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lunes, 21 de febrero de 2011

LA CACEROLA AZUL Y LOS PENDIENTES DORADOS





Las manazas del viejo temblequeaban como si tuvieran un cubilete; pero no estaba con sus amigotes, en el bar, echando unos vinos, fanfarroneando y jugándose la ronda a las carreras...estaba delante de una chica que podría ser su biznieta, intentando abrir una pequeña cartera para pagar el importe de una gran cacerola azul y un par de cosillas más.

Detrás de él su mujer. O lo que quedaba de ella; toda de negro, encorvada, con dos muletas y el pelo blanco, casi amarillo, recogido en un moño. No le he visto la cara. Tampoco lo he intentado. Me he fijado en sus pendientes dorados, colgando de unas orejas blandas y retorcidas...pendientes dorados en orejas de ochenta años...

Las temblorosas manazas del viejo han logrado extraer un par de pequeñas tarjetas, de esas de descuento, la chica las ha cogido, las ha pasado por la máquina y esta ha vomitado el resultado final. Si lo dice la máquina será la verdad. Después el viejo se ha echado mano al corazón, por dentro, ahí tenía su segunda carterita, la operación ha durado algo menos de un minuto, casi ni se veía entre sus desobedientes dedazos, han logrado abrirla y han extraído un hermoso billete de 100. Acto seguido ha metido su manaza en el bolsillo derecho del pantalón, cerca de donde años atrás tenía la polla, y ha sacado un monedero, lo ha abierto, lo ha volcado sobre su manaza izquierda y ha comenzado a elegir los céntimos necesarios para completar el importe de la gran cacerola azul. Como ha visto que sus dedazos eran incapaces de coger esas cosas diminutas, ha terminado por volcarlas sobre la bandeja. En silencio la chica ha cogido las necesarias, un silencio imposible, también existe el silencio dentro del ruido, de hecho era lo único que había allí: silencio.

A todo esto la mujer miraba a su hombre desde atrás, sin moverse, clavada sobre sus cuatro piernas, viendo como el mismo hombre que sesenta años atrás le hizo ver las estrellas durante su gran noche de bodas tardaba unos cinco minutos en pagar la cacerola azul, el mismo hombre que trabajaba de sol a sol en el campo, el mismo hombre que después era capaz de comerse medio cordero y beber una arroba de vino, el mismo hombre que cuando llegaba la noche y no había otra cosa que la cama con su candil y con su cristo cumplía sin fallo el sacrosanto deber conyugal, el mismo hombre que la preñó nueve veces, el mismo hombre que le reventó las narices a un chulo que la estaba mirando mal en la verbena de la Paloma del 52...

Los he visto marchar: él tirando del carro con la gran cacerola azul y ella siguiéndole a duras penas. Sesenta años atrás era ella quien tiraba del carro.


Y dentro de ese carro iba su primogénito.


Hoy se tiene que conformar con los pendientes dorados.


Los mismos que le regaló su hombre en aquella noche de bodas.

20 comentarios:

  1. Y eso será con suerte.

    Muchos de nosotros no viviremos eso. No habrá a nuestro lado un compañero/a que haya envejecido con nosotros, que recuerde cómo eras y cómo te llegó a querer. Que haya sido norte, sur, este y oeste. Con quien se haya atravesado el desierto o los oasis. The one.

    Y no será así porque no habremos querido, porque nuestro yo habrá pesado más que el nosotros; porque no habrán querido, porque habrá otro yo que sea más afín que el nuestro; porque el olvido haya borrado nuestros nombres y lo que fuimos de sus cabezas; o porque la muerte nos los haya arrebatado.

    Veo a mis padres en tu escrito. Parece triste porque la decadencia siempre asusta. Pero no sé si lo que nos espera a muchos de nosotros es infinitamente peor, aunque ahora nos parezca lo mejor. De veras que no lo sé.

    Gracias por el texto.

    Un abrazo,

    R

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  2. Seguramente tenga más que los pendientes dorados, tendrá unos recuerdos de una vida dura y aprovechada. Seguramente esos 9 hijos le hayan dado un montón de nietos que aunque vayan poco a verla, le alegrarán en forma de visita, de llamada, o de una simple foto. Seguramente tenga recuerdos de sus 18 hermanos y 30 primos e incontable resto de parentela, en aquellas comidas familiares, épicas.

    Somos los que tenemos muchos menos años, los que igual llegamos a los 80 años solamente no se si con unos pendientes de oro, pero sí con una PDA, una conexión ADSL y nada más, visto el poco interés de los españoles por tener relaciones estables, vidas sencillas, hijos, etc; lo que antes se llamaba familia.

    Ahora nos dicen que todo aquello era un modelo de patriarcal machista y blablablablalbla bee bee blablabla. Bien, veremos cuando lleguemos a los 71 años, justo después de jubilarnos, si nos queda algo más que unos pendientes o no.

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  3. Cuando veo a un aniano,
    siempre intento quedarme con o que habrá sido cuando joven.
    Me irrita especialmente la gente que es irrespetuosa con la gente mayor.
    Generalmente tienen historias interesantes que contar.

