miércoles, 19 de octubre de 2011

JEVIS (I)






Básicamente, uno se hacía jevi en los años ochenta porque estaba cabreao.

Tenías trece años, estabas cabreao con tus padres y no sabías porqué, con los familiares besucones que te trataban como si fueras lo que eras, con los moñas de los amigos de siempre y su fútbol hasta con garbanzos y escudos, con los insoportables pijarracos del colegio que ya degustaban dorados bollycaos al aire de fresas salvajes mientras tú te comías el timo medio-relleno de sucedáneo de chocolate que te vendía la vieja Manola y después te manoleabas con las sumisas granjeras del "Interviú" que tu viejo guardaba donde creía que nunca lo sabrías, con los maestros inquisidores y su eterno "¿ya sabes lo que vas a hacer el año que viene?, es una decisión muy importante, piénsalo bien"...estabas despertando a la vida, y como con todo despertar abrupto e inesperado te sentías molesto, confundido, CABREADO.

No encajabas. Eras un triángulo del Tetris.

La otra noche, viendo aquel programa que os conté sobre el origen del Universo, escuché que una vez pasada la colosal explosión, toda la materia inició su baile espacial: se atraían y se juntaban creando algo mayor, planetas, satélites, cometas...todos bajo el manto protector de la galaxia correspondiente, siguiendo sus reglas. Pero también existían planetas solitarios, "vagabundos", que por alguna razón habían abandonado el baile y viajaban solos por el vacío interestelar, normalmente se debía a que su lejanía de la estrella les había hecho perder el rumbo, estaban perdidos y viajaban a la deriva, puede que encontraran cobijo en una nueva estrella, o tal vez vagaran eternamente en soledad, esperando el choque de algún meteorito que les provocara algo de calor en su helada corteza...

Pues igual era el tema. No sabías dónde coño estabas; sólo que la soledad era fría. Y con trece años uno tiene un mega-volcán a plena actividad en su núcleo.

Así que teníamos que encontrar una maldita estrella antes que se apagara y pasáramos de planeta "vagabunbo" a planeta "muerto".

Y esa estrella se llamaba Heavy Metal.

Un compañero de clase me pasó una cinta, "vas a flipar", era el "Piece of mind" de los Maiden, una grabación, claro, entonces los negros manteros todavía estaban corriendo su loca carrera con los leones en la que no se sabía quién quería comer a quién y los únicos chinos que conocíamos eran a Bruce Lee o al Fumanchú, así que las tostadas teníamos que hacerlas nosotros, que nunca un español necesito de nadie hasta que nos metieron en Uropa; algún completo desconocido se había comprado el vinilo y tueste tras tueste llegaba a tus manos. Y nunca estaba tan quemada como para no aprovecharla.

Cuando escuché "The trooper", su comienzo...no sé, me pregunté en qué cojones había estado utilizando mis orejas hasta ese momento, ¿padres, maestros, abuelos, amigos, los Beatles de papá?

Me quedé loco.

El viajero solitario del espacio había recibido la señal de su monolito. Y hacia allí que me fuí. A buena hostia.

Pasaba algo curioso con los jevis; lo que más deseaban era estar a su bola, a su marcha, a su aire, cosas todas que se pueden conseguir si pasas desapercibido, pero como eran tan pocos tenían que dar el cante visual para reconocerse entre ellos: el pelo tan largo como fuera posible para que se viera el parche de la perenne chupa imitación cuero, camisetas negras con unos monstruos que harían aceptable llevar una de Hitler, muñequeras sobre las que nuestro campechanísimo Rey se hubiera cuidado muy mucho de mostrar un afecto especial, pantalones de pitillo que dejarían al can Cerbero a la altura del Dioni para el asunto de las ventosidades, deportivas enfermas de alzheimer...algunos también unían el elemento auditivo, llevaban un "loraco" al hombro a todo lo que daba que se chupaba pilas como el puño de grandes tal que si fueran pipas peladas, las viejas los miraban y se santigüaban, pero es que de alguna manera tenían que comunicarse, no existía la Intenné, querid@s


Bueno, esto da para más y no es cosa de meterlo todo en un artículo, así que lo iré haciendo por partes, ya veremos las que salen.

lunes, 17 de octubre de 2011

NUESTRO DOS DE MAYO





En los años 80 del siglo pasado (JO-DER...), cuando en lugar de fútbol a todas horas teníamos asesinados para desayunar, lo normal para un chaval que hacía fila en el patio mientras se rezaba en voz alta el padrenuestro reglamentario previo a entrar a clase, era epilogar el amén con un "hijos de puta" hacia los matadores del ejecutado (o ejecutados) del día a quien el padre dedicaba la oración. Después, mientras esperabas a que fueran pasando los pequeños, en orden y sin demasiadas tonterías, comentabas la noticia con tus amigos: "yo les pegaba un tiro en la cabeza", "yo mataba a toda su familia", "yo se lo daría a los hijos del muerto"...y así.

