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lunes, 12 de agosto de 2013

DIETA ABUELÍTICA




Suelo comprarle un pan blanco los lunes, uno pequeño, el que tiene. Es de una panadería de toda la vida, creo que son familia, pero este se dedica a venderles chucherías a los chicos y prensa a sus padres y abuelos. También vende pan. No es trabajo para tener otra cara.

- "¿No te ha quedao pan de ese...?"
- "No, pero si quieres el colón..."
- "Vale, dámelo, ¿cuanto es?"
- "Un euro"

Lo mismo. Pesarán igual. Solamente cambia la forma del pan.

Al no comer en casa me dura varios días, han habido semanas que lo he terminado en su domingo, y bien, se podía comer sin problemas, ahí está la calidad de un pan, no como esas horrorosas barras que ni aguantan una tarde, ¿como era aquello?, ¿ese palabro que define el tiempo útil de cualquier cosa? ¿eso que sostiene al capitalismo?, "crear con fecha de caducidad", "hacerlo mal para que vuelvan a comprarlo"...Obsolescencia, eso es, sí...Hasta el pan de nuestros días es obsolescente.

Procuro cortarme en su consumo, me gusta demasiado y leí en internet que es malo para la salud, especialmente el blanco. Claro que quien lo decía era partidario de la dieta paleolítica, tampoco hay que ser tan extremista. Que sí, que las cosas están jodidas, pero tanto como para añorar la vida en las cuevas...De todas formas le hice caso en lo de cagar, aunque sólo un par de veces, eso sí. Aseguraba que la postura que adoptamos al hacerlo es mala para nuestro colon, de ahí la aparición de su correspondiente cáncer con la creación de los tronos higiénicos, el único lugar de la casa donde uno está a salvo, razón suficiente para lo prolongado del acto, que si fuera por lo que tardas en soltar lastre no habría tantos problemas con los intestinos occidentales, pimpán y fuera, ¿no sale más? no lo fuerces, no quieras quedarte tan "limpio", anda, como si de esa forma hicieras lo mismo con tu conciencia. Aunque bien mirado es así, este mundo que nos ha tocado vivir está obsesionado con el culo. La manera correcta de hacerlo es como si lo hiciéramos en el campo, en cuclillas, esa es la posición natural, así todo lo importante sufre menos, "¡tronco va!" y fuera, que lo incómodo es lo mejor para el cuerpo y puede que también para la cabeza. El quid está en apoyar los pies sobre la taza, sujetarte a algo con una mano y con la otra agachar el nabo para no mearte fuera. Noté la diferencia, el tema salió como los churros crudos a la sartén, pero hostias...Probé una segunda vez y ya no ha habido tercera.

De vuelta a casa iba pensando en el acompañamiento de los spaghettis, normalmente los hago con atún de lata, pero también he leído que el mar está más lleno de mierda de lo que se pensaba desde el "accidente" de Fukushima, una cosa bárbara, el 100% del material, vamos, "¿y si me los preparo con chorizo?", no tenía ganas de coger el coche y hacía mucho calor como para ir andando a ningún sitio, que esa es otra, he salido con un sombrero de paja, uno de esos de propaganda, y parecía una jodida gorra de cuero, ni la paja es paja, o lo gratis en el imperio de lo obsolescente es una mierda, ¡qué sudores, por Dios! He recordado al chino de la otra esquina, "seguro que tiene algo", era de ese cortado en lonchas, de Revilla, ese que lleva más vinagre que los boquerones del mal vestío, al menos así sabe fuerte, "85 grms, 1 euro", he pensado en la prioridad numérica del mercado, lo importante es el precio, no el material, "100 grms, 0´85 euros" Aquí manda lo que manda.

Pero hoy me los he hecho de los normales, nada de integrales, llevo meses comiéndolos, "todo integral", dicen los que entienden, sólo he probado con la pasta, apenas hay diferencia, pero un día es un día, y hoy lo es de descanso para mi, aparte que tampoco eso es el bálsamo de Fierabrás, "de los buenos y con chorizo", los hago con un sofrito de tomate triturado Apis (el frito es veneno puro en forma de azúcar, que lo sepáis, lo vi en la Red ) el único que no lleva jeroglíficos entre sus ingredientes, según afirmaban en Internet y después certifiqué en el bote, y porque no tenía queso curado, algo abominable a los ojos de los nutricionistas, esos estómagos más débiles que aquel corazón dostoyevskiano, el del joven atormentado que paseaba solitario las noches blancas petersburguesas.

