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sábado, 17 de septiembre de 2011

EL ASAZ (I)




Cuando Rogelio Palmirez tenía cincuenta años abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a la montaña de Montjuich. Allí gozó de su espíritu y de su soledad y durante diez años no se cansó de hacerlo. Pero al fin su corazón se transformó, y una mañana, levantándose con la aurora, se colocó delante del sol y le habló así:

- "Oh, astro dorado que todo lo inundas con tu superabundancia, que sería de tí sino me tuvieras a mí...¿por qué me persigues? ¿asaz tú?"

Hay que tener en cuenta que llevaba quince años sin hablar con nadie: los diez que estuvo en la cueva más los cinco anteriores que pasó recluído en una celda cartujana sita en Vélez-Málaga, de donde lo expulsaron porque durante una cena, y mientras paladeaba una cucharada de sopa, exclamó a grandes voces: "¡¡¡A ESTO LE FALTA ASAZ!!!". El padre superior que presidía la mesa, se levantó solemnemente de la silla, con una seña indicó a su monje de confianza que le trajera la pizarra de mano y escribió lo siguiente en caractéres cirílicos:

- "HERMANO ROGELIO...LARGO DE AQUÍ"

El murmullo fue generalizado, aún mayor que cuando Iniesta marcó su gol ante los heréticos holandeses, entonces la cosa se celebró con un "¡¡¡mmmmmmmmmm!!!", pero la visión de esa frase provocó que el resto de monjes lo festejara con sonoras exhalaciones y palmadas en la espalda, alguna lágrima se vió correr por las pálidas mejillas de esos hombres santos. Y es que puede decirse sin temor a equivocarnos que el señor Palmírez, "el hermano Roger" como lo llamaban ellos haciéndose cruces, no era muy popular entre la Congregación, más bien todo lo contrario, muy al contrario, harto contrario...Intenté que me explicaran la causa de su inquina hacia él, a fin de cuentas era un hermano en la fe, estaban a punto de escribírmelo cuando a la pregunta de si quería pocas o muchas patatas con la pechuga de pollo que nos íbamos a comer contesté que "Asaz", no sé, me salió así, jamás en mi vida habia escrito esa palabra, ni siquiera estaba seguro de su significado, pero algo (o alguien) me obligó a hacerlo.

Me pusieron la pechuga por sombrero y me echaron a la puta calle.

En fin...habíamos dejado a nuestro hombre regañando al sol, hora es de recogerlo.

Bajó la montaña portando en su hombro izquierdo al hámster que habíale acompañado durante todos aquellos años de retiro, y con paso firme, diríase que furioso, tomó el desvió hacia la ciudad que tenía por nombre Barcelona hasta que dizque la rebautizó como Valdezorras 2´01, nombre sonoro, significativo y que en su opinión le cuadraba como anillo al dedo al lugar que acogiólo por última vez antes de partir hacia la montaña.

Llegado que fué a los pies de V2´01 (la llamaremos así para no herir susceptibilidades) bajó a su hámster del hombro, se lo metió en el bolsillo derecho del pantalón que habíale quitado a un espantapájaros que cuidaba un campo de escarolas, y llevándose ambas manos a los riñones y a voces harto sonoras exclamó:

- "¡Oh pretérita Barcelona, rebautizada como Valdezorras 2´01 por éste que en otro tiempo orgulloso contóse entre tus hijos, ante tu quicio pídote lo recobres, antes que yo definitivamente pierda el mío...quién te vió y quién te ha visto, presa del furibundo caganalismo, lánguida yaces ora con Jordi, ora con Arturito, esos dos pajaslargas sin idea de utilizar el pito; asaz el clero, otrora harto pío, diabólicas carantoñas hácele al nazionanista impío. Mira a tu hijo más ilustre cómo regresa de su forzoso retiro, con un ratón por toda compañía y unos apestosos Lee´s que prestados tomé de un amable y silencioso payés; pobre vengo, que no mísero, fuíme rico y mira como vuelvo, bien sabes que quién así te habla para señor nació, y a señorear volveré cuando las estrellas del firmamento hágate ver con mi poderosa tranca española, pues todavía está por nacer la mujer que no recobré el buen sentido, ante el empuje fiero, asaz que tierno y decidido, de una verga como Dios manda, de unos cojones como los míos."

Acabado que hubo su sentidísima exhortación, sobresaltóse en extremo al notar una creciente humedad en la pernera derecha, "no es posible" díjose alarmado...

- "No, Maestro...soy yo...no Usted...éste humildísimo ratón, como tiene a bien llamarme, no ha podido contener la emoción...son mis lágrimas las que se derraman por su pierna, aunque otro nombre habría de inventarse para éstas que tienen la inmensa fortuna de portar y hacer partir a alguien de su magnifecencia...no soy digno de Usted, Maestro...será mejor que acabe conmigo...es mi opinión"

- "Noble y leal Gominolito (tal era como habíale bautizado a su compañero de cueva durante aquellas largas y frías noches en la Montaña) tu chupapollez háte salvado una vez más. Anda, trepa a mi hombro, tranqulízate y límpiame la cera de las orejas, siéntome algo mareado, aunque asaz pueda ser el hambre..."


Y tal que así, con una comida de oreja, Rogelio Palmírez y Gominolito entraron en V2´56 (su cómplice silencio habíale subido la nota) en loor de DDT


FIN DE LA PRIMERA PARTE

6 comentarios:

  1. Esta muy currao Kufis, pero deberias hacer un "copy paste" para el blo, en honor a los dos blogueros protagonistas de esta epica aventura.

    Les encanta el copy paste, seguro que te lo agradecen

    patetric

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  2. Buenisimo Kufisto.
    Espero la segunda parte.

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  3. Espectacular, kufisto. Y sin nombrar a nadie todos sabemos de quienes hablas.
    Abrazo

    Seve

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  4. Muy bueno. Sinceramente creo que deberías dedicarte al relato corto.

    Aprovecho para saludarte, que hacía mucho que no pasaba por aquí.

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  5. Me gusta el relato, pero no conozco a estos dos blogeros, culpa mía sin duda. Saluditos.

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  6. Los eventos harto consuetudinarios que acontecen en tu bloj son asaz interesantes, a la par que dizque melancolicos, otrora eclecticos.

    El presidentej.

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