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lunes, 28 de noviembre de 2011

CÉXAS RANGER VIDAL





Uno de los más grandes espectáculos que recuerdo haber visto eran las agarradas que mantenían doña María Antonia Crematorios y don César Texas Ranger en el contenedor que doña Maruja Campos solía arrear en Telecinco, ya sabéis, "la cadena donde a la basura le gusta estar".

Y digo ver diciendo bien, porque eso era lo que hacía, pues dejaba el volumen a 0 (lástima que no haya -1) para no oírlos. A veces pienso que los sordos serían las personas más afortunadas de la Tierra si su enfermedad se limitara a las voces del resto de seres humanos, pero la música...una maldición, sin duda.

La verdad es que era muy divertido: en el centro la Maruja y sus gafas colgantes, cada dos por tres suicidadas de tan hartas como estaban alimentándose de "Holas", "Prontos", "Diez Minutos" y demás "drojas" duras, a su derecha la Crematorios y a su izquierda el Texas Ranger. Se trataba de la tertulia "política", de "rabiosa actualidá" y tal...también andaba por allí el loco del pelo blanco, a la derecha de la Crematorios creo recordar. Show.

Veía a la pequeña Lulú hecha toda una mujercita gesticular con tal cara de odio, de muerte en sus ojillos, que el pobre César Texas Ranger rara era la ocasión en la que le aguantaba la mirada: él, un tipo con un culo del tamaño de Saturno, se acojonaba vivo ante las furibundas embestidas de la Mariantonia, mirando los papelajos, musitando "por favores", hasta que la Maruja, con mucho tacto no fuera a llevarse una maldición, rogaba con gestos que se tranquilizara un poco, podías ver al psicópata del pelo blanco sonreír de forma extraña, anormal, enfermiza, como corriéndose vivo ante tal muestra de furor uterino...tremendo. Me descojono solo recordándolo. Tengo para mí que la ideología no es sino una cuestión de físico: dime como eres y como te encuentras y te diré lo que piensas. Uno piensa según se ve en el espejo, que es igual a como te ven los otros, sólo que un poco mejor.

Tiempo después Losantos le echó la soga y se lo llevó para que presentara "La linterna" en la COPE. Y ahí fue donde empecé a escucharle.

No estaba mal, empezar con el "Stand by me" es un As de Oros, cuando llegaba el estribillo entraba él y narraba una historia de la Antigüedad adaptada a un hecho acontecido durante el día, después hacía una especie de corolario y cerraba el editorial. Diferente. Original. Bien.

Al contrario que Losantos, permitía que sus contertulios pudieran decir esta boca es mía, lo cual era digno de agradecer, todavía no había sufrido el inaúdito ataque de egolatría que padece desde hace un tiempo, y es que a éste le ha pasado algo que vengo sosteniendo: uno da lo mejor de sí cuando por encima de tí están los que ponen la pasta, los que llevan los números de la contabilidad, los que te ponen un freno a tus arrebatos "creadores". Un ejemplo paradigmático de esto que digo son las "versiones del director" de tantas grandes películas: pues bien, no recuerdo siquiera una que superara a la original, a la aprobada por los productores, el caso de "Apocalypse now" es definitivo, y estamos hablando de Coppola, un genio del cine.

Cuando César estaba en COPE sabía que ciertos temas quedaban al margen; sí, era un protestante dirigiendo el programa nocturno de la cadena de la Iglesia, al igual que un agnóstico hacía el de la mañana, pero eso era un asunto privado, personal, que debía quedar al margen del trabajo. Cíñete a lo tuyo e intenta hacerlo lo mejor que puedas, que es lo mejor que puedes hacer. Ya se sabe, "quien mucho abarca poco aprieta".

Pues nada, fue largarlo de COPE y comenzar su cruzada anti-católica, anti-española, pro-yanqui, pro-sionista...un auténtico "outsider", vamos, y más que ninguna otra cosa el tema protestante. Parece ser que todo lo bueno ha sido creado por ellos y todo lo malo por los católicos, cosa absurda si alguien quiere que sus opiniones sean tomadas en serio, pero es tal su rencor, su resentimiento hacia aquellos que le dieron la oportunidad de salir de las alcantarillas, que le ciega de tal forma que la palabra "ridículo" se queda corta; no hay más que recordar sus recientes "Acotaciones" a Pío Moa en LD. "Acotando" que es gerundio, ¿se puede ser más presuntuoso?. La humillación fue tal que terminó llamándole "idiota", sin citarle, por la radio. Como los cobardes. Y mira que Pío tiene de sutil lo que yo de pernambucano, pero le dió tal sobe sin alzar la voz que hasta daba lástima.