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  4. - R y Ogro,

    muchas gracias por vuestros estupendos comentarios.

    Un fuerte abrazo.

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  5. Creo que el señor Ogro está mezclando conceptos. ¿Qué tiene que ver la familia tradicional padre-madre sin divorcio que se aguantaban aunque no se querían, con la posibilidad de tener una pareja estable a lo largo de los años?
    Antes se aguantaba más porque no había posibilidad de divorciarse, ahora se elige si deseas seguir o no....qué es mejor?

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  6. Mentalista,

    hoy en día con los viejos pasa como con la mierda: que sólo la soportamos si es la nuestra.

    Por mi oficio, les escuché mucho cuando era chaval; ellos disfrutaban teniendo a alguien con quien hablar y yo aprendía cosas de la vida.

    Pero si yo no hubiera tenido ese trabajo no habría echado ni dos minutos con ellos; con quince años uno busca otras cosas.

    Hoy nadie les escucha porque ellos no entienden nuestro mundo, igual que nos pasará a nosotros si llegamos a su edad y vemos, como en Futurama, que ya existen las cabinas de suicidio, asépticas y funcionales.

    El tiempo vuela y los viejos se arrastran. Ese es el problema.

    Un abrazo.

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  8. Mentalista, sobre el papel, puedes tener razón.

    La realidad nos muestra otra cosa, se va todo al carajo y no me refiero a la economía, que también. Nadie tiene que aguantar la convivencia con alguien al que detesta, pero el problema es la falta de compromiso, la nula paciencia, el no perdón, la irresponsabilidad bien al casarse "porque sí" o al separarse "porque sí" también. Esto es, el no aprender, el no ceder, la política del deseo inmediato.

    La sociedad ya lo está pagando en forma de nulo relevo generacional, pero todavía estamos en los primeros estadios de lo que se nos viene encima. El matrimonio que vivieron nuestros abuelos, pudo no ser perfecto como institución, pero como digo, veremos en que queda este experimento social destinado a aislar al individuo.

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  9. Señor Ogro,
    No veo ningún inconveniente en que dos personas estén juntas mientras las DOS quieran.
    Está claro que el modelo relacional de los individuos está cambiando, y no solo en "la pareja heterosexual". En una relación hay que aguantar los defectos del otro, pero tiene que compensar, ¿no cree?

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  10. Kufisto
    dices: "El tiempo vuela y los viejos se arrastran. Ese es el problema."

    ME ha encantado esta frase. Chapó.

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  11. El problema de la vejez es cuando comienzan los achaques, unos la llevan mejor que otros, pero al final los mas longevos de algun modo, todos sufren el deterioro. Malo es perder movilidad, pero creo que es peor perder la cabeza y cuando se pierden las dos cosas sería mejor utilizar una cabina de esas que comenta Mentalista.
    Saludos.

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  12. - Gracias Mentalista.

    - Hola Helio. Sí, tienes razón, peor debe ser cuando pierdes la cabeza. O para ser más exactos: cuando te vas dando cuenta de que la estás perdiendo. Pero creo que lo único que no empuja hacia el suicidio a los viejos es que el deterioro es paulatino, lento, imperceptible de un día para otro, pero sin pausa y siempre hacia abajo.

    Son los cambios bruscos los que pueden llevar a una persona a suicidarse.

    Saludos.

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  13. En muchos países 'civilizados' el porcentaje de ancianos que viven solos supera el 60%.

    Cuando nos toque a nosotros veremos lo que es bueno: la eutanasia estandarizada. Y al que hable de ella y la denuncie, a los tribunales, como en el Hospital de Leganés, que ahí están los familiares de quienes llevaban a un pariente a las ocho y a las dos ya les avisaban de que se había muerto. Quienes lo denunciaron o aun hoy lo repiten en los medios, los llevan a juicio, porque la sentencia dijo que el informe de los peritos donde se decía que hubo negligencia y mala praxis, era válidos, pero que no se prohibía decir que hubo eutanasia.

    En Holanda, muchos viejitos se van a otro país cuando se ponen enfermos. Y en las novelas de Houellebecq se citan varios casos, en París. Anciano, solo, enfermo y que hay que hospitalizarlo dos veces por año; sedación y al otro barrio para ahorrar costes y descongestionar los hospitales.

    Preparaos porque eso lo vamos a ver y nos va a tocar. No hay manera de mantener tal cantidad de viejos, y pronto viejos y pobres, porque las pensiones serán de subsistencia.

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  14. Hola Pedro. Básicamente estoy de acuerdo contigo, como de costumbre.

    Y es que post-modernidad y egoísmo son palabras hermanadas.

    Un médico es Dios. Y un hospital lleno de médicos es el sueño de cualquier político: hagan lo que hagan está bien hecho. "¿Sabe usted de medicina? ¿no? Pues cállese". Y ningún compañero saldrá a la contra porque todos queremos vivir tranquilo.

    Siempre hemos querido saber más que lo demás. Y cuando se van uniendo al selecto grupo YA saben lo que hay que hacer, "el que se mueve no sale en la foto".