Ninguno hablaba de perdón. O de rendición.

Claro que entonces éramos demasiado jóvenes, sin desbravar, lo teníamos todo muy claro, para pegar (matar) a alguien tenían que hacerte algo malo, en ese caso la muerte podría ser un accidente, un arrebato, algo "justificado", merecedora de una pena inferior a la infringida, simplemente te hubieras defendido y se te habría ido la mano.

Y es que la mano, cuando hay sangre por medio, tiene voluntad propia, y puede o no estar de acuerdo con lo que diga la cabeza. Pero no se mata a cabezazos. Normalmente.

Recuerdo que, aparte de los etarras, quienes estaban inmediatamente detrás del rojo de nuestras iras eran los políticos, esos soplapollas impresentables que expresaban su "enérgica condena" ante las alcachofas de sus perritos falderos para después irse a cenar y de putas, que me lo contó años después un guardia civil amigo mío que estuvo de escolta en el País Vasco cuando las ratas vascas se convirtieron en vampiras de tanta sangre como caía por las alcantarillas.

Y ahora los "enérgicos condenaos" están a 0'2 de ponerse de lado para dejarle paso al "trágala" del fin de la Eta, del fin del juego de manos, porque eso es lo que ha sido la Eta: un puto juego de manos.

En un Estado nada dura tanto tiempo si no conviene; esto lo tengo claro desde hace mucho tiempo. El arma más poderosa del poder, con lo que realmente gobierna, es el miedo; es necesario que la gente tenga miedo, que reclame protección aún a costa de sus derechos para que se eche en tus brazos y los tengas de tu lado, que en realidad es el único lado que hay, del mismo de donde sacarán al enemigo para que podamos ponerle rostro a nuestro temor, ya que sin él lo que habría sería pánico. Si no sabes lo que temes, si no ves al causante de tu dolor, no hay dios que te ponga las cuerdas porque cualquiera puede ser el culpable. Y con pánico no se va a ningún sitio, con el temor sí, a donde tú quieras que vayan.

Cuando tocó que España organizara Mundiales, Juegos Olímpicos, Exposiciones Universales...aquí no se movió nadie, estaba en juego el dinero, el negocio, la cosa debía estar tranquila para poder desplumar a gusto al personal, y nadie entra a ninguna casa cuyo jardín huela a pólvora, así que tranquilitos ya habría tiempo para continuar con la matanza.

Pensadlo un momento: ¿qué les hubiera costado a los etarras cargarse a la gente que quisieran durante aquellos días en los que el mundo entero miraba hacia España? a fin de cuentas es lo que cualquier verdadera organización terrorista quiere: publicidad, que se sepa lo que quieren, sus "reivindicaciones", la "liberación" de un pueblo oprimido y torturado...pero no pasó nada. Y no pasó nada porque NADA era lo que tenía que pasar. La Eta era un asunto INTERNO. Siempre lo fue.

Sales de una dictadura, el falso germen ya está dentro, aún débil pero visible, era necesario para que pareciera de verdad, todos tenían miedo, estoy seguro de que en nuestro país aposentó sus reales Caín, "¿qué pasará?, ¿qué pasará?"...nada, se mete a estos tíos por medio, ya tenemos al gran Satán en marcha, el personal con su careta hasta en la sopa, a todas horas, "¡uhhh, qué miedo!", ya podemos hacer lo que queremos, dar pelotazos a diestro y siniestro, éstos a matar y nosotros a ganar dinero, el único problema era el Ejército y a ése lo desactivaron con otra gran juego de manos la noche del 23-F y su unicornio blanco. Todo bajo control.

Y una vez que el peligro de revueltas pasa, que los socialistas llegan al poder, poco a poco la Criatura se va desactivando, ya no desayunas caquitostadas con "manteguilla" a diario, ahora a la semana, después al mes, que se vaya olvidando, el mundo es un pañuelo y aquí nadie vendrá a invertir si esto es un banco de sangre, cosas puntuales, que no se olviden, pero al tema, al tema...a la PASTA.