Y es que este tipo aún no se ha dado cuenta de una cosa a pesar de los millones de libros que ha leído y los cientos de miles que ha escrito. España sólo puede ser dos cosas: o católica o atea, nunca protestante, no están bien vistos los "protestadores" en nuestra sociedad, lo llevamos en la sangre, "¿de qué se queja ése? ¡agacha el lomo y deja de hacerte el listillo!". En España hasta los ateos se pondrían del lado católico si tuvieran que elegir entre estos o los protestantes, no lo dudéis ni por un sólo segundo, me recuerda aquellas novelas de don Camilo, sí, todos muy revolucionarios y tal, pero como llegue un "sabido" de fuera para abrirnos los ojos lo corremos a gorrazos en 0´2, a los españoles no nos gusta que nos cuenten historias para no dormir, tenemos la mejor tierra del mundo, todos quieren vivir aquí, sol, mar, buena comida, alegría de vivir, ¿y va a venir uno que vive entre tinieblas a decirnos que siempre hemos estado equivocados?. Envidia se llama eso. Y mala follá.

En España hasta el que se caga en Dios lo hace después de haberle rezado miles de veces, y lo hace como culpándole de lo que le pasa, esto es, reconociendo su existencia y provocándole para a ver si así repara en él, causándole lástima, con la esperanza de que tal vez de esa manera le echará una mano para salir del pozo en el que se encuentra. En España hasta los ateos son creyentes. Y católicos.

Si el diablo sabe más por viejo que por diablo, con la Iglesia pasa igual: lleva tanto tiempo en nuestra tierra que nos conoce como nadie. Y sabe que aunque nos matemos entre nosotros, aunque vayamos colgando curas de las farolas, al final volveremos al redil.


Es lo que decía de la cuestión física: cuando te vas haciendo viejo y van abandonándote las fuerzas, y sabes que está más cerca el final que el principio, siempre te quedarán las orejas para oír el tañido de las campanas y el perdón que albergan en su casa.


Y si no las oyes porque eres sordo verás la cruz y la mole de piedra. Donde siempre estaban, como siempre estaban, como cuando eras un niño que saltaba en lugar de andar, ahí siguen, igual, como siempre, aunque a tí tengan que llevarte en una silla de ruedas.


Es la ventaja que tiene quien está desde siempre en el mismo sitio: era viejo cuando tu eras un mequetrefe y seguirá siendo viejo cuando tú no seas nada. Por los siglos de los siglos.


Que sea verdad o mentira es secundario: lo importante es que siempre es.


Y eso es algo que jamás podrá cambiar un Texas Ranger de la pradera.


Ni aunque fueran mil millones.

viernes, 25 de noviembre de 2011

FEDE Y TYSON: VIDAS PARALELAS





Comencé a escucharle cuando me dijeron que le daba mucha caña al Rey; no es que yo sea un furibundo republicano que se despierte con el himno de Riego y se acueste con la Internacional, ni mucho menos, soy demasiado individualista para formar parte de nada, pero siempre he admirado a quienes han ido a la contra, a aquellos que han hecho lo que querían, no lo que debían, y en España mentar fuera de protocolo al Rey quizás sea la mayor de la excentricidades, no olvidemos que es la única persona del Estado que está por encima del bien y del mal, no se le puede juzgar ni mucho menos condenar aunque cometa la mayor de los atrocidades, cosa que estoy seguro desconoce el Pueblo, ese mismo que tiene a Telahinco como cadena líder y que ha hecho de una tía sin más mérito que ser un ligue de torero uno de los personajes más queridos y admirados del país...

