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miércoles, 26 de marzo de 2014

DE NARANJAS Y LIMONES




Hacía años que no le veía, tantos que...Es curioso como se difumina el tiempo si no te afecta su paso.

Acababa de salir del bar, estaba aparcando al lado de la frutería del moro, pensando en salir a pasear este extraño sol que sólo hemos visto al irse, cuando lo he reconocido de la mano de su mujer, supongo, una tía toda de negro, gordísima y fea de cojones, que miraba sin fijeza, como despistada, las naranjas que por centenares están apiladas de cualquier manera junto al gran ventanal de la tienda. Es lo bueno de tener ese hermoso color sobre esa henchida esfera, que no necesitas ni un nombre propio: te pongan como te pongan, siempre te admiran. Lo naturalmente bello no tiene porqué estar ordenado. Así como los gatos siempre caen de pie, así luce todo lo redondo de la vida, todo lo que fue creado con los pigmentos adecuados para regocijo del sol y de todo lo que tiene ojos, todo lo que jamás ha querido ser otra cosa que lo que es.

Efigenio, que así se llama aquel chico, no sólo tiene un nombre feo, sino que él también lo es. Siempre lo fue.

En el barrio donde nos criamos, en el corazón del pueblo, en su primera piedra, todos los chicos de entonces jugábamos en sus calles entre gritos, risas, discusiones y peleas. Unos más guapos, otros más feos, unos más ricos, otros más pobres; pero nadie se salía de la regla, tan ancha cuando todavía estás creciendo. Pero Efi sí: era extraordinariamente feo y pobre. Y tenía una hermana que todavía era más fea, casi deforme, tanto que la recordé cuando algunos años después vi El hombre Elefante, esa extraordinaria película de Lynch.

Apenas se les veía por el barrio; era como si, avergonzados, se escondieran de nosotros, los normales, los que nos llamábamos como cualquiera; pero Efigenio...¿qué coño es eso de Efigenio? y con esa cara. Y nos reíamos de él y de su hermana, de la que no recuerdo el nombre.

A veces, pocas, nos hacía frente de manera descompuesta, y entonces era peor, porque nos acercábamos a él, le rodeábamos insultándolo, empujándolo contra la pared hasta que el pobre se daba cuenta de su situación y era como si nos diera la razón con su silencio, con su mirada al suelo, como si viera justo que hiciéramos lo que estábamos haciendo...Entonces algún viejo nos decía algo y lo dejábamos allí, temblando, y volvíamos a darle patadas al balón bajo la atenta mirada de algunos abuelos.

A propósito de esto recuerdo algo con otro parecido, ya siendo un poco mayores, al principio de la pubertad.

Era un chaval alto y fuerte, algo mayor que nosotros, pero que tenía los pies tan planos que andaba como un pato, así que podéis imaginar como le llamábamos. De familia muy humilde, solíamos admitirlo cuando nos daba la gana, que no era muy a menudo. Ignorantón, buenazo, torpe...Una noche de verano estábamos jugando en la plaza del pueblo cuando vimos un tumulto de chavales en la fachada del Ayuntamiento. Eran los grandes, es decir, los que tenían tres o cuatro años más que nosotros, los que estaban empezando a fumar, a beber y a salir con chicas, algunos de ellos hermanos de algunos de los nuestros. Y oliendo la sangre, hacia ella fuimos.

Uno de estos, un hermano de uno de nuestra pandilla, apoyado por la suya, estaba cogiendo al Pato del cuello, estampado contra la pared, mientras le gritaba y amenazaba como si fuera a matarlo allí mismo. Este, el pegón, era el hijo mayor de uno de los tíos más acaudalados del pueblo, un nuevo rico, bruto como él solo, sin pizca de cultura, que se había hecho millonario con la llegada de los socialistas. Pronto aquello se convirtió en un pandemonium de chicos que, simplemente, querían ver sangre: treinta o cuarenta voces, a pleno pulmón, que sin saber porqué, gritábamos que lo machacara allí mismo. Puedo recordarme a mi mismo, sí...Esta es una de las cosas que más me avergüenzan.

El Pato, al principio, lo miraba todo un tanto como a guasa, como si estuvieran de cachondeo, como si sólo se tratara de otra broma pesada que tragar por ser quien era; después de todo, era un tío fuerte y no tenía miedo. Pero cuando se dio cuenta de aquella marabunta que pedía su cabeza con inexplicable furia, con un odio no ya animal, sino demoníaco...se le borró la sonrisa de la cara, se quedó blanco, como si de verdad fuera a morir allí mismo, como el soldado Patoso al darse cuenta de quien era su instructor, ese puto psicópata.

