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sábado, 2 de febrero de 2013

SEGUIRÁ GUSTÁNDOME AUNQUE SEA MENTIRA




Puede que la Verdad sea que todo es mentira, que Dios no es sino una de tantas máquinas del futuro que se entretiene con nosotros, pobres monitos, que pasamos de creadores a creados cuando nos quedamos dormidos al alborear el octavo día de tan confiados como estábamos con el nuevo gallo mecánico, ese que fue programado para algo mejor que el jodido kikirikí. Todos escogimos nuestra música preferida para despertar, y tan a gusto estábamos en la cama que preferimos seguir allí, sin abrir los ojos, remoloneando, y al despertar vimos que había pasado el tiempo suficiente como para transformar en despertador al despertado. Y un despertador deja de dormir para que lo hagan otros. Sólo hay que darle cuerda. Sólo hay que hacerle creer que nadie le da cuerda. Sólo hay que ponerle la cuerda donde no pueda verla.

Anoche, cuando aún estaban jugando conmigo, vi una foto y leí una noticia, no estaban en la misma pantalla, puede que primero fuera la última, o al revés, que el tiempo pasado es como conducir marcha atrás creyendo que puedes chocar con algo...¿pero cómo chocar con algo que ya no es? ¿qué necesidad hay de retrovisores si la cosa es dirección única? Adelante...atrás...es como ver a la hoja muerta que mueve el viento.

Pero vi aquella foto y leí aquella noticia, y entendí la primera y ni papa de la segunda, o casi, sólo que un joven oceánico había descubierto una paradoja en el Tiempo, y de toda aquella jerga sólo saqué en claro que no existe, que es una ilusión, que es poco menos que el arquero del Gauntlet, el más rápido, el que todos nos pedíamos cuando creíamos ser más pequeños, cuando creíamos tener padre y madre, familia y colegio, amigos e hijos de puta...cuando creíamos que podríamos ser astronautas.

Desperté esta mañana sacudido por el viento huracanado en la persiana de mi ventana, abrí los ojos y vi que todavía era de noche, ni me levanté a subirlas para ver lo que pasaba fuera, después de todo sólo se trataba de una pesadilla del gallo mecánico, podía seguir durmiendo...volví a bajar las mías, a esperar órdenes.

Y ha sido que la partida de hoy empezó un tanto mal, cosas de los virus, aunque de un tiempo a esta parte lo son menos, será cosa del menú en ayunas que lleva poniéndome en práctica mi jugador desde hace un par de meses, da un poco asco pero te acostumbras, te acostumbras...

Y poco a poco hemos ido pasando banderas, que a veces resulta escribir en mayestático, pobre monito congelado, y pasándolas he ido sintiéndome mejor, mucho mejor, tanto que hacía mucho de eso que según las últimas investigaciones no existe que no me sentía igual, y por nuestro bar han pasado más monitos y monitas, muchos, y ha sido cosa rara que con ninguno me he sentido incómodo, con ninguno he tenido la sensación habitual, ¡al contrario!, todo estaba bien, todos los monitos estábamos bien, en la bandera de los marcianitos, en aquella de a cinco duros la partida, en aquella que íbamos bajando a velocidad de gusano para que nos acribillaran vivos, hasta que el gusano, como aquel gallo, se transformaba en guepardo y se lo follaba vivo...pero para llegar hasta allí, para matar al jugador, había de hacerse bien despierto, spídico, que no supiera por donde le caían...

La ángela de unos amigos me ha ofrecido un pastelito:

- "Coge uno, Kufisto..."
- "No, hermosa...son para ti, yo no quiero..."
- "Espera un momento, Kufis, que no te ha dicho la segunda parte..." ha dicho su padre, "¡díselo!"
- "ehhhh..."
- "Venga, Ángela, díselo..."
- "tedoyunpastel...¡POR UN VASO DE AGUA!"
- "¡Ah, vale! si es así..."

Se lo he puesto.

- "¡TOMA ESTE!"

Estaba buenísimo.

- "Tengo cinco años..."
- "Qué mayor eres ya, Ángela..."
- "Los hice en enero..."
- "Entonces te queda mucho para los seis"
- "Sí...mucho..."

Y pensé en como se me está yendo lo que no existe según el oceánico...

Se fue y me bebí dos Martin Miller´s con tónica y una cerveza, que los camaremonos también creemos que tenemos estómago.

Y poco después vino mi hermamono del alma para relevarme y me fui no sin antes despedirme de todo el ejército de Moncho Villa...

Y termino esto con un litro de cerveza y un vaso de vino.

