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martes, 17 de julio de 2012

OJALÁ Y TODOS FUERAN COMO ZOIDBERG



Acabo de cenarme dos huevos que no sé...se descascarillaron un tanto cuando los compré hace una semana, fue cosa mía, no venían así, soy de los que miran y remiran todo lo que compran en las grandes superficies, no me fío un pelo, pero es que estaba meándome vivo y dejé la bolsa de cualquier forma, no me acordé de los huevos...

Ha muerto Jon Lord, el teclista de los Purple, 71, cáncer de páncreas, como la Jurado, y es que los de las vísceras son temibles, casi definitivos; el tipo ese, el Jobs, creo que también la diñó por uno de esos, pero él nunca logró que nos creyéramos unas estrellas del rock en la habitación.

Claro que nadie se pedía a Lord, todos queríamos ser Blackmore, si acaso Paice, puede que Gillan, incluso Glover...pero Lord era el que no le quedaba otra: pillaba el tecladete de la comunión y hacía como que tocaba el "Perfect strangers". Eran unas performances cojonudas. O al menos nos lo parecían. Éramos colegas.

Estuvimos a punto de verlos en el 87 u 88, en Madrid, en el estadio del Rayo creo recordar...pero al final no sé qué pasó que lo suspendieron, tal vez poca venta de entradas, por entonces todo el mundo estaba colgado de los putos U2 y su Joshua tree, y los Purple eran considerados poco menos que dinosaurios, pero a nosotros nos gustó aquel LP, el "Perfect Strangers", tenía buenos temas, y a fin de cuantas eran la banda de cabecera de nuestro tío el rockero, el que nos pasaba el material, intentó metérnoslo a martillazos, pero preferíamos algo más duro, más moderno, algo como Maiden o Metallica, aunque también le dábamos lo suyo a aquel clásico eterno, el "Made in Japan", y de ahí a los demás...sí, la verdad es que los escuchamos bastante.

Setenta y uno no son muchos años, al menos según los estadísticos, esos pedazos de atún, pero tampoco son pocos. Veintiséis menos tenía mi amigo Enrique, os hable de él hace algún tiempo, al que le cortaron el pescuezo por un tumor, el mudo, con lo que él era...lo enterramos hará un par de semanas. Bueno, lo enterraron, yo no fui, tenía que trabajar, aunque no creo que hubiera ido, siento que sobro en esos momentos, al menos es lo que a mi me pasó cuando enterramos a nuestra tía, la mujer del rockero, 49 años tenía, también os escribí de ella, una de las personas más dulces y buenas que he conocido, también un cáncer, de pulmón, de vísceras...no por esperada dejó de ser menos dolorosa.

La última vez que la vi estaba borracho, tenía el turno de mañana que acababa a las cuatro de la tarde; mi vieja, su hermana mayor, me había llamado a mediodía para decirme que fuera verla a su casa, que le quedaba poco...recuerdo que se me puso un nudo en el estómago.

Y eso que durante el tiempo que estuvo en el hospital, dos o tres veces, no fallé ni un día, cinco minutos, no más, me muero en esos sitios, en serio, pero eran suficientes para verla a ella y su sonrisa, era una mujer tan delicadamente hermosa...Poe le hubiera escrito un cuento.

Pero ahí todavía había esperanza. Sí, la cosa estaba jodida, su médico, el mismo que en aquellos meses se enamoró de ella, no se cortó en decírnoslo, pero no podía ser tanto sufrimiento para una mujer que no había merecido más que besos y no se llevó más que hostias, no era JUSTO, iba a salir de esa, TENÍA que salir de esa...hasta que la mandaron a morir a su casa: no había solución. Era cuestión de semanas sin mes. Y yo no había podido ir a verla.

Total, que me bebí cinco o seis cubalibres en media hora, pillé unos dulces que alguien me había dado aquella mañana, cinco tercios de cerveza, y me fui para su casa.

Llamé a la puerta y me abrieron una vez que me vieron, "sube, Kufisto" me dijo su hija pequeña. Y subí.