No sé, puede que lo exagere, pero no creo...Si no hubiera hecho acto de aparición un municipal que por allí andaba, de verdad que ese chico lo habría pasado bastante peor. Aquella noche vi la cara del terror, del pánico, de la sinrazón...y cuando se fue sólo sentí vergüenza.

Esa chica, esa muchacha gris sin nombre, la hermana de Efigenio...A veces la veo pasar mientras me fumo un cigarrillo en la puerta del bar. Está un poco mejor que antes, aunque siga sin andar bien ni levante la cabeza más que para cruzar los pasos de cebra. Se la ve más cuidada, más arreglada, con gafas modernas, o será que ya tiene los años suficientes como para pasar un poco más desapercibida, no como cuando era la niña fea entre niñas hermosas, niñas que no hacían más que sentir lo hermosas que eran mientras ella se escondía en el fondo del cajón.


Compré los limones al moro. Abrí la puerta de casa y vi un extraño chorro de luz que venía del salón, como si alguien hubiera corrido las cortinas amarillas del ventanal.

Pero no, nadie había corrido nada. Era la luz del sol que había salido de entre las nubes por primera vez durante el día.

Y ya se estaba acabando.

Es tan rara vista cuando no la esperas...

47 comentarios:

  1. Oye Kufisto, muy majos los chavales de tu pueblo, eh.

    Oswald.

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    1. Bueno...un lugar de La Mancha, tú ya sabes.

      De aquella.

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  2. Me ha gustado kufisto.

    Nunca me han gustado esas matonerías, incluso todavía siendo de chavales.

    Oye, creo que le llamaban el recluta patoso, Lawrence... ¿de qué, de Arabia? que decía el Sargento. Como Lorenzo de babía que dice Pedro.

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    1. El sargento Hartman, que no me acordaba.

      Gracias.

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  3. Luego estaba el sargento negro de "Oficial y caballero":

    -¡¿De dónde eres, recluta?!
    -¡De Arkansas, señor!
    -¡En Arkansas sólo hay vacas y maricones...y aquí no veo ninguna vaca!

    Pero en el fondo era un pedazo de pan, como siempre.

    Oswald.

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    1. ¿Eso no es de "La Chaqueta Metálica"?

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  4. Sí, era en la chaqueta metálica: en Tejas sólo hay maricas y vacas, y tú no te pareces mucho a una vaca, así que ya sabemos lo que eres.

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    1. - ¿Te gustan las pollas?
      - ¡Señor, no, señor!
      - No me lo creo...¡Seguro que chuparías hasta una pelota de golf pinchada en un palo!

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  5. Me gusta además el doblaje en español del Sargento, le quedaba muy bien... recuerdo que esa voz se la ponían a Jack Lemmon, lo que pasa que no gritaba tanto jaja.

    Me encanta cuando le pilla los donuts en la revisión... ¡Recristo!.

    Por cierto, han ganao el Aleti y el Farça y ha palmao el Madrit.

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    1. Jojojo...Sí, muy bueno ese "Recristo"

      Es tan buena su primera parte que te vienes abajo en la segunda.

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  6. A ver listillos, minuto 2 y 20 segundos:

    http://www.youtube.com/watch?v=weT8qdqZHsI

    Oswald.

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    1. Jojojo...Pero también está en La Chaqueta. Y mejor.

      Además que no hay que aguantar la insufrible presencia de Gere

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  7. No puedo verlo, Luis, que estoy con el teléfono, pero entonces o Kubrick le copió la expresión, o a lo mejor es algo que utilizan en USA: "en Dakota sólo hay maricas y vacas, y tú no eres una vaca" etc.

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  8. Sobre César Vidal en la Burbuja:

    "César Vidal es un pro sio nis ta. Y trabaja para la casta. Lo único que quiere es tratar de llevar las cosas a su cosmoviSIÓN."

    Está bien eso de la "cosmoviSIÓN", jeje.

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/518839-cesar-vidal-internet-cuenta-2.html

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    1. Siempre me recuerda a "Walker, Texas Ranger".

      Al tabernero, a ese que tiene cara de "mira esa guarra" cuando sale de la iglesia.

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  9. Yo fui una de las feas.
    Me supera lo de los gañanes. Pero madurar también es eso. Supongo.
    Melancolía. Pero un rayito de sol.
    Bss

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    1. Enseguida me arrepentí, pero su recuerdo no deja de avergonzarme.