Entonces llega el que decían que jamás debió salir de Valladolid, el que salvó su vida por el pelo de una gamba y la coraza de Thor que llevaba en su buga oficial, "oye...éste no traga", ni al Rey tragaba, "¿un enano de Valladolí me va a tocar los cojones?"...

Y entonces pasó lo de Miguel Ángel.

Y entonces casi TODOS nos volvimos locos.

Y entonces sí que se acojonaron.

Y entonces fueron ellos quienes tuvieron miedo.

Porque les volcamos el nuestro en sus morros. Todavía no éramos tan mierdas como se pensaban.

Jamás he sentido la pertenencia a una tierra, a un país, como aquellos días. Fue el dos de mayo de nuestras vidas...que terminó el 11 de marzo de 2004: la mañana que España rindió armas ante cuatro moritos de Lavapiés; nosotros, que habíamos sido capaces de derrotar al Turco, de echar al ejército más grande del siglo XIX, de conquistar el Nuevo Mundo, de señorear el Imperio más grande que vieron los tiempos...fulminados por cuatro camellos y sus teléfonos.

Pós claro..."¿dónde está el garbanzo?"


Ahora llega el gallego amexicanizado, "la economía lo es todo", tan piramidal y albañilón él.


No, una familia puede ser feliz con un trozo de pan, sólo es necesario que esté unida, que se quieran, que se protejan los unos a los otros, que cuiden de aquellos que los cuidaron y que guíen a quienes los cuidaran, todo lo demás vendrá solo porque el motor estará engranado y a punto. Aunque la carrocería parezca una mierda.


Y aquí pocos aguantan a menos, nos han hecho creer que somos una mierda, un cero a la izquierda, que no valemos lo que los de fuera...


Y tienen razón, no valemos lo que los de fuera, VALEMOS MÁS, jamás se supo de un zorro, de un gallo, de un águila que venciera a un TORO. La única forma de hacerlo es que le hagan creer que ya no lo es, que se ha convertido en un buey.


Y parece que van a lograrlo.


Pero todavía hay TOROS por la piel de TORO.




DEDICADO A LAS VÍCTIMAS Y A SUS FAMILIAS.

EL CULO NO TIENE OREJAS





El chino de la tele habla con una sonrisa en la boca sobre el "big bang", los miles de millones de años desde su explosión, el cómo de un punto infinitamente pequeño se creó todo el Universo, "de la NADA", ¿la NADA?, me pierdo, nos perdemos, un amigo menea la cabeza en silencio, "¿pero qué coño dice este tío?", habla con tanta convicción, parece tan seguro de lo que está diciendo que puedes llegar a darle la razón sin saber de qué cojones está intentando convencerte, la tentación de ceder ante alguien más inteligente que tú siempre está ahí, pero eso de la NADA...no nos entra en la cabeza. Eso es magia.

Y la magia es mentira.

Después sale un calvo con gafas, un físico teórico de ancha sonrisa que no hace más que hablar sobre números, "y billones, y billones, y billones, y billones...", ¡joder!, imágenes de galaxias, estrellas, el Universo en movimiento y tú ahí, echando un trago de agua y fumándote un pito, "¡Y BILLONES, Y BILLONES, Y BILLONES, Y BILLONES...", ¡Dios, soy una puta mierda!

Un gordito, otro cerebro, sonriendo, "...y el Universo sigue expandiéndose, cada vez a mayor velocidad, los efectos del big bang continúan 14.500 millones de años después", otro pito, "ponme otra copa", cabecea, niega, el Nuestro no aparece por ningún lado, se han olvidado de Él, dar de comer a miles de personas con 2 panes y cinco peces no parece nada en comparación a un pepinazo de ese calibre, a galeras, al fondo del mar...

Regresa el inquietante chino, melena blanca, aspecto jovial, maestro en no se qué Universidad americana, seguro que se folla a una diferente cada tarde, "Maestro...¿puede explicarme lo de los agujeros negros?", "¡cómo no, pequeña! bájate las bragas y ponte a cuatro patas, que voy a hacer que veas el mismísimo big bang", puto chino pichacorta. Ahora habla de algo que conozco bien: la antimateria. "Justo al principio de todo se libró la más grande batalla cósmica que ha visto el Tiempo, la materia contra la antimateria, era una cuestión de número, ganaron los buenos porque había una partícula más de materia, y de ella, DE ELLA SOLA, SE FORMÓ TODO EL UNIVERSO...la antimateria no es dañina por sí sola, sólo cuando entra en contacto con la materia resulta peligrosa, se anulan, se destruyen,...si mi yo de antimateria, exactamente igual, se pusiera delante de mí, no pasaría nada...con la condición de no tocarnos. En ese caso volaríamos por los aires".

