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martes, 24 de julio de 2012

ENTER SANPEEEDROOO



Tengo a Don Televisor y al resto de su familia en estado de coma.

Aunque no fueron los primeros, primera en mi caso, doña Lavadora la llaman, ni siquiera nos presentamos, mi santa madre y mi añorada tía me dibujaron hasta un croquis para que supiera por donde meterle mano hasta hacerla ver las estrellas de Colón, ese bote, pero qué mirada no me verían mientras las oía que mi vieja acabó por decirme: "Anda...tráeme la ropa a casa". La plancha debe estar en algún lugar y su tabla...el gato se echaba unas siestas cojonudas encima de ella, hace tiempo que no la veo, supongo que en algún instante del espacio-tiempo la plegó mi asistenta quincenal, la que evita que sea comido por la mierda, el mismo lugar al que la mandaba cuando éramos unos críos y nos despertaba a gritos, la misma que me conoce desde antes de que yo conociera nada, la misma que, fijo, le dice a madre que mi frigorífico parece una obra de arte moderno y un set pornográfico el resto de la casa, más ahora en verano, voy regándolo todo por ahí: en los marcos de las puertas, en los radiadores, en los wateres, en el sofá, en la habitación...en todos sitios menos en el hermoso cubo verde que me compraron para ello, tenia una tapa retráctil y unas rejillas debajo para los olores, lo usé un par de meses, después se lo quedó el gato, a fin de cuentas estaba en su habitación: era otro buen lugar para dormir. También le perdí la pista.

El bidé lo usé alguna vez para darme baños calientes en un forúnculo que me salió junto a los cojones. Eso y cuatro días de a cuatro Orbenin 500 y asunto arreglao. Mi ex se duchaba entera y las putas callejeras que vinieron después solo querían pillar la pasta y largarse. Como yo quitármelas de encima en cuanto me limpiaba el nabo con un sonamocos del DIA, cortesía de mi señora madre.

También hay una licuadora que me compré por correo en La Tienda del Corte Inglés, una máquina preciosa con una gran jarra de cristal en la que puedes echar hasta un melón, la usé tres o cuatro veces, iba al Mercadona, sección frutas, y pillaba de todo: sandía, melón, peras, manzanas, remolacha, cerezas, plátanos, cosas de las que no recuerdo ni su forma...compré hasta un libro de recetas en el Círculo de Lectores, "para esto...para aquello...para lo otro", fotografías de gente riendo, estupenda, guapa, saludable...llenaba una botella de Font-Vella de dos litros con todo aquel mejunge y me bebía un gran vaso antes de irme a trabajar. Y como no me hacía reír la dejé: otra publicidad engañosa. Hace tiempo que yace desmembrada tras los paquetes de arroz SOS.

Pero habíamos empezado por el televisor...

Lo compre porque tenía que comprarlo, al menos para mis películas y sus telecincos y tal...con él vino mi prehistórico VHS, el DVD y un tiempo después la Playstation 2, ya sabéis, para esos momentos en los que hay que hacer algo para olvidaros de lo que os está pasando...De todas formas recuerdo un juego bueno, uno que me gustó, "Necronomicón" se llamaba...

"La tele, Kufisto, la tele..."

Hoy he visto al equipo médico cultural en la portada de algún periódico. Diez o doce y Almodóvar en el centro, como el Sol, decían no sé qué de la Cultura, con Mayúscula, como si fuera Pan, no el pan, el otro, el dios...a su vera escritores, actrices, algún torero...pero Él en el centro, como siempre. Leonardo se equivocó de siglo.

"¿Y la tele?"

Ahí está.

Y yo me voy a dormir hasta que me despierte.

Ya puede venir SandAlmodóvar que yo...tranquilo.

Y a la tele...muerte.

Dispara de una puta vez, Clint:












4 comentarios:

  1. Hombre, Kufisto, hoy se lo has puesto a huevo al Anónimo. No vale.

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    1. Ya no puede: les he cerrado la puerta. Ahora solo se pasa con carnet.

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  2. La entrada musical de Enter sandman es gloria bendita, qué guitarreo serruchero más demencial y potente. Me recuerda mucho a mi amigo Sergio y su Opel calibra, coche en el que aprendí que el Black es el último disco bueno de Metallica. Y tú tranquilo, con este tema pueden acudir hasta tu lecho miles de cosas oscuras, negras, sin alma (algunas bellas, desde luego), pero Almodóvar no, para convocarlo tendrías que olvidar todo gusto cinematográfico mínimamente inteligente, y me parece que no es el caso. De hecho yo, que vivo a 29 kilómetros del lugar donde nació el insoportable director de cine, duermo con un collar de DVD's con mis películas de culto (Pulp fiction, El día de la bestia, The iron horse, Harry el sucio, Amanece que no es poco y así un largo etcétera) para ahuyentarlo por si se le ocurre asomar el hocico...
    Y por cierto, aunque con cierto retraso, felicidades. Quedo a lo que tenta a bien disponer, D. Kufisto.

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  3. "Guitarreo serruchero..." ¡joder qué bueno!

    Poco antes de sacar el Black Album dejé de escucharlos, aunque claro, aquello fue el mayor bombazo jevi de la Historia y se oyó hasta en los sitios más insospechados...sí, es un gran disco, aunque mi favorito siempre será el Master of Puppets, nada personal, solo sentimientos.

    ¡Buen collar, rediós! ¡qué pesadez de tío! este seguro que llega a los 120 años. Dios se está replanteando lo de la muerte ante la sola idea de fumárselo por los siglos de los siglos...su hijo Lucifer ya le ha dicho que ni de coña lo quiere en su casa, que bastante tiene con Terenci Moix.

    Un saludo y muchas gracias, amigo.

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