¡Qué ricos!, ¡y qué bueno el pan!...

Rompí a sudar como un cerdo cuando aún no los había terminado, y eso a pesar que el aire acondicionado estaba a todo lo que da, que no es mucho, no sé qué coño le pasa, supongo que carece de la potencia suficiente para un lugar como La Mancha, y más aún después de una comida así, y ni te cuento si está en un piso de los modernos, de esos que tienen paredes casi translúcidas, sino de qué iban a venderse bicharracos de aire, he recordado la casita que teníamos en el campo, lo fresquito que se estaba dentro aunque el sol se estuviera derritiendo, allí sí que cagábamos como los paleolíticos, viejos y niños, en las viñas, por no haber no había ni televisión. Y no hace ni una vida, treinta años, quien nos vio y quien nos ve.

He pasado la tarde tumbado por las sofás, fumando cigarrillos y escuchando a los Beatles. Por un momento he estado a punto de salir a por mi paseo dominical, el de sube y baja, pero me he echado atrás después de cagar como todos. Un rato después me he comido medía sandía, sigo sin encontrar una que sepa a sandía toda ella, y va acabándose su temporada. Llegaron las ocho, a las nueve ya está yéndose el sol, me gusta verlo ahora que no puedo hacerlo cuando viene, pronto llegará octubre, puede que septiembre; he cogido la tableta de chocolate y he pensado en comerlo con esa pan tan bueno, como cuando éramos chicos y la abuela nos lo daba para merendar, ahora lo como tal cual por las mañanas, con el zumo, pero ya llevaba unos días sin hacerlo, me despierto demasiado tarde para empezar tan fuerte. He partido un buen pedazo y otro de pan.

Al principio no le he cogido el punto, no estaba como me esperaba, pero a la tercera onza, una vez encontrada la proporción, ha sido como si mi paladar hubiera recuperado unas cuantas pieles perdidas. Y he parado al llegar a la media tableta. El buen pan y el buen chocolate tienen demasiada mala prensa como para buscarles obsolescencias demasiado rígidas.

Me he vestido y he salido a la calle casi saltando, poco ha faltado para que riera y nada para ponerme a cantar el estribillo de Hey Jude, un chaval se me ha quedado mirando mientras me encaminaba hacia la periferia, me gusta ver el último rojo del sol en las nubes.

Hoy era especialmente intenso.

O quizá lo he mirado con otros ojos.

Más bien.


24 comentarios:

  1. Doiraje

    El amor, ciertamente, abarca mucho más que los afectos íntimos. Don Quijote perseguía la justicia y el bien, y la mayor parte de las veces se comportaba como un energúmeno, y a veces envidioso, tal y como le ocurrió cuando despreció a Sancho diciéndole que era un 'porro' (torpe) en cuanto lo nombraron gobernador de la ínsula. Pero su lucha consistía en una entrega absoluta para restituir un orden que él creía justo para todos, no solo para él, para su fama. Cabe hablar de amor.

    En cuanto a la envidia solo decir que se refleja cuando se ensaña sin motivo, con quien no da pie a ello (Sancho con Don Quijote).

    El que exhibe felicidad no es feliz, salvo que entienda por felicidad la vanidad de despertar envidia en quienes son de su misma condición o carácter. La burla hacia este tipo de sujetos no es envidia.

    Al envidioso se le descubre enseguida: todo envidioso se considera envidiado, aunque ni él ni nadie sepa explicar por qué ha de ser envidiado, a la vez que señala como envidiosos a quienes él envidia, y ahí es más fácil averiguar por qué.

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  2. Obsolescencia programada, Kufisto. En "programada" está lo jodido o mejor dicho, lo jodiente. ¿Cuánto duran unos auriculares pequeños, de los de MP3?

    Arrekarallo es un poco bastante radical en su anti-cerealismo pero en su defensa del carnivorismo me parece que lleva más razón que un santo.

    "El quid está en apoyar los pies sobre la taza, sujetarte a algo con una mano y con la otra agachar el nabo para no mearte fuera. Noté la diferencia, el tema salió como los churros crudos a la sartén, pero hostias...Probé una segunda vez y ya no ha habido tercera.