Estaban en una pequeña habitación, los cuatro: mi tío el rockero, sus dos hijas, y ella sentada en la cama, supongo que se incorporó cuando le dijeron que era yo, las madres hablan con sus hermanas...le dí dos besos y me senté junto a ella, los otros estaban de pie, "he traído unos dulces...¿quieres?...", ella me dijo que no con una sonrisa, "seré gilipollas...", nadie quería comer, todos parecían tranquilos, muy emocionados, pero tranquilos, aquello era tan extraño...

Abrí una cerveza, le dije cosas, nos acariciamos, la besé, hablamos de algo, no recuerdo qué, como si no fuera a morirse mañana, o pasado, o al otro...nadie quería beber, nadie quería comer, nadie menos yo, comí y bebí por los cinco, me corté de fumar...estoy casi convencido de que le hablé de su primogénito, el que se le murió entre sus brazos aquella mañana, al recogerlo del colegio...sí, algo dije, recuerdo que su hija mayor se puso a llorar, ella solo me sonreía y me acariciaba la cara...

Murió y la enterramos con su hijo. No lloré. Yo no lloro.

Pero unos días después, quizá semanas, al principio de aquel otoño, mientras paseaba mi rutina solitaria cerca de su casa, con el cielo bajo y nublado hasta la asfixia, rompí a llorar tras mi gafas de sol, y paré mis pies y me quité las gafas, y me llevé la mano a la cabeza, y por más que intentaba parar, por más que secaba mis ojos, por más que intentaba calmarme, no podía, y tuve que sentarme en el suelo, y entonces vi que al sol no le quedaba mucho, y recordé aquella vez, poco antes de empezar su martirio, cuando por una tonta casualidad la vi sentada mirando como se ponía el sol, su marido detrás, de pie, cabizbajo...

Y no dejé de llorar hasta que de aquel solo quedó su luz.


Un poquito de "Hush" para el maldito Cangrejo...y pensar que soy de su último día...aunque algunos horóscopos me llaman Leo, ¡qué lío, coño!...pero no, soy un jodido Cáncer del Último Día:











19 comentarios:

  1. Joder, primera hora de la mañana y me has hecho un nudo por ahí dentro. Y yo que pensaba en unas risas al ver al gran Zoidberg.

    Me has recordado a Castelar y su tragedia. Hace mucho que no se de él; ojala le vaya bien, lo mejor posible; otro que ha recibido un golpe demasiado fuerte y demasiado pronto.

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    1. Sí, a veces me paso por su página, hace tanto que no sé de él...en fin, supongo que estará bien

      Un saludo, don Ogro

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  2. Soy Spasic:

    Me ha gustado la entrada, aunque el contenido es triste. No sabía lo de Jon Lord y tampoco que tenía ya esa edad. También Iommi dijo que tenía cáncer hace algún mes, espero que lo supere. La verdad es que todos estos músicos van teniendo una edad y por una cosa o por otra van cayendo... y no tienen sustitutos naturales en la actualidad. Les pasará como las leyendas del blues etc una vez que han ido muriendo que quedarán algunos buenos imitadores y poco más. Mi banda favorita de los últimos 15 años y que para mi son de los pocos que tienen una discografia apabullante como cualquier banda clásica son los enormes Mother Superior. Además, no he visto cosa igual en directo y su lider Jim Wilson es un "crack" en todos los sentidos. Y también nombraría a The Muggs... buenísimos también. Y luego siempre hay buenos discos sueltos, pero ya no es lo mismo.
    Un saludo.

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    1. He escuchado en Youtube la primera referencia de cada grupo que aconsejas, Spasic, y sin duda me quedó con los segundos, The Muggs. Los Mother Superior suenan bien, pero son demasiado "pesados", jevis, para mi. Prefiero el rock n´roll sucio de los Muggs. Gracias.

      Y sí, muy triste lo de Tony, creo que también se nos va. Voy a echarle un vistazo a su web.

