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lunes, 28 de mayo de 2012

LOS VENCEJOS Y LA PIRULETERA



Quise pensar que eran los pájaros de la mañana, cuando sin dormir salí a pasear la amanecida, algún capullo derrapando su coche en las curvas, "¡CAPULLO!" oí decir a alguien, demasiado tráfico para esa hora, claro que la madrugada del sábado es una sucia bayeta que algunos estrujan hasta abrirse las manos, como si fuera una lámpara maravillosa, "¡ahora va a salir, ahora va a salir!...y de tanto manosearla terminan derrapando. Vi un coche de los picoletos y me trastabillé, el conductor me miró tras su gafas de sol, quizá pensara que iba borracho, pero no lo estaba, solo pasaba que no podía dormir y había salido a caminar, lo achaqué a la siesta de la tarde previa al trabajo de los cojones, tres horas, estuve toda la noche abriendo la boca, y cuando llegué a casa no había manera, así que mejor andar las calles que darle la brasa a la cama, deja que duerma ella ya que tú no puedes. No molestes.

Decía que me pareció como si los pájaros del atardecer fueran los mismos que vi por la mañana, vencejos se llaman, son extraordinarios, ágiles, rápidos, cantarines, vuelan como si su vida dependiera de ello, en círculo,  como si un juez estuviera observándolos, "ese sí, ese no...excluido", y otra vez arriba, y otra vez abajo, un descenso kamikaze, entre las casas, junto a los árboles, a veces van en pareja pero no tardan dos segundos en separarse, pensé que no estaría mal que cada uno llevara en el lomo su nombre y número, pero es algo estúpido, son demasiado veloces y aunque tengas momentos en que lo piensas no vuelan para ti: lo hacen para el sol. Polvo de estrellas explotadas...

- "Jimmy Page"
- "..."
- "JIMMY PAGE"
- "Dime, Dio, dime..."
- "¡Estás en las nubes, tío! ¿qué pasa? ¿no dormiste después?"

Lo vi corriendo antes de encontrarme a los vencejos, su eléctrica y encanecida melena al viento, me recuerda a Cabeza Borradora, también pensé en lo curioso que era encontrármelo horas después de haber escrito sobre él, nunca será una estrella del Jevi pero puede que dentro de algún tiempo (Maiden, 1986) sea un personaje de un escritor importante, yo diría que ya lo es, pero también diría que a los dos nos gustaría que lo supiera más gente. Pero diría no es decir, ¡ay mis condicionales, qué harto me tenéis!.

Después de todo nubes no había, era otro ocaso tan limpio como la casa de Proper, ese hijo de golfa zíngara, pero el cigarrillo sabe mejor cuando ves algo interesante. Uno debe fumar como lo haría en la Iglesia: quieto y en silencio. Bien pensado sería una buena cosa para ellos, que lo permitieran, digo, fumar en los templos, recogidos, seriamente, mientras piensas en la Trascendencia, en tu Trascendencia...así que no me di cuenta de su llegada a mi terraza, cosa difícil, siempre y cuando unos artistas del vuelo no estén representando su función y tú tengas los ojos abiertos para verlos. Cambia pájaros por peces y el resultado será parecido. El humo de las velas ya no es suficiente. Date bulla, Ratzinger Z, la última hostia se acerca entre las tetitas de Lady Gagá, esa corruptora de la juventud, pero entre el hombre que consiguió dominar todos sus vicios y la ¿mujer? que hace de ellos bandera va un trecho más grande que los secretitos afanados por tu Silas. Y no creo que aquel zorrón tenga siquiera la centésima parte de dignidad que tuvo el más grande de los hombres que en el mundo han sido...o tempora, o mores!. Pues sí.

Y Dio me enseñó el libro que su yerno le había regalado...uno de Dio, "el verdadero" que diría Gansón, Ronnie James, el Elías del Jevi Metal, solo que su carro de de fuego tomó forma de cangrejo en el estómago, sin cocer ni ná, a pelo, ese entra sin llamar aunque algunos crean que su puerta no tiene la cruz del Bosque, tan sanos y estupendos, "¿a mi? ¡si aquí no entra nada de lo que le atrae!". Pues entra, gilipollas, ¿no sabes que caminan para atrás?, ¿quién puede estar seguro con alguien que camina de espaldas?.

- "Luego me lo dejas. Cuando lo termines, claro"

No lo vi muy convencido. No es listo, tampoco lo suficientemente tonto, pocos lo son con lo que quieren, y los libros...pasa lo que pasa. Aunque quien te lo pida sea Jimmy Page, el que te pone el vino "de Somontano" y se calla la puta boca cuando oye un "¡qué raro no verte haciendo eses!" cuando os cruzáis en el camino de un domingo parturiento, eso pensó tan-bien el picolo de mi salida, no llegué a perderlo de vista, paró en la rotonda para cazar mariposas hartas de un ñéctar más graduado que julio, el mes, claro, Julio siempre ha caminado correctamente: nada como hacerte el tuerto en un mundo de ciegos.


Sin darme cuenta se fueron nuestros vencejos, y poco antes del final llegó un amigo y me pidió una cocacola huérfana, nunca le he visto tomar esa mierda, y cuando iba a preguntarle lo que esperaba llegó una de las tipas que se está follando, una recién divorciada, con sus dos hijas, y entonces recordé lo que me contó la primera vez que se la tiró, no hará una semana, "chupa la polla como si fuera una piruleta...fatal...¡¡¡HAY QUE SORBER, COÑO!!!, ¿NO TE HAS COMIDO UN CALIPPO EN TU VIDA?,  ¡qué mal, tío, qué mal!...¡PERO A VER COMO SE LO DICES!".


Eso es algo que nos suda el órgano a tod@s, cosa tan sudada que da más asco que la Moser con una cámara delante.


Por los viejos buenos tiempos:





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