jueves, 23 de junio de 2011

¡PIM, PAM, MOA!





Como algunos de vosotros sabéis, mis comienzos en la intenné fueron en Libertad Digital y más concretamente en el blog de Pío Moa.

En aquellos días (mayo-junio de 2009) yo había iniciado una cuesta abajo sin frenos a causa del abandono por quien creí era la mujer de mi vida; y es que lo realmente jodido no es que te dejen, sino comprobar que no eres tan bueno como pensabas. De esta manera, herido en mi orgullo y consumido por el odio y el dolor, hice aparición en la casa digital de Moa de tal forma y manera que un elefante en una cacharrería hubiera pasado por el sibilino gato que se desliza por los tejados de la noche.

Mi estado durante aquellos horribles meses (ya pasados, gracias a Dios) era como el nombre de aquella banda de rock radical vasco, "Resaka permanente"; bebía mucho y en lugar de vomitar en el wc lo hacía en los blogs de LD, principalmente en el de Pío, creo que debo tener el récord de comentarios eliminados por los moderadores. Y es que para odiar mucho tienes que odiarte mucho.

Por alguna extraña razón no fuí baneado a pesar de la insistencia con la que pedían mi expulsión muchos de los colaboradores de ese blog, supongo que el humor hiriente, sarcástico, que utilizaba le hacía su punto de gracia al blogger (a quien llegué a insultar personalmente sin otra respuesta por su parte que la simple eliminación del comentario).

Tiempo después, con lo peor de la tormenta pasado y mucho más tranquilo, fuí baneado por una estupidez de la que estoy seguro nada tuvo que ver el señor Moa.

Digo esto para que quede clara una cosa: sólo tengo palabras de agradecimiento hacia él. No me baneó cuando enmierdaba su blog, no me expulsó cuando le insulté y permitió que enlazara mi blog, con lo que tuve una sensacional rampa de lanzamiento para darlo a conocer.

Durante años fuí un fiel oyente de COPE, o más exactamente de Federico. Tal era mi admiración por él que, al relance, me tragaba el resto de la programación: si no estaba trabajando o de cachondeo estaba escuchando la COPE. Joder, ¡si hasta oía el contenedor religioso del padrecito Bru!...a la vacaburra de por la tarde, al cargante doctorcito canario y su monja alférez que la precedía, al inmenso, enoooorme, planetario Vidal, incluso, en ocasiones, al pinchadiscos reconvertido en periodista deportivo, quintaesencia del deterioro de una profesión que perdió el norte (y el sur) hace mucho tiempo.

Pero a mí quien me gustaba era Fede.

Había noches que llegaba de juerga, a las tantas de la mañana, y en lugar de dormir la mona esperaba que llegaran las seis para escucharle a primera hora, cuando estaba solo ante el micro...¡qué cojones tenía el tío!.

A la derecha, a la izquierda, al centro, a los ¡CURAS!, ¡¡¡AL REY!!!, a todo lo que se moviera, las hostias volaban de un lado a otro, pero con gracia, con retranca, con inteligencia...magnífico.

Era el amo de las mañanas, todo el mundo lo oía y todo el mundo hablaba de él, cuando sacó lo de "¡Cándidooooooo...MALO!" fue el acabóse, el súmmun, el chiste perfecto...pero llegó un momento en el que empezó a resultarle cargante hasta a la gente de derechas, muchos renegaban de su "extremismo", algunos de ellos más de derechas que Reagan, pero no les gustaba un pelo el acoso al que FJL sometía a Maricomplejines. Sólo lo defendíamos quienes teníamos menos de treinta y cinco años, los puretas acabaron renegando de él.

Se largó, o lo largaron, de COPE, montó su radio y, paradójicamente, perdió su fuerza, su fiereza, su insobornable independencia.

El precio a pagar cuando te lo montas por tu cuenta es el libro de ingresos y gastos. No se te va de la cabeza.

Es mejor trabajar para otro, que sea éste quien se ocupe del "parné" y tú dedicarte a lo tuyo, a lo que te gusta, sin tener "in mente" si es conveniente o no decir tal o cual cosa no sea que ese se moleste y después me niegue tal historia...lo escuché al principio, por intenné, la señal no llega a mi ciudad, pero después dejé de hacerlo, no era cómodo, tendría que llevarme una parabólica para oírlo durante mis paseos y no era plan. Me compré un mp3 y dejé de escuchar la radio convencional; las alternativas eran (son) pura bazofia.

César Vidal me resultaba indiferente, lo escuchaba si salía a pasear y punto, hablaba bien pero era un poco plomo, como "El día de la marmota" en versión radiofónica, enseguida le calabas su soberbia y petulancia, pero vocalizaba bien, tenía algunas secciones interesantes y era colega de Fede.

Ahora tanto Federico como César van a la caza de Pío; todo empezó por una serie de artículos en la que éste, como de costumbre, iba a la contra en el tema de la homosexualidad. Esto escandalizó a muchos y el Gran Jefe tuvo que salir al frente para desmarcarse de hombre tan bárbaro, ya se sabe que hoy en día el lobby gay es uno de los más poderosos, así que no es extraño que alguien le diera el "toque" a Federico para que clarificara posturas. La caza contra Moa fue furibunda aún dentro de su casa de acogida, ataques personales incluídos.

