i

i

martes, 10 de enero de 2012

PARA HACER BIEN EL AMOR HAY QUE VENIR AL CONGO




El bonobo (pan paniscus, es decir, el amante del amor) es un mono que folla en el Congo.

El Congo sería un gran país si estuviera en Alemania, pero como está en el Congo es una castaña: nadie quiere vivir en el Congo. Y los congoleños menos que nadie, por eso su emigración masiva a Rumanía; claro que los rumanos no quieren vivir en Rumanía, están hartos de ser los negros de Dracúl, el proto-inventor del Capitalismo, así que vienen a España para ver el sol y jugar a los toros, ya tienen un novillero con posibilidades: Carnicerito de Transylvania, Molés dice que demuestra maneras con el bardeo, y si lo dice el Padrino de Just for Men es que tiene más de la mitad del camino en el retrovisor de su deportivo tuneado con la Virgen de Valaquia. Debutó en Las Ventas, bueno...cerca.

Y nosotros nos vamos al Congo, así el círculo queda cerrado, esperemos ser bien recibidos por la sociedaz bonobonera, a fin de cuentas no somos tan diferentes: nos gusta follar y rascarnos los cojones mientras recuperamos el aliento.Al otro lado del río están los chimpancés, gente mala, pero como ni ellos ni nosotros sabemos nadar no hay problema, tampoco inteligencia para construir un puente, nosotros en una orilla y ellos en la otra, tal vez dentro de un billón de años luz a alguien se le ocurra construir uno, pero para entonces sólo seremos polvo de profiláctico, que ese será nuestro tesoro con el que ser aceptados por la bonobonería: follar sí, pero con goma, que luego criar a las crías da dolor de cabeza y no hay aspirinas para todos.

La cosa será sencilla: todos follaremos con todos. O contra todos, que nunca se sabe. Durante los descansos comeremos berenjenas y bananas que caerán de los árboles, y las que sobren serán utilizadas convenientemente. Nada se desperdicia en el Congo. Fumaremos hojas de golfaselva y destilaremos agua del Tanganica, rica en detritos de cocodrilos y peces espada, ideal para colocarse, Mobutu Sese Seko estuvo colgado de ella hasta su muerte a pesar de que disponía de las mejores drogas que el mundo degenerado ha sido capaz de crear. Nada como el colocón de Tangakaka para abrir bien el Cuarto Ojo, porque el Tercero no cuenta, ese te lo abren al bajar de la avioneta.

Los machos bonobos tienen la peligrosa costumbre de colgarse de los árboles cara a cara y frotarse el nabo entre sí, comportamiento que será convenientemente estudiado por nuestros infinitos sabios en la materia, no sea que a algunos camaradas les dé por la imitación y se maten al caer. ¡Hostia! que somos hermanos, pero ellos nos llevan una ventaja de millones de años viviendo en los árboles, esa práctica es para Iniciados, aquellos que ya no saben como montárselo para que la cosa siga teniendo interés. Así que sí, la asignatura del magreo en las alturas será obligada desde el primer momento, pero bajo férrea supervisión del Mono-Jefe, aunque más bien es Mona-Jefa, son tan listos que mandan las hembras, millones de años de evolución les contemplan. A fin de cuentas los bonobos no son sino la super-raza profetizada (Nietzsche era un nauseabundo machista): subieron al árbol escapando de los leones, bajaron cuando vieron que podían con ellos y volvieron a subir al darse cuenta que habían perdido la líbido: ¿para qué vivir si no te pones cachondo? O cachonda.

No trabajo, no propiedad, no preguntas sin respuesta, no nothing, que diría Salvatore Come-Ratas, ese gran simio incomprendido quemado en la hoguera por los nazis-franquistas junto a su Macho-Alfa don Remigio da Varagine.


Se acabó la Historia, se terminó la Filosofía, ya no hay Últimas Preguntas...al Congo, con los Bonobós.


España, ahí te quedas, morena.


¡Una de Tangakaka pá tós!

2 comentarios:

  1. Hola Kufisto, te comento aquí pero debería ir en el texto del cementerio. Se ve que has enganchado a mi madre, de la que te dije había leído tu texto sobre César Vidal, desde ese día comentaba cosas de tu blog, así que sabía que lo seguía. Ayer la vi partiéndose de risa con la entrada de "La sirena y el tonto de los cojones" jaja. Al final la perverirás tú entre unas cosas y yo con mi saga de mitos eróticos jajaja. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Yo también me reí recordándolo, amigo Sambo.

    Un casto beso de mi parte para tu señora madre; una mujer con gusto.

    Saludos

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.