Era la etapa en la que todavía dirigía el programa matinal de COPE, empezaba a las seis de la mañana, a toda mecha, "¡¡¡AAAARRIBA!!!", daba las noticias del tiempo como quien reza un padrenuestro sin darse cuenta y enseguida se metía en harina negra, en el lodazal, en la hoguera, "y éste, y ése, y aquel...", con un leguaje llano, claro, no vulgar pero menos aún académico, a las seis de la mañana tienes más legañas en las orejas que en los ojos y si deseas que te escuchen (no que te oigan) esa es la manera de lograrlo: haciendo de las ondas hertzianas dos manazas que te sacudan la cabeza, "¡¡¡DESPIERTA, COÑO!!!"...fue cuando sacó lo de "¡¡¡CÁAAAANDIDO...MALO...!!!". ¡Qué descojone!

La emisora no tenía señal de FM en la zona donde vivía, así que si querías oírlo tenías que hacerlo a través de la onda media, haciendo malabarismos con la radio para no perder la señal, pero era tan divertido, tan kamikaze, que valía la pena manipular tu receptor como si de una bomba nuclear se tratase para no perder la señal. Y es que les daba cera a TODOS, nadie se salvaba, ¡ni los propios curas!, el colmo...y además con retranca, con gracia, no como un amargao de la vida, recuerdo como se las tuvo de tiesas con el padrecito Bru, ¡ni más ni menos que el jefe de la programación religiosa de una cadena propiedad de la Iglesia!. La leche, la lóndiga, lo más underground de aquellos años era escuchar a Losantos en la cadena de los obispos. Curioso.

No sé si habrá habido un locutor de radio más influyente que él, pero de lo que estoy seguro es que sin su decisivo aporte aquellas gigantescas manifestaciones del final de la primera legislatura de Zapatero no hubieran llegado a ser ni la décima parte de lo que fueron. Se hablaba de él en los bares, "¿has oído lo que ha dicho hoy?", lo escuchaban gentes de derecha, de izquierdas, extremistas, creyentes, ateos, hubo un momento en el que fue el amo de la mañana, "que hablen de ti aunque sea mal", muchos no lo tragaban pero tragaban, a veces pasa. Y con él pasó.

Perdió Rajoy y, sin saberlo en ese momento, perdió él. Inició junto al infame Pedro Jota una salvaje campaña de derribo contra el líder del PP, y a partir de ahí fue cuando comenzó su cuesta abajo: muchos peperos no se lo perdonaron y dejaron de sintonizarle. Sí, antes también le daba caña, pero lo de ahora era una cacería y su base era de derechas, "maricomplejines" pero de derechas, lo catalogaron de radical y le abandonaron. Gente muy cercana a mí que se habían hecho más de trescientos kilómetros para sólo asistir a aquellas manifas en las que Federico había sido el banderín de enganche, de golpe y porrazo le dieron portazo, "¿pero qué quiere este tío? ¿A QUIÉN QUIERE?". La mosca cojonera estaba perdiendo el inaúdito apoyo que había conseguido y la Iglesia, perspicaz como siempre, se dió cuenta y lo largó. Jamás se supo de un ajusticiado al que el Inquisidor hubiera acompañado en la hoguera.

Montó su radio de la señorita Pepis junto al ridículo secundario Texas Cesar Ranger y el somnoliento pipero Luis "Quésueñotengo" Herrero. Y ahora están a 0´2 de llegar al final de la escapada.

Al principio lo seguí, a través de internné, claro, ya no podías hacerlo ni por onda media, pero todavía no ha nacido nadie que me evite dar mi paseo matinal a costa de quedarme sentado en el sofá mirando la televisión apagada, ¡que no tengo 80 años, joder!, para mí la radio es sinónimo de salir a la calle, a caminar, hay cosas que sólo se hacen si van acompañadas de otra, nunca por separado, y ésta es una de ellas, al menos para mí, aparte de que dejó de gustarme, de hacerme gracia, demasiado prepotente, demasiado listillo para estar donde está, como un Tyson de la vida, tuvo su momento, su gran momento, pero ahora sólo hace el ridículo, sólo hacen el ridículo: el uno como payaso de casino firmando autógrafos y fotografiándose con cualquiera que pueda pagarlo y el otro vendiendo lotes de Navidad entre su previsibilísimo monólogo apenas acotado por sus cada vez más inanes palmeros.


Las cosas hacen gracia durante un tiempo y a estos dos ya se les ha pasado el arroz; y cuando se te pasa ya no hay manera de arreglarlo.


