Escena 12
Descripción: Bajo un cielo encapotado Adam llega a casa, baja del coche, coge el palo de golf y jugueteando con él se dirige a la puerta. Notamos que viste prendas demasiado holgadas. En la entrada hay una destartalada ranchera blanca con la leyenda "Gene Clean" escrita sobre un fondo azul en la puerta delantera. Adam se detiene extrañado. En las escaleras de acceso, a la derecha, hay una gran planta rosa en cuya base se ven florecillas rojas; detrás de ella una planta trepadora ocupa todo el espacio aledaño a la casa. Adam sube la corta escalinata y sin llave alguna abre la puerta.
Nada más entrar comienza a sonar una canción, un clásico del jazz llamado "The Beast". Adam deja el palo de golf en su bolsa del recibidor y andando hacia el pasillo ve a través de la pared acristalada dos sillas junto a la piscina exterior, una roja y la otra color turquesa. Vuelve a detenerse extrañado y exclama:
- ¿Lorraine?...Lorraine, ¿estás en casa?...¡Lorraine!
Sigue caminando, pasa ante la cocina y llega hasta casi el final del pasillo donde se detiene al oír un ruido. Al otro lado de la puerta hay un solitario jarrón amarillo de base negra con delicadas flores blancas de alto tallo. Adam, cada vez más extrañado, mira el pomo como dudando y finalmente abre la puerta.
En el dormitorio está su esposa en la cama con otro hombre, un tipo musculado y de pelo largo que debe ser Gene, el de la limpieza. Lorraine es rubia y de pelo largo. Las sábanas de la cama son azules.
- ¡Ahora la has cagado! -dice Lorraine.
- Olvida lo que has visto. Es mejor así -dice Gene.
Adam contempla la situación estupefacto.
- ¿Qué demonios haces aquí? -grita Lorraine enfadada. Adam, sin decir una sola palabra, se dirige hacia la cómoda y empieza a abrir cajones buscando algo. La cámara vuelve a la pareja en la cama donde Lorraine mira intranquila mientras Gene adopta una actitud de calma. Vemos la mesita donde hay una botella de vino abierta, dos copas vacías, un sacacorchos y una flor amarilla sin descapullar tirada, evidentemente lo que causó el ruido anterior. Volvemos a Adam que sigue rebuscando. Hay un reloj que marca las cuatro menos diez. Finalmente Adam encuentra lo que busca y colocándose la caja bajo el brazo se dispone a salir del dormitorio.
- ¿Qué estás haciendo? -dice Lorraine alarmada mientras Adam se va- ¡Ese es mi joyero! -grita.
Adam se detiene en la cocina como buscando algo pero pronto sigue adelante, hacia un trastero donde vemos varios botes grandes de pintura de diferentes colores. Adam echa un rápido vistazo y coge el rosa.
- Ese cabrón -dice Lorraine ajustándose el sujetador negro- ¡Eres un cabrón! -grita.
- Seguro que está enfadado -dice Gene en la misma tranquila actitud. Lorraine le mira, agarra un vestido azul y sale corriendo de la habitación.
Ahora vemos a Adam de rodillas sobre el suelo de la cocina. Tiene abierto el joyero y está abriendo el bote de pintura rosa. Lorraine llega a la carrera ya con el vestido azul puesto.
- ¡Para! -le grita. Pero Adam sigue adelante y empieza a verter la pintura sobre las joyas- ¡Para! -vuelve a gritar Lorraine abalanzándose sobre él- ¡Adam para ya! -grita golpeándole- ¡Para! ¡Para!
Adam la agarra, la levanta y la estampa sobre la encimera de la cocina, forcejeando con ella.
- ¡Me haces daño! ¡Gene! ¡Me haces daño!
Aparece Gene vestido con una camiseta y unos tejanos, coge a Adam, lo separa y le pega un puñetazo en la cara que lo manda al suelo.
- Esa no es forma de tratar a tu mujer, colega -dice Gene- Haya hecho lo que haya hecho.
- ¡Échalo de aquí! -aúlla Lorraine.
Gene agarra a Adam por la pechera, lo lleva hasta la puerta de salida que abre Lorraine y lo lanza contra el suelo.
- ¡Lárgate! -grita Lorraine.
Adam está sangrando por la nariz y tiene el traje manchado de pintura rosa. A duras penas se incorpora y se encamina hacia el coche, lo arranca y se va. Lorraine entra en casa y Gene tras ella no sin antes mirar atrás.
Adam se aleja.
Interpretación: Para entender esta escena debemos ir al final de la película, a la cena en casa de Adam. Allí este cuenta entre risas lo bien parado que salió del juicio con su ex-mujer diciendo que él se quedó con la piscina (la casa) y ella con el tipo que limpiaba la piscina, es decir, su amante. Entonces es de aquí de donde Diane saca el escenario para esta escena de tanta importancia.
