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viernes, 2 de noviembre de 2012

NO TE CREAS QUE LOS COJONES...





No sé porqué, pero siempre me ha extrañado que mi padre hable bien del Rey, alguien que representa un montón de cosas odiosas, aunque quizá la mayor de todas (al menos a mis ojos) es su condición traidora, trepadora, su indisimulable y estúpido egoísmo...Si hablaras con alguien y le pidieras su opinión sobre uno que mató a su hermano y traicionó a su padre, a su mentor y a sus subordinados con el objetivo de salvar el culo para vivir de puta madre...¿cual crees que sería su respuesta? Un hijoputa, sin duda.

Pues hasta hace cuatro días ese tipo ha sido considerado como una especie de salvador, de guía, de faro entre la inmensa mayoría de nuestros compatriotas. Y si ahora no lo es tanto no es por aquello, sino por matar un puto elefante moribundo y porque el marido de una de sus hijas ha hecho lo mismo que él lleva haciendo desde que pudo empezar a hacerlo.

Curioso.

En la vida hay pocas cosas más hermosas que la lealtad, el estar con alguien bajo cualquier circunstancia, cosa que no puede ser contra natura pues si llegas a ese extremo es porque sabes que no puede hacer nada tan malo como para renegar de él: siempre habrá alguna buena razón aunque tú no la entiendas en un primer momento. Es la confianza ganada por un sinfín de aventuras, la memoria de lo vivido, lo que te lleva a no abandonarle, a estar a su lado a pesar del peligro, o precisamente por eso, porque cuando alguien querido se la juega, se la juega de verdad, resulta imposible darle la espalda, que cada uno actúa según su naturaleza, y lo que para otros puede resultar irrealizable por estrambótico para ti puede ser lo más natural, lo necesario, lo que tienes que hacer porque no puedes hacer otra cosa...tu naturaleza, hermano, no hay más misterio.

Tan así es para mi el asunto, tan a fuego lo llevo marcado en mis genes, que en bastantes ocasiones he dejado de ganar por no perder una amistad; aunque a fuer de ser sincero, certero, nietzscheziano, lo hice, lo hago y lo seguiré haciendo porque, al igual que el escorpión de la fábula, no puedo hacer otra cosa.

Esta noche he recibido la inesperada visita de un numeroso grupo de parejas cuarentonas, y no por desconocidos, al contrario, durante algún tiempo fueron buenos clientes, es decir, se dejaban la pasta, nada más, porque un cliente no es un amigo, eso son gilipolleces de librejos de auto-ayuda, pero en fin...que hace algún tiempo dejaron de venir y, la verdad sea dicha, no me importó demasiado: eran demasiado cargantes, demasiado notas, demasiado vocingleros...no, nunca fueron de los míos.

No fue cosa mía y, como Strasberg en la segunda parte del Padrino, no le pregunté a mi hermano el porqué, si había alguno: mi hermano es mi hermano, y lo que haga bien hecho está. Como los otros tres.

El pequeño lleva echándome una mano desde hace casi un año, está en el paro y vive con su chica, así que le hemos hecho un hueco para que se saque unos eurejos, que no es bueno que a un hombre lo mantenga su mujer, y de paso se entretiene y no piensa en tonterías.

Doce años le llevo, recuerdo acunarlo entre mis brazos en las contadísimas ocasiones que mis viejos podían salir a tomarse algo, fue un crío que parecía tener el sol en la cara de tanto como alegraba los corazones de quienes lo veían. Creció y se hizo más serio, cosa que no es tan rara, también yo fui así, o eso me contaron...

Y ahí estábamos esta noche, los dos, atendiendo al personal: "lleva esto allí...ponme esto...limpia aquello...coloca las sillas..." he recordado a mi padre, cuando yo era un crío y me decía lo que tenía que hacer, "pásale la bayeta a la barra, Kufisto...", "pero si está limpia", "dale otra vez"...cosas de cuando no había gente, pero así no pensabas en tonterías. Y dejabas de leer a Hesse en la cocina.

En fin...qué tiempos, coño...

Total, que llegaron todos aquellos y por ocupación echaron a los demás, o poco más o menos, y el más tonto y malo de todos ellos ha tenido un par de detalles con mi hermano que no me han gustado un pelo, cosa de poco, de nada, diríais si os lo contara, pero como le dijo El Caníbal a Starling apenas un par de generaciones les separa del hambre, creo que ni la mitad, seguro que no tenían ni mierda en las tripas, y es que soy de esos que cuando era un chico se comía las angulas como si fueran fideos, que entonces no valían lo que ahora, o puede que sí, pero el viejo siempre los tuvo cuadraos y nos dio de lo bueno lo mejor, sobretodo a los tres primeros, pero eso sí, trabajando como un cabrón y aguantando a tirios y a troyanos. Hijo y nieto de camareros, puede que incluso bisnieto, sí...pero de los que manejaban pasta y no iban por la calle comiéndose los mocos.