Es lo que pasa cuando dejas de ser un lacayo para convertirte en jefe: cuando Mike tenía detrás a King solo debía preocuparse por inflar a hostias a quien tenía delante, al igual que Federico cuando su sombra eran los curas, buenos y fuertes promotores que tardaron lo que canta un gallo en dejarles caer cuando vieron que no se les podía exprimir más. Ahora sus jefes son ellos mismos y padecen la enfermedad crónica del autónomo: el libro de cuentas. Y se nota.


La oreja de Holyfield y las barbas de Rajoy.


Así que uno a vender autógrafos y el otro a vender jamones.


C´est la vie...


domingo, 13 de noviembre de 2011

DE TÚ MEJÓN





Estaba paseando contra el viento, bajo un sol que parecía acabara de salir de una sesión de quimio, cuando ha empezado a sonar el fraseo inicial de "Sweet child o´mine" y, automáticamente, he recordado a las dos parejitas que ayer pusieron la coda en la sesión nocturna de nuestro bar.

La verdad es que fue curioso, porque poco después de entrar ellos pasaron dos críos que aún no tendrán 18 años, "un botellín y un red bull" me pidieron mirando como se mira cuando sabes que el camarero se está preguntando qué coño hacen estos dos mocosos aquí, hablándome de usted, cosa que me sorprendió, todavía algunos saben hacerlo, aunque no sé si me sentó bien o mal, a veces la educación está hermanada con la falta de tacto, pero en fin, bastante tienen ellos con capear el temporal de sus hormonas como para encima pedirles que calibren bien el tratamiento hacia alguien que podría ser su padre, aunque gracias a Dios no sea así. Me jode que me llamen de usted, pero sí un crío me trata de tú también me sienta como una patá en los cojones; no sé...supongo que lo mejor es no verlos.

Las dobles parejas hablaban a voces, más bien ellos, ambos con aspecto de tener menos luces que Orcasitas, uno el típico chulito y el otro el típico gordito fuertote, aquel fardando de coche y éste de su aguante bebiendo, las dos crías escuchaban y reían, "trina de limón y coca cola", delgadísimas, rubísimas, monísimas, ¿pero qué mujer no lo es cuando apenas hace dos telediarios que ha empezado a serlo?. Así que mientras mi colega Mortimer y yo veíamos el póker de la tele sin decir ni mú, ellos fanfarroneaban ante ellas, el juego de siempre, me parece que estaban en trámites, en caso contrario, y dada la hora y lo que llevaban encima, les hubieran metido mano allí mismo, un ejercicio de exhibición del amor al que éramos tan aficionados cuando queríamos que los demás dejaran de vernos como los críos de mierda que éramos. Porque sí, queríamos hacerlo, pero casi más que nos vieran hacerlo, o al menos que supieran que íbamos a hacerlo...como dijo aquel: "¿Qué gracia tiene si los demás no lo saben?".

El gordito me pidió su cuarto Cutty con naranja mientras el chulito mediaba su segundo con Red Bull, "te lo pongo pero nos vamos enseguida...", "es un momento, ¿qué le debo?", otra vez el jodido usted, ¿tan viejo soy?, mi amigo Mortimer apuraba su cuarto Ballantine, estaba empezando a emborracharse, "sólo heredé lo malo de mis padres...feo, calvo...y veo menos que una polla liá en una trapo...", ha tenido que dejar el reparto, no ve, no puede conducir, tuvo un susto hace unos meses y le ha cogido miedo, ahora está a media jornada, a la espera que le den su piso de nunca acabar, piso que pagó en mano, sobre plano, con los ahorros de toda su vida, el pobre no ha tenido oportunidad de gastarse el dinero, cuarenta años y viviendo con sus padres, él jodío de la cabeza y ella jodía del agotamiento, un cuadro expresionista, "me asusté, Kufis...me asusté mucho...no veo..."


Se fueron, nos fuímos, le dejé en casa de sus papás y me fuí a la mía.


Desperté como Murray en el pueblo de la marmota.


Solo que yo me cambio la canción.


"Dulce niña mía"


También yo fuí tú.


Eso de usted no acaba de convencerme.

viernes, 11 de noviembre de 2011

CRUELDAD INTOLERABLE





El circo de cachondeo ha llegado a la ciudad. Aunque llamarle circo a semejante cosa es una desmesura; "cirquito", "cirquiñín", "cirqui"...y me paso.