Yo no lo pude entender; vale que algunas de sus ideas están trasnochadas, pero es su opinión, se trata de debatir sin sacar el carro del pasado o de la mierda, ¿no te gusta lo que dice? pues argumenta y responde. O, simplemente, pasa de él.

Fue en ese momento (verano del año pasado) cuando desde su propia casa se inició la caza, captura y más que previsible expulsión de Pío Moa. A partir de entonces, fuera cual fuera el tema que tocara, enseguida salían las aullantes voces de los indignados: el feminazismo, los judíos, los liberales, los anglófilos...y ahora Franco.

Moa podrá ser lo que se quiera, pero si algo tiene son las ideas muy claras: lleva diciendo lo mismo desde hace años. Es por esto que no se entiende la súbita caída en desgracia que está padeciendo en su propia casa.


O se "entiende" demasiado.


No he leído ningún libro suyo, salvo algunos interesantes relatos de viajes juveniles que ha publicado en los suplementos de fin de semana en LD, de vez en cuando leo sus artículos (no me interesa la historia contemporánea y menos aún la Guerra Civil), rara es la ocasión en la que estoy de acuerdo con su visión de la vida y las costumbres...pero don Pío Moa me soportó más allá de lo soportable y permitió que mis paranoias pudieran ser leídas por mucha gente, lo que me ayudó en no escasa medida a salir del pozo donde me encontraba.


Y como de bien nacidos es ser agradecidos...


CON MOA.

lunes, 20 de junio de 2011

CALLOS





- "¿Qué te debo, Kufisto?"

Y ha sacado un billete de 50 que apenas se veía entre unos dedos que parecían morcillas; "desde luego éste no es pianista, no...". Manos de agricultor, manos de alguien capaz de tumbar a un elefante de una sola bofetada.

Desde hace unas semanas suelen venir la noche de los domingos por mi bar, él y su mujer, se toman un par de cervezas a última hora y se marchan cuando ven el más mínimo atisbo de que empiezo a recoger. No sabía quienes eran, aunque no me resultaba extraño que me llamaran por mi nombre, en un bar siempre tienen tu nombre en la boca y podían haberlo oído, está bien, me gusta que me llamen por mi nombre sin preguntármelo, las presentaciones son para los reyes y gente de similar calaña, si quieres saber el nombre de alguien muévete por donde esté y estáte al loro, algo mucho más agradable y revelador que hacer la estúpida pregunta de "¿y tú como te llamas?".

Un nombre es otra etiqueta y hacer preguntas a un desconocido es de mala educación.

Y propio de alguien que aún no ha roto el cascarón.

El viejo ha pagado, "buenas noches, Kufisto", "buenas noches, adiós, gracias", he pillado la bandeja y cuando yo salía para fuera él entraba con sus vasos vacíos y el plato de las tapas; esta gente, esta noble gente, es así por naturaleza, no es algo impostado, lo hacen de corazón y se agradece de corazón, aunque de todas formas tenía que salir para limpiar los restos de otra mesa.

Recogiéndola estaba cuando el viejo me ha dicho:

- "Tú no te acuerdas de mí..."
- "Pues la verdad...no recuerdo..."
- "Soy el padre de Pedro Barros, tu compañero de colegio cuando eráis pequeños..."
- "Aivá la hostia..."

Enseguida me he arrepentido por la palabrota; hablo mal, sí, pero cuando estoy delante de personas mayores intento cortarme un poco, cosas de la educación que recibí...

- "¿Y qué tal, como le va, hace mucho tiempo que no le veo?"
- "Está en Toledo, el jueves vamos a verlo por el Corpus Christi..."
- "Pues dele recuerdos de mi parte"
- "Claro Kufisto, adiós"
- "Hasta luego"

Otro cualquiera podría habérseme puesto a contar la vida y obra de su simpar retoño, pero él no, hasta en eso ha tenido delicadeza. Estaba trabajando, y cuando uno está trabajando hay que dejarlo a su marcha, sin atosigarle ni hacerle perder el tiempo, no hace ninguna falta tener un máster en Oxford para saber eso. Y a este hombre no le ha hecho ninguna falta para saber nada.

Pedro Barros era, y seguirá siéndolo, un chaval excepcional.

El colegio donde estudiamos era privado, de pago, de los curas, no es que fuera un pastón, pero cuando tu padre se dedica a trabajar en el campo de sol a sol cualquier extra supone un gran esfuerzo, podría haber ido al colegio público que le tocaba por zona (uno de los menos recomendables, al igual que yo), pero nuestros viejos eligieron hacer un esfuerzo más y conseguir para sus hijos la mejor educación que pudiera recibirse en aquellos años. Así que a joderse, a currar más y a privarse de historias por el futuro de sus niños, esos pequeños cabrones.

Durante diez años compartimos clase, amigos y maestr@s. Los dos estábamos entre los cinco primeros, éramos unos cerebritos, más yo que él, pero incomparablemente más constante en el estudio él que yo. Yo era más inteligente, pero él más trabajador, así nos igualábamos y la mayor parte de las veces me superaba. Ahora recuerdo lo que os conté de Teniente Colombo hace poco...él sería Teniente. Y yo el otro.

