martes, 28 de septiembre de 2010

¡JÓDER CON LAS DEXATAVEGIL!





Con lo pequeñitas que son...

Y es que me he despertado en el mismo plan que ayer, esto es, moqueando y estornudando, la puta alergia al pólen, casi en octubre como si fuese mayo, será esto así, qué le vamos a hacer, hace veinte minutos casi me noquea un moscardón de unos cinco kilos, iba por el campo, escuchando a Dylan bajo un sol maravilloso cuando de repente he sentido un golpe en la nuca, "¡hostia!", él también se ha tenido que hacer daño porque su zumbante vuelo era como de borracho, también andará despistao, "¿qué coño hago aquí en octubre si ya debería estar muerto?", hay un tiempo para vivir y un tiempo para morir, que dice el Eclesiastés, y el suyo tendría que ser el último, pero hoy todavía no, ahora andará buscando una moscardona receptiva, como todo bicho viviente, suerte tronko, la necesitarás.

Las pastillas que suelo tomar son unas "tochas", blancas, liofilizadas, te la pones en la lengua y se deshace, son de "última generación", como diría un capullo, y funcionan bastante bien aparte que no te causan somnolencia como las antiguas, pero no tenía de aquéllas y tampoco iba a comprar una caja al precio que van y para cuatro días primaverales que puedan quedar, así que he pillado una de las que tomaba hace años, quizá estuviera hasta caducada, todo puede ser...son pequeñitas, diminutas, rosas y efectivas, te quita los síntomas, pero te dan un sueño que no veas.

En el Carrefour siguen de mudanza. Se ve que se aburren, poco negocio, malo...casi había más inspectores mirando el pampaneo que trabajadores, iban con su libretilla, apuntando, mirando, con cara avinagrada; las chicas se movían todo lo rápido que podían, de aquí para allá, a uno de ellas le he preguntado por los exprimidores, "¿sólo tenéis estos dos?", "sí, señor", muy mal tiene que estar la cosa; cuando compré el último, hará unos cuatro años, por lo menos había diez diferentes, malo, malo...cuidadín. Me salio cojonudo, el exprimidor quiero decir, era normal, nada del otro mundo, pero duro, y lo he tirado porque se me cayó, haciéndose una rajilla por donde se escapaba el jugo, ya casi se vertía más de lo que me bebía. Lástima, le tenía cariño, se acaba cogiendo cariño a cualquier cosa que te dura. A cualquier cosa. Bueno, pues sólo tenían el de carrefour y uno alemán; no sé quien coño comprará el de ellos, parece indicado para la casita de pin y pon, una chuminá, ridículo, así que no me han quedado más cojones que escoger el alemán. Es como un tubo, "el más vendido, anunciado por la tele" reza la propaganda, no sé, soy un puto desastre con todos esos chismes, dice que hay que cortar por arriba la naranja, meterla y hacer fuerza, lo de siempre, todo se reduce a meterla y hacer fuerza, es lo natural, no hay que ir a estudiar a Salamanca para aprender eso, así que nada, mañana por la mañana a meterla y hacer fuerza, menos mal que es alemana, no creo que me falle. Ni que le duela la cabeza.

He dejado la compra en casa, le he echado de comer al gato y he salido a pasear, ya tarde para mis costumbres, y venga abrir la boca, andando como un zombi, como si no hubiera pegado ojo en toda la noche...las jodidas pastillas te curan una cosa y te causan otra, sigue sin inventarse el bálsamo de Fierabrás, así que nada, a mitad del camino me he dado la vuelta de regreso para casita.


En ese momento me topé con el moscardón.


Y en éste yo os escribo esto mientras él quizá ande metiendo y haciendo fuerza con alguna moscardona.


Y mañana la güerga generá.


Hay que meter más y joder menos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