Normalmente, cuando un circo llega a la ciudad, las farolas y demás víctimas propiciatorias son vestidas con grandes y excitantes cartelones en los que la empresa publicita a base de sugerentes dibujos sus atracciones: colores llamativos, mujeres despampanantes, exóticos domadores (y domadatrix de pesadilla. O de sueño, según quién) y, claro está, bestias salvajes que hubieran hecho tentarse los machos al mismo Aragorn.

Pero la crisis también es para los circos. La hecatombe, en este caso.

En tamaño DIN A-4 aparece la fotografía de un chaval de no más de 11 años con dos leones dibujados a sus pies, "¡EL DOMADOR DE LEONES MÁS JOVEN DEL MUNDO!". Ésa es toda la propaganda, no hay más variantes: ni equilibristas, ni payasos, ni cocodrilos, ni osos, ni anacondas, ni leches...un crío con evidente sobrepeso y la griposa imagen de dos fieras. Punto.

Y es que viendo el continente se ve el contenido. Casi siempre.

Iba caminando, algo acalorado por el exceso de ropa en esta otoñal mañana, cuando a unos 150 metros del lugar me ha dado un pestazo a naturaleza que casi me echa para atrás; la Humanidad sin jabón deja de ser civilizada, pero la Naturaleza en la civilización es asquerosa, abominable, como una puya de "Devuélveme la vida" en mitad del preludio de "Tristán e Isolda", un horror.

Mientras me acercaba he visto la carpa y el consabido cinturón de camiones ("trailer", ponía en uno de ellos. Quizás en Nauru, aquí no pasas de camioncete). Aquella era la típica lona rojiblanca, pero su tamaño te daba todos los porqués a la cutrez de las cartulinas publicitarias: no más de 15 metros de diámetro. De verdad que no me explico que coño de bestias se pueden meter ahí,aunque al llegar a su altura he encontrado la explicación: un pony enano, gordo y feo, estaba atado junto a una especie de caballo igual de vomitivo que él mientras pastaban los hierbajos de las cercanías de tal forma que parecían haberse fumado un petardo de marihuana, somnolientos, aburridos, desganados, condenaos...tristes. Algo más alla una especie de cabra estaba haciendo lo mismo de la misma manera, al pasar junto a ella me ha enseñado el culo mostrándome su enorme vagina, ¡Dios, qué angustia!, he recordado un chiste clásico de Vulleimin en el que se ve a un tipo de caracteres simiescos mirando a una mona en el zoo, ésta se excita y le ofrece su chochito a través de las rejas, el tío se la queda mirando con un cigarrillo en los labios y en esto que aparece el veterinario y le dice: "¡SEÑOR, SEÑOR, NO SE VAYA, TENGO QUE DECIRLE ALGO...JAMÁS HABÍA VISTO A ESTA HEMBRA TAN RECEPTIVA,...! ESCUCHE...¿QUÉ LE PARECE SI LA MONTA POR 500 FRANCOS?". Se queda pensando un rato y le dice: "¿Podría ponerle unas medias de rejilla?", "¡CLARO!", y sale disparado a por ellas para ponérselas. "¿Y BIEN, CONFORME?", "ehhh...uhhh...sí...¿pero podría pagárselo en dos veces?".

En fin...que una pena. Pocas cosas tan deprimentes y anacrónicas como los circos.

Un zoo todavía tiene un pase si está en condiciones, pero un circo...eso sí que es maltrato animal, eso sí que debería estar prohibido, animales que en su hábitat serían poco menos que dioses yacen drogados a los pies de energúmenos, enjaulados en nichos, viajando de acá para allá a lomos de máquinas pestosas, anulados sus instintos, como muñecos con corazón, sin cuerda pero con látigos...se me ocurren muy pocas cosas más tristes que ver los ojos de esas fieras. Si hubiéramos visto los de Johnny en la icónica película de Dalton Trumbo no habrían desprendido más tristeza que los de ellos. Patético.

Y luego dicen de los toros...

Un toro bravo vive cinco años, que corresponden a 25 nuestros, muere en plenitud, como los dioses, la vejez no los alcanzará, se irá de la vida en lo más alto, no conocerá la decadencia, pero hasta entonces vivirá como un príncipe, en libertad, junto a sus semejantes, con un ejército de humanos sirviéndole, atendiéndole, pendiente de él las 24 horas del día, si está enfermo, si se ha lesionado, si está triste...¿qué otro animal puede decir lo mismo?. Todos son carne para la picadora, para nuestra picadora, pero mientras les llega el momento estoy convencido de que cualquier animal de la tierra desearía ser un toro, incluso muchos de nosotros nos cambiaríamos por ellos en algún momento.