Hicimos una buena amistad, ambos éramos de los pocos que ayudaban a sus viejos en el trabajo, aunque él lo hacía muchísimo más que yo, lo que le daba mucho más mérito a sus notas. Yo jugaba en el bar, él trabajaba en el campo. Recuerdo que durante un recreo de aquellos hicimos como un examen de manos, para ver quien tenía callos y quien no...Pedro ya tenía las manos curtidas, y creo que Miguel y alguien más, los demás teníamos manos de niña, "¿Y Kufisto?", "¡Kufisto tiene callo!"...ná, de haber cogido cuatro barriles de cerveza y colocar los cascos vacíos, pero éramos amigos y me veía andar por el bar...

Pedro era un as jugando al baloncesto, un crack, el fútbol no se le daba demasiado bien, era demasiado grande, demasiado torpón para manejar el balón con los pies...yo también era malo con el balón en los pies pero tenía una ventaja: estaba como una cabra y me hice portero (Arconadanuestro que estás en los cielos), no me daba miedo tirarme a por el balón en el cemento, desollarme vivo, recibir balonazos en la cara, en los güevos, en el estómago...me daba igual, era bueno, bueno de verdad.

Un día lo vimos triste, él que siempre estaba de buen humor, y le preguntamos el por qué; no quería decírnoslo, era un tío duro, valiente, bragao...pero cuando tienes trece años hay pocas cosas más importantes que tus amigos, así que al final nos lo contó.

Un equipo (creo recordar que era el Estudiantes) le había ofrecido irse con ellos, a su colegio y eso, y su padre había dicho que no.

En aquellos años las cosas no eran como ahora, que los padres están locos porque sus chavales destaquen en algún deporte importante y los retire de la circulación. En aquellos años los padres pensaban de otra manera, la sociedad era de otra manera y lo que teníamos que hacer era estudiar para tener un futuro mejor que el que ellos tuvieron, para algo se estaban dejando los cuernos, y un tío que se estaba dejando los cuernos para que su hijo fuera mejor que él jamás aceptaría que un desconocido se lo llevara nada menos que a Madrid para no se sabía muy bien qué.

Pedro se quedó y empezamos el Bachillerato.

Y también algunos abrimos el melón de las chicas, el alcohol y demás termitas.

Él siguió corriendo por su calle y yo invadí cualquiera que me fuera encontrando.


Perdimos el contacto, nos veíamos muy de vez en cuando, pero siempre, siempre, con agrado, con alegría...él sabía por donde andaba yo pero no me sermoneaba, no me tocaba los cojones, él llevaba su marcha y yo la mía, nos tomábamos algo, reíamos y recordábamos cosas.


Hace años que no le veo, supe que se casó, que fue padre, que es un as (no podría ser de otra forma) en lo que hace...y me alegro, se lo merece.


La línea de salida y las vallas son diferentes para según quién te recoja de la Maternidad.


Yo partí con algo de ventaja.


Pero llevaba mal abrochadas las zapatillas.


Esa clase me la perdí.


Lo mío siempre ha sido llevarme los balonazos.


Un fuerte abrazo, Pedro.

sábado, 18 de junio de 2011

26 VARIACIONES DE UN HOMBRE ATORMENTADO





Qué mirada tienes, Antonio...quizá ese sea el precio a pagar por ver a Dios en acción, "soy un mierda a su lao, no valgo nada". No eres un mierda, eres un gran compositor, alguien capaz de crear algo tan hermoso tiene que tener un fondo bueno, lo que te pasó fué que tuviste la desgracia de ver a Dios en todo su esplendor, por eso tus ojos, maldita la hora en la que lo conociste, ¿verdad?, se vive mejor, más tranquilo, sin saber de los extraterrestres...Wolfgang Amadeus Mozart, WAM, casi como el combo de George Michael, igual, tú no lo conoces, es un chupapollas de retrete público, también al maldito Amadeus le gustaba jugar a la lluvia dorada, pervertidos...que un italiano como tú, fiel a Cristo y a su Vicario en la Tierra, tenga que perder la cabeza por un masón austríaco, la grandiosa Roma, la ciudad más grande de la Historia a los pies de un niñato salzburgués, ¿qué coño es eso?, ¿Salzburgo?, ¿pero no nació en Belén, en una cuadra?, a Dios le gusta reírse de todos nosotros, quizá la Tercera Venida dé inicio en Brazatortas...


Tu vida dobló la suya, 36 años de tortura, 36 años de dolor, 36 años de preguntas sin respuestas, 36 años...12 por 3, sus doce apóstoles multiplicados por la Trinidad, bromista hasta el final, siempre he dicho que el 36 es un mal número, durante años creí que moriría al cumplirlos, y ya ves, aquí sigo...y es que uno puede creer, pero también estar equivocado,


que te lo digan a tí...


Veintiséis variaciones sobre la Folía de España (extracto):

http://www.youtube.com/watch?v=s0M2enfWaY8&feature=related

viernes, 17 de junio de 2011

75 LEUROS





"Se le hace saber que deberá comparecer con todos los medios de prueba de que intente valerse en el acto del Juicio (testigos, documentos, peritos...). Podrá igualmente comparecer asistido de Abogado si lo desea."


- "Perdone agente...¿dónde está la sala de vistas?"
- "Sube al primer piso y a la derecha"

Arriba a la derecha...

