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lunes, 29 de agosto de 2011

PAR DE CABRONES





Nunca me ha gustado que me fotografíen; mejor dicho: posar para ser fotografiado. Eso de que ALGUIEN te MANDE, "ven...ponte delante...mejor detrás...¡sonríe!...que serio estás...", y tú mirando como un imbécil a ese tío con esa cosa delante de los ojos, tú, que no le has hecho caso ni a tu madre, obedeciendo a un desconocido, o a un conocido, o a quien coño sea quien esté detrás de la escrutadora máquina...imposible, "no sales bien en las fotos". No salgo bien porque no sé mentir y tampoco me entusiasma decirle mi verdad a cualquiera, ni a mí, hay noches en las que la muy puta no me deja dormir, aunque intente engañarla con música o leyendo. Y es que no sé mentir. Un gran fallo.

Jamás entenderé esa afición del personal por la fotografía preparada de un instante, de un momento, ¿para qué?, ¿acaso crees que te sentirás igual de feliz cuando la mires unos años después?. Me recuerda a la hormiga que se afana en verano para sobrevivir al invierno; pero lo que en ellas es natural, lógico, cuestión de supervivencia, en nosotros se convierte en artificial, estúpido, infantil, en otro vano intento de atrapar algo tan efímero como todo para que actúe como bálsamo en los malos momentos que vendrán, o como noriesco narcótico que nos haga sobrellevar con media sonrisa otra de las muchas noches aburridas que nos reserva el futuro, o como memoria de un pasado tan feliz que necesitaba ser fotografiado para recordarlo y no olvidarlo con la llegada de la tristeza y el dolor, dos monstruos de mucho cuidado.

En algunas ocasiones me he encontrado a mi madre viendo viejas fotos, álbumes de cuando éramos críos, y he tenido que sentarme con ella para verlas; ella pasa las fotos, habla y me mira, yo la escucho y respondo con monosílabos, incómodo, veo demasiada gente que ya no me gusta, que ya no son importantes para mí, algun@s hasta me resultan odios@s, ella se da cuenta pero no me lo dice, la sonrisa en la boca, "no te gustaba que te hiciéramos fotos...¡mira que cara de enfadao!...¡ay, hijo mío, que tuyo eres!". Y es la verdad, no podía soportarlo, yo andaba en el agua, o jugando, o leyendo aquellas estupendas novelas infantiles, o riéndome con Mortadelo y Filemón, cuando siempre aparecía alguna mujer y nos pedía a toda la chiquillería que posáramos, a mí eso me sacaba de quicio, de verdad, no os lo podéis ni imaginar, ¡con lo a gusto que estaba!...normal que sacara esos caretos, parezco un jodido idiota, todos los demás riendo y yo con cara de amargado, si decían de hacer más los mandaba a la mierda y me iba a lo mío, poco después aparecía mi padre y me daba unos azotes, entonces lloraba y odiaba al mundo entero por ser tan estúpido, todavía no sabía que el estúpido era yo, en la vida no siempre puedes hacer lo que te gusta, aunque creas que la alternativa es una mierda será la mayoría quien tenga la razón, y si no quieres irte a vivir debajo de un puente has de seguir la corriente. Aunque de vez en cuando salgas a la orilla para ver el show desde fuera.

Uno de las tardes más surrealistas de mi vida fue cuando mi madre decidió que debíamos hacernos la foto de familia. El quinto hijo la había llevado a las puertas de la muerte y ya que hubo quedado claro que no iba a poder tener más pensó que sería buena idea hacerse una foto todos juntos, supongo que por lo que pudiera pasar, las madres siempre miran con un ojo a lo que hay y con el otro a lo que vendrá. Y no se les escapa nada, me río de las águilas.

Bueno, pues nada, la familia al completo en dirección al estudio del fotógrafo profesional (un cojo coñón amigo de mi padre), todos limpitos, bien vestidos, los mayores con corbatita, mi padre con su mejor traje, mi madre perfecta...pero había un problema: ninguno, excepto ella, queríamos estar allí, así que mientras llegábamos al sitio íbamos discutiendo, un auténtico pandemonium, mi madre regañando, mi padre mandando callar sin mucho éxito y nosotros malmetiendo todo lo que podíamos...sí, en éste caso la mayoría quería hacer otra cosa, pero en una familia numerosa no hay mayoría más absoluta que lo que diga madre, para algo nos parió a los cinco, así que a joderse, a vestirse como un capullo y caminito...

