i

i

martes, 20 de septiembre de 2011

EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS





Creo que uno de los problemas más importantes, decisivos, que hace que las cosas estén como están es que no sabemos lo que queremos ni lo que decimos.

Por ejemplo:

Estaba el otro día en el parque, fumándome un cigarrillo, escuchando musiquita, mirando los pajarillos, cuando un cuarentón se puso a hacer dominadas y demás ejercicios a unos cuarenta metros de mí.

Bien, cojonudo, lo miré mientras lo hacía, "sí, tío, muy bien, lo has hecho, tienes 10 años más que yo y eres capaz de hacer algo que yo no puedo. Muy bien".

Y conforme vino se fue y yo me quedé a lo mío, a lo que estaba.

Si en lugar de haber estado solo hubiera estado acompañado por alguien seguro que habríamos dicho: "¡Joder, qué envidia!". Y hubiéramos estado mintiéndonos.

Lo primero para conocer algo es saber su significado, y como estoy convencido de que tantos años de ondas electromagnéticas sobre nuestras cabezas están haciendo de ella quesos gruyere será conveniente saber qué significa la palabra "envidia":

1.f. Tristeza airada o disgusto por el bien ajeno o por el cariño o estimación de que otros disfrutan:
tiene mucha envidia de su hermano pequeño.
2.Deseo honesto de emular alguna cualidad o algún bien que otro posee:
tengo envidia de tu habilidad.

La primera definición descarta por completo el uso de esa palabra en el caso que os cuento; ni me sentí triste ni disgustado al ver como ese pureta hacía el mono con una barra metálica sujetada por dos maderos.

En cuanto a la segunda, "DESEO HONESTO..." o "fuerte inclinación de la voluntad por conseguir algo rectamente, sin subterfugios, ni trampas..."

De acuerdo, vale, como anillo al dedo...volvamos al caso de que hubiera estado acompañado viendo el espectáculo, seguro que alguien habría dicho: "¡joder, ojalá pudiera hacerlo yo!" es decir, "tengo envidia de su fuerza", envidia "sana" como suele decirse, envidia que no desea el mal sino la emulación.

Entonces pudiera ser que llevados por nuestra innata estúpidez aquella hipotética conversación desembocara en un pacto: "vamos a ponernos en forma. Mañana empezamos a ir al gimnasio". Y comienzas a hacer algo que jamás se te habría ocurrido en caso de haber estado solo en ese momento, suele pasar, la mayoría de las veces actuamos de diferente manera hacia la misma situación según estemos solos o acompañados.

Empiezas a cuidarte, dejas de fumar, de beber, de comer lo que te gusta, te machacas rodeado de otros tan estúpidos como tú, te cambia el humor, siempre alerta, negándote, luchando contra tí mismo...¿para qué?, ¿para que cuatro meses después puedas hacer las mismas monadas? ¿y después qué? ¿cuando veas a uno travolteando en la discoteca te vas apuntar a clases de baile para que te magree un cubano?

Cuando pasa una cierta edad, la edad del apogeo físico, cuando ya no vas a ir más para adelante sino hacia atrás, es conveniente tener CLARO lo que quieres hacer tú, no lo que el resto piense que se debe hacer, el tiempo vuela siempre pero a partir de cierto momento ya es que ni te enteras si vas en el avión, es como si te dieran la pastilla de los vuelos transoceánicos, "¿ya hemos llegao?". "Sí, ya hemos llegao y tú ni te has enterao, drogao como ibas por el miedo que tenías a montar el espectáculo".

Y te bajas del avión sin recordar siquiera quien es tu madre. Hala, ya has llegao, fin de trayecto. Fin de TU trayecto.

Estaba hablando con un amiguete hace unos días y no recuerdo como pero la conversación derivó en lo bien que se está viviendo solo, haciendo lo que quieres cuando quieres. Al menos en tu casa.

El domingo anterior pasé por el parque a eso del mediodía, una maravillosa mañana pre-otoñal. Podéis imaginároslo: centenares de parejas con sus hijos, jugando, riendo, felices de verdad. Resulta agradable de ver si tú te encuentras bien, como era mi caso en ese día. Pero solo un ratito, el suficiente para salir por la puerta siguiente y tomar tu camino, el TUYO, ni mejor ni peor, es simplemente el que te toca andar.

Cuando uno es joven, muy joven, todavía no se conoce bien, tantea, pica, va de aquí para allá, prueba, compara, se equivoca, acierta, sigue y no pasa nada, hay tiempo de sobra, hay tiempo hasta para repetir a ver si la segunda vez es mejor. Pero cuando vas cumpliendo años la cosa cambia, no es que te conozcas mejor, tal vez no llegues a conocerte nunca, pero sí sabes lo que te conviene y lo que no, discriminas un montón de posibilidades al primer golpe de vista, la experiencia y el instinto son tus mejores amigos, aquellos que te recuerdan caminos ya visitados y abandonados, sin esa brújula seríamos pollos sin cabeza. Es como cuando juega un maestro de ajedrez contra un superordenador, "¡la máquina es capaz de calcular 2 millones de jugadas por segundo!". La máquina es gilipollas, la máquina lo calcula todo, hasta lo absurdo, le sobra el tiempo que le falta al maestro, pero éste, con un sólo golpe de vista, descartará 1.999.990 jugadas en un segundo y se centrará en las diez que pueden darle ventaja, que pueden hacerle ganar la partida, porque la experiencia, el instinto, son quienes nos hacen sabios.


O al menos no demasiado imbéciles.


imbécil
1.adj. y com. desp. Alelado, poco inteligente.
2.[Persona] que molesta haciendo o diciendo tonterías.
♦ Se usa como insulto:
a ver si se calla ese imbécil.

4 comentarios:

  1. Pues si, totalmente de acuerdo, de joven lo ves todo claro, pero es mentira. Luego puede que no lo veas claro, pero lo que si ves con claridad en donde ya estuviste y no quieres volver. Saluditos.

    ResponderEliminar
  2. Gran entrada Kufisto.

    Zorrete: de acuerdo en la primera afirmación. Disculpa, pero dudo de la segunda.

    Saludos,

    R

    ResponderEliminar
  3. Te ha faltado que te echen los perros al opinar sobre la noticia del padre de Mari Luz. Me resulta tan triste que tantas opiniones no hagan mas que emanar venganzas e insultos.
    Eres de los pocos que ha opinado coherentemente y sin embargo, la plebe liberal de este país ha sentido un placer terrible al saber de la noticia. QUE ESPAÑA MÁS TRISTE A VECES
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. .....pero que quiere decir eso de dejar de ir adelante e ir hacia atrás.¿Es ir hacia atrás tener que usar gafas para leer...?, o tomar una viagra para poder ....

    No se si ir para adelante será bueno pues al final de la vida ya se sabe lo que hay. Pero lo que si es cierto es que no hay nada más ridículo que alguien que se empeña en parecer lo que no es.

    Un saludo de jjvr

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.