    De vuelta a casa iba pensando en el acompañamiento de los spaghettis,"

    El cambio brusco, sin transición, de un tema al otro me ha llamado la atención.

    Cagando así el colon lo agradecerá, pero por menos de nada acabas en urgencias con algún hueso roto.

    Saludos cordiales.
    Oswald.

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    1. Jajaja...

      Nunca olvidaré ese episodio de "South Park" en el que Cartman se empeña en comer por el culo y cagar por la boca.

      Al final lo consigue.

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  3. Kufisto

    Te iba a hacer una crítica, pero lo dejo para mañana. Resulta que me he comido medio melón con un botella de tempranillo. He colgado un comentario para Doiraje, y cuando iba por la mitad ya noté que el tempranillo hacía presencia en mí. Ya no puedo seguirte. No sé si es culpa tuya o mía. Mía, casi seguro. Después de la autoconfesión, qué decir. Te dejo. Solo decirte una cosa: tienes ocurrencias, ideas, impresiones brillantes, viveza, ¡pero no repasas lo que escribes antes de colgarlo! Mira esto:

    Suele comprarle un pan blanco los lunes, uno pequeño, el que tiene. Es de una panadería de toda la vida, creo que son familia, pero este se dedica a venderles chucherías a los chicos y prensa a sus padres y abuelos. También vende pan. No es trabajo para tener otra cara.

    - "¿No te ha quedao pan de ese...?"
    - "No, pero si quieres el colón..."
    - "Vale, dámelo, ¿cuanto es?"
    - "Un euro"

    Lo mismo. Pesarán igual. Solamente cambia la forma del pan.

    Al no comer en casa me dura varios días,


    Hay alguien que compra pan, un panadero y además tú. ¿Quieres poner orden en quién es quién?

    Es que si escribieras gilipolleces no merecería la pena decirte nada, pero el caso es que no lo son, mas bien son perlas.

    Estoy medio pedo y tengo sueño. Igual hasta es culpa mía. Hasta mañana.

    Si me 'desregulo' y oigo conversaciones y me arañan los gatos, ya os lo contaré mañana. Mañana, cuando lea lo de Kufisto. Salud.

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  4. Yo creo que está bien, pero también voy medio pedo, aunque esta vez lo he escrito sobrio.

    Un abrazo.

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  5. ¡Coño! ¡Es el "suele" del inicio, mecagoenlaputa....!

    SUELO, JODER

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  6. Los espaguetis o los tallarines... con un poco de carne picada. Ahí me pillas bien.

    Un saludo.

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  7. (I)

    Esto de los venenos alimenticios o de los alimentos envenenados es como lo de las conspiraciones, que haberlas, haylas, pero ni tantas ni tan enrevesadas.

    La buena alimentación consiste en seguir el consejo que daba la madre de la reina de Inglaterra: levantarse de la mesa diciendo "podría haber comido más". Y sabía de lo que hablaba, y la prueba es que vivió perfectamente conservada en ginebra durante cien años. Y ahí tenéis a Raúl Castro, otro que tal. Si Fidel hubiese tenido la querencia por el ron que tiene su hermano, seguro que no estaría gagá.

    No comer ni mucho ni poco, y siempre variado. Es fundamental en cada comida tragar algo de verdura y fruta, o al menos una de las dos. La fruta siempre al principio; dicen que es mejor, para la digestión y para aprovechar al máximo sus propiedades; yo lo hago así porque si lo dejo para el final no me entra, ya no tengo ganas, y la fruta es buena. Y siempre lavada y pelada, salvo que sea de tu casa. (Llevaba un tiempo comiendo la fruta del huerto, sin pelar, hasta que el otro día vi al viejo poniendo Cucal, en spray, a los prunos. Cucarachicida. Casi me da un ataque. Y no lo ponía en las ramas para las hormigas, no; ¡directamente en la fruta! "Es que las moscas... Yo lo hago así y nunca me pasó nada". La madre que le parió. Las patatas igual, les pone unos polvos por encima, y cumpliendo a rajatabla con esa campechanía de "más vale que sobre que no que falte". Ya dejé de comer de su huerto).

    Para cagar iban muy bien aquellos retretes que había antes, los que tenían unos posapiés y un agujero en el centro. Además eran muy higiénicos.