O caeríamos por los suelos.


Terminan, sin noticias de Dios, todos sonrientes, ahora hasta tienen una máquina, "¡LA MÁS GRANDE DEL MUNDO!", capaz de recrear los primeros compases del big bang, de la gran erupción, del Principio de todas las Cosas, de como de la NADA se creó TODO.


Cierro, nos vamos, "historias...hasta mañana, Kufisto", "hasta mañana", parece ser que no nos han convencido de lo que realmente querían sin nombrarlo: Dios no existe.


Para ti, puede, herético chinarro, no para mí, volveré a afirmarlo esta misma noche, cuando cierre los ojos, una las manos y recite aquella vieja historia que comienza con "Padrenuestro..."


Mi yo de antimateria continúa rondándome.


Y no le voy a pedir ayuda a un pedo cósmico.


Tal vez el mío ande un poco sordo, cosas de la edad, pero el tuyo...


¿CUANDO SE VIÓ UN CULO CON OREJAS?

martes, 27 de septiembre de 2011

BOO ES EL MAYOR DE LOS DESGRACIADOS





¿Qué sería la ardilla sin sus garras, sin su rapidez, sin su agilidad?

¿Qué sería de ella si pudiéramos atraparla con nuestras propias manos, llevárnosla a casa y meterla en una bonita jaula donde no le faltara de nada?

La observamos en silencio, sin movernos, como si estuviéramos en la ópera, en una iglesia, en la consulta del dentista; así es como se comprenden las cosas: callados, quietos, sin ánimo para cambiarlas, únicamente ojos y soledad, eso es todo lo necesario.

Hay que pensar durante el camino, pero cuando llegamos a la posada hay que VER, entonces todo cobra sentido, todo aparece tal y como es, sin ropajes ni abalorios, la verdad, ni fea ni hermosa, simple y diáfana, la verdad es ver las cosas como son no como quisiéramos que fueran, ver la realidad sin desear transformarla para hacerla menos dura, más llevadera, más esperanzadora...convertirla en una mentira. Otra.

Sólo los niños, los locos y los malos intentan atrapar a la ardilla, sólo quienes no pueden quedarse quietos nada más que para dormir creen que es posible, desconocen que no debemos correr para sentir la verdad, ignoran que estando despierto es cuando uno no debe moverse y no decir palabra alguna, en el caso de que desees conocer el por qué de las cosas, sino haz lo que quieras, haz lo que eres.

Después, cuando retomes el camino, todo se difuminará entre el ruido y las luces de colores, pero sabrás que bastará con llegar a la siguiente posada para quedarte en silencio, sin moverte, y ver otra vez la verdad de las cosas: que todo lo que es no puede serlo de otra forma.


Y cuando lo intentas estás cometiendo el mayor crimen conocido.


Estar ciego pudiendo VER.

domingo, 25 de septiembre de 2011

EL BUENO DE CREDO




- "...y entonces el Maestro me preguntó que hasta dónde estaba dispuesto a llegar para adquirir el Conocimiento...le contesté que haría lo que fuera necesario...Él salió de la choza y al rato regresó con la mano de un muerto...me dijo que la comiera...yo la cociné y me la comí..."

Bueno...he escuchado historias y he visto cosas, pero debo confesar que ésta me sorprendió.

El tipo que la contaba era un viejo negrazo del África, un "zangoma" o algo así, un brujo, vamos, un gurú, un tío extraño...un Genio en palabras de David Icke, es más, "el Genio más Grande que he conocido en toda mi vida", según anuncia en la presentación del documental, seis horas en versión original, yo me ví la subtitulada, un par de ellas, quedé con ganas de más, tendré que esperar a que alguien termine el trabajo.

Y a las próximas vacaciones.

He tenido unos días, no muchos, no me he ido a ningún sitio, me he quedado aquí, terminé tan quemao, tan hasta la polla, que lo único que me apetecía era descansar, no pisar un maldito bar y dar algún que otro paseo, así que eso es lo que hice. Eso y ver alguna que otra cosa por la Red, cosas extravagantes, delirantes, es lo que pasa cuando tu vida es un telediario: que miras las de otros para olvidar la tuya.