Y después su muerte que puede no ser tal si es lo suficientemente bravo, entonces le perdonarán la vida y el resto de los años que le queden se dedicará única y exclusivamente a follar, a dejar su semilla en cientos de vacas, a descansar bajo una encina entre polvo y polvo, a comer fresca y rica hierba, a ser admirado por todos, "ése es Fulanito, el que indultó José Tomás en...", no lo indulta el torero se indulta él con su fiereza, con su bravura, con su nobleza, con su valentía, con su resistencia al castigo, y todo por veinte minutos de sufrimiento, extremo si se quiere, ¿pero qué es la vida cuando sales del regazo de mamá?, sufrimiento, competición descarnada, un sálvese quien pueda con efímeros momentos de placer que nos hacen seguir adelante aunque veamos las banderillas a la vuelta de la esquina, nuestro indulto es la muerte, excepto para la élite que nace indultada, el resto a seguir el juego y hacer el cabrón, ochenta años de esperanza de vida para que no dejen un sólo poro de nuestra piel sin hollar...

¿Quién no querría ser toro?

Que le pregunten al resto de animales, metidos en una cadena sin fin para recibir una estúpida descarga eléctrica que los deje secos después de haber pasado su triste existencia con la única misión de ser cebados hasta la naúsea, cagándose vivos ante el terror INAPLAZABLE que les espera, sin ninguna oportunidad, que les pregunten...¡Ay si los animales hablaran con palabras!


Los toros son las estrellas del rock del reino animal.


No quiero terminar sin dejaros el vídeo del zeppitauro más bravo que he visto en mi vida, un toro que no fue indultado porque Madrid es así, pero un toro cuyo nombre se recordará siempre con admiración y respeto...porque hasta nombre tienen los toros, ¿qué otro animal puede decir lo mismo? un animal no es más que un animal, otro más, pero cuando te ponen nombre dejas de ser rebaño para convertirte en singular, único e irrepetible.



PD. Antes de que lo preguntéis, el nombre de la diosa que ha mandado a galeras a Daria "la de las flechas" es Jessica. ¡Con ésa belleza que menos que tener un nombre!. Lo que os digo...¡ah!, y tiene novio, supongo que uno de los indultados al nacer, para eso nos tienen, para que engendremos mujeres así, una entre diez mil, y sacarlas del arroyo, como si fueran sus salvadores, valientes hijosdeputa, sino hace tiempo que todos seríamos pastillas de jabón. Para eso seguimos por aquí, para darles diosas y para que nos banderilleen entre polvo y polvo.


En algo se tienen que entretener mientras reponen fuerzas.


Al toro le basta con mirar a la luna.


La diferencia siempre estuvo en el estómago: nosotros no podemos vivir sin carnaza ni sangruza, a él le basta con pasto fresco para ser el más fuerte y el más benevolente.


Mientras no le toques las pelotas, eso es cosa de su harén, sino súbete a un árbol bien grande.


Aunque como lo hayas cabreado de más será capaz de tirarlo a base de embestidas, y entonces tú también podrás darte por follado.


El Toro:


jueves, 10 de noviembre de 2011

ESCAQUEÁNDOME





No es habitual que pase por allí, pero tampoco algo excepcional. No sé quien fue el "jenio" que ordenó embaldosar aquello de esa forma, pero fijo que lo hizo pensando más en las serpientes que en los seres humanos: las raíces de los grandes árboles que pueblan el lugar son tan fuertes que han transformado en un galernoso mar de cemento lo que se suponía un piso liso y firme para ver tranquilamente a tus hijos jugar en los toboganes y demás chismes, así que mejor llevarse un casco si decides darte una vuelta por la zona. Y si eres viejo...mejor no vayas.

Ví algo tirado en el suelo, cerca de la cosa estaba una joven pareja con su perro, él hablando por teléfono y ella tapándose la boca con una mano mientras con la otra sujetaba al animal. Al acercarme me dí cuenta de que lo que había tirado en el suelo era un tío, al pasar a su altura lo reconocí, un solitario borrachín casi sesentón, supuse que ya estaría pedo a las once de la mañana, ya se sabe que no hay que meterse en el agua si has bebido, aunque quizá no lo hubiera hecho, tal vez iba a hacerlo, la fama es lo que tiene, llega un momento en el que eres lo que has sido.

