Escena 13-C
Interpretación (continuación): Nada más entrar a casa de tía Ruth (no llegan ni a cerrar la puerta) Rita y Betty se cogen de los brazos y Rita, con una gran sonrisa de esperanza, exclama "¡Diane Selwyn! ¡Quizá sea mi nombre!" Si nos fijamos con atención vemos que Betty queda desconcertada. Betty, la personalidad principal de Diane en la fantasía, también parece recordar algo y ese "algo" le dice que eso no suena bien. Por otro lado el hecho de que la información se revele en el apartamento y no en el Winkie's nos cuenta del miedo de Diane a salir de su refugio: todas las cosas malas que les ocurrirán serán fuera de su nido de amor tanto en la salida hacia Sierra Bonita como poco después en la del club Silencio. Es en el apartamento de tía Ruth donde Betty conoce a Rita, es en el apartamento de tía Ruth donde mantienen el divertido ensayo de líneas, es en el apartamento de tía Ruth donde Betty transforma a Rita y es en el apartamento de tía Ruth que al final tendrán el deseado encuentro sexual: fuera de allí todo sale mal. Y esto es una revelación de como Diane ve desde la distancia la relación que mantuvo con Camilla: Diane, ahora, lo hubiera dado todo (hasta sus aspiraciones de convertirse en una estrella) por haber tenido a Camilla para ella sola porque finalmente se ha dado cuenta de qué era lo más necesario para ella. Pero eso es imposible en la vida real y también lo será en el sueño.
Rita no recuerda su nombre (Camilla) sino el de Diane porque, como venimos diciendo, Rita no es Camilla, al contrario: Rita es parte de Diane y por eso es que el nombre que recuerda es el de Diane, igual que antes recordó su viaje a Mulholland Drive, viaje que nunca hizo Camilla y sí Diane. Rita no recordará nada de Camilla durante toda la fantasía.
Ya en el sofá buscan el nombre de Diane Selwyn en la guía telefónica. Betty lo encuentra y dice que va a llamar. Y entonces se inicia un diálogo importante por revelador.
Lo primero a señalar es que Betty dice "Es extraño llamarse a sí misma" a lo que Rita responde "Quizá no sea yo". Es aquí donde empezamos a notar el desconcierto de Diane ante la deriva que está iniciándose en su sueño con el descubrimiento de su verdadero nombre, de su auténtico ser: las dos personalidades principales en la fantasía la están buscando para saber por donde seguir la aventura ante el peligro que se cierne sobre ellas. Ese "es extraño llamarse a sí misma" de Betty, su personalidad salvífica, resuena como si fuese la propia Betty quien está tratando de ponerse en contacto con Diane, la guapa camarera del Winkie's a quien acabamos de ver y que, decepcionada, se marchó tras saber que Betty no quería nada más que el café. Y al colocar el teléfono entre las dos cabezas se pierde toda privacidad porque Rita también va a oír la conversación y entonces salta el contestador automático. ¿Qué habría pasado si Betty hubiera hecho privada la llamada? ¿habría saltado el contestador o hubiera respondido la verdadera Diane avisándole del peligro que corría si seguía al lado de Rita? Recordemos que Diane no mira a Rita en ningún momento de la secuencia en el Winkie's, ignorándola mientras mira con ternura y cariño a Betty. Y si antes era Rita quien decía "quizá sea mi nombre" ahora es Betty quien dice estar llamándose a sí misma mientras Rita parece entender que quizá no sea ella.
"Hola, soy yo. Deja un mensaje" responde el contestador y Betty cuelga de inmediato. ¿Por qué no deja un mensaje? ¿por qué no concertar una cita? ¿por qué ese temor? porque Betty se da cuenta de que Diane no es Rita sino ella misma y de ahí la cierta ansiedad que notamos en Betty cuando Rita dice "esa no es mi voz, ¡pero la conozco!" a lo que Betty responde al momento mezclando mentira y verdad cuando dice que tal vez no sea la voz de Diane Selwyn sino la de su compañera de piso para desviar cualquier atisbo de memoria en Rita que pudiera dificultar la naciente relación entre las dos: Betty mintió antes al llamar a la policía y miente ahora al reconocerse en el teléfono. Su inocencia se está perdiendo y todo por el enamoramiento que, también en el sueño, empieza a sentir por Rita. Y cuando Rita asiente a la sugerencia de Betty de que quizá Diane pueda revelarle quien es vemos a Betty mirarla con alivio: Betty sigue al mando, Rita sigue a su lado y de momento todo parece controlado.
Otro punto importante es que aquí nos enteramos de que Diane y Camilla fueron compañeras de piso, algo que se recrea en la fantasía pues Betty y Rita viven como tales aunque con los papeles intercambiados: Betty manda y Rita obedece de la misma manera que Camilla mandaba y Diane obedecía.
Color: Las dos rosas azules en la mesa del Winkie's a modo de señal de la transición que se producirá con el conocimiento del nombre de Diane Selwyn al mismo tiempo que su imposibilidad (una rosa azul) nos habla del fracaso en la relación más el añadido que la rosa azul tiene en Lynch como conector de dos mundos, esto es, el mundo soñado y el mundo de quien sueña.
El rosa pálido de la camisa de la camarera es signo de como se veía Diane cuando trabajaba en Winkie's cuando aún estaba fuera de la prostitución. No es el rosa acusado de la inocente Betty pero todavía mantenía algo de la inocencia y la fe en el talento de su llegada a Hollywood.
Paralelos intertextuales: Betty es atendida por Diane y Diane será atendida por Betty, allí intentando ayudar a Rita y aquí pagando por matar a Camilla.

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