- "Buenos días".

Me ha parecido oír una respuesta, me he sentado en uno de los bancos, he comprobado que (como esperaba) el farolero rajakufistos no se encontraba entre la concurrencia y con cristiana resignación he esperado mi turno.

- "¿Por qué hora va?" ha dicho uno que ha llegado poco después que yo.
- "Por las diez y media" ha sido la cabreada respuesta de otro.

Cojonudo, yo estaba citado para las doce así que me he preparado mentalmente para una laaaaaarga espera. Lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido si tendría suficiente con el pavo y medio de zona azul, solo faltaba que encima me multaran, pero bueno, al menos recordaba la hora del fin de estacionamiento permitido que una maquinita de papá Ayuntamiento me había vomitado poco antes, en caso de necesidad podría hacer una rápida escapada, no estoy para ir tirándolo por ahí. Y menos en la bocaza de Gargantumiento.

Enseguida he echado en falta el movil, con las prisas lo había olvidado, al menos hubiera podido escuchar algo de buena música clásica, pero en fin...resignación.

Muchas mujeres, arrabaleras en su mayoría, treintañeras, o muy flacas o muy gordas, todas con algún tatuaje, en el cuello, en el tobillo, en las tetas, en los brazos...están de moda entre l@s estúpid@s. Me he fijado en una chavala morena de largas piernas que estaba un poco apartada, junto al típico tuneacarros y su enorme tatuaje de letras chinas en la pierna derecha...un gilipollas que no sabrá situar China en el mapa se engüarrina la piel con esos bellos caracteres orientales. ¡Ay qué tiempos nos toca vivir...!

Secretarias judiciales de un lado a otro (cuarentonas, todas en sandalias y algunas con las uñas pintadas. Feas, sin excepción), jóvenes abogadas de gordos tobillos aleccionando a sus estupefactos clientes, barbados abogados barrigones padreando al personal, picoletos llevando arriba y abajo a los desgraciados habituales, mucha luz eléctrica y un lejano ventanal donde apenas se podía vislumbrar la maravillosa luz del mediodía.

Torvas miradas, permanentes cuchicheos y mal ambiente. Así funcionan estos garitos.

Los primeros en salir han sido un rumanoide y una panchita; él un dos por dos y ella la típica zorra con kilo y medio de maquillaje en el rostro y más de mil en el alma, treinteañeros ambos, como me encontraba al lado he podido oír de qué iba el rollo, "orden de alejamiento", primero se ha largado él y después la rubia y su abogada, "¡pero tú no le llames!" le decía la abogada...si es que nadie tiene claro nada, esto es un puto lío, algun@s no aprenden ni teniéndolo delante de las narices.

Han llamado a otros y el facha se ha impacientado, "¡esto es una vergüenza!" ha dicho para que lo oyéramos todos. Ya, tronko, es una vergüenza pero no vas a conseguir nada impacientándote, solo conseguirás que todos nos pongamos más nerviosos, relájate y deja de tocar los cojones. Y no lleves la abultada billetera en el bolsillo trasero de tu pantalón porque está a punto de caerse, y quítate las gafas de sol porque en estos sitios no se digna a parar, y sí, tú no eres como la mayoría de los que andan por aquí, tienes más pasta, un coche mejor, una casa más grande y una jovencita buenorra que te la chupa hasta el final cuando la que tienes a tu lado se va al Carrefour con los nenes para hacer la compra semanal...pero así funciona el tema, hazle caso a lo que te ha dicho la abogada avinagrada, "y quieren que funcione así", "¡MIERDA DE PAÍS!".

Después ha llegado un tío con sus dos hijas adolescentes, inevitablemente tatuadas, taladradas con algunos piercings y vestidas de mercadillo; él andaría por los cincuenta, bajito, delgado, tostado y no por el sol de la Toscana, voz ronca, de fumador sin solución, varios tatuajes desastrados y desgastados en los brazos, un tipo de esa edad con esos tatuajes sólo ha podido hacérselos en dos sitios: el mar o la cárcel. Y aquí nos pilla lejos el mar. Se ha sentado junto a mí, me ha dado los buenos días y educadamente me ha preguntado la hora por la que iba la cosa, eso parecía más la consulta del médico que otra cosa, se la he dicho, ha callado con cristiana resignación, ha juntado las manos y se ha puesto a mirarlas.

Unos salían y otros entraban, eso es todo, al final le ha tocado a la mujer del facha y a la pareja tatuada en chino, él se ha quedado fuera pero poco después le han llamado, al poco rato se han oído las voces, más que ninguna la suya, la cosa ha terminado y los primeros en salir han sido los jóvenes, después el facha y su mujer, y al final los abogados; han pasado otros y mientras tanto la abogada avinagrada nos ha contado a mí y a otros el por qué del jaleo: al parecer, la malnacida parejita juvenil no permite que su hijo conozca a sus abuelos, que los abrace, que los bese y que juegue con ellos..."¡MIERDA DE PAÍS!", pues sí amigo, a veces hasta vosotros tenéis razón, tienes razón, perdona y suerte.