Al David Icke éste ya lo conocía de antes, es un inglés que fue portero de fútbol hasta que a los treinta años conoció a no sé quién y desde entonces se dedica a viajar por el mundo, charlatanear a otros colgaos como él y divulgar las paranoias de los más variados frikis que pueblan el planeta. Según su teoría estamos gobernados por una raza de lagartos extraterrestres entre los que incluye a todas las familias reales, banqueros, políticos, empresarios...en fin, el equipo habitual.

Pero de Credo Mutwa yo no sabía una puta mierda hasta ahora.

Sentado sobre unos almohadones y con una colorida sábana por fondo en la que aparece en lugar preferente el careto del Jefe de los Lagartos que nos subyugan, el bueno de Credo responde a las preguntas del entrevistador, aunque más bien se trata de un monólogo en el que recuerda su infancia, su Iniciación y cuenta algunas buenas historias aderezadas, como no podía ser de otra forma, por continuos anatemas hacia el "hombre blanco".

Nos revela que cuando los lagartos del espacio exterior llegaron a África nuestros antepasados tenían los dos sexos, se comunicaban mentalmente y cuando tenían hambre sólo tenían que mirar al animal deseado para que éste se pusiera a sus pies y se dejara matar. Entonces llegaron ésos y les dijeron que si les servían harían dioses de ellos, aceptaron y se abrió el melón.

Lo primero fue que les obligaron a entrar en una de las dos cuevas elegibles: quien entraba por una salía convertido en hombre y quien escogía la otra en mujer. No le gustó mucho al personal, según nos cuenta Credo; los hombres miraban con asco los dos bultos de ellas y éstas ni os cuento al ver esa especie de serpiente que a ellos le colgaba entre las piernas. No tuvieron mucho tiempo para arrepentirse porque en 0´2 los pusieron a currar como esclavos para extraer los minerales que los lagartos necesitan para sobrevivir.

La lagarta preferida del Rey se apiadó de nuestros antepasados, y viendo lo triste de su existencia les enseñó a follar, con lo que la producción de minerales tuvo un considerable bajón. Al darse cuenta el Rey Lagarto de lo que estaba pasando cogió a su zorra favorita y le arrancó la cabeza no sin antes echarle mil maldiciones, después hizo que las hembras humanas se quedaran preñadas y ésto no le gustó mucho al sector masculino, las pajas no eran lo mismo, así que uno de ellos le plantó cara y durante la lucha le cercenó el Rabo Real, el Rey Lagarto se volvió loco, se comió su cabeza y tuvo que cortarle la polla a un semejante para seguir funcionando. Tampoco para él era lo mismo, perdería sensibilidad, así que todo el mundo continuó para delante pero bastante más encabronaos.

Y así seguimos.

Otra buena historia fue cuando un colega lo llamó para que fuera a su país para ver algo increíble. El bueno de Credo hizo el petate y para allá que se fue, llegó a la choza de su amigo y junto con la mujer preferida de éste bajaron a un hoyo cercano donde le dió a comer algo que sabía como a metal. Lo comieron, subieron para arriba, se metieron en la casa y estuvieron una semana más p´allá que p´acá, con fiebre, diarrea, palpitaciones...el pobre Credo creía que se moría. Al cabo del cuarto día preguntó a su amigo por lo que habían comido, "la carne de un dios" le respondió, al parecer se trataba de uno de esos lagartos, le dijo que se tranquilizara, que si había sobrevivido a los dos primeros días estaba salvado, que aguantara...tenían tal picor que se desollaron vivos de tanto rascarse, terminaron meándose unos a otros a ver si se les pasaba, el bueno de Credo incluso da a entender que se embadurnaron con mierda, en fin, un desastre...pero pasó, de todo se sale. En el camino de regreso a su patria se dió cuenta de que todos sus sentidos se habían agudizado, se sentía más fuerte, todo un super-hombre, a fin de cuentas se habían comido a un dios, ¡qué menos!...

Un año después lo abdujeron.

Estaba por el campo, cerca de unas montañas, cuando una niebla rosa lo envolvió. Al recobrar la consciencia se dió cuenta que estaba tumbado en una mesa, paralizado aunque no tenía ninguna atadura, unos extraños seres empezaron a hurgarle, le hicieron pasar las de Caín, cuando uno fue a echarle mano al nabo no pudo contenerse y le meó encima, el lagarto retrocedió, entonces llegó una lagarta híbrida y lo montó, Credo dice que la tipa no mostraba ninguna emoción, Credo siempre fue un ingenuo, cuando terminó de ordeñarle lo dejaron ir, "desde entonces soy bisexual" confiesa con timidez.