UNA MÚLTIPLE DE SIETE PARA ESTA NOCHE





Estoy cansado. Me duele la cabeza. Creo que me he resfriado. Hoy me voy a ir por aquí. Hay mucho movimiento. Es día de mercadillo. Reunión de ladrones. Cruzo un paso de peatones. Una furgoneta blanca se me está echando encima. Me quedo parado. Mirándola. Frena. Sigo caminando. El corazón late más fuerte. Lo agradezco y sonrío. El Ladrónomo está atestado de gente. Muchas mujeres. Ninguna de las que veo merece nada más. Una gitana gorda grita que tiene melones. Tus tetas si que son dos putos melones. Pero bien pasaos. Podridos. Sigo mi camino. Hay mucho tráfico. Un coche de policía entre ellos. ¿Tendrán cojones de parar y requisar todo el material robado?. ¿El 99 % de todo lo que hay en esa gran cueva de ladrones? ¿Detendrán a los cómplices? ¿A los colaboradores del robo? ¿A quienes lo compran?. No. Seguro que no. Es un robo legal. Democrático. De número. De mierdas. Para pagar ya estamos los tontos. Miro arriba. Un buen sol. Pero también para ellos. No hay remolques en la cooperativa. Todavía es temprano. Veo un grupo de niños a lo lejos. Estarán mostrándoles como convierten la uva en vino. El que beben sus papás. El que anima a algunos a pegar a sus mamás. Más coches. Más obras absurdas. ¿Queréis estaros quietos un maldito momento?. ¿Queréis dejar de joder?. Ahora por aquí. Voy sintiéndome mejor. Muchos locales cerrados. "Se vende" "Se traspasa" "Se alquila"...se va a la mierda. Números de teléfonos para buitres. Buenos tiempos para ellos. Buenos tiempos para la mierda. Oigo el estruendo de un camión. Giro la cabeza. Grande. Sucio. Feo. Avanza con lentitud. Va cargado de escombros. Delante de mí un grupo de niños con mujeres. ¿Qué les estarán enseñando por aquí? No hay nada más que ruído, polvo y aire viciado. ¿Qué queréis? ¿Que se vayan acostumbrando al hedor que les espera?. Van a volver sus cabezas en cuanto oigan al monstruo. Lo sé. Venga. No me dejéis en mal lugar. Ya oyen a la bestia. Se giran, gritan, ríen excitados...¡ya llega, ya llega!. Todos van cogidos de las manos. Las mujeres los empujan contra la pared. Ya está ahí. Algunos se tapan los oídos, otros saltan, ríen. El monstruo pasa de largo. Por esta vez os dejará en paz, niños. Pero llegará el día en que parará a vuestro lado. Y tendréis que subir. Mientras tanto seguid riendo y jugando. Es lo mejor. Sentados en una parada un par de viejos también los están mirando mientras fuman. No hablan. Miran y esperan a su monstruo, al que los dejará en casita. Sus piernas ya no pueden. Cuando te haces mayor los monstruos son tus amigos. Más gente fea, estúpida, con un perrito atado, hay que mandar sobre algo, uno se cansa de obedecer, un tipo alto, feo y sucio pasea con su coño y una bruja, la madre de ella, por la cara tiene que serlo, no se puede ser más horrible, la bruja lleva un carrito en el que irá el fruto de esos dos engendros, asco, huelen mal, me cambio de acera, más obras, más vallas, más máquinas, ¿POR DÓNDE COÑO HAY QUE PASAR?, una de ellas está penetrando el asfalto con un enorme falo metálico, le está dando a base de bien, la de kíkis que le echarán a la Tierra todos los días, se ve que es una zorra de mucho cuidao, supongo que explotará cuando dejen de joderla, jodámosla, a ella le gusta así, una vieja casa abandonada, medio derruída, agónica, contempla el espectáculo, también tiene colgao otro cartelito, te venden nena, no sé quién te comprará, no tienes muy buena pinta, tus días de gloria llegaron a su fin, te van a derribar encanto, construirán otra nueva y tú acabarás entre la basura, es el paso del tiempo, aunque mejor así que como estás ahora, con lo que tú fuístes...


- "Por aquí, señor"
- "Una múltiple de siete para esta noche"

viernes, 24 de septiembre de 2010

EL PAPA CONTRA LA MOMIA






- "Cuando bajamos del avión me dieron ganas de besar el suelo, como el Papa. De verdad Kufisto, no se sabe lo que es España hasta que sales fuera."

Así me hablaba Claudio de su llegada a Barajas vía El Cairo; cincuentón, divorciado, rojo, ateo, fotógrafo y actual director de la televisión local, acababa de contarme su odisea por la tierra de los faraones.

- "Cuatro días de crucero y tres de hotel, ¡y qué hotel, Kufisto!, de superlujo...mira que he visto hoteles de cinco estrellas, pero como ése ninguno, lleno de jeques con sus guardaespaldas, una fila interminable de mercedes, rolls royce y bentleys en la puerta, impresionante...y yo con mi camiseta, mi pantalón corto y las zapatillas de deporte, nos miraban de una forma...Bueno, pues como estaban terminando el Ramadán todo el personal del hotel andaba de preparativos para la semana de fiesta que le sigue, por lo visto se monta una bien gorda, acondicionando las plantas superiores para los jeques esos y tal...en fin. Lo peor de todo es que sólo había alcohol en las habitaciones, ya sabes que a Aranzazu y a mí nos gusta una gotilla, pues nada, si querías privar tenías que subir a la habitación. Había un Hard Rock cerca y la cerveza te la servían en tazas para que los musulmanes no se molestaran. Cuando salías a la calle era un infierno: un calor insoportable, ejércitos de niños harapientos ofreciéndote pulseritas, "¡cinco un euro!, ¡cinco un euro!", no te dejaban en paz, aunque les compraras, acudían más, a veces los policías llegaban y los apartaban, después te pedían la "propina", ¡y no se la dés!, la cagas, uno de ellos me la exigió incluso después de pedirme que le fotografiara con mi chica, el hijoputa agarrándola bien agarrá, maldito cabrón...bueno, te metían en el autobús para hacer la visita turística, un convoy enorme de buses y por delante, abriendo paso, la "tourist police", por donde pasabámos se cortaba la circulación, y nosotros a buena hostia, ciento veinte, ciento treinta...por el miedo a los atentados, íbamos follaos. Recuerdo cuando llegamos a la explanada de Abu Simbel...yo creía que me moría, Kufisto, de verdad, a las 8 de la mañana y 48 grados, creételo, no me mires así, en serio, y ni una jodida sombra por ningún lado, creía que me iba a desmayar, no me enteré de nada..."
- "Perdona un segundo".

