i

i

sábado, 10 de agosto de 2013

AQUÍ ESTÁ MI ORO




Había un bar, uno que todavía no habrá cumplido su segundo año de muerto, que tenía al camarero más triste que he conocido en mi vida.

Tenía solera, ocupaba el bajo de una casa cercana a una de las iglesias más antiguas del pueblo, la que pintó desde atrás aquel tipo del que os escribí hace unas semanas, la más grande si no recuerdo mal, que puede ser así, hace tanto tiempo desde que hacíamos las estaciones del Viernes Santo (creo) que no las recuerdo bien, aparte que luego hicieron dos nuevas, feas como ellas solas, al menos vistas desde afuera, parecen cualquier cosa, lo mismo puede ser la casa de Dios que la de la federación de baloncesto. Dios tampoco juega a la pelota.

El local era de perfecta planta cuadrangular, tenía un par de mesas de madera carcomida a ambos lados de la entrada, la barra con el setentero posapié al fondo, haciendo recodo para dejar espacio a los sucios servicios, de taza turca el de tíos, el suelo cubierto por grandes baldosas malheridas nadie sabía cuando, tan viejas como todo lo demás. De tan simétrico como era tuvo que ser hermoso, pero entonces ya había pasado demasiado tiempo sin cuidarse como para que siguiera siéndolo lo que albergaba en su interior.

Quizá pasara alguna vez cuando era chico, no me acuerdo bien, a por tabaco o unas litronas para llevar, sí, seguro, allí no había problemas de que te vieran tus padres, o sus amigos, o nadie a quien temer, pero tampoco para quedarse, ya tenía mala fama hace veinticinco años, gentuza y tal, coge la bebida y corre...

El año anterior a empezar con esto (mi anus horribilis, que diría la culta Echevarría) acabé allí muchas de aquellas malas noches, era lo único que estaba abierto para quienes por una razón u otra no podían estar en ningún otro: eso era lo último. Y acogía a los últimos.

Yo, aquí, soy alguien. Es decir, el hijo de alguien: me conoce hasta quien no he visto antes. Y si no, se lo dicen.

Por esto, y a pesar de mi estado, no tardé mucho en cerciorarme del tema, encuentra la diferencia, y te ponen las fotografías de Cervantes, Mozart y Velázquez junto a la de Bertín Osborne.

Pero uno tiene sus cosas, aunque no demasiadas, y una de ellas, quizá la primera que aprendí en la calle, es que tienes que andar como los demás si quieres estar entre los demás: ir de listo es volver estropeado.

Enseguida me di cuenta de quien era el Normmmm del garito, el ex-yonki bebedor de anís de quién os hablé hace cuatro días. Él me conocía, o se lo conocieron, le invitaba de vez en cuando y charlábamos de asuntos tales que no me acuerdo de ninguno, hicimos la amistad de los borrachos, me presentó a su chica, una tipa tan desastrosa como Liza Minelli sin perras. La sobé un poco una noche con el otro delante, estaba a punto de llevármela al water cuando su hombre se mosqueó un tanto a pesar de lo ciego que iba, el puto bar tenía más luz que el circuito de Bahrein, era de la vieja usanza, nada de mariconadas...que nos veamos las caras, ahora todo es a media luz, como el tango, puede que ni un cuarto, la intimidad de los cobardes, pero estuvimos a punto de bailar el pogo, tu mujer es tu mujer, sea la que sea y Cristo Rey...Invité a bebidas para todos y se acabó el mal rollo. Y él se la sentó en sus piernas mientras yo miraba el cartel con un pez dibujado como cuando éramos niños bajo la leyenda de "Hay mojama" Jamás vi a nadie pedirla. Yo lo miraba mucho. 

El resto del personal se componía de lo más tirado de nuestra localidad, que diría alguien que se lo lleve crudo: viejos cojos o medio muertos con gorda panchita del brazo, rumanoides más allá de cualquier alcoholímetro, camareros desesperados sin nadie que les esperara, algún que otro moro de boquilla y así, por no haber no había ni camellos, al menos ejerciendo, allí había muchas ganas de rascar pero poco o nada con qué hacerlo, y en fin, teníamos botellines baratos y whisky DYC, "¿no tienes Johnnie?", tardó poco en traerlo para mi, a pesar de todo era un profesional, y llega un momento en que uno no desea más que encontrar a otro para seguir creyéndoselo.