La interpretación más común es que estamos viendo la venganza de Diane sobre Adam por haberle quitado a la novia, algo que se acentuará en la siguiente escena que involucre a Adam. Pero esto no tiene mucho sentido si tenemos en cuenta que al final Adam cede y consigue recuperar todo lo que había perdido, empezando por la dirección de la película, y con ello evitar todas las amenazas. ¿En eso queda la "venganza" de Diane en la fantasía? ¿con Adam recuperando el control de su vida para vivir "la buena vida"? No tiene sentido. No lo tiene ni como desarrollo de la historia ni como explicación de su significado. Sólo desde una visión superficial, sólo entendiendo Mulholland Drive como un "what happened if...?" básico y visceral puede pasar como válida aunque sólo a costa de dar por meras escenas de relleno multitud de ellas que quedan sin más explicación que desde el punto de vista sentimental y sensitivo, lo típico de "sentir" una película más que entenderla. Y está bien, no lo censuro: Mulholland Drive se disfruta muchísimo de esa manera y así también lo hice yo todas las veces que la vi desde esa perspectiva. La historia de amor es tan potente, tiene tal impacto emocional, que a uno no le importa ponerse la venda en los ojos para dar como buenas el resto de escenas que no entendemos y no parecen tener ningún significado más allá del de potenciar la triste historia de amor de Diane y Camilla. Pero esta escena, como todas las escenas de la película, tiene un sentido y un significado. Y eso es lo que vamos a tratar de desentrañar.
Lo primero que debería llamarnos la atención es la exagerada holgura de las ropas de Adam, varias tallas más grandes, algo que sólo ahora advertimos con claridad cuando lo vemos salir del coche. ¿Qué es esto? ¿qué significa esto? ¿por qué Adam viste en la fantasía casi como un payaso cuando en la cena del final lo vemos con un traje perfectamente entallado, corbata y pasador? ¿no será que, como venimos diciendo, en realidad no se trata de Adam sino de Diane? ¿no estamos viendo a Diane, a uno de los aspectos de la personalidad de Diane, embutida en el cuerpo de su admirado Adam, "el director que está muy por encima de los demás"?
Otro detalle a señalar es que a pesar de que vimos un cielo completamente despejado en la anterior transición de escena previa a esta ahora está completamente nublado, algo difícil de creer sino es como señal de advertencia, tal que la sirena que oímos al inicio de la escena de Dan y Herb en el Winkie's: el cielo se nubla de repente en la fantasía de Diane porque vamos a entrar en curvas que pueden hacerla descarrilar. Y esto se potencia con la planta rosa de la entrada con flores rojas en su base, premonición de lo que en realidad estamos a punto de ver.
La ranchera de Gene está sucia y tiene un letrero anunciador en azul a modo de marcador transicional: Gene va a darnos información de como fue esa transición para Diane.
Una vez adentro empieza a sonar una canción que al principio se podría pensar procedente de la misma casa pero que con el desarrollo de la escena comprobaremos que está ahí puesta ex profeso hasta el final. La canción se titula "The Beast" ("la Bestia") y esto es una pista de Lynch acerca de qué trata la escena. Como aporte curioso diré que en el piloto la canción que suena es "Take five" de Charlie Parker, es decir, que Lynch cambió la música intencionadamente, que no es algo gratuito. Cabe decir que, como en el caso del retrato de Beatrice Cenci, "The Beast" es una tonada muy popular y reconocible, todo el mundo la conoce aunque sólo fuera por los partidos de la NBA. Con esto Lynch se asegura que el espectador diga "¡anda, mira, "La Bestia", qué chulo!" Y aunque la melodía está muy lejos de ser siniestra (algo que no vendría al caso para el desarrollo de la fantasía en este punto de inicio del viaje de Betty y Rita) y muy al contrario ayuda a tomarse la escena a guasa no deja de marcar territorio con su título: cuando Adam abre la puerta de su casa, su pretendido refugio, suena "La Bestia"
Lo primero que hace Adam al entrar en casa es dejar el palo de golf en la bolsa. Allí, en la seguridad de Mulholland Drive, no hacen falta palos de golf ni llaves que abran cerraduras. No hay llaves en las casas de Mulholland Drive. Cuando uno vive en Mulholland Drive no hay cerraduras y las puertas son de cristal.
Pero Adam ve algo extraño tras la pared acristalada que da a la piscina: allí afuera hay dos sillas que no deberían estar, una roja y otra de un verde azulado. Llama a su mujer (Lorraine, nombre de origen francés) y nadie contesta. Sigue adelante por el pasillo hacia el dormitorio y notamos un solitario jarrón amarillo sobre un pie negro colocado en una mesita para tal objeto. Las flores son blancas, delicadas y de tallo alto. En ese momento se oye un ruido y Adam se detiene intrigado. Luego abre la puerta.
Estamos a punto de entrar en otro de los juegos de espejos de los que Mulholland Drive está lleno. Vamos a ver como la abuela de Diane se enteró de que su nieta adolescente se acostaba con su marido.
Una de las sillas, la situada en posición dominante, es roja y la otra verde claro, casi azul. Aquí se representa al abuelo con el color rojo y con el turquesa a Diane. ¿Y qué nos dice esto? ¿Por qué no es rosa la silla de Diane? Porque cuando la abuela descubrió el pastel la relación de Diane y su abuelo ya llevaba tiempo. Y el jarrón amarillo de base negra y flores blancas nos dice como se veía Diane en ese momento, es decir, una chica cuya parte inferior (las piernas) ya sabían "la historia del mundo" aunque no por ello dejaba de verse como una flor delicada y blanca, es decir, que seguía siendo una menor de edad. En la entrada a la casa vimos la gran planta rosa con florecillas rojas en su base a modo de advertencia de que precisamente allí, en el anhelado "hogar", fue donde ocurrió la violación primera. Y ya una vez dentro de casa entramos en el espacio del desarrollo de la relación abuelo-nieta surgida tras el trauma.
Y ahora Adam va a "abrir la puerta" del dormitorio para ver lo que pasa dentro.
(Continuará)
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