      Pudimos linchar a ese muchacho, tuvo suerte, tuvimos mucha suerte, gracias a Dios.

      Y lo peor es que éramos amigos, conocía a su madre, una buena mujer, trabajadora como pocas...No sé si me vio entre la marabunta...tampoco hace falta.

      Luego, ya de jóvenes, fuimos buenos colegas, íbamos por el mismo camino, nadie recordaba nada.

      Pero esta noche me ha costado dormir pensando la que tuvo que pasar él en aquella. O los días que la siguieron, hasta que las cosas regresaran a su cauce...madre mía. Menos mal.

      Perderte entre la multitud, dejar de ser tú por no quedarte solo, es transformarte en una bestia.

      Un beso, guapa, que tengas un buen día.

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  10. Como todos los críos, un día fuiste un hijo de puta. Buena historia.

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  11. Fotografía extrema de asnón en el blog de Quintano
    http://salmonetesyanonosquedan.blogspot.com.es

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  12. Joder, qué casualidad, acabo de verla.

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  13. Qué recuerdos me trae tu historia. Yo huía de esas salvajadas y aún hoy no soporto que alguien se meta con los que tienen algún defecto y lo airea. Ya tienen ojos para mirarse en los espejos. La verdad es que me dan asco todos los que utilizan a los demás para enseñarnos sus carencias, que no son físicas, pero son mucho peores. Yo, les arrancaría la cabeza a hostias, por gilipollas.La verdad es que has tocado un tema que me cabrea enormemente.

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  14. El título me recuerda una cancioncilla de Nuevo Mester de Juglaría, pero no la encuentro:
    Naranjitas y limones
    una niña fue a coger
    y se le metió una rana
    por el quítate y no enredes...

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    1. Servilletas y manteles
      una niña fue a lavar
      y se le metió una rana
      por el quítate y no enredes...

      vaya empanada arrastro

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  15. "Vaya empanada que arrastro"
    dijo Bacon -que es tocino-
    mientras dejaba de vino
    tras de sí un intenso rastro.

    Perdona la broma, Bacon.

    Oswald.

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    1. jajaja
      muy bueno, como siempre
      no es vino, es que no puedo con los coj... demasiado trabajo esta mañana, y estoy frito

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  16. Es sana esa vergüenza o culpa, Kufisto. Lo importante es que has cambiado; que aquello pasó cuando eras un niño, sin tu personalidad formada, y siendo uno más de una pandilla o de un grupo numeroso, con lo que eso supone.

    Otra cosa son las huellas que hayan podido quedar en aquellas personas que sufrieron ese acoso. Abusar del débil es una de las experiencias más traumáticas que existen, además de inmoral, y si se da de forma repetida, doblemente dañina.

    Si te sientes necesitado de reparar ese daño, y siendo vecinos, sería bueno que les hicieses saber con tu actitud que no eres aquel que tal vez recuerdan. Salúdales con afecto cuando se crucen contigo; si entran a tu bar alguna vez, sé especialmente amable.

    Creo que no eres creyente, pero si queda algo por ahí en tu interior, no estaría mal que pidieras perdón por el dolor provocado. Aunque sea sentado en un banco en la iglesia de tu pueblo (no te pido que te confieses, que sería lo suyo).

    Es sano sentir dolor por el daño causado.

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  17. Por si alguien no ha visto El hombre elefante, extraordinaria película, de las mejores que he visto nunca (digna de haber sido filmada por Kubrick), aquí la podéis hallar entera:

    http://es.gloria.tv/?media=328966

    La película es durísima, y por eso mismo, bellísima también. El mal en toda su horripilancia, y el bien en toda su excelencia. Difícil elegir alguna escena sobre el resto de la película, pero la que va desde 1:39:00 a 1:42:00 resume la esencia de esta historia tan real como la misma vida, la vida de un hombre.

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  18. Ahí todavía no se le había ido la pinza a Lynch, jaja.

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  19. Y cuando crecen y se hacen mayores pues igual que cuando son jóvenes. Ve a un campo de fútbol. Lee los comentarios del Marca. Escucha los razonamientos de quienes te rodean. Mira el 11-m:

    11-m, la asquerosa condición humana y un "Elogio de la estulticia"

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/temas-calientes/511946-11-m-asquerosa-condicion-humana-y-elogio-de-estulticia.html

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  20. Pues sí, Pedro, lo que pones en la cabecera de ese hilo, tan cierto como espeluznante. Pero da igual, porque los hay que ya van convencidos porque "creen" y no necesitan mirar nada más, como te decía a ti tu coleguita Gaditano sobre el 11s jaja. Por eso la propaganda vale lo que vale.

