra vez esa sensación, tan nueva, tan extraña, tan fuerte...Acabó dejándola seca ante las risas de todos.

Los he dejado a su marcha y me he salido a fumar un pito, he sentido una mano en el hombro, un buen amigo que ya estaba medio borracho, mirando el móvil, "pero qué puta soy, Kufisto...", me he reído, no mentía. Ha pasado por la calle una chavala con dos piernas capaces de oscurecer el resto del mundo, "me voy...luego te pago, ¿vale?"

Ningún problema.

15 comentarios:

  1. Muero por un arroz bien hecho. En serio!

    Alimentar a un hijo. Nada más íntimo. No sirven los servicios. No es tanto el tiempo (q también) o la incomodidad (q pesa); es el espacio. :-)

    Me gusta mucho cómo lo has descrito. Toda esta entrada. Mucho.

    Un beso, querido Kufis…y un abrazo.

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    1. Ya te digo yo que más grande es el baño que la cocina, así que ha tenido que ser cosa del tiempo, más que del espacio...

      Un beso, preciosa. Gracias

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  2. Ay, amigo, que me reconozco en ti en varios signos: la ñaturaleza te está llamando para la paternidad, que esa llamada no es privativa de las mujeres.

    Escúchala y hazle caso. Además, no sé por qué, pero me da que serías un buen padre.

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    1. Si lo es o no, es algo que no puedo asegurártelo, pero la ventaja es que nosotros podemos serlo hasta la tumba, encomendados a Dios Nuestro Señor y a todos los santos del cielo, así que, amigo mío, no hay prisa...

      No hay prisa

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  3. Bueno, por deformación profesional, tiendo a buscar asociaciones inconscientes de muchas cosas (ya menos, pero todavía lo hago). La cocina, como el pecho de una madre, es el lugar donde se prepara el alimento que nos nutre. El baño es lo opuesto: el reino del excremento. Ese sería, en todo caso, el lugar para cambiar los pañales.

    Eligió bien la señora.

    La maternidad embellece a la mujer de un modo increíble. Es de hecho su plenitud. No me extraña que muchos hombres se vuelvan (yo no he tenido hijos) celosos y se sientan postergados ante ese esplendor que solo indirectamente ellos han provocado. El pequeñín (o la pequeñina; siempre hay que estar con estas ridículas precisiones) provoca una felicidad que nosostros somos incapaces de producir en ellas.

    ...Si es que por muy machos que seamos, no somos nadie, Kufisto...

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    1. Jajaja...

      Una madre que lo sea por sus obras deja de preocuparse por las gilipolleces, y de este modo anima al padre para que sea algo menos ceporro e intente mejorarse, que sin futuro no hay porqué.

      Una república bien concertada debería tener como base unas buenas madres, antes que cualquier otra cosa.

      Saludos, hermano.

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  4. Yo creo que la señora se fue contigo a la cocina porque a lo mejor hay lazos más íntimos que no conocemos. Generalmente se da el pecho donde te coja el cuerpo. O no tienes sillas en el bar para sentarse? ¿O en el salón?. Lo dicho. No me huele bien el asunto, pa mi que el Kufis tiene algo que ver con esa madre, o con ese hijo. En fin, el sabrá.

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    1. Jajaja...pudo haberlo estando ya en tratos con su colaborador necesario para ser madre, que eso se ve, más que se habla, pero no hubo nada, que no significa que nunca lo haya, pero no debería suceder, al menos en el tiempo suficiente, si alguna vez lo es para tales enredos.

      Es curioso que en estos tiempos tan "liberados" sea tan escandaloso encontrar a una que amamante en público.

      Un abrazo, cherlojólms...

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    2. Pues mi niña, la madre de mi nieta, actualmente la saca donde sea necesario. La chica manda y si hay hambre en medio de una reunión, pues teta fuera y no pasa ná de ná.

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    3. Pudiera ser, pero con el marido delante... En fin, en esos momentos las mujeres se sienten las reinas de la creación. No es que coqueteen: es que se salen...

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  5. Con mis hijos, solo me arrepiento de una cosa; no haberlos tenido antes. Porque los pequeños espermatozoides con casco kaiser siempre están listo para engendrarlos, pero el cuerpo es lo que es, y hay que mirar 2 pasos hacia delante.

    En el caso de mi mujer, se sacaba la teta en cualquier lado, donde hiciera falta, lo primero es lo primero.

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    1. Mi mujer, que es muy devota (como servidor) se sacó la teta en medio de la basílica de Nuestra Señira de Guadalupe. Y durante dos años estuvo lactando a mis dos niñas ( hasta que la mayor cumplió 4), una en cada teta. Incluso la llevaron a un programa de radio, para dar testimonio y ejemplo. Una santa (con un genio del infierno).

      Saludos, paisano.

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    2. Jajaja, qué comentarios más cojonudos...no esperaba menos de vosotros.

      Un saludo, amigos.

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