Comenzó a entrar gente, atendí al personal y cuando terminé Claudio andaba de cháchara con otro. Su chica se me acercó:

- "Dame un pito Kufis..."
- "Me encanta tu camiseta", negra con unos ojos de gato amarillo-verdosos a la altura de los pezones, la boca en el ombligo y en la mitad una palabra, "parisienne".
- "¿Sí? Es muy chula, me la compré cuando estuvimos en París, en un club muy famoso que se llama "El gato negro"

Cuarentona, divorciada, sin hijos, rojilla, ex-anestesista y actualmente liberada sindical, es la mujer ideal para irte de cachondeo: divertida, bebedora y muy "echá p´alante", ella misma me ha dicho alguna vez que le gusta salir de fiesta con los hombres, con las mujeres se aburre, es una de las pocas que conozco con la que apetece estar de copas aunque no busques rollo con ella. Cuando llegó a la ciudad, hará unos diez años, era un auténtico bombón, un escándalo de mujer, con un culazo tremendo, único...ahora no está tan bien, tiene la cara un poco hinchada, ha engordado y se le han caído un poco las tetas, pero sigue teniendo un culazo para perder la puta cabeza.

- "Tu novio me ha estado contando el viaje a Egipto..."
- "¿Sí? ja, ja, ja...qué mal lo pasó el pobrecito...con el calor...fué muy divertido...estuvimos en las pirámides..."
- "Siempre he soñado con ir a verlas, algún día lo haré...Mi tía Loli se ha pateado todo el mundo y siempre me ha dicho que lo más impresionante que ha visto son las pirámides; y cuando te digo todo el mundo es todo el mundo, en los cinco continentes, el mes de vacaciones pilla el petate y se larga...es soltera, un buen sueldo, curiosa y su hobby es ése, viajar..."
- "Son impresionantes Kufis, de verdad, te quedas con la boca abierta...cuando llegamos nos dijeron que si queríamos entrar, pero que si teníamos claustrofobia no lo hiciéramos porque es un pasillo muy estrecho, de 1´20 por 1´20...bueno...¿pues te puedes creer que sólo pasamos algunas mujeres y niños?, los hombres se echaron para atrás, pobrecitos, ja ja ja, menos uno que iba delante y a mitad del camino se dió la vuelta, decía que se ahogaba, ¡si lo vieras!, ja ja ja...la verdad es que era un pasadizo muy oscuro, inclinado, con unas tablillas en el suelo para hacerlo más seguro, no fuera a ser que te cayeras rodando y destrozaras una cámara mortuoria, ja ja ja...yo pasé, para una vez que iba a estar allí...¡qué sensación Kufis!"


Llegó más gente y tuve que dejarla con todo el dolor de mi corazón. Poco después se fueron, colocados, y cuando estaba a punto de cerrar recibí una agradabilísima visita sorpresa.


Seguimos en forma.


Deo gratias.

jueves, 23 de septiembre de 2010

NOS LO TRAJO E.T.






El presidente de la FIDE, el hombre de la perpetua sonrisa, ha declarado que cada vez hay menos dudas sobre la procedencia extraterrestre del ajedrez.

No estoy de acuerdo con Kirsán. Yo no tengo ninguna duda.

Un ARTE tan complejo, hermoso y verdadero no ha podido ser inventado por los tatarata-tá-nietos de los monos. Imposible.

En el ajedrez (el juego de la fría lógica, del orden dentro del caos, de la kryptonita de la mentira) cada pieza tiene su valor a priori, aunque éste pueda variar con el desarrollo de la partida hasta el punto de que un peón puede llegar a ser más importante que la dama. Lo que jamás puede ser un peón (ni una dama, torre, alfil o caballo) es rey; para serlo hay que nacer. Y el objetivo del juego es capturarlo. A cualquier precio. No gana quien más piezas tenga al final, sino quien "mate" al rey.

Un juego muy poco democrático, antiguo y en blanco y negro. Un juego "fascista".

Lo descubrí con 9 o 10 años; mi querida tía, y madrina, Loli me regaló uno por mi cumpleaños. Un tablero de madera, tipo Staunton, con los trebejos y piezas en tonos marrones, una auténtica preciosidad.

Aquel verano tardío pasamos las vacaciones en Gandía, mis padres, mis hermanos, la yaya y yo. La "yaya" es mi abuela materna, jamás le gustó que la llamaramos abuela, "llamadme yaya, no abuela", bueno, ¡qué le vamos a hacer!, supongo que fué el año que murió su marido, mi querido abuelo (éste sí) Marcos, y le convendría salir por ahí, yo que sé, desde entonces no ha parado de andar de acá para allá, después se hizo fanática religiosa, de "Comunión y Liberación" creo, ella...en fin, la vida es así, creo que fue la única ocasión que se vino con nosotros, pero me estoy yendo por las ramas.