    Tenía unos amigos en los que sobresalía un tío al que no caía bien que era el cabecilla. Él no paraba de comerles la cabeza a los demás y lanzaba insidias contra mi (también lo hizo con otro), es más, hasta se jactaba de manipularles... ¡delante de ellos!. Pues nada, todos ellos muy amigos y yo "el malo". Por supuesto, me cansé y pasé de todos, pero jode cómo es la gente.

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  21. (I)

    Pero...., la vida tiene instantes buenos, muy buenos. Y muchos. Quizá el secreto se encuentre en la física cuántica. Quizá, aunque no lo creo. Pero vamos a darle a la imaginación. Antes de nada: ¿qué es un espín? De la Wikipedia:

    El espín (del inglés spin 'giro, girar') o momento angular intrínseco se refiere a una propiedad física de las partículas subatómicas, por la cual toda partícula elemental tiene un momento angular intrínseco de valor fijo. Se trata de una propiedad intrínseca de la partícula como lo es la masa o la carga eléctrica.

    Es decir, que el valor, la propiedad intrínseca, va ligada al momento. Diferentes momentos cambian esa propiedad.

    De RT:

    Los investigadores de la Universidad de Waterloo, ubicada en la provincia de Ontario (Canadá), mostraron en un experimento la distribución de tres fotones entrelazados en tres lugares diferentes, a varios cientos de metros de distancia, probando así la no localidad cuántica para más de dos fotones entrelazados, informa 'ScienceDaily'.

    La idea de entrelazamiento cuántico nació en 1927 en una discusión entre Albert Einstein y Niels Bohr sobre la mecánica cuántica. Entonces el célebre autor de la teoría de relatividad dijo que si alejamos entre sí a dos partículas nacidas juntas y con un estado cuántico común, según la mecánica cuántica el cambio, por ejemplo, del espín de una partícula provoca inmediatamente el cambio correspondiente de la otra, lo cual parece absurdo: no hay comunicación entre ellas. Sin embargo, poco tiempo después los teóricos demostraron que no hay nada de absurdo en este efecto, al que denominaron teleportación cuántica.

    Hasta el momento todos los experimentos han sido posibles para dos fotones, pero el avance de los investigadores canadienses demostró que la teleportación con tres fotones también es realizable. Se cree que la teleportación triple nos acercará al entendimiento del mundo y podrá utilizarse para la criptografía cuántica en el futuro.


    Teleportación cuántica: ahora, en este instante, son los años 60 y estoy jugando en mitad de la calle, esperando el balón que lance el único portero del partido, y tendrá que sacar de espalda, para no ser acusado de parcial. :

    Ahí estoy, ahí estamos



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  22. (y II)

    "Reglas del fútbol callejero en los años 60" (Salvo la número 13, que nosotros llamábamo 'bote' y no 'téntol', las demás parecen universales)

    ¿Te acuerdas? Quién no jugó un partido de futbol en la calle o en el campo, allá en los años ’60 y ’70 y en la que al final nuestras madres tenían que venir a buscarnos y nos daban un par de collejas.

    “REGLAS DEL FÚTBOL CALLEJERO”
    1- El “gordo” siempre era el portero.
    2- No había árbitro.
    3- No había fuera de juego.
    4- Los que menos sabían jugar se quedaban de defensas.
    5- Los dos mejores no podían estar en el mismo equipo, ellos eran los que escogian a los otros.
    6- Si eras el último en ser elegido para un grupo, era una gran humillación.
    7- El que sacaba el balón fuera, iba a por el.
    8- Cuando el gol era polémico todo se resolvía en “gol o penalti”
    9- Se detenía el partido cuando pasaba un coche o una persona.
    10- Si el dueño del balón se enfadaba, se lo llevaba y se acabó el partido.
    11- Se pitaba falta si el otro salía llorando o en una entrada o caída fuerte.
    12- Las porterías eran 2 piedras, pero siempre, los porteros reducían la distancia entre ellas.
    13- Si el balón quedaba atrapado en un coche o camión se decía, “¡¡ téntol !!”
    14- Si se ponía a llover, no se paraba, aún era más divertido.
    15- El partido acababa cuando todos estabamos cansados.
    16- Si había penalti, se quitaba al “gordo” y se ponía uno más bueno.
    17- Aunque el partido estuviera 6 a 0, el juego se decidía en, “¡el último gol gana!”
    18- Siempre había un vecino que no te dejaba jugar o que no te devolvía la pelota al colársela en su casa

    Las reglas

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  23. En la 3 en mi época los malos y los que no corrían se quedaban arriba y creo que les llamábamos los ¿chupagoles? no recuerdo, pero era algo así.