Llegamos, cerramos el coche dando portazos, hubo alguna que otra sota voladora, pasamos para dentro...

La cosa era que teníamos que colocarnos delante de un fondo blanco iluminado por un montón de focos que desprendían un calor de la leche; había una especie de banco donde ,por supuesto, no cabíamos todos, y el cojo decidió que lo mejor era que mis padres se sentaran uno en cada extremo del banco mientras padre sujetaba al cuarto (apenas tenía tres años) y madre al recién nacido, entre ambos el tercero y de pie tras ellos nosotros dos.

Bien, estupendo...y una polla.

Entre la mala leche que llevábamos, el infernal calor y los nervios por la situación pasó lo que tenía que pasar: que mi hermano y yo empezamos a descojonarnos vivos. "Por favor chicos...un poquito de seriedad...". No podíamos, no podíamos...justo cuando el cojo se decidía a inmortalizarnos para la posteridad volvía la risa, "JAAAAAAAAAA", y otra vez a empezar, el pequeño llorando, mi padre con cara de mala hostia, mi madre lanzándonos unas miradas que juraban una noche caliente...pero no podíamos evitarlo, era superior a nuestras fuerzas.

Tal fue la cosa que hasta el cojo tuvo un atisbo de perder la paciencia, llevaba media hora intentando hacer una maldita foto que dos mequetrefes le impedían realizar, él, todo un profesional del rollo, seguro que se consideraba un artista, sacado de sus casillas por dos mocosos con las hormonas en pie de guerra perpetua.

Al final la hizo, nos fuímos y, efectivamente, dormimos bien calenticos.


Cuando voy a la casa de mis padres y veo esa enorme fotografía presidiendo el salón no puedo evitar una sonrisa, aunque las cosas ya no sean como eran al menos hay constancia de que fueron de otra manera.


¿Y?

7 comentarios:

  1. Kufisto buena entrada como siempre, el cojo echaría pestes cuando os fuisteis.

    Mi blog se ha descacharrado y tengo otra url te la dejo por si quieres continuar de seguidor, cosa que naturalmente te agradeceria. Pero ya sabes tu mismo, sin compromiso.

    http://elblogdezorrete.blogspot.com/

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  2. Je, je, he vivido situacione parecidas, no me gusta "posar" pero en cambio si que valoro mirar esas fotos antiguas o no tanto.
    Gran entrada, anyway.
    Cheers!

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  3. Tus entradas y tu forma de expresión en ellas son excelentes.
    Aunque en esta, como aficionado a la fotografía no estoy de acuerdo en algunas cosas.
    A mi me encanta ver postales y retratos muy antiguos, que en algunas ocasiones me trasladan a la época. Hace unas semanas localicé una pagina creo que se llama Urbanity.es donde he pasado horas viendo fotos de Madrid de otros siglos.
    Tienes razón que esos retratos fotografícos con posturas forzadas en la mayoría de los casos son ridiculas, pero a muchas personas cuando llegan a la vejez les gusta recordarlas.
    Saludos.

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  4. No me importa posar para una buena foto. Lo que no soporto es la actual moda de sacar fotos a cientos sobre situaciones tan tópicas que no aportan absolutamente nada.

    Porque una cosa es una foto en un momento especial por lo irrepetible, por lo curioso de una situación...pero ahora veo como en un momento dado 4 personas sacan a la vez sus camaras y disparan ráfagas de fotos para capturar momentos que al menos a mi, no me dicen absolutamente nada. Ni siquiera se trata de capturar momentos especiales de la propia familia, se trata de disparar sobre lo que sea.

    Prefiero hacer fotos sobre los paisajes en esos paseos que hace uno solo, que sobre personas o situaciones que francamente, no me dicen nada de nada.

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  5. Es que a eso de mirar albumes de fotos antiguas durante horas es, en general, muy aficionado el sexo femenino en particular.

    Yo le llamo masturbación emocional retroactiva para feminas ociosas. De ahí la afición de cualquier mujer que se precie y no se considere demasiado fea, a hacerse fotos en cualquier circunstancia o lugar.

    Saludos.

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  6. Anónimo, eso es buenísimo!!!!!

    Kufisto, (casi) toda mater familias con prole quiere una foto así. Aunque no nos guste, hay que hacérsela...por ellas...

    Saludos,

    R

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