      Un saludo, amigo (por cierto...vaya alias. Inolvidable calvo: más gafado que Hernández Mancha)

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    2. Spasic: Pues te aconsejo que veas a The Muggs en su próxima visita a España. La última fue hace poco menos de un mes y se patearon media España, literalmente. Y además no son caros para los precios de hoy (unos 10 ó 12 €)... y encima la rompen.

      En cuanto a Spasic sí, fue brutal. Recuerdo aquella portadaza del Marca en el que le presentaban como el "Agente Spasic" cuando llegó a Barajas con aquella gabardina y su calva. Hoy en día no tendría cabida entre tanto metrosexual.

      Un saludo.

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  3. No sé por qué pero me imaginaba que había una conexión entre tú y yo, no sabía cuál... Y resulta que compartimos signo del zodíaco de esos. Yo también soy cáncer de los últimos días, aunque el mío es una putada por acontecer el maldito 18 de julio, fecha de infausto recuerdo para la historia española (aunque algunos se empeñen en hablar de liberación y demás aberraciones). Al menos me queda el consuelo de que el guerrero del signo de Cáncer, en los caballeros del zodíaco, era un cabrón de mucho cuidado. Ahí, con carácter, que luego dicen que somos unos románticos y todo eso.
    Tu relato me ha hecho recordar a muchos familiares y amigos que se han marchado así, enfermos de cáncer pero dignos, demostrando a la muerte que se puede ser humano sin dejar de ser animal (otros son animales que se visten con apariencia humana, aunque no dan el pego). Y no sé si será por compartir signo del zodíaco, pero yo tampoco lloro en los entierros, suelo hacerlo a posteriori. Tal vez sea un gesto cobarde, no lo sé, pero creo que verter lágrimas después del óbito de alguien, cuando ya los otros ojos están secos, es una manera de demostrar el verdadero cariño que le tenemos a los que nos importan.
    Por último, y para no echar un sermón largo y tedioso, tres consideraciones: el artículo me ha parecido bello, mucho, y creo que es el mejor homenaje que se le puede hacer a alguien que se ha marchado; el doctor Zoidberg es, con mucho, el mejor personaje de Futurama (tengo una camiseta de éste que lavo y plancho con mimo, intentando alargar su vida útil); los Purple no consiguieron engancharme, aunque entiendo lo muchísimo que la música les debe. Me patearé, musicalmente hablando, el Made in Japan, a ver si ahora consigo paladearlo de otra manera (por cierto, Siniestro Total tiene un disco también llamado así, que no sé si será tributo a los Purple, pero que para mi gusto es un cagarro interesante, imposible de comparar con otros discazos de los vigueses como El retorno o Trabajar para el enemigo).
    Un saludo Kufisto. Y por la hora, creo que nos deberíamos tomar una cintilla de vino y brindar por lo que sea. Pero brindar. Prost!
    Adiós amigo.

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    1. Es curioso eso de los signos...como todos, a veces me he topado con una friki de esas, de las colgadas por la astrología, "¿qué signo eres?", "pues...", "¡no!, ¡espera!, a ver...¿capricornio?", "no...cáncer del último día, o leo del primero...no lo tengo claro...", "cáncer, cáncer...tú eres cancer...¡LO SABÍA!"

      Joder con los caballeros del Zodíaco...a mi ya me pilló un poco tarde, pero recuerdo aquella canción tan cutre, del estilo primera "Bola de Dragón". Milagro que hayamos sobrevivido a todo eso.

      Mi favorito es Bender, pero adoro a Zoidberg, casi lloré cuando lo vi rechazado en "El Día del Apareamiento", simpatías entre cangrejos, y es que en el fondo somos unos tontos románticos. Por cierto, gran serie "Futurama".

      Tú no pasas a los Purple y yo lo mismo con Siniestro, jamás les pillé el punto.