Hay muchas más buenas historias, es un artista contándolas, pero de la información vital que iba a revelar al planeta no puedo deciros nada que no sepáis: que hay que ser bueno y hacer el bien.


Iba a irme a la cama cuando ví un enlace a una breve entrevista que el mismo Icke le hizo poco después, sentí curiosidad por el título ("Credo necesita vuestra ayuda") y la pinché.

Algo le había pasado, no era el mismo hombre tranquilo y bonachón, se le veía de mala hostia, de muy mala hostia...

le habían guindao su collar y su bastón. Un marrón.

Un joven había estado atosigándolo durante días con que lo acompañara a Swazilandia para su Iniciación, Credo le daba largas pero el tío cansino no cedía, hasta que lo mandó a tomar por culo y le dijo que se olvidara de él.

Poco después recibió una llamada del joven dicidiéndole que había llegado a su destino pero que era necesaria su presencia para no sé qué historia, el bueno de Credo picó, agarró su bastón mágico, su collar mágico y pilló un tren hasta ese país bautizado por Groucho. Pero allí la cosa no fue de risa...le torturaron hasta arrancarle sus tesoros y no lo mataron porque Credo demostró que por algo es un "zangoma", un hombre santo, les dijo cosas que no podía saber, los acojonó y le dejaron ir, pero eso sí, sin sus milenarias reliquias.

Que un tío capaz de comerse la mano de un muerto, la carne de un dios y follarse a una extraterrestre, pierda lo más querido, lo más importante, aquello de lo que ha sido depositario durante toda su vida en las zarpas de cuatro negratas drogados es para perder la cabeza.


Asi que ya sabéis, si tenéis alguna información os pido por favor que se la hagáis llegar, el pobre Credo está en las últimas y no quiere irse de éste perro mundo sin saber donde están sus apichusques, cualquiera se presenta ante el Gran Jefe diciendo que ha perdido el material...


¡Ay, Credo! ¡PERO QUIÉN TE MANDARÍA COMERTE ÉSA MANO!


martes, 20 de septiembre de 2011

EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS





Creo que uno de los problemas más importantes, decisivos, que hace que las cosas estén como están es que no sabemos lo que queremos ni lo que decimos.

Por ejemplo:

Estaba el otro día en el parque, fumándome un cigarrillo, escuchando musiquita, mirando los pajarillos, cuando un cuarentón se puso a hacer dominadas y demás ejercicios a unos cuarenta metros de mí.

Bien, cojonudo, lo miré mientras lo hacía, "sí, tío, muy bien, lo has hecho, tienes 10 años más que yo y eres capaz de hacer algo que yo no puedo. Muy bien".

Y conforme vino se fue y yo me quedé a lo mío, a lo que estaba.

Si en lugar de haber estado solo hubiera estado acompañado por alguien seguro que habríamos dicho: "¡Joder, qué envidia!". Y hubiéramos estado mintiéndonos.

Lo primero para conocer algo es saber su significado, y como estoy convencido de que tantos años de ondas electromagnéticas sobre nuestras cabezas están haciendo de ella quesos gruyere será conveniente saber qué significa la palabra "envidia":

1.f. Tristeza airada o disgusto por el bien ajeno o por el cariño o estimación de que otros disfrutan:
tiene mucha envidia de su hermano pequeño.
2.Deseo honesto de emular alguna cualidad o algún bien que otro posee:
tengo envidia de tu habilidad.

La primera definición descarta por completo el uso de esa palabra en el caso que os cuento; ni me sentí triste ni disgustado al ver como ese pureta hacía el mono con una barra metálica sujetada por dos maderos.

En cuanto a la segunda, "DESEO HONESTO..." o "fuerte inclinación de la voluntad por conseguir algo rectamente, sin subterfugios, ni trampas..."

De acuerdo, vale, como anillo al dedo...volvamos al caso de que hubiera estado acompañado viendo el espectáculo, seguro que alguien habría dicho: "¡joder, ojalá pudiera hacerlo yo!" es decir, "tengo envidia de su fuerza", envidia "sana" como suele decirse, envidia que no desea el mal sino la emulación.

Entonces pudiera ser que llevados por nuestra innata estúpidez aquella hipotética conversación desembocara en un pacto: "vamos a ponernos en forma. Mañana empezamos a ir al gimnasio". Y comienzas a hacer algo que jamás se te habría ocurrido en caso de haber estado solo en ese momento, suele pasar, la mayoría de las veces actuamos de diferente manera hacia la misma situación según estemos solos o acompañados.