Tenía una mujer que era de lo más fea que he visto, y esta una hermana que la hacía guapa y coleccionaba barajas de tíos en pelotas. A veces lo observaba yendo de acá para allá, rápidamente, sin rechistar, no había otra forma con semejante clientela, pero era tan feo y parecía tan asustado que casi siempre acababa mirando al pez.

He despertado temprano, la tregua del sol nos ha dado un respiro en sus noches, aunque mientras escribo esto se nota que ha decidido darle fin, cualquiera le dice nada, a tragar y tal, y hace bien, qué coño..."¿Eres tú el sol?", "no", "pues yo sí", "vale...a la orden" Hoy no estaba el carnicero mal tensionao, me he fijado mientras compraba el pescado, "chirlas y gambas", he pillado material en la sección de verduras para hacer un buen fumet junto con las cabezas de aquellas, anoche estuve dándole vueltas antes de dormirme, "hoy triunfo como la cocacola..."

Diez, contaos, tal vez quince...casi toda la paella muerta de asco. No tendría que haberla probado: me he puesto de peor hostia.

Llegaron un par de parejas, divorciadas ellas, una ha estado con un amigo mío, uno de los que tarda 0´2 en sacar los puños, 0´3, más bien, que ya le dieron el toque hace algún tiempo vía juzgados, "la próxima..." No es zorra, no...lo siguiente. ¿A qué coño vienes aquí? No nos gustamos y espera que le ponga las copas para sacárselas a la terraza, "te las llevo yo", una excepción por angustia, "no, me espero", y todo sin mirarnos a los ojos. Yo estaba bastante tranquilo, la verdad, es lo que pasa con las decepciones, que cuanto más son, mejor te hacen; realmente me sudaba el nardo tenerla delante, en serio, aunque ella hiciera lo imposible para que me diera cuenta de que no le gusto.

Así he estado un buen rato, solo, navegando mi Red, tan pequeña como mi vida, cuando ha entrado una pareja como Dios manda (y puede que el Opus) con su niña, una que echa de menos a mi hermano, yo no soy tan simpático, ¡qué le voy a hacer!, también a este le veo forzao, intenta hacerse el colega y tal, ya ves tú, un carapadre desde que lo pariera su madre, pero al menos lo intenta, teatraliza, tan importante en la vida de quienes no quieren hacer daño.

Estaba sonando el último disco de Meschiya Lake, lo he descubierto hoy y me parece que se ha vendido un tanto, pero de todas formas sigue sonando bien, y cuando ha terminado, no sé porqué, he puesto un recopilatorio de los U2, puede que fuera por la camiseta que llevaba puesta, una del Joshua Tree, no por nada, hace tiempo que paso de ellos, pero es muy ligerita y viene bien para cuando se supone tienes que moverte como un diablo, que por algo soy cristiano y sudo como un cerdo, pero el caso es que me ha gustado, sobretodo al sonar Pride, hacía AÑOS que no la escuchaba, se lo he comentado a míster Martin Miller, otro amigo aunque nunca nos hayamos emborrachado juntos, pero este sí es una buena persona.

- "Pon otras dos..." ha dicho el compadre de Santi Acosta.

¡Y se ha puesto a cantar por lo bajo y a mover la canilla al ritmo de los irlandeses! No me acuerdo de la última vez que estuve a punto de partirme la polla mientras ponía una copa. Era demasiado. Tan malo es el defecto como el exceso. Bueno, tanto no...pero puede serlo.

Poco después me vino su adorable hijita y me pidió a los Dover, se lo puse al terminar Sunday bloody sunday y sólo las cantaba su padre cuando sabía que podía oírlo, de camino al water o a la barra a por un zumo para la chica. Al final se ha decidido, "vaya camiseta...", déjalo, de verdad, que todavía me voy a reír...

Se fueron mientras comía mi arroz, llegaron amigos de mi hermano con sus chavalas, más jóvenes, más modernos, más en la onda, yo no soy más que la pleamar de esta playa, y está bien así, todo está bien, todo lo está cuando ya no puede ser otra forma, sólo hay que darse cuenta.