No se movía, alrededor de su cabeza la sangre había dibujado una extraña figura que rellenaba los surcos dibujados en las demoníacas baldosas, pero entonces, en los dos últimos segundos que mis ojos disponían para verlo, el hombre abrió el único que se le veía, me miró e hizo un movimiento con la mano, yo seguí caminando, pocos pasos después me volví y le grité al chaval que si estaba llamando a una ambulancia, me dijo que sí y ya no miré más atrás.

Apenas me quedaban cinco minutos para llegar a casa, durante el trayecto tuve la sensación de que no lo había hecho demasiado bien, quizá hube de coger esa mano temblorosa, hablarle, tranquilizarle, "ya viene la ambulancia, no te muevas...", por un instante estuve a punto de volver sobre mis pasos y hacerlo, pero lo pensé otra vez y lo dejé estar.


En la pantalla del ordenador ví que Paquirrín iba a ser padre, me olvidé de la persona que había abandonado a su suerte e hice un comentario sobre tan extraordinaria noticia.


Horas después recordé al ser humano que pedía algo de calor de un semejante en una situación difícil.


Y volví a pensar que lo había hecho mal.


Una vez más.


Puede que el diseñador tenga razón: cada vez somos más serpientes y menos personas.


Soy.

martes, 8 de noviembre de 2011

CUARENTA AÑOS SUBIENDO LA ESCALERA




Hoy, 8 de noviembre de 2011, se cumplen 40 años desde la publicación de la mejor canción de la historia del Rock. Cuarto corte, cara A, "Led Zeppelin IV"


Cuarenta años subiendo la Escalera al Cielo

Y bajándola

Muchas felicidades, preciosa

Por ti sí que no pasan los años...


Gracias




"Hay una dama que está segura
de que todo lo que reluce es oro
y va a comprar una escalera al cielo.
Cuando llegue allí ella sabe,
si las tiendas están cerradas,
que con una palabra puede conseguir a lo que venía.
Y va a comprar una escalera al cielo.

Hay un letrero en la pared,
pero quiere estar segura,
porque ya se sabe que a veces
las palabras tienen un doble significado.
En un árbol junto al arroyo
hay una pájaro que canta.
A veces nuestros pensamientos son dudosos.
Me hace pensar.

Siento una cierta sensación
cuando miro hacia el oeste
y mi espíritu grita por irse.
En mis pensamientos he visto
anillos de humo entre los árboles
y las voces de los que se quedan mirando.
Me hace pensar.
De verdad, me hace pensar.

Y se murmura que pronto,
si todos llevamos la batuta,
el flautista nos conducirá a la razón.
Y amanecerá un nuevo día
para los que resistan.
Y en los bosques resonarán las risas.

Si hay alboroto en tu cercado
no te inquietes,
sólo es una limpieza a fondo para la reina de mayo.
Sí, hay dos sendas que se pueden seguir,
pero a la larga
aún se está a tiempo de cambiar de camino.
Y eso me hace pensar.

Tienes la cabeza aturdida y no funcionará.
Por si no lo sabías,
el flautista te llama para que te unas a él.
Querida dama, ¿oyes soplar al viento?
¿Y sabías
que tu escalera está en el susurrante viento?

Y mientras serpenteamos por el camino,
nuestras sombras más altas que nuestra alma,
por ahí anda una dama a la que todos conocemos
que irradia luz blanca y quiere enseñar
cómo todo aún se convierte en oro.
Y si escuchas atentamente,
la melodía te llegará al final.
Cuando todo sea uno y uno sea todo.
Ser una roca y no rodar.

Y va a comprar una escalera al cielo."



martes, 1 de noviembre de 2011

AL HOYO





Noviembre siempre fue el peor mes para los bares: los días son más cortos y las noches más largas, se va el calor y llega el frío de verdad, la gente se desanima cuando la oscuridad reina, se encierra en sus casas con su calefacción, su frigorífico y su familia y deja las relaciones públicas para el fin de semana, cuando saben que el resto hará lo mismo, cuando quedarse en el hogar resulta algo poco menos que extravagante. Es una convención natural: si a las seis de la tarde es de noche y hace frío no existe otro sitio mejor que tu casa. Y no te digo nada si llueve...