- "¿Kufisto...?
- "Sí, yo..."
- "¿Hijodelagranputa Malnacido Comemierda?"
- "No está..."
- "Bueno, pasa"

Una bonita sala, toda en madera, "siéntate en ese banco" me ha dicho la border-line con cargo de secretaria judicial; a mi izquierda el fiscal, un tipo al que había visto salir un par de veces durante mi espera, cuarenta y pocos, dos metros, no creo que pese 50 kilos, barba cuidada y tez blanquecina. Al frente, tras una bonita mesa, un gordo con gafas de unos cincuenta años y en el centro la Jueza, una preciosidad treinteañera de larga melena rubia, lisa, discretamente maquillada y aspecto de bien cuidada, "siento el retraso, le ruego nos disculpe...". Y es que la Belleza es inseparable de la Educación.

- "Haga el favor, siéntese en esa silla para que podamos proceder..."

He obedecido con gusto.

- "¿Jura o promete que va a decir toda la verdad...?
- "Juro"

Básicamente le he contado lo que ya os conté a vosotros cuando ocurrió todo aquello ("¿A quién vas a rajar tú?" Enero de este año).

- "¿Tiene algún testigo?"
- "Uno, un chaval ciego, parece un chiste pero es así. He preferido no meterle en este asunto, está atravesando una mala racha..."
- "Bien..."

Después el fiscal ha hecho su alegato contra el invisible farolero rajakufistos; ha estao bien, con ganas, esforzándose, hablando una jerga ininteligible para mí, ahora entiendo lo que sienten los chinos que van a las Ventas, yo estaba a lo mío, en admirar la serena belleza de la Sabia Jueza, ella escribía mientras el esqueleto con Barbas hablaba y hablaba apasionadamente, no podía entender tanta pasión en algo que no le importaba una mierda a nadie, acusando a alguien que ni siquiera se encontraba allí, en fin, el mundo de las pasiones es muy extraño. Y es evidente que ese tío ama su trabajo con locura. Córtate un poco, colega, pasea bajo el sol y come más, no tienes muy buena pinta, aprende de tu Jefa...

Finalmente el Barbas ha propuesto la sentencia:

- "...y por esto propongo que el acusado sea condenado a pagar una multa de cinco euros diarios durante quince días"
- "Visto para sentencia. Puede retirarse don Kufisto."



- "A la orden, Jefa"
- "Kufis..."
- "¿Qué, encanto?"
- "Guarda la última copa de esta noche para mí"



See you.

miércoles, 15 de junio de 2011

HAYDN, SALIERI Y ¡MOZART!





He dormido poco y mal, así que cuando me he levantado de la cama para tumbarme en el sofá en busca de un más que improbable segundo sueño he decidido que era mejor salir a pasear bajo el sol para curar la ligera resaca que empeñarme en conseguir un sueño reparador.

Y es que si quieres dormir bien no te puedes atiborrar de comida después de haberte bebido cinco Johnnies.

Pero la estúpida borracha nos jodío la noche.

Había tenido un día cojonudo, tanto de clientes como de caja, buen ambiente, ningún metepatas y una agradable charla entre amigos, cuando a última hora la tía tonta intentó acoplarse a nosotros, la muy guarra no podía ni hablar, yo miraba a su pobre novio como diciéndole "¿pero no ves como está?", pero el notas tenía tal careto de resignación que no hacía ni decía nada, no me explico como alguien puede convivir con una mujer así, de verdad, es un enigma para mí, ¡menuda condena de petarda!, en fin...que llegué acelerado a casa y cené como si tuviera que salir a escalar el Aconcagua. Error. A maldormir.

Botellita de agua, aspirina (Sea Tres veces Santo quien la inventó) y chicle de nicotina.

Radio Clásica, "Buzón del oyente", algo parecido a Mozart, alegres violines, sol y mujeres, muchas mujeres, en minifalda, con vaqueros ajustados, jóvenes, maduras, rubias, morenas, piernas por aquí y por allá, muslos tostaditos, prietos, firmes, calientes, arriba y abajo, arriba y abajo, arriba y abajo...daban ganas de lanzarse a pegarles un bocao, quizá con el perfume de Grenouille, con la esencia de la virginal Rachel, pudiera conseguir que al sentir mis dientes en sus muslos exhalaran un aullido de placer, "¡Oh, Diossss...SIIIIGUE!". Pero no.

Después me he topado con el GAY apaulinizado del que os hablé en una ocasión; Dios...no comprendo como se puede andar así. Iba con su perrito, a buena marcha, cara de mala hostia, mirando a todas partes como si el aire le estuviera insultando, tan feo como siempre, como un hombre de Cromagnon afeitado, "hola", "ADIÓS"...hay que ser educado, hay que ser educado...

Al terminar la música han dicho que se trataba de Haydn, lo sospechaba, voy teniendo una cierta cultura sobre música clásica, me gusta Haydn, parece Mozart, es alegre, vital, optimista, mucha cuerda, rápido, arriba y abajo, como el vuelo del gorrión, ligero, fácil, natural...Haydn es el Bautista que preparó la llegada del Mesías salzburgués.