Mientras ellos bebían y reían yo hablaba con los dedos, que es como mejor se me da, y recordando a Wagner con un viejo amigo he dado en caer donde Nosferatu, la versión de Herzog, ese artista. Y viendo sin oírla la secuencia del viaje de Harker (no Reinfeld) hacia el castillo de Drácula he visto el oro del Rin entre nubes, montañas, oscuridad y soledad.

Y al llegar quien todos esperaban y ver en nuestra terraza a quienes no quieren ni verme me he acordado de aquel camarero.

Pero yo lo cuento.

Y por eso me entiendo.




23 comentarios:

  1. El garito ese que dices suena realmente mal. Como el de aquella peli de Patrick Swayze, Roadhouse, pero cambiando los paletos de los USA, sus putas y el ciego que toca la guitarra por la mezcla manchega de rumanoides, moracos y demás. Sí que tenías que estar jodío en aquella época. Cuando se está jodío se está jodío, claro.

    Sí, Pride es muy buena. La que no meten en recopilatorios jamás es la de Gloria, y eso que es de las más famosas de los ochenta.

    Llevo dos días con dolor de cabeza, y todo por no dormir al menos ocho putas horas. Si duermo siete o menos me encuentro como si estuviera de mala resaca.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "October" es un gran disco, el mejor después de "Achtung...", y muy parecidos en su espíritu aunque no lo parezca. Tienes razón con "Gloria", más aún viendo el relleno.

      ¡Ocho horas! quizá cuando aún no tenía dientes...

      Mejórate

      Eliminar
  2. Dos críticas.

    1-Elogiosa: Pero uno tiene sus cosas, aunque no demasiadas, y una de ellas, quizá la primera que aprendí en la calle, es que tienes que andar como los demás si quieres estar entre los demás: ir de listo es volver estropeado. Todo lo que has contado se mueve alrededor de esa frase tan rotunda. Y sobre ello voy a volver.

    2-En el párrafo que sigue no se entiende nada. Hay un truco que no te va a gustar: escribir hoy y colgarlo mañana. Como te verás obligado a leerlo después de haberte olvidado de lo que has escrito, verás lo fallos. Y no, no pierde frescura, al contrario. La frescura es lo que más cuesta. Siquiera déjalo reposar una horita antes de colgarlo. El párrafo (y hay algún otro más):

    Tenía solera, ocupaba el bajo de una casa cercana a una de las iglesias más antiguas del pueblo, la que pintó desde atrás [o sea, que la empezó a encalar desde atrás. El que no haya leído lo que contaste el otro día, cuando saliste a la calle y viste a gente pintar, no entenderá lo que estás diciendo. O entenderá que encalaron la Iglesia desde atrás] aquel tipo del que os escribí hace unas semanas, [y viendo lo precedente, lo que sigue es ininteligible, tanto en lo que quieres decir como en la sintaxis] la más grande si no recuerdo mal, que puede ser así, hace tanto tiempo desde que hacíamos las estaciones del Viernes Santo (creo) que no las recuerdo bien, aparte que luego hicieron dos nuevas, feas como ellas solas, al menos vistas desde afuera, parecen cualquier cosa, lo mismo puede ser la casa de Dios que la de la federación de baloncesto. Dios tampoco juega a la pelota.

    Hazme caso: déjalo reposar una hora antes de colgarlo. Cuando vayas a hacerlo no te quedará más remedio que releerlo; entonces verás los fallos.

    --------------------------

    El otro día te dije que eras terrible, que no indultabas a nadie. Hoy me doy cuenta de que eres valiente cuando piensas en los demás.

    Yo, que viví entre el prójimo porque no acertaba a vivir solo, y durante muchos años, necesitaba engañarme. No los juzgaba así, como tú haces. No los quería ver así. Mejor dicho: los veía así y me esforzaba por verlos de otra manera. Pensaba que mis juicios inmediatos eran fruto de una manía, de una paranoia.