Empiezas a cuidarte, dejas de fumar, de beber, de comer lo que te gusta, te machacas rodeado de otros tan estúpidos como tú, te cambia el humor, siempre alerta, negándote, luchando contra tí mismo...¿para qué?, ¿para que cuatro meses después puedas hacer las mismas monadas? ¿y después qué? ¿cuando veas a uno travolteando en la discoteca te vas apuntar a clases de baile para que te magree un cubano?

Cuando pasa una cierta edad, la edad del apogeo físico, cuando ya no vas a ir más para adelante sino hacia atrás, es conveniente tener CLARO lo que quieres hacer tú, no lo que el resto piense que se debe hacer, el tiempo vuela siempre pero a partir de cierto momento ya es que ni te enteras si vas en el avión, es como si te dieran la pastilla de los vuelos transoceánicos, "¿ya hemos llegao?". "Sí, ya hemos llegao y tú ni te has enterao, drogao como ibas por el miedo que tenías a montar el espectáculo".

Y te bajas del avión sin recordar siquiera quien es tu madre. Hala, ya has llegao, fin de trayecto. Fin de TU trayecto.

Estaba hablando con un amiguete hace unos días y no recuerdo como pero la conversación derivó en lo bien que se está viviendo solo, haciendo lo que quieres cuando quieres. Al menos en tu casa.

El domingo anterior pasé por el parque a eso del mediodía, una maravillosa mañana pre-otoñal. Podéis imaginároslo: centenares de parejas con sus hijos, jugando, riendo, felices de verdad. Resulta agradable de ver si tú te encuentras bien, como era mi caso en ese día. Pero solo un ratito, el suficiente para salir por la puerta siguiente y tomar tu camino, el TUYO, ni mejor ni peor, es simplemente el que te toca andar.

Cuando uno es joven, muy joven, todavía no se conoce bien, tantea, pica, va de aquí para allá, prueba, compara, se equivoca, acierta, sigue y no pasa nada, hay tiempo de sobra, hay tiempo hasta para repetir a ver si la segunda vez es mejor. Pero cuando vas cumpliendo años la cosa cambia, no es que te conozcas mejor, tal vez no llegues a conocerte nunca, pero sí sabes lo que te conviene y lo que no, discriminas un montón de posibilidades al primer golpe de vista, la experiencia y el instinto son tus mejores amigos, aquellos que te recuerdan caminos ya visitados y abandonados, sin esa brújula seríamos pollos sin cabeza. Es como cuando juega un maestro de ajedrez contra un superordenador, "¡la máquina es capaz de calcular 2 millones de jugadas por segundo!". La máquina es gilipollas, la máquina lo calcula todo, hasta lo absurdo, le sobra el tiempo que le falta al maestro, pero éste, con un sólo golpe de vista, descartará 1.999.990 jugadas en un segundo y se centrará en las diez que pueden darle ventaja, que pueden hacerle ganar la partida, porque la experiencia, el instinto, son quienes nos hacen sabios.


O al menos no demasiado imbéciles.


imbécil
1.adj. y com. desp. Alelado, poco inteligente.
2.[Persona] que molesta haciendo o diciendo tonterías.
♦ Se usa como insulto:
a ver si se calla ese imbécil.

SUSANITA TIENE UN PINGANILLO





Estaba en casa, navegando por la Red como un naúfrago que acabara de comerse una sardina cruda, cuando al leer los comentarios de una noticia he tomado la determinación de irme a tomar por culo.

Hablaban sobre el tema de los maestros y tal, eso de las dos horitas semanales, algunos parecían como si estuvieran a punto de coger la guadaña para irse a cortar cabezas a la Zarzuela, o a la Moncloa, o al Bernabéu, o a donde coño le manden sus cables cruzaos...he colgado un comentario muy kufistiano, del estilo de aquellos buenos malos tiempos primerizos en la intenné, absurdo, provocador, algo así como "me voy al campo a leer así hablo Zaratustra y a fumarme un petardo", todo mentira, decir la verdad en ese sitio es propio de subnormales, para lo único que vale es para mentir y echar el rato...anda y que se jodan.

Pero al minuto siguiente he pensado "¿por qué no?", y he pillado el libro, el tabaco, un rollo de papel higiénico, una botella de agua y las llaves del coche.

A veces de una mentira sacas una futura verdad, o casi, porque el costo hace bastante tiempo que no es lo mío.