He pasado al lado de un instituto, la muchachada en los bancos, en el césped, joven, llena de vida, riendo, charlando, besándose. Eran las diez de la mañana, no sé si sería hora de recreo o como coño lo llamen ahora, pero estoy seguro que había más gente fuera que dentro. Hacen bien, es fin de curso y lo que no hayas hecho antes no lo vas a arreglar ahora, así que mejor aprovechar una mañana esplendorosa como hay que hacerlo cuando se tienen quince años. He recordado lo que nos contó anoche uno de mis amigos sobre la hija que tiene estudiando en el Brasil (el Brasil, el Brasil...): cagándose en nuestro entrañable zapatitos nos dijo que la beca que le dieron a su cría para hacer el año entero supone lo que Alemania da a sus adolfit@s para mes y medio. Y luego fardando de que Ejpaña es quien más dinero destina a becas y que si patatín, patatán, y encuentros planetarios y madres que los parieron a todos. "Ruinao" pero contento, al menos la chica recibirá una educación como está mandao: "La Universidad en la que está haciendo el curso de postgrado es la 70 del mundo. Entre las mil primeras no hay ni una española". Y viva España. Coño.

Después han puesto a Salieri. No sé por qué, pero cuando te han catalogado a alguien de alguna forma ya sólo lo ves de esa manera. Salieri, ese cabrón, el asesino de Mozart, el envidioso, el mediocre, el maligno Salieri...bueno, pues tiene una música CO-JO-NU-DA. Han pinchado "24 variaciones sobre ... españolas". Amigos, escuchadlo, es sensacional, bueno de verdad, ¡qué bien sienta descubrir las cosas por tu cuenta!.

Por la periferia hay menos mujeres, creo que prefieren pasear por la ciudad para que las vean, para que los tíos giren las cabezas, aminoren la velocidad de sus coches, hagan pasos de cebra cuando ellas aún están a veinte metros; es normal, están buenas, su trabajo les cuesta, hace sol, es primavera y todos estamos alterados, el Amor está en el aire y el Deseo en las miradas, es un juego y como la mayoría de los juegos resulta divertido. Bendito sol, el mejor amigo del hombre, sin duda alguna.

Un francés de finales del XIX y principios del XX, "Himno a la Justicia", ¡será capullo el tío!, no puedo con la cultura gabacha, de verdad, música pestosa, parece de telefilme, oigo pero no escucho, ya pasará...Dietrich Fischer-Diskau, sí, vozarrón, pero quiero música, quiero música...

¿Un rondó de Mozart? ¡Ahí me has dao!, paso junto a un centro de salú de esos, un capullo gordinflón está fumándose un pito tras la verja, lleva una camiseta de Mago de Oz, desde luego que sí, alguien como tú solo puede admirar a esos gualtrapas, doblo la esquina y tengo una visión...una chavala de veintitantos, rubia, larga coleta, cara pequeña, ovalada, trigueña, gafas de sol "high level", vaqueros ajustados, tacones y una camisetita blanca, escotada, con pequeñas flores que alumbran el Universo con dos tetas firmes, redondas, bronceadas, camina hacia mí junto a otro ser que supongo será su madre, irán a que le miren los niveles a ésta porque la Diosa es totalmente imposible que padezca dolencia alguna...a dos metros de ella me quito la sudada gorra y le digo : "Santo Dios del Cielo...a tus pies", le hago una reverencia y sonríe mientras pasa de largo, sigo mi camino sin mirar atrás, escuchando los violines de Dios, mirando el cielo azul, sin nube alguna, la vida es maravillosa, tener ojos es maravilloso, tener oídos es maravilloso, tener piernas es maravilloso...


Estar vivo es maravilloso.



POSTDATA:

Continúa mi historia de desamor con Blogger, no puedo responder a vuestros comentarios.

Ogro: ¿has visto lo que cambia la cosa cuando se escribe por la mañana? De noche se escribe de sombras. De día, de luz.

Saludos para tod@s.

martes, 14 de junio de 2011

¡TANTA PRISA PÁ NÁ, COÑO! ID PASANDO, MENTIROSOS





- La luz es la gran aliada de la muerte, su linterna, su busca, nadie tan rápido como ella, nada puede escapar de ella, y aunque pudiera...¿quién querría vivir en la oscuridad?, ¿quién podría soportarlo?...la luz no es la vida, la luz es la muerte.

- Dicen que Goethe imploraba por más luz cuando estaba muriéndose. Quería vivir y llamaba a la muerte. ¿O quizá quería que llegara más deprisa, harto de estar enfermo?.

- Tal vez los hombres del futuro viajen a las estrellas en busca de los agujeros negros, quizá allí, donde la misma luz no tiene nada que rascar, sea donde tengamos la puerta de entrada a la Eternidad. Tal vez el monolito negro guiará a aquellos osados que no se resignen a morir hacia el único lugar donde la muerte no puede escarbar con su linterna. ¿Y una vez allí...qué? benditos los afortunados que lo consigan.

- Partimos de un error: no estamos vivos, estamos muriéndonos.

- Nos distraemos con cualquier cosa para olvidarnos de esa verdad, para que el tiempo pase más rápido y casi no tengamos que enterarnos de nuestro fin, para no pensar en ello, para no atormentarnos.

- Somos unos grandes artistas, intentamos cegar a la luz con la belleza de la Mentira, como a los etés que viajen por el espacio y se encuentren con una cassette de Mozart cortesía de la Tierra, "¡qué hermoso! la Tierra debe ser el Paraíso"...cuando vean lo que hay pasarán a todo dios por la cámara achicharradora. Y con razón. Nada más enervante que la decepción.

