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jueves, 29 de noviembre de 2012

SOL, FRÍO Y AZUL




Un buen paseo da para mucho, para sentirse un poeta y para sentirse un bienhechor, para ver el baile de las hojas que tiraron del árbol, como poseídas por un espíritu burlón, sobre las aceras, sobre el asfalto, muleteando cochecillos, hay alguna que otra cornada, cosas de ponerse donde José Tomás, los toros obedecen al último toque, las máquinas solo al primero.

No hay como caminar en dirección al sol para olvidarte de todo, sin cristales que debiliten tus ojos, ¡qué bien se ve cuando hace frío de verdad!. Es como si la telilla maligna que empaña la vida de la ciudad se desvaneciera aterida por el viento del Norte, y todo brilla más, todo parece mejor, más claro, más grande, más sano, más fuerte. Todo está como es cuando los pedos del monstruo se congelan conforme salen de su ano. ¡Qué bien respiras dentro del frío y de la luz!

Caminando la tierra húmeda por las lágrimas de la luna nueva, desaparecida ya por el imponente sol que alumbra un azul vivo, en movimiento, como si en una mañana tan fría como esta hasta el color tomara consciencia de su existencia, azuzado por el viento helado, capaz de espabilar lo durmiente y acabar con lo dormido, sientes tus pasos hollar el camino, como acogiéndote, como dándote las gracias por pisarlo, por recordarle que está vivo, porque un camino desdibujado y olvidado, un camino que ya solo transitan los que están hartos de andar sobre cemento y alquitrán, agradece un poco de calor en días como estos.

Dejo atrás el sol y el azul, las piedras y los hierbajos, el frío salvaje por el viento, y vuelvo adentro, a la colmena donde todo está más oscuro y el número aumenta un tanto el calor, pegados los unos contra los otros, como aquellos monos hasta que encontraron el monolito. Pero todavía tengo reservas, he recargado bien la pila, y voy a la tienda de ayer, a la de la cincuentona gorda y caliente que mira con bestial deseo a los clientes jóvenes, acostumbrada como está a viejos arrugados, flácidos y acabados.

Sonriendo, seguro, le pido pan y fruta, y ella me mira mientras escoge las piezas, "¿has dicho esta?", "sí", "¿quieres estas que son mejores?", "vale" Y pesadamente menea su enorme culazo, haciéndose sitio entre la otra dependienta, una cuarentona teñida, de mirada aburrida, como de brasero eléctrico medio averiado, "¿quieres algo más?", "dame unos kiwis", y cuando apunta su precio junto al del resto sobre un cartón, haciendo una suma que me ha quitado treinta años de golpe, veo que quizá no me llegue el dinero, "son caros los kiwis...", "son de los gordos...los mejores", "no sé si tendré", "me lo das otro día" Y veo que tengo más de lo que creía y le pido miel, y entonces sale del mostrador como el Colgate del tubo, casi tira una caja de calabacines, pero la sujeto, "me he enganchado..." y ríe pasando entre los viejos que esperan turno, dirigiéndose al fondo, yo detrás de ella, lo menos pesa ciento veinte kilos, "¿cual quieres?", "no sé...dame la mejor", y escoge el tarro más gordo, "de la Alcarria, natural", "perfecto", y otra vez se mete para dentro, "¿algo más?", "creo que no", "te lo reparto en dos bolsas para que vayas más cómodo...porque vas andando, ¿no?", y es que se me ve en la cara que soy de los que van andando.

- "Quédate con el cambio"
- "No, por favor..."
- "No importa, de verdad, por las molestias..."
- "Pues gracias...para cuando te falte"

Me faltará.

Pero eso será lo único, porque mientras haya sol, cielo azul y viento del Norte tendré lo imprescindible.

Y un culo enorme y volcánico esperándome una mañana cualquiera.

4 comentarios:

  1. Tu dices que se ve muy bien cuando el frio azota las mejillas y cielo es azul
    Sin embargo el sitio donde la luz es mas limpia, el cielo mas azul y la claridad mas diáfana es un sitio donde siempre es primavera
    Canarias.
    Y mas concretamente Lanzarote.
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es

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  2. Buen paseo compañero. Con mucha claridad y calentito como casi siempre. Un abrazo.

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  3. Yo voy a darme mi paseo ahora para despejarme un poco, que mi día comienza ahora.

    Un culo gordo... siempre me han gustado en algunas chavalas guapas que he conocido. Como te comenté hace tiempo, las más guapas que he visto en mi vida, eran más bien anchas, muchas sin el más bien, y más concretamente, la más guapa que he visto, lo era. Aunque según lo cuentas, el de la cincuentona de 120 kgs no es el caso... jejeje.

    Un abrazo.

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