Mi padre alquiló un bonito apartamento cuya terraza daba a un cine de verano. Recuerdo que por las noches podíamos ver la película mientras cenábamos, allí fue cuando ví por primera vez "Apocalipsis now", con su impresionante secuencia del ataque con helicópteros, nos quedábamos de piedra; después mi hermano Marcos y yo nos líabamos a jugar al ajedrez, partidas que, indefectiblemente, acababan a puñetazos.

No duró mucho; para que a un chiquillo le dé por el ajedrez sólo hay tres opciones: o tienes un talento extraordinario, o tienes problemas físicos o no tienes amigos, y nosotros no entrábamos en ninguna de las tres categorías. A la vuelta de las vacaciones el hermoso regalo de mi tía quedó abandonado en un rincón, como tantos otros.

Pasaron los años y una tarde leyendo el periódico ví un diagrama con una posición del Campeonato del Mundo que se estaba disputando entre Kasparov y Anand en Nueva York. Me llamó la atención. A la mañana siguiente fuí a la biblioteca, pillé un libro que te explicaba lo básico y el sistema para leer las partidas, me fuí a casa, encontré el abandonado tablero de mi niñez y me puse a desarrollar partidas de maestros. Me gustó. No entendía nada, claro, pero había algo tan hermoso en el movimiento de las piezas que me hipnotizó, me dió fuerte, empezé a echarle mis horas libres y aprendí a jugar como hay que aprender: viendo partidas entre maestros y estudiándolas con calma. Todavía no tenía ningún jugador favorito, claro está que los primeros que sigues son a los que están en la cresta de la ola en ese momento, Kaspárov y Kárpov por entonces, pero no tenía ninguna fijación especial, cosa rara en mí.

Hasta que ví el libro de Fischer.

Era pequeño, de bolsillo, con tapas amarillas, "Fischer. 222 partidas", jamás había oído hablar de él, venía una pequeña reseña biográfica, a continuación su "inmortal" y después la 221 restantes.

Hice la "inmortal". Me quedé con la boca abierta. Esa sensación de maravilla, de sorpresa, de estar ante algo verdaderamente grande, la he tenido muy pocas veces en mi vida, muy pocas. Leí los pocos datos de su vida. Me gustó aún más. Volví a ver la partida. Una vez, y otra, y otra, y otra...increíble. Cuando supe que había jugado de esa forma con sólo 13 años y ante uno de los más fuertes maestros estadounidenses terminé por rendirme. Ya tenía mi ídolo. Ya tenía mi monomanía. Ví todas las partidas del libro, compré material por mi cuenta y perfeccioné mi juego, aprendí de él, lo suficiente para ser un buen jugador aficionado, durante unos años jugué y leí mucho, hace tiempo que la fiebre pasó, pero aún puedo darle algún susto a cualquiera que me tome por un "potzer". Ahora juego muy poco y cuando lo hago es por internet, pero no es lo mismo, te aburres, lo suyo es tener al rival delante, observarle, sus gestos, sus "tics", sus nervios, su cara cuando le ganas...desde fuera puede parecer que no haces nada, que estás tocándote los cojones, pero si juegas en serio contra alguien de tu nivel, para ganarle, puedo deciros que acabas cansado, con la cabeza como un bombo. Para que el ajedrez resulte divertido tienes que medirte con alguien que te pueda ganar, sino es un aburrimiento. Como en la vida.


La mejor definición sobre lo que es el ajedrez se la leí al genial Bobby, ese descendiente de los extraterrestres: "El ajedrez es una forma de masturbación mental."


Y en ocasiones es mejor una buena paja que un mal polvo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

MALDITOS STRANGELOVES DE LOS COJONES





El primer recuerdo cinematográfico que tengo es al mayor Kong agitando su sombrero a lomos de la bomba cayendo en picado hacia la base soviética. Aunque también pudiera ser el de Frankenstein entrando en una casa en llamas con su creador en los brazos. El primero lo he vuelto a ver en numerosas ocasiones, el segundo no; ¿puede decirme alguien el nombre de la película?, era en blanco y negro, muy antigua, quizá fuera la primera versión de Whale, esa escena que os cuento es la última de la película.

