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martes, 28 de agosto de 2012

UNA VERDADERA HAMBURGUESA




No veo la televisión, al menos en mi casa. Después de la lavadora (siete años y aún virgen) debe ser el electrodoméstico que menos utilizo, aunque no es que tenga muchos, la verdad, también hay una licuadora que compré hace unos veranos, creo que la utilicé tres veces, le echaba de todo, pura vitamina, me parece que fue por lo de las resacas, para mitigarlas naturalmente sin recurrir a las aspirinas, ibuprofenos, paracetamoles y demás amigos, pero no funcionó, así que la abandoné. Setenta y nueve euros menos para mi y setenta nueve euros más para el del Corte Inglés, que siempre anda muy necesitado, el pobre. Si echara cuenta de todo el dinero desperdiciado en cosas absurdas o que no me han aportado nada, o muy poco...no sé para qué coño compramos nada.

En el bar, sí, es inevitable, tiene que estar encendida siempre, desde que abres hasta que cierras, con volumen o en silencio, pero que se vea. Un bar sin televisión es sospechoso de cualquier cosa. Estamos tan acostumbrados a él, a su continua presencia, que es tal que si algo nos faltara, algo importante, cuando lo vemos apagado. Un técnico de televisores es alguien importante en nuestra sociedad, muy por encima de fontaneros, albañiles o pintores, estos pueden torearnos, lo suyo puede esperar, pero la sola idea de pasar un solo día, una sola tarde, sin la compañía del televisor hace que mucha gente se ponga muy nerviosa, aunque rara es la casa que no tenga dos, tres, cuatro o los que hagan falta: nadie tiene un frigorífico de más, o una lavadora, o un fregaplatos, o un lo que sea, pero televisores...que no falten. Lo único que le falta al water es un televisor, pensarán muchos que vivan con otros y otras. El paraíso huele a mierda. Pero, al menos, es tu mierda.

Una vez cada dos semanas cocino para mis padres y hermanos, voy a su casa y les preparo un buen arroz, soy un Maestro, pero ayer les hice un marmitako que se le había antojado a uno de mis hermanos, hacía tiempo desde el último, y no porque algo sea bueno, muy bueno, hace que eches el ancla en él, hay que variar, probar de todo, o eso dicen, yo soy bastante monomaníaco, pero también pinto menos que un mono. A mi me sigue gustando lo que siempre me ha gustado. Nunca me gustó hurgar por ahí, si me lo encuentro, bien, y si no...pues lo de siempre. Lo que me funciona. Por cierto que el marmitako me salió de putamadre a pesar de los años pasados: es difícil olvidarse de algo que hiciste bien.

En la casa de mis padres hay un televisor en la cocina, televisor que siempre está en marcha aunque estén cocinando, o poniendo una lavadora, o fregando cacerolas, o, sobre todo, comiendo, son incapaces de hacerlo sin su compañía, y de lo malo siempre escogen lo peor, la jodida telecinco, la mierda de telecinco, cosa que me pone especialmente enfermo, "¡no sé como podéis ver esta mierda!", lo último es un programa donde no hacen más que chillarse para ver quien tiene la razón, si el marido que reclama ver a sus hijos o la mujer que grita por el retraso de su pensión, un auténtico pandemonium, una verdadera bazofia, algo capaz de ponerte de los nervios, algo más que suficiente para cortarte la digestión. Ellos se ríen y yo procuro concentrarme en mi plato y terminar rápido, "¿no quieres postre?", "NI DE COÑA".

He acabado por ponerla mientras cocino. Una vez me pillaron escuchando Radio Clásica y el silencio fue tan espeso que no lo volví a hacer, pero al menos encontré a Colombo aunque tampoco esto era suficiente, "¿cómo ves eso tan antiguo?", lo veo porque me cuenta una historia sin pretender lavarme la cabeza, de esto me encargo yo, aunque no duró mucho: poco después lo cambiaron por McGyver y me di cuenta que el rollo políticamente correto lleva en marcha más años de los que pensaba.

Ayer encontré un canal de documentales, trufado como no podía ser de otra forma por innumerables cortes publicitarios durante los cuales te bombardean despiadadamente con continuas soflamas sobre lo bien, lo feliz y lo molón que vas a ser si vives de acuerdo a lo que hoy nos toca, pero yo, que soy un anormal, vuelo como alma que llevan mil diablos hacia el mando a distancia, botón mute, aunque a veces no puedo evitar encontrarme el careto de la Machi y sus putos yogures, o el de Vázquez y sus putos yogures, o el de uno que no sé su nombre pero me da un asco indecible y sus putos yogures...

Era una comunidad de negros en el África, no recuerdo el país, África es África, miseria sobre miseria, el nombre de sus países es tan indistinto como el de los reyes godos o el de los escritores mozárabes de Al-Andalus: si vas a ver algo de África ya sabes lo que te vas a encontrar con un pequeñísimo margen de error. Llegaba una nube de mosquitos, mejor dicho, un cielo de mosquitos, una verdadera plaga, ¿y qué hacía la negritud, que diría el maquiavélico Ansón? pues comérselos, ¿o qué esperabais?. Podías ver a los habitantes de la aldea jugando al tenis con cacerolas y sartenes pero sin pelotas ni red, así lo cazan, aunque cazar quizá no sea la palabra correcta, para cazar hay que hacer un esfuerzo y ahí simplemente había que mover el recipiente como si fuera una raqueta para pillar miles de ellos. "¿Pero cómo se quedan atrapados?" mojando los chismes para que los bichejos se queden pegados, Kufisto, que tienes menos luces que un negro come-mosquitos. Después se los llevaban al cocinero, el más viejo de ellos, con unas manazas que daban grima verlas, y los amasaba sobre una piedra formando una especie de plasta negra que cortaba en circulitos y asaba en una sartén con grasa que supongo sería de coco, o de cojón de mico, o de lo que fuera, pero en ningún caso aceite de oliva, que no se veía ninguna botella etiquetada por ahí.

