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viernes, 30 de noviembre de 2012

A KIND OF TRATOL




Dijo no se qué del tratol, estaba hablando por el móvil mientras ella se miraba las manos, llenas de anillos dorados y pulseras brillantes.

Me di cuenta nada más pasar al bar, los vi junto al grifo de la cerveza, allí donde se sitúan los no habituales a pesar de tener a su disposición toda la barra: el grifo como burladero para toro y torero.

Saltaba a la vista que él era un azacán, uno del terreno...cara redonda, boca pequeña, pelo casi cortado a tazón y piel tostada, abrasada. Y pertigueaba a la misma vista que ella era una hija del este de Uropa, muy mona, blanquita y delgadita, de esas que puedes jurar ante el cielo y el infierno que no se dignará a mirarte a la cara: el anzuelo estaba ocupado.

Nos quedamos solos pronto, con la compañía del Kind of blue de Miles Davis, ese disco que no te cansas de oír porque suena bien, como cuando Curtis le dice al de los Monthy Python que le hable en ruso mientras están follando: no entiende nada, pero suena bien.

Me senté en un extremo para hojear los periódicos, rápido, sin apenas pausa, Sostres se había cubierto de naftalina, pero bien, creo que está 0´2 de empezar a ir a la misa dominical con su modélica familia...Se habían llevado la hoja de "El País" que chivaba la presumible marcha de Mourinho a final de temporada, cosa que me importa un cuarto de cojón, pero con ella también se fue el crucigrama, el único que merece la pena de toda la prensa que compramos, maldita sea, los demás son para que puedan ser resueltos por lectores diarios del "Marca" y televidentes de Punto y Farlopa..."¿qué hago ahora?"

Observar la extraña pareja...e ir reponiendo a Miles.

La voz cantante era la de ella, hablaba un español casi perfecto, como todas, con ese acentillo tan sensual, dulce, suave, él asentía o mugía de vez en cuando, un tanto incómodo, era como si a pesar del cortezón que lo cubría por completo se diera cuenta de que yo estaba tomándolo por lo que es, cosa que junto a lo reciente del lío (todavía están haciéndose manitas en público, más ella que él, por supuesto, su bota en el apoyo del otro taburete, bajo las pelotas...) lo tenía con un aspecto tal que aquella canción de los Zeppelin, esa que cuenta el infierno de un tío al que su chica lo estaba dejando más seco que un trozo de mojama al sol de julio.

Cuatro o cinco veces la oí mentar al padre de él, y me hizo pensar en qué clase de tía puede ser aquella que pregunta tanto por el papa, y bueno, eso no es cosa que requiera mucha meditación, pero a él le vino bien, así podía dejar de pensar en follársela, ¡y encima hablando de padre, ese gran, gran hombre!, ese tío que lo ha conseguido todo con la fuerza de sus manos y su tratol, o tratoles y unos cuantos ilegales, ese hombrón que no ha parado hasta que a su familia no le faltara de nada, y menos a él, claro, que ya tiene hasta tele en su Gran Tratol, tan plana y fina que hasta da miedo tocarla para cambiar de canal, aunque cambia pocas veces: esta fijo en el contenedor de Mariló, esa perra, y sus clases para vivir...Otro gran hombre, sin duda.

La rumana escuchaba atenta, cogiéndole las manos, "mi padre esto...mi padre lo otro...", imaginé a Miles tocando la trompeta con los ojos cerrados, y pensé que ella era de las que te la chupan mirándote a los ojos.

No entraba nadie, esto hace tiempo que dejó atrás el castaño oscuro para fundirse en negro, muy negro. Acabé leyendo las esquelas de "El País", tan sobrias, esas que ni ponen la Cruz, o la estrella de David, o la efigie de Obama...tonto vivo, tonto muerto. ¡Con los magníficas que son las del ABC!, lo mejor del centenario panfleto de nuestros días.

Más cerveza "en tubo", como la piden los despistados, más él que ella, quien había retomado el mando tras el panegírico paterno, reía un poco más fuerte, sonaron los primeros picos, "de morreoj ná, cái uno delante y yo soy un azacán de La Mancha..." Y más trompeta de Miles, y recordé que al final de su carrera la tocaba de espaldas al público, y pensé que ella era de las que te piden que le des por detrás.

Entonces él dijo algo sobre las horas que llevaban en nuestro bar y ella le regañó cariñosamente, "¡anda! ¿y cuando tú te va con tus amigo a ve el fúbol, qué?, ¡si etás sei o sete hora!" Lo miré, parecía un semáforo en rojo, parecía el semáforo de salida de un Gran Premio de Fórmula 1...Y lo imaginé en "su" bar, con "sus" amigos, viendo al Madrí, bebiendo cubalibres a saco y gritando como un energúmeno, eso sí que estaba bien...pero la rumana también lo está un rato, y ya se sabe que para llevarte la copa y abrir el champán, antes has de dar 80 vueltas al puto circuito, que papa es una buena escudería, pero aún no lo es para ella, aún. Así que te jodes y esperas hasta que ella vea que no has dado ochenta giros, sino cien, cuando no querías dar ni medio...ya puedes abrir la caliente botella que guarda entre las piernas.

Se fueron cuando Miles terminaba por tercera vez su canción de 55 minutos, no sé porqué coño la dividió en cinco partes, supongo que para tener tiempo de meterse un buco, que a veces la vida solo es soportable endrogándote con lo que más a mano tengas.

Como la rumana, esa que imaginé animándole con el ruido de su bisutería todavía barata mientras se la meneaba a muerte para que se corriera de una jodida vez en su cara. Igual que en las pelis.

Cosas de ser hijo de un papa con un Gran Tratol.


6 comentarios:

  1. Una cosa que me sorprende, pero de forma agradable, es que no paras de escribir, que casi no tenemos tiempo de leer uno y ya estas con otro.
    Trabajas en una atalaya en la que ves pasar a la gente y en la que aprendes lo que no has de hacer, aunque luego acabes haciendolo.
    Y dejas que la soledad del barman se contagie a los lectores, en este caso a traves de la soledad del bloguer.
    Seguiremos aprendiendo.

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  2. Me ha gustado la entrada, esa mezcla Miles Davis-rumana ha estado bien traida... "Y mas trompeta de Miles, y recorde que al final de su carrera la tocaba de espaldas al publico, y pense que ella era de las que te piden que les des por detras." Jejeje.

    Me lo imagino en la escena de una peli intercalando la conversacion del tipo y la rumana sin que se les oiga con las imagenes de Davis de espaldas al publico y su sonido.

    Esto me ha recordado a Bill Pullman en Carretera Perdida.

    Un saludo.

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  3. Rubia clara, de ojos azules y aspecto sereno?
    Era Polaca
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

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  4. No era rubia ni tenía los ojos azules. Era rumana

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  5. Amigo kufisto, tras el derbi y el reto de ayer, te dejo una vision de los hechos. Un saludo

    http://unblogmuycule.blogspot.com.es/2012/12/el-coronel-no-tiene-quien-le-aplauda.html

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