    Hay quien mea en cuclillas, como las malas lenguas decían que meaba Francisco de Asís de Borbón, el marido que le adjudicaron a la borbona ninfómana: "Paco Natillas es de pasta flora, y se mea en cuclillas como una señora". Homosexual y le obligaban a cubrir a una yegua salía. Joder, qué tormento. Y todo el mundo pendiente de lo que haces, de si vales o no vales. Yo lo que él me hubiese cortado el pijo y colgado en el balcón de la Plaza de Oriente, así no les quedaría otro remedio que dejarme en paz.

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  8. (y II)

    Confieso que yo meaba en cuclillas cuando anduve embarcado. Resulta que al ferry en el que trabajé le habían quitado los estabilizadores, y el balance era descomunal. Con marejada aquello era un disloque. En el camarote meabas más fuera de la taza que dentro. Entonces seguí el consejo del cocinero, al que le habían dicho que mear sentado iba muy bien para la próstata. Gracias a eso no tenía que pasar la fregona cada vez que orinaba.

    Pero lo tuyo, Kufisto, hay que ponerle voluntad, ya lo creo. Reblagarse en los cantos del retrete y apretar para soltar el plástico. Joder. Y si te da un calambre con el zurullo a medio salir ¿qué haces con él? ¿Adónde vas? Seguro que en venganza lo retiras con la mano y emborronas los azulejos, aunque luego los tengas que limpiar. Y para ir un poco más allá, justo cuando estás escribiendo entra tu novia en el apartamento.

    Algo parecido le pasó a un amigo mío en Madrid, y compañero de trabajo. Habíamos estado tomando copas hasta las tantas, y cuando volvía a casa, por la calle Fortuny, se cruzó con dos travestis que se le quedaron mirando (no sé ahora, pero hace veinte o veinticinco años la mayoría de los travestis eran carteristas). Unos pasos más adelante oye tras de sí un violento taconeo en la calle, ¡clap, clap, clap! Mira y ve que vienen a por él. Sale corriendo y llega a casa, pero al abrir el portal uno de ellos se le tira encima y le agarra de la camisa, que se la acaba rompiendo por la espalda y se la deja colgando. Logra zafarse y cerrar el portal por dentro. Toma el ascensor. Empieza a marearse. Entra en casa y le viene el vómito. Llega al baño, y como no se tenía en pie se pone de rodillas abrazado al retrete y con la cabeza casi dentro. Le llega una arcada tremendísima, y otra, y otra, vomita, y además pierde el control de esfínter de abajo y se caga. "Bendita suerte que tuve de que ni mi mujer ni mis hijos me descubrieran. ¿Qué habría dicho? ¿Cómo le cuento a mi mujer lo de la camisa?" "Yo le habría dicho lo que un amigo de mi pueblo le dijo a su madre cuando le descubrió en mitad de la calle borracho como una cuba: 'qué quieres, maaama, ¿que no me divierta?"

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    1. Jajaja...qué bueno, coño. ¡Y que dé gracias que no se desmayó con la cabeza dentro de la taza! ¡hubiera muerto! Como aquel yonki de los States, ese que iba aspirando la mierda de los retretes públicos cuando se quedaba sin drogas. Memorable capítulo aquel de "Mil maneras de morir"

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  9. Pedro, lo de comer la fruta antes de la comida, lo hacían una compañera de trabajo peruana y su familia, no sé si será algo común a todos los peruanos, o a los suramericanos o a ellos mismos sólo. A mi me pasa lo mismo, nunca me quedan ganas de comer la fruta después de la comida. Hace algunos años a veces veía a Arguiñano y recuerdo que siempre decía aquello de "comer bien es comer variado". Yo como mal, desde luego.

    Un saludo.

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    1. Yo como bien, no mierda, pero mal: me harto.

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  10. Ha quedado de lo más escatológico el hilo y los comentarios. Y esa facilidad de Kufisto para pasar sin solución de continuidad de la mierda a la comida, me pasma. En fin, sin caer en irreverencias, ya se sabe: caga el rey, caga el papa; del cagar nadie se escapa.

    Pedro:

    Sobre tu primer comentario, muy buenas tus observaciones. Y Don Quijote es sencillamente adorable.

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    1. La muerte y el culo es lo que iguala a los hombres.

      Saludos.

