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lunes, 1 de agosto de 2011

EL VOLATINERO HA PERDIDO SU BALANCÍN





- "¿A que no sabes quien se ha matao, Kufistín?"
- "No..."
- "El hermano de la panadera donde te compro la torta de chocolate, hoy no te la traigo por eso, estaba cerrada..."
- "(mecagoenlaputa)"
- "...fue a hacerle una visita a su madre y se ahorcó allí, en una habitación...¿tú te crees?...ir a ver a la madre para hacer eso...¡cómo están las cabezas!...dicen que estaba en trámites de separación, ¡será tonto!, ¡búscate a otra que las hay por millones!...¡cómo están las cabezas, hijo, cómo están las cabezas!..."

La he dejado con su tarea, hoy va a tener para largo, especialmente con la cocina, una pocilga debe oler mejor, días y días con los cacharros sucios, menudo regalito de bienvenida, si me hubiera endulzado el paladar con ese soberbio chocolate de seguro que la hubiera limpiado yo, pero no lo he hecho. Y es que en la vida siempre hay un gilipollas dispuesto a cortarte el rollo. Bueno, un gilipoollas menos, la Mari a limpiar la casa y yo a escribir en el parque; ella hablándole al gato y yo mirando a la ardilla, le he dejado una nuez sobre la mesa, todavía no ha bajado del árbol, supongo que estará estudiando el terreno, pros y contras, cara y cruz, pero lo que seguro no hará es colgarse de una soga. Eso fijo.

Esta es tierra de colgaos; no exagero si os digo que el 80 % de los que se suprimen son hombres de mediana edad, con problemas matrimoniales y que eligen el ahorcamiento para acabar con todo de una maldita vez. Mujeres pocas, ahora mismo no recuerdo ninguna, bueno sí, una vecina de un tío mío, los hijos se fueron de casa, se casaron y eso, ella se quedó sola con el zamuzo de su marido y la enganchó una depresión, a medicarse y tal, una mañana se automedicó con una botella de lejía, arrepentida y con las tripas ardiendo fue a pedir ayuda a la casa de mi tío (ia, ia, oooo), la llevaron al hospital, lavado de estómago y regreso al hogar, durante unos días los nenes vuelven a casa, hasta la próxima botella, hijos míos. Las ventajas de lavar en seco. Quizá le compren una máquina de esas como regalo de cumpleaños.

Los hombres se ahorcan para irse al otro barrio empalmados y las mujeres beben lejía para irse limpias.

Cosas del subsconciente. Supongo.

Luego hay casos en los que te preguntas si Dios no estará de cachondeo, de güasa, sino será una especie de Salomé aburrida, deseosa de cabezas en bandejas de plata o, como en el caso que voy a contaros, ansiosa por ver la nueva y definitiva caída de un resucitado. A mucha gente lo que de verdad le pone es ver al personal pasándolo fatal, quizá a Dios también, quedamos en que se aburre cuando no ve torear a JT, y el cabrón se prodiga tan poco que con algo debe rellenar la espera.

Carlos es un tío de treinta y pocos, con un pasado que le costó enterrar cerca de un año en un centro de desintoxicación. En sus tiempos de mayor cuelgue realizaba "performance" en las que se dedicaba a hacer el cabra, a berrear cosas absurdas, a drogarse ante los ojos de todos y a autolesionarse golpeándose o cortándose con una cuchilla. Todo muy cool, muy arriesgado, muy alternativo...a mí me daba lástima, lo conocía de antes y no era así, simplemente se trataba de otro chaval solitario que se sentía aceptado cuando se colocaba, formaba parte de algo, hasta que en lugar de usar las drogas como puerta de acceso hacia los demás éstas lo engañaron y lo encerraron en su habitación. Una habitación jodida. Sin ventanas ni ventilación.

Estuvo a punto de cagarla, a puntito...tuvo la suerte de tener a su lado una mujer que le quería, una mujer que le obligó a elegir entre pasar una temporada en una granja en compañía de otros deshechos humanos, cuidando de los pollitos, LIMPIÁNDOSE o abandonarle...Carlos aceptó y lo consiguió, lleva años sin tomar nada, le cambió hasta la cara, volvió a ser el buen chaval que siempre había sido (aún en lo más jodido de su adicción) sin necesidad de hacerse daño, a fin de cuentas ya tenía lo que todos buscamos: alguien que te quiera por cómo eres, sin disfraces. Y es que no se puede actuar las 24 horas del día los 7 días a la semana. A no ser que quieras volverte loco.

Se casó, regresó a su antiguo empleo, su mujer se quedó embarazada...

El jueves estuvo por el bar, me pidió un zumo, lo ví raro.

- "¿Qué tal?"
- "En el hospital..."
- "¿Y eso?"
- " Mi mujer...está embarazada de siete meses...le ha subido la tensión y no está bien..."

Ayer volvió con un amigo, supongo que familiar de su señora, grandes ojeras, gesto serio...

- "¿Cómo está?"
- "Mal, esta tarde creían que se les iba... la niña está bien pero ella muy mal...una hemorragia interna..."


Algunos se quitan de en medio porque quienes ellos quieren dejan de quererlos y creen que nunca más volverán a ser amados.


Otros siguen en el medio porque quienes les aman quieren que sigan ahí, en el medio, que no salgan del círculo, fuera no hay nada.


Carlos siempre estará a un chupito de Johnnie Walker para salirse fuera, pero con una pequeña diferencia: si ella sigue con vida estará lejos de su alcance.


Pero como ella muera...


Desde luego no seré yo el que se lo ponga.




Mientras pasaba esto a la máquina me he enterado de la muerte de su mujer la pasada madrugada.

Tenía 27 años.

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