- Ni el genial salzburgués logró engañarla. ¿Si él no mereció la inmortalidad quién la merecerá? ¿su música? la hubiera tirado toda por el retrete con tal de seguir respirando y corriendo tras sus primas.

- Así, entonces, Wolfgang es un enviado de la muerte, ¿no?, porque si hay una palabra para definir su música es "luminosa"; por lo tanto la música de la eternidad debe ser negra, cuanto más mejor, no sé, lo más jodidamente negro, feo, insoportable que escuché cuando era chaval fue Kreator, absolutamente inaguantables, creo que hasta la luz se iba cuando los pinchábamos...mira que como tengamos que tragar esa mierda para seguir vivos quizá sería mejor hacer como el alemán: "¡luz, más luz! ¡ven rápido! ¡es preferible no ser que serlo con éstos de eterna banda sonora!". Quizá arrancandonos las orejas...Teorías.

- Estoy escuchando la Misa en Do Mayor Kegel 371 de nuestro engañabobos sideral. Siguiendo la Mala Nueva me paso a los Kreator, cortesía de Spotify.

- "Enemy of God" se llama la primera. Muy propio. A ver que sale.

- Creo que canta un perro con los cojones pinzaos. Vamos bien.

- A ver quién coño puede pensar oyendo esto...¿habrá echao un polvo alguien con estos de música ambiente?...Dios, ¡qué larga se me está haciendo!...ya, ya acaba, promocional de Spotify, jamás pensé que lo agradecería...

- "Violent Revolution"...paso, "Hordes of chaos"...¿pero estos tíos son incapaces de titular decentemente alguna canción?...estoy poniéndome nervioso..."Impossible brutality", nada, que no hay manera, una más y les dan por culo...menester que os esmeréis con el título, malnacidos..."Golden Age", ¡hoooooooombre!, "La Edad de Oro", ¿será un homenaje a nuestro Maestro baturro?...no sé, ya..."misery...atomic...ritual has began...let me tell you down...goodbye", lo que voy pillando...¡¡¡Q-U-E O-S J-O-D-A U-N P-E-Z P-O-L-L-A!!!

- A la mierda. El Réquiem de Mozart. Os cuento como lo descubrimos y termino.

Ya andábamos líados con el jevi (mi hermano y yo, quisir), adolescentes alborotados (¡Vade retro, Satanás!) que gustaban torturar sus pabellones auditivos y los de todos aquellos que se encontraran en el infernal radio de influencia que otorgaba el 10 (tope) de nuestro amplificador; "¡¡¡¡¡¡BAJAD ESOOOOOOOOOOOO!!!!!" aullaba nuestra madre desde la tienda, a unos veinte metros de distancia; resulta difícil vender un puto vestido para puretas de los 80 si como hilo musical está el "Seek and destroy". Una noche estábamos viendo el video de "Freewheel burning" de los Judas y llegaron nuestros padres de cerrar el bar; tuvieron que tener una buena noche porque mi padre en lugar del habitual "apagad eso y a la cama" se sentó junto a nosotros para verlo, nos dejó alucinados, cuando terminó, presos de una enorme agitación, le preguntamos: "¿te ha gustao?", nos miró con media sonrisa y dijo: "no está mal". Un fan de Elvis, los Stones, Dylan y del flamenco puro..."¡¡¡TE PONEMOS OTRO...UNO DE DIO...TE VA A GUSTAR!!!"...y es que te dan la mano y coges el brazo..."no, ya está bien, a la cama. Mañana otro". No recuerdo si hubo más, pero lo que no haga un padre por sus hijos...

Pues eso, que me voy por las ramas, estábamos suscritos al Discoplay, esa magnífica revista, y, por no comprar siempre lo mismo, un mes decidimos pillar algo de música clásica, conocíamos a la A y a la Z, nada más, Mozart y Beethoven, aunque no sé si la chavalería de hoy en día conocerá siquiera el nombre de esos dos tipos que llevan siglos muertos y cuya música sigue siendo admirada y celebrada...finalmente nos decidimos por Mozart, el Réquiem, "eso es muerte o algo así, ¿no?". Puto jevi.

Llegó, casi lo habíamos olvidado y lo dejamos por ahí. Lo encontré por casualidad unas semanas después, estaba aburrido y lo puse a toda hostia, ¡cómo no!...me quedé petrificado, sobre todo el inicio, el primer corte, era tan triste, tan grande, tan divino, con esos coros que te ponían la carne de gallina, esas escalas vocales...cuando terminó estaba echando la lágrima, emocionado, temblando.

Tenía catorce años y acababa de escuchar la última página del Genio más grande que ha pisado la Tierra.


Ahora tengo unos cuantos más, y cuando la escucho como ahora lo estoy haciendo (ya llegan esos coros del 5:30) se me hace un nudo en la garganta.


Que os FOLLEN, Kreator.


Siempre con la Luz.


Siempre Mozart.


Aunque sea el Heraldo de la Muerte.

lunes, 13 de junio de 2011

PEDRITO Y OJOSNEGROS






La noche del viernes iba por el cauce habitual hasta que llegó Pedrito y la desbordó.