Y viendo el panorama me he acordado de nosotros, y viendo a mi hermano pequeño me he acordado de mi yo pequeño, y me he visto como mi padre, aguantando tirios y troyanos, aunque sigo diferenciándolos, como él...

Sí, no es fácil gobernar el barco, el de los tuyos, más que difícil no es agradable...debes calibrar bien por donde vienen los vientos y como desplegar tus velas para no zozobrar.

Y si un jodido camarero de ahora tiene que aguantar eso...un Rey de ahora ni os cuento.

El escorpión no quería ir a la otra orilla, era demasiado viejo para volver a empezar en un sitio nuevo, solo quería irse de aquí como un escorpión, no como un gusano, matando antes de que no tuviera fuerzas ni para clavarse el aguijón, en el caso de que eso le esté permitido a un verdadero escorpión.

Y así, tal vez, obtendrá el perdón en el cielo de los escorpiones.

En ese donde unos cuantos están esperándolo de aguijones por habérselo clavado cuando vio que podía hacer pie.

No juzguéis y no seréis juzgados, que dijo el Rey Escorpión.

Pues eso.

Que los viejos saben porque son viejos.

Y ya que mi Reala sigue haciendo el ridículo en su Copa...

¡¡¡VIVA EL REY!!!

Y yo y los míos.

También.



11 comentarios:

  1. Lealtad, me gusta eso... es de esas palabras que parece que se empleaban en otro tiempo, porque poca gente la conoce ya.

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    1. Es una hermosa palabra. Y un sentimiento incomparable cuando tienes por quién catarlo.

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  2. Me has hecho recordar, y más en estas fechas, que yo también tuve un día un padre. Un hombre bueno, que se dejó la piel y la vida por sacarnos adelante, y que la vida se le acabó cuando le acababan de decir, meses antes, que podía jubilarse.
    Un padre al,que no pude conocer a fondo porque trabajaba mucho, y me pago un colegio caro, que yo nunca supe valorar.
    Un padre que a veces, triste porque la vida solo le dio trabajo, venía a casa y se enfadaba.
    Y yo empece a conocerlo, a quererle mucho cuando le quedaban unos meses y no lo sospechábamos.

    Yo siempre he sido el pequeño, y nunca acune a nadie, pero mi hermana me tenía en su regazo con 5 años y no recuerdo un abrazo más maravilloso,que ese.


    Un abrazo, sacas siempre lo mejor que uno lleva dentro.

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  3. Excelente Kufisto, excelente. Con tus reflexiones haces que los demás reflexionemos también. La verdad es que no somos muy diferentes unos de otros. Con sus excepciones, claro está. No nos confundamos.

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    1. Muchas gracias, Paco.

      Lo de la igualdad ha sido un gran invento para algunos vivillos, que diría el Evaristo.

      Un saludo.

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  4. Veo que escribes incluso mejor de lo que pensaba. Te vengo admirando meses en la página de p-ú-b-l-i-c-o ^^

    Ole Kufisto!

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  5. Viva tú y los tuyos.

    Sabes? Esa ternura al hablar de tu padre, de tu hermano…me conmueve. Por el hecho en sí. Pero es q escribes…es un don lo tuyo. Eres consciente?

    (Y quería decirte hace días q esa imagen de la mujer leyendo es, sencillamente, perfecta. Me gusta mucho verla ahí. Que la hayas escogido como has escogido a Rachel…)

    Un beso, Kufis…

    R

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  6. Bueno, fiel a mi cita, y tras un dia ajetreado ayer, respondiendo a quien no selo merece, me paso por el oasis para dejarte un nuevo articulito.
    Espero verte por alli.

    http://unblogmuycule.blogspot.com.es/2012/11/tres-golazos-y-un-biberon.html

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  7. Hace dias que no te veo ni escribir, ni pasarte por los lugares comunes. Espero que no estes peor de la puñetera gripe.

    Por si te entretiene, un nuevo capitulo de la guerra de Mou con el mundo.
    Abrazo
    http://unblogmuycule.blogspot.com.es/2012/11/no-es-un-club-paraviejos.html,

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