Es ahora cuando las moscas no salen de los bares, las moscas de bar, se entiende, a las otras ya les irá dando matarile el general Invierno. Bendito sea.

Las moscas de bar son solitarias, como todas, con la diferencia de que en lugar de alimentarse de basura lo hacen con alcohol, pero beber con la sola compañía de tus cuatro paredes es como comerse una mierda para uno solo: no mola; por lo que salen al encuentro de otras como ellas, cosa que les resulta bastante fácil, únicamente hay que dar con un luminoso y una puerta abierta, hoy en día las únicas puertas que nunca están cerradas son las de los bares, ni las iglesias tienen más tiempo las suyas abiertas, muy mal tienes que estar para no ser bien recibido, cosas de la competencia y la crisis. Hoy las confesiones más sinceras se hacen en las barras de los bares. Los curas lo hacen en la penumbra, en silencio, con todos los santos del cielo mirándote, incluso Jesucristo dicen que anda por allí...es normal que la gente se acojone y suelte las cuatro obviedades imprescindibles para salir del paso cuanto antes, demasiada sobriedad para decir la verdad de lo que te pasa, mejor en el bar, con luz y ruido de fondo, a un tipo que conoces y con San Alcohol como Espíritu Santo, no hay otro como él para hacer soltar la lengua, no hay lengua de fuego más efectiva que la que vive en las botellas de colores de los bares.

Así que ahí volveremos a estar nosotros, escuchando los verdaderos problemas de la gente aunque no tengamos casilla en la declaración de la Renta, "mis orejas por tu hígado", y en algunas ocasiones, pocas, también el corazón. La mosca de bar adora noviembre porque después viene diciembre. Y ése es su frente ruso: nada puede acabar con ella, nada, menos la Navidad.

Una mosca de bar puede soportarlo todo, hasta un pepinazo atómico, hay estudios sobre ello, pero antes de pasar el frío Rubicón que vuelva a traerle algo de luz y calor a sus vidas debe enfrentarse con su más feroz enemigo, con ése que año tras año se empeña en hacerle ver espejos curvados en lugar de rostros, con ése al que sus cada vez más menguadas alas les resulta imposible superar ni aunque fueran capaces de elevarla a la cumbre más alta, un adversario tan formidable que provoca en la mosca de bar el deseo de ser un oso de la montaña para hibernar durante ese mes y no te enterarse de nada, aunque allí arriba sólo estuviera acompañado por la nieve y el frío, a fin de cuentas no sería tan diferente como aquí abajo...pero no hay frío más helador para la mosca de bar que ver su memoria en los ojos de los demás, les resulta casi pornográfico, se ven completamente desnudos, ni San Alcohol puede echarles una mano, es más, les arranca la piel de cuajo, abre sus costillas dejando a la intemperie su corazón, porque también gasta de eso la mosca de bar, de hecho es su órgano más grande, lleva tanto tiempo sin sentir el latido de otro que tiene sus cinco sentidos puestos ahí, pero no les sirve de nada. Cuando se es una mosca de bar se deja de ser todo lo demás.

Y cuando la mosca de bar se da cuenta de que ya no puede dejar de serlo, cuando abandona toda esperanza, cuando acepta que ya sólo será una mosca de bar hasta su muerte, le entra un ataque de dignidad y toma la decisión de comer su ración de mierda entre sus cuatro paredes, sin aceptar ayuda ni compañía, no hay camino más corto para llegar a la Soberbia que la Deseperanza.


Mi más querida mosca de bar, una mosca de bar con grandes barbas, terminó de comerse su ración de mierda hace algunos años. Y lo hizo sin que por más que lo inténtaramos cenara con nosotros algo diferente a su menú habitual en esa noche en la que hasta el mismo Lucifer busca compañía para no echarse a llorar.


Porque ni para ése hay lugar en el Universo donde esconderse y no darse por enterado.


Es lo malo de ser todos hijos de un mismo Dios: que no hay manera de serlo de otra forma.


Cosa que, más que ningún otro, sabe la mosca de bar.


Y con ella pasa Dios esa noche.


Porque de no ser así no la verás más.