Cualquier mentira puede ser verdad si la haces realidad. Profundo. Profundísimo. Lo único que necesita la mentira para sacudirse su mala fama son piernas. O un vehículo adaptado. La Mentira necesita Movimiento. O no, puede que se sienta mejor así, quieta, parada, viendo a los demás afanarse en encontrar algo que probablemente no existe mientras ella se bebe un mojito a la sombra y se lee el Mortadelo y Filemón. Mejor reír viendo fantasías que sudar bajo el sol buscando algo que ni sabes lo que es.

Joder, parece como si me hubiera fumado uno. Pero no, en serio, creedme...

En fin...que me he ido para el campo, "D´yer Maker" modo sin fin, a buena hostia, no sé por qué, no me gusta correr pero en ocasiones haces cosas sin pensarlas, al llegar a destino he hecho un buen trompo, hacía 20 años desde el último, he bajado del coche con todos los apichusques y me he sentado en un banco; he dejado sobre la mesa el libro, el sombrero y la mariconera, de la que he sacado todo lo demás, hasta el cuadernillo por sí se me ocurría alguna "jenialidad". A duras penas he conseguido liar un cigarrillo (sin aliñar) y lo he encendido esperando la llegada de las Musas, aunque por lo que se ve estarán de vacaciones. O peor aún, estarán con otro.

Miraba el libraco pero no me decidía, al final ni lo he tocao, ¿a quién se le ocurre?, muchos ligan de esa forma, se llevan un libro en el regazo, hacen como que leen y, como ahora a las tías les ha dado por leer, algunas veces pica alguna, normalmente treintañera, ya con los picores domados, "¿lees a Nichte?", ahora se interesan por los que antes despreciaban, las patas de gallo y la Ley de la Gravedad deberían recibir un premio de la Asociación de Editores, o de la Agrupación de Restaurantes para Capullos. O al menos un accésit.

Al final he escrito algo, cosas como "si no quieres que las moscas te piquen ve donde esté el viento", "las moscas vuelan a ras de tierra, es normal, en ningún otro lugar hay tanta mierda", "la Tierra es una gigantesca cagada espacial, una enorme bola de mierda que nutre a los coprófagos que la habitamos"...y así.

En esas andaba cuando he recibido la enésima llamada de estos últimos días de un número que no tengo registrado. No sé vosotros, pero yo no cojo ningún número que no conozca, sólo pueden ser malas o estúpidas noticias, no creo en las buenas sorpresas...pero, sin saber por qué, ésta vez si he aceptado la llamada.

- "...Holabuenastardes mellamoSusanaylellamodesdesucompañiatelefónica, tieneunmomentoporfavor, donkufisto..."
- "Dime"
- "Sí, mire...es que estamos haciendo una oferta a nuestros clientes preferentes (ni imaginarme puedo como serán los ordinarios) y me gustaría explicársela si me concede un momento..."
- "Dime"
- "¿Tiene Internet en casa?"

Ya empezamos con las preguntas...

- "Sí"
- "¿Con qué compañía?"
- "Con N"
- "Ya...¿y sabe qué velocidad de conexión tiene contratada?"
- "Pues...ehhh...creo que 10 metas, o mebas, o megas..."
- "10 Megas, sí, mire, puede comprobar ahora mismo si su velocidad de conexión es real o no. Si me da su número de teléfono fijo se lo compruebo en un momento..."
- "Ah, no...gracias, adiós"
- "Perodonkufisto, ¿aunqueseahorretodoslosmeses...?"

Clic. O como sea con el móvil.

Se escuchaba el runrún de otras cotorras mientras ésa ametrallaba mi oído, otras como ella tratando de venderte la moto del Amo, pillar su porcentaje y olvidarte, intentando que les des tú dinero a cambio de nada, porque nada es lo que te ofrecen, ¿desde cuando 5 Megas de más o de menos significan algo?, no para mí, y si me engañan prefieron que lo haga la actual, aunque me salga algo más cara, soy un hombre de costumbres, un tonto costumbrista, sólo a los idiotas les suda la polla el dinero, si se tratara de tiempo...escucharía tu oferta.


Me he sentido bien al colgarle, tanto que me he animado a echar una cagada de espaldas al sol, un poco de intimidad, no vas a estar mirándolo mientras jiñas, sería una falta de respeto, aunque visionar como salen los truños del culo de otro no deba ser muy agradable, si me lo hicieran a mí le daría de patadas, pero el sol no, es demasiado grande, le da igual, él seguirá por aquí cuando no nos recuerde nadie, cuando nuestros culos lleven milenios sin dilatarse, cuando no quede ni el polvo de nosotros...


Sólo se mosquean los enanos con cronómetros en lugar de ojos.