    La 10 siempre fue la hostia jaaaaajajaja.

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  24. "Siempre había un vecino que no te dejaba jugar o que no te devolvía la pelota al colársela en su casa"

    O sea siempre había un vecino al que se le acababa la paciencia, propia de Job, y no aguantaba más el ruido de los balonazos contra su casa y los gritos.
    Cuando eras niño ese vecino te parecía un cascarrabias y un aguafiestas. Hoy, cuando ya eres adulto, te identificas con él y piensas: "pobre hombre, lo que tuvo que aguantar".

    En mi vecindario los chicos mayores llegaron a cargarse cristaleras de terrazas jugando al fútbol o al béisbol.

    Oswald.

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  25. “¿Sabía usted que la humanidad puede vivir sin Inglaterra? Y sin Alemania podría vivir también. Y podría vivir sin Rusia. La humanidad puede vivir sin la ciencia, sin el pan … solamente sin la belleza no puede vivir. Este es el secreto” – Fyodor Dostoyevsky

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  26. Pedro.
    genial ese texto de la B al que te refieres en "Y cuando crecen y se hacen mayores..."

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  27. Rubia, curvas, sonrisa pícara, francés...

    Frente a la anglomanía de la derecha...

    http://www.huffingtonpost.es/2014/03/30/valenciano-frances_n_5058076.html?utm_hp_ref=spain

    No hay como estudiar en el Liceo Francés, y es que aunque no sea colegio público, es laico, y así, claro, no hay problema

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  28. En el único comentario hasta el momento se nos informa, para nuestro provecho e instrucción: "Por lo menos habla francés perfectamente". Éste debe de ser el CM.

    Bajo el vídeo de Doña Elena, a modo de contrapunto, se nos ofrece la altamente educativa sección "Españoles que hablan inglés...o algo similar", en la que le primero de los mismos es nada menos que ..., cómo no, el Caudillo. Así cualquiera.

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  29. A propósito de lo francés:
    "Christophe Guilluy, geógrafo de izquierda, ha publicado varios ensayos estudiando la relación entre el voto de la extrema derecha y la geografía de la crisis. Y llega a estas conclusiones: “La sociología del voto del FN es una sociología de pueblo de izquierdas. El núcleo social que vota socialista, en Francia, son los funcionarios. El núcleo social que vota a la derecha tradicional son los jubilados. El núcleo social que vota extrema derecha, por el contrario, está formado por obreros jóvenes, víctimas de la crisis. La mirada política oficial del FN es sencillamente escandalosa. Las élites parisinas denuncian a esos electores, víctimas del paro y el empobrecimiento de las familias. Detrás de esa visión de las élites, está la idea, falsa, de que los electores del FN son idiotas y racistas. Es un error que los partidos políticos tradicionales pagarán muy caro"

    http://unatemporadaenelinfierno.net/2014/03/30/asi-se-convirtio-la-extrema-derecha-de-le-pen-en-el-primer-partido-obrero-de-francia/

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    1. Lo voy a colgar en la B. y justo con ese texto que reseñas

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    2. Listo:

      http://www.burbuja.info/inmobiliaria/politica/520255-asi-se-convirtio-extrema-derecha-de-le-pen-primer-partido-obrero-de-francia.html

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    3. Bien hecho, Pedro. Te he leído hoy en la B, vaya paciencia con los butifarras, jaja

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  30. Pedro, yo conocía otra versión de esa frase, y atribuida no a Dostoyevsky sino al pianista Vladimir Ashkenazy (supongo que éste copió a aquél): "puedo concebir la historia de la Humanidad sin Inglaterra, pero no sin Beethoven".

    Me gusta de la frase, a parte de ella misma en sí, que eligiera precisamente a Inglaterra.

    Oswald.

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    1. No sé si será muy fiable la fuente de donde he tomado la cita:

      http://www.elespiadigital.com/index.php/tribuna-libre/5018-el-fenomeno-natalia-simbolo-de-una-batalla-entre-civilizaciones

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