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  11. Bueno, lo de comer depende de las calorías que consumas. Un albañil tiende a estar un poco obeso, precisamente porque necesita comer más y tener energía de reserva. Esos figurines atléticos que copian a los deportistas, no aguantarían ocho horas poniendo ladrillos. Los atletas de élite son como los fórmula 1, que están preparados para correr en un circuito determinado a tanta velocidad y durante tantos kms. Y ni uno más porque se rompen. Por eso los atletas (otra cosa son los jugadores, que se ven sometidos a choques continuos, pero que al dejar el deporte empiezan los sufrimientos) son tan frágiles: en cuanto tienen catarro o un pequeño dolor, no pueden hacer nada, para no arriesgarse a una lesión.

    De todos modos lo de levantarse de la mesa pudiendo haber comido un poquito más, es buena norma.

    Y lo de la fruta al principio lo hago desde hace bastantes años, porque de no ser así, no me apetece después. Luego leí por ahí que el metabolismo la aprovecha mejor si entra en el estómago en ayunas (si queréis cagar todos los días, bebeos dos vasos de agua, grandes mejor, en ayunas, antes que cualquier otra cosa, incluso antes de la fruta. En menos de media hora estaréis sentados en el trono). También es verdad que el desayuno es la comida que más me gusta, y cuando más como. Casi siempre de tenedor y a veces hasta de cuchara.


    Eso de que la harina refinada es mala, es una obsesión reciente. También lo dicen del azúcar (lo quité, porque tengo la dentadura apañada pero débil; alterno sacarina y aspartamo, una vez de cada, por consejo del dentista, que al parecer, la alternancia, es mejor para el riñón).

    Según dicen, la harina, al estar refinada entra más rápido en el circuito sanguíneo y eso, según escuché, no es bueno. Lo mismo pasa con el azúcar, que hay un subidón rápido en la sangre. La harina integral, como se tarda más en digerir, lo hace en un proceso más lento. Lo mismo el azúcar, y el arroz.

    Pero son exageraciones, y creo que por culpa de la medicina deportiva, que ha aportado mucho en materia de nutrición y de compaginar unos alimentos con otros para no ganar peso y no pasar hambre, pero que está un poco fuera de lugar en el consumo de la gente común.

    No os hagáis caso de nada, son todo obsesiones: aceite de oliva virgen extra, agua embotellada si no es buena la del grifo (Bezoya tiene el componente más bajo de residuo sólido. Otro día os cuento el cólico que me dio por beber agua de oferta en el DIA, marca La Majuela), fruta y verdura, hidratos de carbono y carne, pero sin abusar (yo como carne a diario, pero poquito de cada vez), y proteínas, bien de las legumbres o de las claras de huevo. Llevo toda la vida alimentándome así, por cuatro duros, y nunca estoy enfermo y con la tensión siempre baja. Desde los 17 años me puse enfermo de verdad, con fiebre, solo una vez, hace quince años. Lo demás un taponamiento del culo por una gripe intestinal y un ligero cólico por culpa de La Majuela, porque tengo el conducto del riñón a la vejiga un poco estrecho. Y nada más

    Berzas, lechugas, espinacas, acelgas (salvo lo primero, se pueden comer perfectamente en ensalada), arroz, legumbres (eso a espuertas; no tienen grasas y sí proteína y fibra; lo malo es el meteorismo consiguiente), fruta (aunque yo prefiero prescindir de la fruta antes que de la verdura), pasta, pan, agua y café. Y vino. Pero no como hice anoche, que me regaló la vecina un melón de secano riquísimo, me comí la mitad, luego un poco de pan con una botella de vino ya empezada (medio litro o poco más), y como el melón no es consistente me agarré sin querer un pedo, aunque eso sí, baratísimo. El vino era muy barato y bueno: a las cinco de la mañana ya estaba leyendo, aunque luego a las siete me dio el sueño y dormí una hora más. Es que si me acuesto pedo me duermo de inmediato, pero luego despierto y me cuesta agarrar el sueño de nuevo.

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  12. Es importante tener en cuenta lo que dice el prójimo de ti, porque a veces puede tener razón

    Un chino conocido únicamente por sus vecinos como profesor Zhang ha convertido su modesto ático en un palacete ajardinado.

