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lunes, 27 de febrero de 2012

DESAYUNOS Y COMIDAS...ES MI OPINIÓN




En ocasiones nos suceden cosas extraordinarias y no le damos la importancia debida por su aparente insignificancia; es como lo si extraordinario fuera cosa del tamaño: si es algo pequeño, o un instante, no tiene importancia ni valor.

Como dice la zorra del coche en el anuncio de Jes-Extender: "¡A MÍ ME GUSTAN GRANDES!"

Sí, este es un mundo que cada vez está más miope, así que lo primero de todo para que algo merezca nuestra atención es que sea GRANDE. "Si es grande tiene que ser bueno".

Telecinco es GRANDE...y no es más que un montón de mierdas. Grandes, eso sí.

El miércoles por la mañana descubrí que tenía rotas las gafas de sol: la montura partida y el cristal izquierdo caído. Era tal y como si me hubieran soplado una hostia. Me quedé estupefacto.

Por más que lo intenté, por más que quise recordar, no pude dar con la razón del estropicio. El día anterior las había utilizado con normalidad, dejándolas en su sitio antes de irme a trabajar. Terminé temprano, sobrio y aburrido, así que no pudo tratarse de un delirio alcohólico, una laguna mental cortesía de Johnnie Walker, un arrebato de tútieneslaculpadetodo, no...la periquita estaba en su jaula, descartada, y el gato no llega ahí, está muy gordo el jodío, no llegaba antes va a llegar ahora...además que las gafas estaban en el mismo lugar donde las dejé. No había más sospechosos. El misterio estaba servido.

No le dí más vueltas al asunto, a fin de cuentas no valían dos duros, demasiado me duraron, se las compré a los negros hará casi un par de años, "Ray-Ban" a 10 neuros, pós claro...aquella vez sí había perdido las auténticas en una noche de esas, así que me castigué con unas de imitación. Y de paso me ahorré 100 pavos. Llega un momento de la vida en el que hasta los castigos parecen premios. Por lo bien que lo has hecho.

Esa misma tarde decidí renovar mi confianza en la comunidad de piratas senegaleses. No tardó mucho en aparecer el primero de la numerosa tripulación, hay tardes en las que entran más que clientes, pero no están coordinados, no están organizados, son peores que el ejército de Saddam, y así les va...que si yo vendo poco ellos no venden ná.

- "Hola jefe, ¿qué tá?"
- "Bien hombre, bien...oye, ¿llevas gafas?"
- "No jefe...música, película..."
- "No, no...gafas, gafas de sol"
- "En casa jefe...¿tú quiere una?"
- "Sí"
- "Okey, okey...voy y la traigo ahora...¿vale jefe?"
- "Vale, vale..."

Y se largó.

A los cinco minutos llego otro vendiendo pelucos, la misma historia, el mismo cuento, arañas bailando en el grifo de la cerveza, los cubitos de hielo muertos de frío...le dije lo mismo y el me respondió lo mismo, otro que fue para el piso patera en busca de las gafas de Kufisto.

Y luego otro vendiendo sudaderas, y otro con música, y otro con películas, y otro con jamones...bueno no, jamones no, estos chicos el jamón ni tocarlo, son demasiado religiosos, pero a todos les decía lo mismo y todos salían disparados, a por las Reiván del Kufisto, que es el jefe y de vez en cuando nos invita a un cafe y a un donuts. O a una fanta de naranja y un pincho de tortilla. "¿Lleva serdo eto jefe?" "que noooo...".

Finalmente llegó uno de ellos con la mercancía, no es de los habituales, se le veía muy nuevo, ha tenido que aterrizar hace poco, ¡ay si supieras como están ahora las vacas, amigo!, a lo mejor te lo hubieras pensado mejor, aunque habría que ver como están las de su tierra, qué vida esta, Señor...

Las llevaba en una bolsa de plástico, diez o doce, todas revueltas, todas Reiván, escogí las cuatro menos cantosas y me fui al baño con ellas, deseché otras dos rápidamente y terminé eligiendo unas con la montura de plástico granate oscuro, no estaban demasiado mal.

- "¿Qué te debo?"
- "Dié jefe, son dose pá lo demá..."
- "Vale, gracias, ¿quieres una cocacola, un café?"
- "Una fantanaranja"

Le puse un pincho de tortilla.

- "Grasias jefe...¿lleva serdo eto?"

La mañana del sábado desperté con dolor en los ojos, detrás del globo ocular, me tomé una aspirina y lo dejé estar.

Pero por la tarde seguía igual, y pensando, pensando dí con la razón: "¡LAS GAFAS, LAS PUTAS GAFAS!"

Que una jugada te salga bien no significa que siempre te vaya a salir bien, al contrario, lo peor que puede pasarte es que te salga bien. Esta regla la conocen todos los que continúan buscando su primera jugada buena entre un océano de jugadas fallidas.

Esta mañana he ido a la óptica, no he tardado en elegir unas auténticas "Ray-Ban" patanegra, preciosas, 140 créditos de doña VISA "menos el 20 % de descuento", he salido a la calle con ellas puestas, llevo tantos años mirando las cosas del día a través de los cristales ahumados que mis ojos no hacen más que llorar cuando se quedan sin su escolta, mariconazos...tanta protección terminará por hacernos adictos a la pastilla azul, con la roja tienes que vivir como una rata y obedecer a un consumado karateka negro.

- "¡PERO ESA ES LA VIDA REAL!"

Ya...eso es lo me diría el pirata que me vendió las Reiván, "te está curando jefe...pó eso te duele"


Morpheo me las rompió y un enviado suyo me dió las buenas, las auténticas, las que te quitan las telerañas de los ojos, Neo no está en lo que tiene que estar con tanta Trinity, y las Máquinas han recuperado el Control, como Piqué con la Shakira, la Cosa vuelve a su Cauce, el Madrid vuelve a ganar...ahora lo entiendo todo.


Que os den por el culo, queridos, tampoco yo soy el Nuevo Elegido.


Rica pirula azul.


Quisir...¡¡¡RICAS "RAY-BAN"!!!


Patanegra.

2 comentarios:

  1. Kufisto, ha vuelto el Maestro en persona. Pensaba que te podía interesar... Saludos.

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  2. ¡Joder Kufi, cada día eres mejor.
    ¡Felicidades!
    Salud.

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