martes, 30 de junio de 2026

MULHOLLAND DRIVE (LVI): ANÁLISIS ESCENA POR ESCENA (19-E)


  

 

Escena 19-E

 

Interpretación (continuación): Wally rompe con irrefrenables aplausos el atronador silencio impuesto por las impresionantes lágrimas finales de Betty. La actuación ha dejado a (casi) todos los presentes estupefactos. Betty, llorando en silencio, les ha hecho olvidarse incluso de "esa chica morena" El papel, obviamente, va a ser para ella. Linney está tan asombrada como los demás y le dice a Nikki que va a "llevarla allí", es decir, al gran estudio donde se están audicionando actrices para la gran producción del momento en Hollywood, objetivo final de Betty y sus ambiciones de ser una estrella. Así como Betty encontrará la caja azul llena de nada en su bolso tras ver la falsa actuación de la morena Rebekah del Río en el club Silencio interpretando "Llorando" ahora todo parece estar dispuesto para que la caja azul contenga todas las maravillas con las que Betty siempre ha soñado: el reconocimiento, la admiración y el amor. Y así como allí saldrá hacia su apartamento en compañía de Rita-Camilla para salir del sueño aquí lo hará hacia el gran plató bajo el amparo de Linney- tía Ruth para dar comienzo al sueño que la había llevado a Hollywood hasta que conoció a Rita.

Woody está tan asombrado como Wally y así se lo declara a Betty con todo el cariño del mundo cogiéndola de las manos de manera casi reverencial. Wally le pregunta a un aparentemente despistado Bob su opinión, que acaba siendo como la del resto aunque con matices referidos a lo "forzado" de la situación, es decir, la violación real sufrida por Diane. Wally sale de detrás del escritorio y, emocionado, extiende sus brazos hacia ella que se dirige a él para estrechar sus manos en una especie de ping-pong vieja estrella-productor donde Betty es la pelotita. 

Justo cuando Wally menta a la tía de Betty la cámara se desvía hacia Linney para remarcar su doble rol. El productor le asegura que volverán a hablar muy pronto en lo que suena como una segura firma de contrato y quizá algo más. En ese momento Linney y Nikki se levantan del sofá para despedirse y llevarse a Betty consigo inmediatamente, casi con urgencia. Martha (su amiga de "fuera") le desliza el bolso y la chaqueta para que se vaya cuanto antes con la inocente Betty aún dando las gracias hasta que Linney prácticamente la arrastra fuera y Nikki cierra la puerta. Entonces, libres ya de cualquier compostura, Wally y Woody se funden en un viril abrazo de viejos machos encantados de volver a tener a su disposición carne fresca.

En travelling por el pasillo que las conducirá hacia el ascensor Linney, Betty y Nikki charlan acerca de lo que acaba de suceder. Para sorpresa de Betty, Linney-Ruth dice que ha sido "espantoso" aunque aclara sus palabras refiriéndose a la producción de la película, cosa con la que Nikki-Diane (una joven sin pájaros en la cabeza) se muestra completamente de acuerdo. En el contexto de la trama sus palabras se ciñen perfectamente a la dinámica del sueño pero en un sentido más profundo estamos viendo lo que Diane cree que su tía hubiera dicho de haber sabido el inapropiado comportamiento que Wally tuvo con ella. Y la referencia al matrimonio (real) entre Wally y Linney lanza sombras muy oscuras acerca de las relaciones personales en Hollywood donde todo, hasta lo más íntimo, se mueve por intereses. No es descabellado pensar que Wally-productor y Linney-agente de casting tuviesen montado un buen negocio a costa de las jóvenes e inexpertas actrices involucradas. No olvidemos que la figura real de Linney (tal y como se explicó con anterioridad) también resultó nociva para Diane.

Pero aquí Linney está en funciones de tía Ruth y como tal habla desde el amor y la voz de la experiencia que se significa en ese ser "un poco víboras", esto es, no tan ingenuas pues el Hollywood real está muy lejos del Hollywood de los sueños, todavía más que Kansas de Oz. 

La escena termina con unas premonitorias palabras de Linney-Ruth acerca de lo que Betty estará dispuesta a hacer por conseguir su objetivo: "Tiene un proyecto por el que matarías", a lo que Betty reacciona con un temor que Linney-Ruth rápidamente espanta diciéndole que lo va a hacer de maravilla en la, esta vez sí, gran audición de Adam, "el director que está muy por encima de los demás"
 

La fantasía de Diane se encuentra en el punto crítico. Estamos a las puertas de la última oportunidad para Betty antes de traspasar el punto de no retorno. Los personajes femeninos que quieren lo mejor para ella están desdibujándose cada vez con mayor celeridad ante la persistencia de Betty por ayudar a Rita. La maternal Coco se ha transformado en una figura amenazadora tras descubrir las mentiras de la nueva Betty y ahora la tía Ruth le dice que deje de ser tan ingenua en Hollywood y que mate por su sueño a cualquier precio: dos maneras antagónicas de decir lo mismo. Las dos caras del espejo.

Y Diane, drogada, deprimida y desesperada muy pronto encontrará la solución a todo ello.

 

Huir. 

Huir hacia Rita.

 

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