    Un mal médico es, sin duda, el más satánico de los hombres. Ahí están las interminables listas de galenos nazis.

    Sólo sé que en el hospital que tengo al lado del negocio raro es el viejo que sale vivo de una operación. Rarísimo.

    Houllebecq es el escritor de nuestro tiempo. Estoy deseando que traduzcan de una jodida vez su último libro. "La posibilidad de una isla" es absolutamente fundamental. Ahí vamos.

    No creo que lleguemos a las pensiones perrunas. Antes nos joderán con una pandemia, pero esta vez en serio, "ya os avisamos" y tal...o con unos mega-hiper-atentados "terroristas" del copón, a cargo del nuevo barbas con turbante, pongámosle como nombre Yussuf Al-Kabrón, queda bien, suena a moro diabó-loco y eso...

    Un abrazo, amigo mío.

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  15. Mentalista, una cosa es que dos personas, tras un proceso de conciliación, de reflexión, decidan que no quieren seguir casados (como marca la mayor parte de la legislación europea); no veo problemas. Otra cosa, es lo de la legislación española, que admite que en pleno calentón una parte decida romper el "contrato" sin más, lo que se traduce en procesos traumáticos que arrastran a los hijos y a uno de los conyuges en la calle sin salida: familias desestructuras, procesos traumáticos y generación de violencia, ahí es nada.

    Es una diferencia básica y fundamental. En España se están juntando una serie de ingenierias sociales, que para el individuo a corto plazo pueden parecer positivas; pero que a largo plazo son malos, y que para la sociedad, son letales. Estamos menospreciando la sabiduria heredada de nuestros mayores y de cientos de generaciones hacia atrás y no me refiero solo al matrimonio, me refiero a la educación, me refiero a la solidaridad generacional e intergeneracional. Negamos a la familia como nucleo social, y la vamos a pagar, ya la estamos pagando, pero irá a peor en 3 o 4 lustros.

    En la entrada de Kufisto esa pobre señora parece abocada desde nuestra perspectiva más joven a un ocaso, a los temblores, a la senectud, a quedarle tan solo esos pendientes. Yo lo veo de otra forma y creo que somos los más jóvenes los que llegados a cierta edad, seremos los que tendremos tan sólo "unos pendientes".

    Acerca de lo que se habla de los médicos, no tengo dudas que veremos un proceso de eutanasia, disfrazada de "muerte digna y voluntaria". Es muy simple, viviremos más, la pirámide generacional estará todavía mas invertida, y los tratamientos médicos saldrán más caros por cabeza al haber menos cotizantes.

    Y para acabar esta chapa que me ha salido, una nota, detrás de cada médico cabronazo, normalmente existe un político o ideología política que le da las alas necesarias.

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  16. Señor Ogro,
    perdone mi torpeza, pero sigo sin comprender qué puede beneficiar a un conyuje que se quiere separar, que le pongan una serie de trabas legales para hacerlo.
    Creo que la familia es muy importante, pero no tiene que ser la tradicional católica que nos han estado imponiendo muchos años.
    En cuanto al tema de la eutanasia creo que no se puede tener una visión global del problema..dependería de en que casos.
    Un saldudo

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  17. Mentalista, la mayoría de países opta por defender la familia. Nadie obliga a nadie a convivir con una persona a la que no soporta, pero el hecho es que muchos divorcios se podrían o bien evitar o bien suavizar en torno a procesos de conciliación. En España no, en España rapidamente se judicializa con lo que insisto conlleva: una espiral de violencia que arrastra todo, desde a los niños, hasta una posible reconciliación. El hecho, es que en la mayoría de las sociedades europeas, saben que el nucleo social es la familia, y la cuidan. Aquí no, aquí se busca su destrucción. No se trata de "trabas legales", sino de evitar , si es posible, un perjuicio grave para la sociedad y para la pareja.

    La familia tradicional es la unica que ha demostrado funciona. Con todos sus peros, pero funciona y permite algo tan basico como la renovación de la sociedad. Sobre el papel, otros modelos deberían funcionar. La realidad es que esta sociedad se va al carajo en temas básicos como la pirámide generacional, desestructuración familiar, etc. Es decir, esos nuevos modelos no sirven para la sociedad. Pueden servir cara al individuo y la inmediatez del deseo, pero a la larga perjudican y de una forma irremediable.

    De la eutanasia, preocúpese, no dude se la venderán con nobles principios y palabras. Yo le digo una cosa, el estado ante un exceso de tercera edad, tiene 2 opciones: mayor inversión, o "empujarles" un poco hacia el suicidio... voluntario, o no tan voluntario. Al tiempo.

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  18. Muy buenas Kufisto, he vuelto jeje... Los recuerdos, desde luego conforme pasa el tiempo nos hacemos más sentimentales, tenemos más detrás que delante… pero que haríamos sin ellos, los buenos y los malos.

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  19. Muy buenas mrsambo.

    Los recuerdos son como las cadenas, que han escrito un millón antes que yo.

    Más que "ser luego existo" sería "recuerdo luego soy".

    Un abrazo y suerte para esta noche.

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  20. Muy cierto y muchas gracias, creo que me ponen de titular jeje

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