Cuando yo era chaval sólo había una televisión, la pública. No recuerdo la programación completa, ni me voy a poner a buscarla, no viene al caso, lo que si diré es que cuando salías del colegio tenías dibujos animados, el sábado y el domingo por la tarde buenos westerns y películas de aventuras, y el fútbol no te lo metían hasta en la sopa, se jugaba en las calles, con tus AMIGOS. La cosa tenía su lógica. Hoy no; hoy el asunto es que los críos vean a la Esteban en lugar de al monstruo de las galletas, telefilmes "comecabezas" y doctrinarios con ridículos intérpretes y desquiciados directores, no sea que la visión de Wayne dirigido por Ford cause estragos en las delicadas cabecitas de los infantes, "hay que formarles en valores", menudo par de fascistas, y furbo, mucho furbo, a todas horas, furbo, y al hijoputa de Ronaldo esto, y a Messi lo otro, y el nene zampándose un bollycao (o como se llame ahora) mientras su culo alcanza dimensiones propias de una plaza de toros, "papi, cómprame la camiseta de Cristiano", "pero si ya la tienes", "¡pero es la del año pasao! buahhh...", "vale, vale, cariño, no llores, mañana papá irá a la tienda oficial y se gastaran 100 pelotes, y el año que viene otra". Puto negocio.

Pero hoy quiero hablar del cine que veíamos. Todas las madrugadas, en la segunda cadena, había un cine-club, por ejemplo: el lunes cine mudo, el martes cine europeo, el miércoles cine sudamericano, el jueves cine español, el viernes cine clásico...ciclos estupendos que EDUCABAN tu gusto. Evidentemente habría mucha porquería, pero cuando uno tiene 14 añitos es una jodida esponja, lo absorve todo. Yo he visto a Chaplin, a Buster Keaton, al Gordo y al Flaco, a los monstruosos hermanos Marx, a los grandes del cine americano y europeo, Ford, Hawks, Hitchcock, Kubrick, Wilder, Fellini, Rosselini, Buñuel, Berlanga, Truffaut, Chabrol, Lang, Eisenstein...¡hasta del puto Murnau!, y sin necesidad de interné, que ni era una pesadilla en aquellos años, ni de "plataformas digitales", ni de pollas en vinagre. En la tele. Y cuando había 2 canales, no cien mil como ahora; pero claro, entonces la televisión estaba para educar y hacer MEJORES a los ciudadanos, ahora de lo que se trata es de atontarlos y sacarles la pasta.

Hoy le hablas a un chaval de esos artistas y te miran como si fueras una raíz cuadrada, no tienen ni puta idea. Lo que no se ve no existe, pero pregúntales por la Esteban, o Jesusito Vázquez, o las zorras y zorros de los "realitis", o sobre cualquier gilipollas que salga por la tele, pregúntales, te dirán hasta el número de zapatos que gastan. Asco. "Quiero ser un bote de Colón" que cantaba (o lo intentaba) Alaska, éstos no, peor todavía, "quiero salir en la tele. Mi mamá me apoya".

La televisión se jodío con la llegada de las privadas. Esto es un axioma. No, no me vale que digas: "Kufisto, hoy puedes ver todo eso de lo que estás hablando y más". Sí, vale, de acuerdo, pero entre medias de eso hay un OCEANO de mierda. Y te puedes quedar y no salir a la superficie para alcanzar lo bueno, lo grande, te quedarás con la mierda porque hay más y es más fácil, "ya eres todo un capullo, hijo mío. Dános tu pasta que nosotros te daremos toda la mierda que puedas tragar. Hasta que te hartes. ¡Para qué pensar! ¡para qué cansarte! esos rollos en blanco y negro, tan antiguos...¡en colores coño!."

Cuando veo a Harpo jugar a las damas aconsejado por una foca se me saltan las lágrimas, cuando veo a Wayne agarrar a su sobrina en "Centauros del desierto" sin saber si va a matarla o a besarla se me ponen los pelos de punta, cuando veo al Niño-Estrella que cierra "2001" creo en Dios, cuando veo a Stewart obsesionarse por la Novak me veo a mí mismo...es cine, imágenes, arte en movimiento, somos nosotros, enteros, con nuestras cosas buenas y malas, no hay blancos o negros, todo son grises, nada hay tan malo que no tenga algo bueno ni tan bueno que no tenga algo malo, esto se sabe desde siempre, pero ahora no; ahora te dicen: "Esto es bueno, esto es malo, esto está bien, esto está mal..." y no como la Iglesia, que al menos tiene la excusa de Dios, sino porque ellos dicen que es así, ellos, que son igual que tú y que yo, que tienen una cabeza, dos piernas, dos brazos y una polla o un coño, igual que tú y que yo, que no han llegado a donde están repartiendo besos y abrazos, ellos, "déjanos a nosotros, sabemos lo que te conviene, no hay Dios, nosotros te daremos lo bueno"...No quiero que me déis nada, quiero encontrarlo, quiero equivocarme, quiero acertar, quiero que dejéis de tocarme los cojones, no quiero mierda, no quiero vuestra mierda, lo único que os pediría, aunque se que jamás lo haréis, sería que enseñíeis lo bueno, lo grande, lo bello...todo el mundo sabe apreciar lo que vale la pena, en mayor o menor grado, todos preferimos el jamón de jabugo al de york, aunque no podríamos estar siempre comiéndolo aún en el caso de que tuviéramos la pasta necesaria, hay que picar allí y aquí, pero ante todo hay que tener claro qué es lo BUENO para SABER que es lo MALO, aunque de vez en cuando te des una vuelta por la mierda, porque somos así, no soportamos nada para siempre.