    Pasé mi juventud y algo más soportando al prójimo para no sufrir yo. De no hacerlo así me habría pegado un tiro. Entonces aun no sabía que es posible apartarse de todo lo que no te sirve. Me daba miedo. Hoy ya no. Hace bastantes años que ya no es así. Claro que cuando no me queda más remedio que empatizar con el prójimo, la cago. Antes tenías más presteza. Incluso llegué a caer bien.

    Tú eres valiente; yo no lo fui. Eso tiene una desventaja para ti: que te acomodes a juzgarlos y a estar entre ellos. Siempre te lo digo: te conviene tomar distancia aunque solo sea una temporada. Quizá entonces los indultes, y sin necesidad de compasión ni desprecio.

    ResponderEliminar
  3. "Los hombres quedan fascinados por una extensión de sí mismos, en cualquier material que no sea ellos mismos".

    Texto completo en:

    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/102648-steve-jobs-apple-religion

    ResponderEliminar
  4. En el Casino de Moa, donde la verdad está supeditada al proselitismo, lo de Fukusima solo fue una histeria de los ecologistas, del progresismo.

    Enviadles esto. (Por cierto: en Heterodoxias, o no les funciona el servidor o me han baneado, porque solo puedo leer en caché)


    Esta semana el Gobierno nipón advirtió de que la central, epicentro de la crisis atómica en Japón, vierte a diario cerca de 300 toneladas de agua radiactiva subterránea al mar, al filtrarse desde los sótanos de los reactores.


    Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/102605-agua-radiactiva-fluye-oceano-fukushima

    ¿Se ha medido la radiactividad en el Cantábrico?

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/temas-calientes/448327-se-medido-radiactividad-cantabrico.html

    Psdt/ Por la noche, o a la tarde, borraré este comentario,que no pinta nada aquí. Solo para informar de un asunto gravísimo y del que nadie habla.

    ResponderEliminar
  5. Eso es bueno, sí.

    Más que dejarlo reposar, debería haber esperado hasta la noche, haber descansado antes, no haber bebido ni fumado tanto mientras lo escribía, pero bueno...escrito está, paso de retocarlo.

    ResponderEliminar
  6. El otro día os puse aquí el comentario crítico de Alejo Carpentier:

    El adjetivo y sus arrugas

    http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/opin/carpen.htm

    Hoy pongo algo de Borges:

    La página de perfección, la página de la que ninguna palabra puede ser alterada sin daño, es la más precaria de todas. Los cambios del lenguaje borran los sentidos laterales y los matices; la página “perfecta” es la que consta de esos delicados valores y la que con facilidad mayor se desgasta. Inversamente, la página que tiene, vocación de inmortalidad puede atravesar el fuego de las erratas, de las versiones aproximativas, de las distraídas lecturas, de las incomprensiones, sin dejar el alma en la prueba. No se puede impunemente variar (así lo afirman quienes restablecen su texto) ninguna línea de las fabricadas por Góngora; pero el Quijote gana póstumas batallas contra sus traductores y sobrevive a toda descuidada versión. Heine, que nunca lo escuchó en español, lo pudo celebrar para siempre. Más vivo es el fantasma alemán o escandinavo o indostánico del Quijote que los ansiosos artificios verbales del estilista. (...) La preferida equivocación de la literatura de hoy es el énfasis. Palabras definitivas, palabras que postulan sabidurías adivinas o angélicas o resoluciones de una más que humana firmeza –único, nunca, siempre, todo, perfección, acabado– son del comerció habitual de todo escritor. No piensan que decir de más una cosa es tan de inhábiles como no decirla del todo, y que la descuidada generalización e intensificación es una pobreza y que así la siente el lector.

    http://www.literatura.us/borges/dellector.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y es verdad, aunque me chirría un tanto eso de "vocación de inmortalidad", presupone una intención que no creo sea buscada

      Eliminar
  7. Ciertamente, tu mirada al otro puede parecer un tanto inmisericorde: duro con quien le caes mal, pero viene en son de paz; y duro con quien quiere ser simpático contigo aunque sea por miedo.

    Y, sin embargo, tras esa fachada, hay otra mirada mucho más amable y pudorosa. Y digo pudorosa porque no quieres que nadie la vea, que nadie se dé cuenta de qué material estás verdaderamente hecho.

