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jueves, 24 de enero de 2013

EL FRIQUIJOTE




Si viéramos a nuestro hermano, o a un amigo, o incluso a ese odioso vecino del bajo, vestidos como Batman por las calles de nuestra ciudad no dejaríamos de sentir una gran pena, a no ser que fuera en Carnaval, cuando lo extravagante es no serlo, pero si un día normal, uno como hoy, sales de tu casa y te encuentras de esa guisa a algún conocido...

- "¿Es ese Paquito?"
- "A veeer...¡Paco!...¡¡¡Paco!!!..."
- "Vamos a acercarnos"
- "¡Pero si es Paquito...¡coño, Paco!...¿qué haces vestido así?"

Y Paco, Paquito, les mira con esos ojos que tiene la locura y no dice nada. Y se va.

Y si por terquedad intentaráis detenerlo, asustados como se asustan quienes ven los ojos de la locura, de lo anormal, es más que probable que recibieráis un estacazo con alguno de los artilugios a disposición del hombre-murciélago, aunque bien pudiera ser que lograráis reducirlo, que nunca fue Paquito un titán, ni mucho menos, y aunque los poderes aumentan al desatarse los nudos de la locura no lo son en tanto como para vencer a dos hombres hechos y derechos, siquiera torcidos, pero hombres al fin y al cabo.

Lo lleváis tranquilamente a su casa, se le ha pasado el furor, llamáis a la puerta, sale su madre, échase a llorar y dándoos mil gracias y un millón de disculpas lo mete pá dentro, "Adiós, Paco..." Y os cierran la puerta sin haber oído su voz.

No se habla de otra cosa en el barrio que del chico de la Luisa, ese chaval tan formal, ese joven que nunca había llamado a la atención ni nunca le había llamado ella, un chico educado, discreto, estudioso, que jamás había montado ningún escándalo ni se le conocía vicio alguno, tampoco muchos amigos, más bien ninguno, ¿pero quién tiene un amigo?

Algún tiempo después, no mucho aunque sí el suficiente como para otra vez haberos olvidado de él, volvéis a verle con su disfraz, pero ahora no va solo, ahora le acompaña otro vestido de Robin, y se parece, se parece...

- "¿Pero no es ese el Berna, ese que es medio tonto...?"

Y os acercáis para ver y es el Berna, el medio tonto, y viéndolo en su disfraz ya no es pena lo que sentís, ya no podéis evitar las risas, las carcajadas, el cachondeo...y los dejáis ir a donde quiera que vayan.

Y nadie sabe donde pero se han ido dejando a sus familias desesperadas, ya son mayores de edad, ya nada se pueden hace, pero nunca se es mayor de edad para una madre, y no te quiero contar para dos, y remueven Jerusalén con Nueva York, y aunque todos les dicen lo mismo no se resignan, y bueno, dos tíos así vestidos tienen que dejar rastro, y claro que lo dejan, que aunque estos sean tiempos en los que no es raro ver a la juventud con aros en las narices todavía no lo son tanto como para cruzarte con Batman y Robin y hacer como que no los has visto, más aún si van en sus motillos, una vespino y una cady, que no es que ahora todo sea normal, sino que hacemos como que lo es, y esto es algo que conocemos desde hace siglos gracias a otros mejores que nosotros: que la Apariencia no es la Verdad. Que el que esconde o muestra demasiado algo quiere ocultar.

De todo esto se enteran las cadenas de televisión, "¡¡¡dos locos buscados por sus locas madres!!!", Jauja, Filón, el petróleo virgen de Alaska...Y empiezan a contar su historia, tan estrambótica que no necesita ser inventada, las propias madres de los locos acceden a formar parte del show, "quizá así...lo que sea", y la gente la ve con deleite en sus casas, en sus bares, en los wateres públicos de los parques y jardines.

Corren, vuelan, las historias sobre ellos, a cada cual más ridícula, más graciosa, nunca ganan, siempre pierden, son tan simpáticos...La buena sociedad toma cierto interés por ellos y algunos consiguen que acepten la invitación para cenar en sus casas y de paso entretenerse, que ya no saben cómo siendo como son presas del hastío del hartazgo, ese que llevándolos está a pensar seriamente en la posibilidad de esterilizar a toda la Humanidad para extinguirnos y dejar de padecer esta existencia tan llena de todo lo aparente como vacía de toda verdad.

Y también en los palacios se burlan de ellos, que hoy nada diferencia a quienes viven allí o en las cabañas, todo es lo mismo, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor, pero al menos allí no les apalean, al menos allí no están en peligro...y por esta razón, poco a poco, Batman y Robin empiezan a dejar de serlo, que no hay como estar seguro para dejar de creer.