Bueno, creo que se me ha ido la pinza.


Ya está bien por hoy.

martes, 21 de septiembre de 2010

VA A SER MEJOR QUE NO...





- "¿Y qué decís que lleva la leche de pantera?"
- "Leche condensada...ponche..."
- "¡Pero qué dices!, te dieron tantas hostias que has perdío la memoria...lleva: un litro de leche condensada, un litro de ginebra Larios, nada de mariconadas, lo mezclas con hielo picao y a beber rápido. Te pillas una borrachera monstruosa. ¿Lo hacemos?".
- "Va a ser mejor que no...".

Cojonudo. La noche de mi regreso al trabajo y dos amigos míos ex-legionarios de celebración: "¡20 de setiembre de 1920! ¡Viva la Legión!". Me hacen caso con respecto a la asesina "leche de pantera".

- "¡Ponnos otra, Kufisto!"
- "¿Lo mismo?"
- "Sí, Balantain con coca cola pá mí y bourbon con trina de limón pá este."

La noche está tranquila, el día ha sido gris, lluvioso, oscuro...tarde floja, caja medio vacía, botellas a mi alrededor...peligro. Llegan más clientes, dejo al par de dos y me dedico a lo mío, la cosa se anima algo, hago cuatro duros, el personal se vuelve a largar y mi bar y yo nos quedamos con los "celebrantes" y cuatro mocos crudos que están en una mesa bebiéndose un vinito.

- "A ver esa botella Kufis..."
- "¡Quieto parao que esa es mía -dice el Kíki- y nos la vamos a beber el miércoles con Pepe cuando vuelve de las vacaciones."
- "¡Déjamela Kufisto, coño -dice el Oso- si sólo la quiero ver!"

Se la dejo.

- "Hostia qué guapa...dieciocho años..."
- "Me la regaló Pepe por mi cumpleaños y quedamos en bebérnosla cuando volviera...es guapa, ¿eh?"
- "Vaya que sí"
- "Mira, no lleva sello. Importada"
- "Este whisky tiene que ser la hostia, Kíki..."
- "Sí..."
- "Seguro..."

Nos quedamos mirando la botella...

- "¡Qué cojones! ¡Hoy se cumplen 90 años de la Legión! ¡Vamos a bebérnosla!"
- "¡Claro coño!"
- "Joder..."
- "Bueno, pero vamos a hacer las cosas bien...esto hay que beberlo con hielo picao, sólo, ¿por qué no vamos a tu garito (al del Oso) y picamos el hielo en la máquina mientras se van esos mierdas (los 4 pimpollos que degustaban sus vinitos) y Kufis recoge?"
- "Hecho. Vámonos."

Risas, ya se ha liado el trompo...

- "¡Ves preparando "el novio de la muerte" Kufisto!"
- "¿Vamos a por el chapíri y la bandera del águila?"
- "¡Jóder! ¡del tó!"

Me cago en la puta...salgo a por la terraza, amontono sillas y mesas, voy pasándolas adentro, al verme las dos parejitas se marchan, "hasta luego", "adiós, buenas noches. Gracias", apago luces, barro, llegan...gracias a Dios sin el chapíri y la bandera, pero sí con el hielo. Cierro.

- "Venga...al tema; tres vasos bajos Kufis...eso es."

Mete el vaso en el hielo, está muy picado, hasta arriba, luego el otro, y el otro...

- "Mira el tapón, es de rosca, sin dosificador...esto hay que echarlo de golpe"

Copazo. Verdaderamente, la copa es una preciosidad, ¡qué color!, lo probamos, ¡jóder!, demasiado para el cuerpo, glorioso, de verdad que hay pocas cosas mejor que un whisky de ese nivel.

- "¡ESTO ESTÁ DE MUERTE!"
- "JO-DER!"
- "La caña de España"
- "Pon el novio de la muerte"

Lo pongo, cantan, después el himno de la Legión, y otra, y "Suspiros de España", y el Himno Nacional... corto, ya es suficiente, un poquito de Led Zeppelin, al Oso le gustan como a mí, así que el Kíki se jode, no los soporta.

- "¡Estoy hasta la polla de los putos Zeppelin!"
- "No tienes ni puta idea...pon Stairway to Heaven, Kufis"

La pongo.

- "De verdad...estoy harto de esta música, ¡todos los putos días igual! ¡maldito Kufisto!"
- "Calla coño -dice el Oso-, mira como va subiendo...¿os han chupado la polla encima de una barra escuchando esta canción.?"
- "Pues no -dice Kíki-, me la han chupao hasta debajo del agua, pero no encima de una barra y escuchando esta mierda."

"And she is buying a stairway...to heaveeeeen".