Y se las comían. "Son muy nutritivas, es un bocado con muchas proteínas en un lugar donde escasean" decía el narrador.

Me levanté, fui a la vitrocerámica y pinché una patata, "ya está". Aquello olía a gloria bendita.

Y todavía nos cabreamos porque vengan a Uropa, esa vieja alzheimírica.

Los mosquitos que se los coma don Fly.

¿O no harías tú lo mismo?

12 comentarios:

  1. "Una vez me pillaron escuchando Radio Clásica y el silencio fue tan espeso que no lo volví a hacer."

    Bueno, menos mal que tienes el blog. Comprendo la situación, pero no hay nada más difícil de soportar que ciertos silencios. Y tú simplemente estabas escuchando algo que te gustaba, y de calidad.

    Por lo que veo, en algún lugar de África "estar cazando moscas" significa otra cosa que aquí.

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    1. Pues sí...menos mal que tengo el blog.

      Pero menos mal, menos mal. De los gordos.

      Un saludo, amigo.

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  2. Jaja joer con los mosquitos... aunque lo de comer bichos como serpientes, escorpiones etc como hacen nuestros amigos asiáticos, se lleva la palma. Yo ahí sí preferiría morir de hambre.

    Colombo... jaja qué bueno. Hace meses una tarde me vi un par de capítulos, de los antiguos y qué grande, qué recuerdos. Es como tú dices, no intentaba lavarte la cabeza, solo entretenimiento.

    McGyver siempre me aburrió mucho, aunque me atraía eso de que le gustase el hockey sobre hielo.

    Un saludo.

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    1. Yo, de hambre, seguro que no me muero. A no ser que lo único digerible sea la madera, pero lo demás...¡pues menudo soy yo cuando tengo hambre!

      ¡¡¡YO, POR MI GUSA...MA-TO!!!

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  3. Desde enero de 2011 vivo sin televisión, y la verdad, jamás me he alegrado tanto de una decisión como la de mandar a freír espárragos el puto TDT. Ahí la tengo, negra, cogiendo polvo, reclamando una atención que no pienso darle. Me bastan los libros y cómics para no enloquecer más de lo que ya estoy, y el ordenador me ayuda a estar conectado a la realidad, a su realidad en realidad, pero realidad al fin y al cabo. Solamente hay que ir con mucho cuidado, leer entre líneas (qué bien me vino la diplomática en la carrera, creo que es para lo único que la utilizo) y no creerse jamás nada. Bueno, algunas cosas que dices sí que me las creo, porque yo también las he experimentado. Será por la Mancha, o por el puto calor, o por las migas, vete tú a saber...
    Un abrazo Kufisto.

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    1. La televisión es mala porque nos gobiernan los malos; digo más: estamos gobernados por psicópatas.

      Y ahora que los oficialnoicos me llamen conspiranoico. Me da igual.

      Un abrazo, amigo mío, que ya se va yendo el maldito verano.

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  4. Yo la tv la veo únicamente para ver Bob Esponja, hora de aventuras, pocoyo, mickey mouse, pepa pig, o el dibujo animado que mis pequeños indomables asilvestrados me digan que quieren ver mientras que cenan; el resto.. nada de nada.

    Internet killed the tv star.. ojala.

    Leyendo esto de los negros comemosquitos, me he acordado de mi viaje de novios. Pasando por chiapas, nos contaban como habia aldeas perdidas donde vivían como hace un siglo, y a 3 kilometros había otra aldea donde se habían puesto las pilas y aquello no parecía una porqueriza. Al parecer, por el clima y esas cosas, en aquella región tienen varias cosechas al año sin tener que dar palo al agua; van y cogen lo que necesitan. Por lo que parece en todas partes hay gentes que buscan mejorar sus condiciones de vida, y otros que prefieren ir a los mínimos, encomendando sus males al sacrificio de una gallina (literal), que luego encima no se podrán comer aun nadando en miseria.


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    1. Yo he dejado hasta de ver los dibujos, Ogro, también ahí veo otra forma de control mental. ¿Lo mío es grave, no?

      Quién confía en que haciéndole el cuello a una gallina se resolverán todos sus problemas no merece ni la leche que ha mamao.

      Más o menos como quien lo hace en los políticos.

      Un saludo, amigo. Y ten cuidao con lo que ven tus hijos. Te lo dice un conspiranoico que te aprecia.

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  5. Buen texto!!!
    De veras!!

    Poco veo la tele en casa. La utilizo mucho como
    Pantalla para series, pero tengo quien la deja encendida, y se va a itra habitación, y los niños con el maldito Disney Channel o los dibujos, que como tú, cada vez soporto menos.

    Comprendo lo q dices del bar…

    Nunca he tenido licuadora…menudo trastejo!!!

    Marmitako? Arrocitos?

    M encanta q sepas cocinar!!!

    Y muerte a los programas esos d gente q grita o vomita "verdades" y mentiras.

    Ahora estoy en silencio. He quitado hasta el fútbol. Sólo se oye el soplido del A/C…

    Bufff q paz…

    Un besazo, Kufisto!!!

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    1. Si esperaran a darme una oportunidad con el estómago me quedaría con sus almas.

      un beso, preciosa.

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