Y tan poco les queda ya de lo que fueron que aceptan una entrevista con Jorge Javier Vázquez, y en la última pausa publicitaria se quitan los ajados disfraces y se visten de Paquito el bueno y Berna el medio tonto, y ya no pueden ni abrir la boca, ya no saben ni donde están, y en el último momento del programa les preguntan si no quieren volver a casa, y aparecen sus madres y todos se echan a llorar, nosotros también, incluso Jorgito Javier, ese domador de lágrimas de cucudrulu...

Y madres e hijos vuelven al pueblo y los reciben como héroes, pero pronto se olvidan de ellos, y es que...¿cómo competir contra un tío que toca la flauta con el culo?

Y lo mejor de su historia jamás la conocerá nadie, porque...

¿Quién escribirá lo que hablaron entre ellos?

Ya no quedan ni hojas en los rábanos del siglo XXI

Y el sueño de Dulcinea es una poligonera de cualquier ciudad que baila el gangnam style

Por eso también nosotros tenemos lo que vamos mereciendo.

Y sin tener que competir con el tío que toca la flauta con el culo.


11 comentarios:

  1. Efectivamente, cada uno vamos teniendo lo que nos merecemos. El Paquito ese me imagino que podría ser hasta yo, que también me llaman así. De todas formas, ¿quien entiende todo esto?, el cuerdo vive a costa de que los tontos salgamos alguna vez del rebaño y nos despelotemos en medio de la plaza. Carnaza fácil, pelas faciles. Y ahora le entras a los demás por donde quieras, dando pena o haciendo una fiesta de la historia, al fin y al cabo lo que interesa es otra cosa.
    Me cago en mi puta...

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    1. ...vida, tron.

      Vidal Sassoon

      Y la miseria en el recibidor de nuestro país.

      Que alguien le de al "mute" del mando: no hace falta oír cuando solo quieres ver furbol.

      ¡Qué desperdicio de todo!

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    2. Pero desperdicio. Fíjate que no hay ni un puto duro, pues hoy en una noticia de aquí, de Extremadura, nuestro Gobierno nos ha anunciado que van a gastarse 100000 euros en anillar a veinte cigüeñas, seguirlas con un satélite y así nos enteramos a donde se dirigen estos bichos.
      Anoche murió un señor de frío en una calle céntrica de Badajoz.
      Me cago en mi puta vida cien mil veces.

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    3. Si dejáramos de pensar en nuestro futuro y recordáramos nuestro pasado, cuando la sangre quemaba nuestras venas, iban a jodernos tós estos como nos están jodiendo...

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  2. Una historia de tristeza, Kufisto. Pero los heroes que llevaban dentro tal vez quisieron salir y manifestarse antes de que todo se fuera a la mierda.

    Lo que cuenta Paco de las cigueñas, da pena, como tantas otras cosas. Pero no podemos pasarnos el dia llorando

    Un abrazo
    Te dejo mi ultimo hilo, de hace una hora. por si quieres echar una mano y esas cosas

    http://unblogmuycule.blogspot.com.es/2013/01/y-florentino-se-disfrazo-de-karanka.html

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  3. En el mundo al revés, estos locos heróicos son el negativo de la cordura: una historia derecha escrita con renglones torcidos cuando ya nadie lee. Como mucho mira las poses calentonas de una rubia en el wasap.. y, oh, sorpresa, tremenda señora de pechos firmes de perfil.. y de frente ese pedazo de nabo.. para que te vayas preparando, con el culo mirando a Honrubia. Allí la viejecilla le cuenta al Wyoming que con el cierre de las urgencias te pué dar un apechusque y roscarla; y no hay santolio que te valga!
    "Ay, Sanchica, pueblo.." y el caballero cojo de las espuelas de oro, traicionado por los que no compró.

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    1. Oye, escribes unos comentarios que da gusto leerlos, de verdad.

      Muchas gracias.

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    2. Pues se agradece, maestro. Soy yo el que disfruta con tus escritos. Llevo siguiendo tu blog desde hace casi dos años. No sé cómo lo encontré: me suena que fue a través de Público, el periódico. Me ganó de tus primeras entradas el aire un poco "negro", como a Dashiell Hammet, y las frases lapidarias que se colaban de cuando en cuando. El ambiente de bar, la riqueza de tipos y las reflexiones que iban surgiendo a la par eran bien sabrosas. El toque canalla, descreído pone la guinda.

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    3. http://www.youtube.com/watch?v=o22eIJDtKho

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