Se sirven otras dos, la primera se la han bebido como el agua, "bebe Kufis", "tranki, yo a mi marcha", "maricón". El Oso nos cuenta sus vacaciones en Ibiza:

- "Este año había más maricones que heteros, alucinante, e italianos ni os cuento, una plaga, les sale a peloputa el viaje, se van para el fin de semana, a drogarse, a follar, sin dormir...tendríais que verlos en el aeropuerto cuando se largan...unas caras...desencajaos. Aquello es la hostia, yo suelo ir a menudo por allí, la hermana de mi chica vive allí desde hace años, un puto show, su novio, ¿mi cuñao, no?, pues eso, es chófer y se dedica a llevar por toda la isla a los árabes, a los rusos, a los que están forraos vamos, te cuenta cada movida...Por ejemplo, los árabes..."
- "¡Qué coño árabes!...¡moros!"
- "No, moros son lo que venden hachís, éstos son árabes."
- "Vale, entendido..."
- "Eso...bueno, pues esos tíos se lo toman con calma, buenos restaurantes, visitas turísticas, putas con clase...¿vale?, cuando se largan el jeque le dice a su secretario o lo que sea que les dé una propina, porque los jeques no tocan el dinero, dicen que eso es una bajeza..."
- "Qué razón tienen los jeques..."
- "Gilipollas...bueno, y le sueltan a cada chófer 500 eurones, de propi, "dale uno de esos moraos", así como quien no quiere la cosa...pero los rusos...¡hostia los rusos...!"
- "¿Qué les pasa?"
- "¿Que qué les pasa? ¡esos van a saco, tíos! ¡a muerte! ¡la polla!...mandan su yate para la isla, ¡unos yates!, increíbles, eso hay que verlo, cuando les informan que ya están en Ibiza pillan su avión y se plantan allí con sus mujeres, cuando estas se van de compras, o de turismo o a lo que sea, se van a otro yate enorme donde tienen a las putas, éstos ni turismo ni hostias, a follar y a ponerse, a jugarse fortunas al casino, a comer filetes de buey de Kobe como si fuera longaniza, el chaval este que os digo me dijo que estaba harto de comer filetes de esos, que cuando los rusos empiezan a desparramar hasta los putos chóferes pillan cacho, la leche, un descontrol; por lo visto llevan a un ejército de filipinos como servicio en sus yates, y éste me contaba que se le acercaban a pedirle que les consiguiera metanfetamina, pero no para ir de fiesta, sino para trabajar más, los tienen fritos...Bueno, pues cuando los rusos recogen y se largan llaman al séquito de chóferes y les sueltan unas propinas de escándalo, el tipo éste dice que no ha ganado tanta pasta en su vida como ahora...valiente cabrón."
- "¡Joder! qué envidia"
- "Pero eso sí, tienes que estar disponible las 24 horas"
- "Y 28 si las hubiera, no te jode, en ese plan lo que haga falta."
- "Me estoy acordando -les digo- de la historia que nos ha contado el gilipollas de Paco esta tarde, ¿te acuerdas Kíki?, ¿lo del yate del ruso con aeropuerto y escudo antimissiles que leyó en una revista?"
- "Ja, ja, ja...sí, ¡qué tío más tonto! ¡CON AEROPUERTO! ¡JA, JA, JA!, será helipuerto idiota, le digo, y el notas que no, que aeropuerto, y luego lo de los missiles...pá morirte"
- "Qué tío más tonto"
- "Hay gente pá tó"
- "Sigo -dice el Oso-, allí hay un nivel de la hostia, una noche fuímos a Privilege, pinchaba el David Ghetta ése, 90 pavos la entrada, sin consumición, plagao de maricones, y unas tías...toda la noche de fiesta, drogados, nosotros no, pasamos de ese rollo, luego te levantabas por la mañana, ibas a la playa, que la mayoría son una ful, pequeñas y llenas de piedras, pero con el agua azul, azul, azul, limpia, flipante, te pillabas una hamaca, con un colchón así de gordo, y a ver el panorama: el personal de "Moet Chandon" a las doce de la mañana, comiendo fresas, kiwis, frambuesas, fruta fresca, o bebiéndose unos batidos de fruta increíbles, musiquita, buen rollito, el paraíso...eso sí, llévate un saco de billetes."


Se han terminado la botella, yo no he pasado de mi primera copa, me extraño y me alegro, se van, el Oso entero, el Kíki jodido, yo termino de recoger y sigo sin creérmelo: no he acabado borracho.


Quizá mis oraciones han sido escuchadas.


Ojalá.

lunes, 20 de septiembre de 2010

YA ESTÁ AQUÍ DON OTOÑO





Está cayendo agua como si fuera el Diluvio ese; menos mal que me ha dado tiempo para regresar a casa antes de acabar como una sardina. Bonito día para la reentré al trabajo, espero que no sea una premonición.

"Limpia la atmósfera y tal, es bueno pá el campo, el agua es la vida"... vale, pero que vaya cortando, no me jodas.

Hala, en casa, a fumar, pito va pito viene, qué mala leche...