Es un chico alto, desgarbado, con una fea dentadura en el lugar donde nosotros tenemos los labios y él la sonrisa, que no paró de sonreír durante la escasa media hora que terremoteó nuestro bar. Su corazón andará por los once años de bombeo, pero su cabeza se quedó en unos cuantos menos. Y de ahí ya no se moverá.

Me lo presentó su tío, un nuevo cliente que no es santo de mi devoción, precisamente:

- Kufisto...te presento a mi sobrino Pedrito, mi ojito derecho -dijo mientras le pasaba el brazo por los hombros.
- Hola, Pedrito, aquí un amigo -y le tendí la mano.

Me miró sin fijeza, como si yo no fuera nada del otro mundo, como luz que nada puede mirar porque lo suyo es hacer de ver, sonriendo de tal manera que era para preguntarse si la boca está para sonreír antes que para comer y beber. Le echó varios vistazos a su tío y otros tantos a mi mano: "¡dale la mano a Kufisto, como un hombre!". Pedrito tendió blandamente la suya y yo la estreché suavemente; "¡así se hace, Pedrito!" gritó su tío estallando en una nerviosa carcajada de ojos brillantitos. Y enseguida se marchó como un relámpago para continuar jugando con sus primos pequeños y los amigos de estos.

- Es un buen chico...
- Lo es, Paco, lo es...

Nos miramos un instante que no olvidaré.

Los chicos corrían y gritaban. Pedrito era la estrella. Todos estaban pendientes de él, ¡Pedrito esto! ¡Pedrito lo otro!, y Pedrito como un pollo sin cabeza, sonriendo, yendo torpemente de un lado a otro...Acabó pasándose a la barra, "¡Pedrito se ha pasado con Kufisto! ¡Pedrito está con el camarero!" Y él sonriendo, parado junto a la cafetera sin saber qué hacer, excitado, mirándolo todo, tal vez preguntándose cual era el siguiente paso para que sus amigos siguieran riéndose, siendo felices con él. Me acerqué y le pasé mi brazo por sus hombros, "¿todo bien Pedrito?", el chaval me echó un sonriente vistazo y no se movió, estaba más pendiente de las reacciones de sus amigos. "¿Quieres unas patatas fritas?", volvió a echarme un vistazo y no dijo nada. Pasé a la cocina y puse unas pocas en un trozo de papel, "toma, para ti" Entró su madre, "sal de ahí, hijo"; salió obediente, sonriendo  triunfal. Había conseguido algo: nada menos que unas patatas fritas. Sus amigos le vitorearon. Su madre me pagó su descafeinado y el café de su marido:

- ¿Y las patatas?
- No, por favor...Invita la casa.

Sólo he visto esos ojos de cansancio en las caras de los padres de estos niños.


La noche del sábado marchaba bastante bien. Llevo toda la vida en el negocio y jamás sé con certeza cuando puede saltar la liebre: noches que esperas hacer un duro y te comes los mocos y noches que no esperas nada y llenas las alforjas. Esta fue una de ellas.

A eso de las tres de la mañana pasó una gorda feísima, nauseabunda, a vender lotería del jueves:

- ¿Quieres un décimo? -me preguntó
- No
- ¿Puedo ofrecérsela a los clientes?
- Bueno

Al menos fue educada, eso la salvó. Yo arrastraba una resaca descomunal y tenía el garito lleno, poniendo copas a diestro y siniestros. En esas andaba, tirando unas cañas despistadas, cuando me dí cuenta que una niña de unos 7 años estaba mirando desde la puerta como caía el chorro de cerveza en la copa de cristal. Se encontraba junto a dos parejas que había atendido un poco antes, así que pensé que una de ellas serían sus padres; le hice una mueca que pretendía ser graciosa, ella me miró sin cambiar el gesto y siguió observando como caía la cerveza.

De vez en cuando le echaba un vistazo y veía como Ojosnegros seguía pendiente de mi trabajo: grandes vasos llenos de cubitos de hielo y líquidos de diferentes colores. Es bonito si se ve desde fuera y tienes siete años. A mí me pasaba igual. Ojosnegros no se movía de la puerta. Pensé que sus padres no deberían estar ahí, con esa criatura, a esas horas, la música a toda hostia y el personal comenzando a pasarse de copas, pero...pensar no es hacer y cada uno sabe lo que tiene que hacer con sus hijos. Así que allá cada cual.

En un momento de calma chicha salí a fumarme un pito. Al pasar junto a Ojosnegros le hice una carantoña. Tenía tal carita de sueño que daba lástima. Mientras estaba fumándomelo junto a unos colegas ví salir a la gorda de la lotería y ofrecérsela a la gente de la terraza.

Detrás de ella salió Ojosnegros. Era su madre. No me lo podía creer..."Pero hijadeputa -pensé- ¿como tienes los santos cojones de ir vendiendo lotería por los bares de copas con tu hija arrastras? ¿no tienes otro momento?". Vi que le quedaba muy poca y fui hacia ella, "dame uno", "tres con cincuenta", "toma cuatro, no me devuelvas nada" Volví a acariciar el pelo de Ojosnegros, que me miró como si estuviera cansada de verme por primera vez, y allí la dejé, durmiéndose de pie junto a su madre.


Y es que la Genética es un Misterio de los Gordos.


Que se lo digan a Pedrito y a Ojosnegros.