      Un abrazo, amigo, yo también levanto mi copa y brindo por tu cumpleaños de mañana, ya sabes, no dejes para...y tal

      La cuestión es brindar, con alcohol, ya lo dijo Homer, ese hombre amarillo:

      "Por el alcohol: causa y solución de todos nuestros problemas"

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  4. -Astrología: ¡Ten cuidado Cáncer! hoy puede ser un mal día.
    -Gemelo 1: ¡Hoy, por fin, he follado!
    -Gemelo 2: Hoy he tenido un accidente mortal.
    -Carl Sagan: Tomaré la temperatura de la luna Europa de Júpiter o mejor viajaré a 20.000 millones de años luz de aquí: la Astronomía es mi gran masturbadora, la Astrología es la gran estúpida.

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  5. huelga general en breve.

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    1. Por los piquetes.
      Para amedrentar a tanto esquirol hijo de puta

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  6. Kufisto, qué bien que te acuerdas del amigo Lord, ahora estará cantando “forever young”, aunque no sea de su repertorio. Un día escribiré un relato sobre Deep Purple y los amigos que escuchábamos sus temas con el respeto que se tiene a los chamanes. Qué bueno llorar de vez en cuando.

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    1. Gracias.

      Es bueno todo lo que no te domina.

      Un saludo

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  7. Soy Spasic:
    Kufisto, acabo de ver tu perfil y pones como una de tus pelis favoritas "Los Energéticos". Brutal. Siempre me encantaron las pelis de Pajares, Esteso, Juanito Navarro o el grandioso Ozores. Mis favoritas son "Yo Hice a Roque III" y "Qué gozada de divorcio", pero esa que pones, la de los "Los Energéticos" tiene algunas escenas y comentarios sobre la actuación de los políticos que no ha envejecido nada. Enorme aquella escena en la que el alcalde del pueblo sale diciendo que no se ponían de acuerdo con el sueldo y al final se lo acaban subiendo un 120% jajaja.

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    1. Pajares abriéndose las nueces con la cabeza y Esteso diciendo que habían recibido una carta de apoyo desde "Estoeselcolmo".

      Épico.

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  8. He pasado por algo parecido hace unos días. Alguien a quien quería mucho y que tampoco se lo merecía. Y de forma inesperada. Desde entonces, además de la enorme tristeza por la pérdida, no paro de darle vueltas a la cabeza. Lo que más me aterra de morir, además de separarme de mis seres queridos, es todo lo que me perderé del mundo que me sobreviva. Eso lo describía muy bien Foxá, en la composición que te pego más abajo. Foxá está infravalorado por cuestiones de sectarismo político, pero eso es otro tema. Nunca me ha gustado especialmente la poesía, pero no puedo quitarme ésta de la cabeza desde hace unos días. Me paro en cada verso. Es sublime. Y tristísima.

    MELANCOLÍA DEL DESAPARECER

    Y pensar que después que yo me muera,
    aún surgirán mañanas luminosas,
    que bajo un cielo azul, la primavera,
    indiferente a mi mansión postrera,
    encarnará en la seda de las rosas.

    Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
    sobre mis huesos danzará la vida,
    y que habrá nuevos cielos de escarlata,
    bañados por la luz del sol poniente
    y noches llenas de esa luz de plata,
    que inundaban mi vieja serenata,
    cuando aún cantaba Dios, bajo mi frente.

    Y pensar que no puedo en mi egoísmo
    llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja;
    que he de marchar yo solo hacia el abismo,
    y que la luna brillará lo mismo
    y ya no la veré desde mi caja.

    Agustín de Foxá

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    1. A mi ya me pasa cuando veo los ojos de los adolescentes. Se pierde antes la virginidad sexual que la de la mirada: creen, aunque crean que no creen en nada. Sus ojos son linternas que alumbran, aún cuidándose mucho de llevarlas en OFF, no vayan a parecer lo que son.

      Llega un día en el que te plantas a la mitad del camino, un pensamiento como un relámpago en la cabeza, y te preguntas: ¿sólo me queda eso? ¿menos? y echas a andar no por in a ningún sitio, sino para encontrarte cosas que te lo hagan olvidar.

      Sin muerte nada tiene valor...pero esto no es ningún consuelo cuando va empezando a ser algo que solo le pasa al otro y a sus otros.

      Un abrazo, amigo.

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