Suena la sirena del cole, imagino el atasco de coches con mamás y nenes en su interior, aunque cada vez hay más papás, tiene que ser un buen lugar para ligar, una mañanita tranquila, el solecito, "¿qué tal Andreíta?", "bien, ya no agarra esos berrinches", "los primeros días son los peores...", "sí...", "bueno...", "ya...", "y mi mujer de viaje de negocios en Las Vegas...", "pues mi Pepe en ruta pá Alemania, con el camión...", "ya...bueno...tengo que ir al INEM...pero todavía no he desayunado...¿te apetece un churro con chocolate...?", "no sé...", "te invito...mira, está aquí al lado, los hacen muy bien...seguro que nunca te has comido un churro tan rico", "no sé...he comido muchos...y en muchas churrerías...", "pero ésta es la mejor...venga...¿vamos?", "vamos".

Y así. Pero hoy no.

Está escampando. En un breve me vuelvo a vestir y salgo a la calle, pero antes tengo que terminar esto.

Mi gato comienza su rutina matinal, a la caza de las tres moscas; llevan una semana conviviendo con nosotros y el mamón todavía no las ha cazado, está perdiendo facultades, lo veo gordo, y es que se pirra por el jamón de york, tendríais que verlo cuando le saco una loncha, se vuelve loco, pierde toda su dignidad, es triste, no sé qué cojones le echaran a eso pero desde que ví la reacción de mi gato no he vuelto a catarlo. Tenía un cliente que trabajaba para una gran empresa de ese sector, una vez me dijo: "ni se te ocurra comer esa mierda, lo he visto todo." No le hice caso, pero a mi gato sí; cuidadín con lo que coméis.

En el poco rato que he estado andando me he cruzado con un par de viejos corriendo, pero a buena marcha, con los sesenta bien cumplidos, no sé, quizá tuviera que decir que muy bien, qué envidia y tal...pero no, a mí eso no me parece natural, es más, me resulta sospechoso, un tío que haya trabajado durante toda su vida, que haya sufrido, peleado, disfrutado, vivido...no puede llegar a las 65 años, calzarse unas zapatillas y ponerse a correr como una cabra loca, no es natural. No me gustan los viejos que corren.

Veía venir la tormenta. Cuando he despertado parecía como si fuera una hora antes de lo habitual, estaba todo oscuro, he mirado el reloj, correcto, pero como estaba medio dormido he seguido mi rollo habitual, camiseta y pantalón corto, al salir no tenía frío, he desayunado fuerte, pero al poco rato he echado de menos el chubasquero, ¡se veía cada relámpago!, "¡coño! pá casa, Kufis...", justito, justito he llegado. Son hermosas las tormentas cuando estás bajo techo. Recuerdo que mi abuela (que en gloria esté) pasaba un miedo atroz cuando caía una, agarraba el rosario y se ponía a rezar: "Santa Bárbara bendita, que en el cielo estás...", nosotros la mirábamos sorprendidos, también al abuelo, muy serio pero sin miedo, "¿Por qué reza la abuela?", "dejadla", luego nos explicaba que cuando ella era pequeña las tormentas eran una cosa muy seria, trágica algunas veces, y que se pasaba mucho miedo, entonces las mujeres mayores se ponían a rezar con los pequeños mientras los hombres aguardaban, "Santa Bárbara bendita...". Eran otros tiempos. Más sanos. Pocos hombres ibas a ver haciendo footing con 65 años, o con 30, bastante tenían con trabajar y cuidar de sus familias, ¿jubilación?, ¿estás de cachondeo?, tipos duros, mujeres fuertes, temor de Dios, consciencia de tu lugar en el mundo, no todos valen para todo, cada uno en su sitio y Dios en todos. Así funcionaba el asunto. Y eran felices con lo que tenían, criaban a sus hijos y cuidaban a los hijos de éstos, después morían, en su cama, no en un pestoso "centro hospitalario", se apagaban como una vela, se les lloraba donde habían vivido, su familia, sus vecinos...al hoyo. Y la vida seguía, no había tiempo para llorar ni para echar las culpas a nadie, era la muerte, más natural que ella no hay nada en el mundo, entonces la muerte se aceptaba como lo que es, inevitable; hoy no, hoy creemos que viviremos tanto como para que nos dé tiempo a aburrirnos, que estaremos corriendo una estúpida maratón una semana antes de diñarla...pues no, yo no quiero correr niguna carrera si llego a los 65, me gustaría estar tranquilo, un pequeño paseo bajo el sol, mirar a los pájaros y esperar. Y recordar. No quiero que me metan a un puto autobús y me lleven a una mierda de hotel para viejos, hacer "actividades lúdicas", de aquí para allá, de la manita, como si fuera un crío...no, no lo quiero ahora ni lo querré si llego; no querré viagras, ni tratamientos de rejuvenecimiento ("pareces diez años más joven, como si tuvieras 60"), ni tirarme de un puente atado a unas sogas, lo que no se ha hecho en la juventud es absurdo hacerlo en la vejez, es un contradiós...hay que tener dignidad, coño.


Bueno, voy a salir un ratillo que me estoy poniendo en plan místico. Vamos a echar las quinielas, a ver si suena la flauta y puedo pegarme la gran vida ahora que todavía puedo.