A veces me siento a gusto de ser un mono que va cayendo en el Maelström que guarda las banderas...aunque sólo sea carne de mono.


El artículo:

http://personal.biada.org/~dmart/tiempocuantico.pdf


Y la canción:





De la foto no hace falta hablar, ¿no os parece?


10 comentarios:

  1. Jeje un clásico de Young...

    Tu escrito me ha recordado a aquella peli de 12 monos, o la de Brazil creo que era otra, no sé si confundo.

    ¿Has leído el relato sobre Krasni Bor de José de la Iglesia Parras que ha reproducido Pío en su blog de IE? Está muy bien. Creo que te puede gustar.

    Un saludo.

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    1. Pues el tal Krasni Bor me recuerda a Tintín, lo cual me la deja un poco más dura que Conchaza Velascoñazo.

      Ni de coña leeré a alguien que firma así.

      No leo, releo.

      Ya no estoy borracho, sólo un poco.

      Un abrazo.

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  2. Hoy estoy obtuso. No pillo nada de nada. Que pena. Me voy poco a poco, me voy. Y cada vez peor, mucho peor.
    Me cago mil veces en mi puta.........

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  3. El tiempo se escapa de entre nuestros dedos, a nuestros ojos, sin piedad.
    Y queda tanto por hacer.
    Y lo empleamos tan obtusamente a veces…
    Utilizo un plural cobarde. Porque hablo de mí.

    Pero aún hay una leve esoeranza en una acción infantil. En un beso, o un abrazo suyos. En un 'te quiero', en un 'te añoro', en mil palabras ancianas que suenan como amaneceres.
    Viva en un ruidito de bebé. Vida en tus textos.

    Un beso Kufis.

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  4. [Copio aquí también lo que te he dejado escrito en el blog del historiador, por si no lo lees]

    ¡Hola Kufisto! Me alegro de que sigas escribiendo. Lo necesitas como respirar, y no digo como beber, pues aunque ahora no te lo parezca, eso no lo necesitas. Tu sed no la apaga ninguna bebida. Pero escribir es otra cosa. Te expresas, das forma a lo que llevas dentro; es un medio de ponerle nombre a lo que te va ocurriendo. Y eso es muy importante, Kufisto, pues es liberador y un intento de poner un poco de orden o de luz a lo que emerge como caos u oscuridad. Sigue escribiendo, aun si un día te cansas del blog. Lleva entonces diarios, lo que sea; pero deja que fluya lo que llevas en el corazón.

    Ahora cultivas una imagen propia del malditismo que es genuina en tanto que nace de lo que sientes: hablas de lo que llevas dentro, aunque también te gusta alimentarla. Está bien. Pero en tu interior, como en el de cualquier corazón humano, hay muchas más cosas que dolor, soledad, desengaño, decepción, añoranza o hastío. Ojalá, Kufisto, que un día puedas escribir de esa otra parte de ti que sigue siendo capaz de ilusión.

    No niego que en tu vida hoy hay mucha muerte. Pero con no menor claridad consigo percebir la enorme vitalidad que portas, verdadera fuente de tu escritura. Te animo a que vayas siendo consciente de esa cara luminosa, pero en ti oculta, de tu luna, pues la oscura es la que aparece más evidente. Atrévete a vivirte, Kufisto.

    Baudelaire hubiera sido mucho mejor poeta de lo que fue de no haber sido un hijo de mamá, borracho y putero sifilítico. El malditismo es un fraude, Kufisto. No creas en su halo. No es verdad que se cree mejor drogado. La creación lograda es siempre claridad y orden (en el sentido no represivo del término); la adicción solo trae caos y muerte.

    Un abrazo, y me alegro de que no te hayas ido.

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  5. Escribir es permitir que los pensamientos, que se amontonan, se atropellan y se pierden en la memoria, queden ordenados para nuestra propia posteridad de cada dia.
    Y gente como tu, kufis, que tienes la capacidad de ordenarlos y darles vida, no pueden dejar de hacerlo, sobrios o borrachos.
    Un abrazo, amigo

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  6. Muchas gracias por vuestras palabras, amig@s.

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  7. Tiempo! El tiempo es como ese reloj de Gaudi, una masa blanda e incontrolable, así que lo mejor es dejarle fluir a nuestro alrededor sin pararnos pensar en sus paradojas y maldades. Centrémonos en su mayor virtud: el tiempo lo cura todo.

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    Respuestas
    1. Sí, pero...de poco vale cuando ni siquiera podemos darle para adelante, porque de la marcha atrás ni hablamos.

      Es verdad, pero...somos humanos.

      Todo sería más fácil si pudiéramos darle al FF de vez en cuando

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