    Atentos a un comentario que hay más abajo. Firma Joselito Montero:

    Esto me recuerda a un dominicano que tenía su apartamento repleto de vacas y chivos; también dicen que tenía un caballo, varias gallinas y un perro. Cuando a este señor le fueron a allanar el apartamento, mato el fiscal a balazos.



    http://actualidad.rt.com/sociedad/view/102790-hombre-construir-villa-rascacielos

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  13. Me sorprende eso de que tomas aspartamo, dicen que es malísimo, y no parecen muy magufos quienes lo afirman

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  14. Antes solo tomaba sacarina, pero me dijeron que era bueno alternarlos. De todos modos te doy la razón: las pruebas con ratas de laboratorio ahí están. Y asustan. No será por falta de información, porque los 'alternativos' bombardean por correo-e continuamente.

    Muy fácil: vuelvo al azúcar, porque de la sacarina también se han hecho pruebas y dicen que no es buena. Es más: el aspartamo lo potenciaron justo después de anunciar que la sacarina era mala.

    El café sabe mucho mejor con azúcar, y solo tomo dos cafés al día. Habrá que cepillarse los dientes a conciencia después de tomarlo.

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  15. Yo he pasado hoy el día en Cuenca y he comido de primero un plato abundante de judías verdes con jamón (más las judías verdes y el jamón que mi mujer se ha dejado de su plato), de segundo dos filetazos de ternera con patatas que cada uno de ellos valía por un segundo plato y de postre unas natillas que más bien eran natas porque les sobraba el diminutivo, y tan campante, oiga, no he notado que hacía la digestión y eso que al salir a la calle del restaurante aeso de las tres y media hacía calorcito del bueno. También es verdad que me ha pasado el día caminando, y además por Cuenca, que debería llamarse Cuesta.

    Pedro, a mí me dio un cólico nefrítico por beber la mierda de agua cálcica de Valencia cuando estuve viviendo allí. La verdad es que lo del agua del grifo en Madrid es una suerte.

    Dicen que casi todo lo que comemos hoy en día lleva aspartamo.

    Terrible lo que cuentas, Pedro, del insecticida que usa tu vecino. ¿Pero Cucal, Cucal, le echa a la fruta el jodío?

    Saludos cordiales.
    Oswald.

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  16. Cucal, Cucal; con nombre completo y cucaracha pintada en amarillo sobre fondo negro. Ya no debe de usarlo, y ayer me vino a traer un platito con más prunos. Pero no me fío ni un pelo. Sentí decirle que no, pero no me fío porque le conozco.

    Es terriblemente avaro. Como el licenciado Cabra, o más. Fíjate que todos los días, desde principios de año, le ayudo como mínimo una hora. Más bien hora y media, y a veces más. A mí me gusta, porque no hago deporte y así me muevo, con una actividad entretenida. Tengo de ararle la finca entera, y segársela varias veces. Bueno, pues le pedí que me dejara un trozo de parcela de unos 50 m2 para poner un huertín y unas gallinas, ya que lo tengo todo en macetas y me gustaría tener más espacio. Él dispone de 3.500 metros y ya no puede con todo. Bueno, pues la tercera vez que se lo pedí, se enfadó, y me dijo que de ninguna manera, porque gastaba mucha agua. Actualmente gasto tres cubos de fregona diarios, pero aunque gastara mucho más ¿sabes lo que cuesta el agua del pozo comunitario que tienen entre todos los vecinos? ¡Seis euros diez toneladas de agua! Ni de coña gastaría yo este verano 10 toneladas.

    En septiembre tendrá que sembrar las patatas,y cuenta con que le ayude, porque yo le dije que sí, y por eso se animó a guardar mucha patata de siembra, para poner toda la finca en producción. Le voy a dejar colgado, por avaro. Uy, si yo te contara adonde llega esa avaricia. De no creer.

    Por otra parte le tengo aprecio, y mucho. Es un personaje medio asilvestrado, pero sin rencor ninguno. Porque hemos tenido unas cuantas broncas. Es muy metomentodo y mandón. Y encima le ayudas y si algo falla no duda en echarte la culpa. Le hice una conejera y falló la puerta de la caseta de la coneja; bueno, pues el muy cabrón solo se acordó de eso, de echarme la culpa, cuando la solución era facilísima, y eso después de habérsela hecho enterita. En fin, tiene 89 años y ya te digo, también su parte buena.

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