    (Menos mal que no estamos en el blog de Moa, que si no ya me estarían diciendo que psicoanalizo y bla, bla, bla...).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, no me quito la coraza tan fácilmente. Aunque pese, pero así se soporta mejor. Todavía.

      Eliminar
  8. Ir por la vida sin coraza es casi un suicidio. Y una coraza que se vea, de ahí que haya tanto clembuterol paseando por las aceras. O cara de malas pulgas.

    Hay una tendencia natural, instintiva, tanto en hombres como en mujeres, que les lleva a respetar tan solo aquello que admiran o temen; lo demás, si pueden, lo pisan.

    En el fondo, la buena educación solo es entrenamiento de la hipocresía. Como los niveles de educación están bajando, los resultado son fáciles de deducir, saltan a la vista.

    ResponderEliminar
  9. Bueno, 'hipocresía' es un poco fuerte; digamos 'simulación'

    ResponderEliminar
  10. Bueno, el amor también existe, Pedro.

    ResponderEliminar
  11. Pedro, no creo que le hayan expulsado de Heterodoxias, porque a mi tampoco me funciona desde ayer.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  12. Un chiste sobre la buena (o más bien la mala) educación:

    -Ayer me encontré a Pepe.
    -¿Y qué tal?
    -Fatal. Le pregunto qué tal está ¡y va y me lo cuenta!

    Saludos cordiales.
    Oswald.

    ResponderEliminar
  13. Sergio

    Es posible que hayan sufrido un ataque. Ya les desmontaron la página una vez. Y creo que no pudieron recuperar todo lo que tenían.

    Llevan tres días sin colgar nada. Quizá sea eso

    ResponderEliminar
  14. Doiraje

    Bueno, el amor también existe, Pedro.

    El verdadero amor es el de los padres a los hijos, que dan todo a cambio de nada. Al menos así era antes.

    El otro, en fin. Va y viene. Hay veces, las menos, que dura toda la vida; pero ese es un amor que apenas se reconoce con el paso de los años. No se ama igual una pareja de veinte que esa misma pareja cuarenta años después. Son amores diferentes, eso en caso de que quede algo de amor entre ellos. Si es así, el último amor lo rige el hábito, la costumbre. Y no es menos poderoso que el primero. Son muchos los viejos que se mueren poco después de perder a su pareja.

    Pero habría que analizar en qué procelosos caminos entra eso del amor. A mí no me cabe la menor duda de que la Preysler se enamoró de todos sus maridos. Ya lo decía Gunila Von Bismarck: "yo nunca podría enamorarme de un pobre". Eso no quiere decir que no sea capaz de enamorarse sincera y apasionadamente. Sobre todo si es rico, claro. Eso de "contigo pan y cebolla" es la excepción. Hay casos, sin duda. Doy fe. Pero es la excepción. Piensa que los ricos, aunque sean feos, tienen hijos guapos, y eso se debe a que sus mujeres siempre lo son. A ellos les tira más el físico, aunque no solo, y a ellas más las comodidades venideras, para ella y para su prole, aunque tampoco solamente eso, claro. Está la simpatía, la gracia, que puede muchísimo. Pero..... siempre se tiende a enamorar de una buena jaca o un tío al que admirar. Míralas cómo se ponen en los conciertos o en el cine cuando tienen delante a su divo.

    ResponderEliminar
  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  16. --Qué tal, Pepe, cómo estás.

    --Pues anda que tú.

    ResponderEliminar
  17. Kufisto

    Y es verdad, aunque me chirría un tanto eso de "vocación de inmortalidad", presupone una intención que no creo sea buscada

    Es que las grandes páginas de la literatura nunca se escribieron con intención de serlo.

    Digo páginas y no obras, como otros, porque tengo dudas. Tengo la impresión de que Clarín sabía que estaba escribiendo una gran novela. No digamos Tolstoi. Shakespeare sabía de antemano que el éxito era seguro. No así Cervantes, y otros. Pero Cervantes ya se esmeró para la segunda parte, y sabía de sobra que le salió mejor, y que por tanto tendría buena acogida. Bueno, pero no sabía del alcance universal.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, es mejor la segunda. Y eso hace mejor a la primera.

      Eliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.