domingo, 12 de abril de 2026

MULHOLLAND DRIVE (XXXV): ANÁLISIS ESCENA POR ESCENA (15-A)


 

 

Escena 15-A

 

Descripción: Volvemos a encontrarnos con un plano aéreo (ahora nocturno) de Los Ángeles aunque a menor altura. Ya no estamos en el centro financiero de la ciudad con sus grandes rascacielos de oficinas sino en lo que parece uno de los barrios con hoteles baratos. La cámara cambia a plano fijo de uno de ellos llamado Park Hotel. El luminoso es azul con la palabra Hotel iluminada de rojo. La fachada se ve deteriorada. Es un viejo edificio con escalera de incendios.

En su interior vemos a un hombre mayor subiendo apresuradamente las escaleras hasta llegar al rellano de la habitación 16 cuya puerta es roja. La pared está desconchada. El hombre viste una camiseta blanca y luce un gran y cuidado mostacho blanco, la descuidada barba es canosa pero sin embargo el cabello es totalmente moreno. Golpea la puerta por dos veces y al final se abre hacia afuera. Es Adam y lleva la misma ropa manchada de pintura rosa.

- ¿Qué pasa, Cookie? 
- Lo siento, señor Kesher, pero hay problemas con su tarjeta de crédito -responde Cookie con marcado acento hispano.
 
Ahora vemos claramente el rostro bien iluminado de Cookie y nos fijamos en sus ojeras hinchadas típicas del bebedor. Habla con mucha educación y cierta simpatía que no por ello logra mitigar la extraña fijeza con la que mira a Adam.
 
- ¿Qué? -contesta un sorprendido Adam- Te pagaré en metálico, Cookie.
- Escuche, han venido dos tíos de su banco.
- ¿De mi banco? ¿Como sabían que estaba aquí?
- No lo sé.
- ¿Qué han dicho?
- Me pidieron que le dijera que su cuenta está vacía y que le han cancelado las tarjetas de crédito.
- ¡Eso es increíble!...Bien, mira, no sé qué está pasando pero debe ser algún malentendido -dice Adam con sonrisa de compromiso- Tengo suficiente dinero en metálico...
- Lo sé, lo sé -responde Cookie tranquilizador- No se preocupe. Pero lo siento, es mi deber informarle que se esconda de quien se esconda saben donde está.
- Bien.
- Lo siento -dice Cookie cerrando la puerta.
 
Un travelling por fuera del decorado nos lleva al interior de una desastrada habitación. Adam, estupefacto, parece no saber qué hacer hasta que ve el teléfono y marca un número. Las paredes están aún más desconchadas que en el exterior. Al fondo vemos un cochambroso sofá rojo y un cuadro de la virgen de Guadalupe.
 
Una mujer joven levanta el teléfono. Es morena, de pelo corto, ojos claros, labios y uñas pintadas de rojo intenso y piel muy blanca. Lleva las manos llenas de anillos dorados y luce un gran collar de lo que asemejan perlas rojas con un medallón del mismo color.
 
- ¿Diga?
- Alguien me ha dejado sin dinero -responde Adam.
- Lo sé. ¿Donde estás, Adam?
- ¿Perdona? ¿Como que lo sabes?
- Alguien llamó y me dijo que estabas totalmente arruinado. No le creí e hice unas cuantas llamadas.
- ¿Y?
- Estás arruinado.
- ¡No estoy arruinado!
- Lo sé pero estás arruinado. ¿Donde estás?
- Estoy en el centro, en lo de Cookie.
- ¿Conoces a alguien llamado el Cowboy?
- ¿El Cowboy?
- Sí, el Cowboy...Pues este tío quiere verte. Jason piensa que sería una buena idea.
- ¡Ah! ¡Jason cree que sería una buena idea ir a ver al Cowboy!...¿Qué se supone que debo llevar? ¿sombrero de ala ancha y un revólver?
- Algo me dice que él está relacionado con todo lo que está pasando. Creo que deberías hacerlo y creo que deberías hacerlo ahora mismo.
- ¿Qué está pasando, Cynthia?
- Ha sido un día muy extraño.
- Y cada vez lo es más...¿Donde encuentro a ese Cowboy? ¿tengo que ir al rancho?
- Más o menos, graciosillo. Si le digo que vas a verlo...Tendrás que subir el Beachwood Canyon. Allí arriba hay un corral. Él estará allí.
- Me estas tomando el pelo.
- ¿Irás a verlo?
- Sí, claro. Es que llevo un día...¿Cuando?
- Lo llamo ahora mismo y te vuelvo a llamar...Oye, puedes quedarte en mi casa si quieres...
- No creo que sea una buena idea, Cynthia.
- ¡Sólo te ofrecía un sitio!
- Y te lo agradezco. Ya encontraré algo. Pégale un grito a ese Cowboy y llámame.
- Vale, pero no sabes lo que te pierdes.
- Adelante, pichoncita, y vuelve a llamarme. 
 
Adam cuelga el teléfono. 

Interpretación: "¿Adam Kesher?" volvía a preguntar el buen Kenny en la casa desmayada. Vamos a ver donde está Adam.
 
La introducción a la escena es exactamente igual a la primera aparición de Adam sólo que ahora es de noche y lo que se nos muestra desde los cielos ya no parece tan glamouroso, algo que queda meridianamente claro cuando vemos el luminoso del Park Hotel en contraposición con la magna y dorada placa de Ryan's Entertaiment. 

El luminoso es azul y como tal señala que vamos a asistir a otra transición, que vamos a obtener más información. El hecho de que "Hotel" esté iluminado por un rojo intenso ya debería indicarnos algo acerca de su interior. Como venimos diciendo el rojo en Mulholland Drive (y en toda la filmografía de Lynch) nos habla acerca del sexo en primer término y casi siempre acompañado por el peligro asociado a las luces rojas. 

Cookie, el nuevo personaje, se comporta de forma muy curiosa. Evidentemente se trata del casero del hotelucho y tiene un aspecto en consonancia a su entorno: viste en camiseta, tiene cara de borracho pero sin embargo trata a sus inquilinos como si fuesen de lo más distinguido. Y aunque esto podría tener sentido en lo tratante a Adam, "el director de cine que está muy por encima de los demás", no deja de resultar sorprendente. Y aquí es donde debemos hacernos la primera pregunta: ¿qué hace Adam en un sitio como ese cuando todavía creía disponer de todo su dinero? Adam no creyó que nadie le estuviera buscando cuando destrozó la limusina de los Castegliani porque se fue a casa con toda tranquilidad cuando de otra manera se hubiera ido a esconder en algún sitio. Es sólo tras su desastroso descubrimiento que él se va a buscarse otro sitio. Y entonces...¿por qué el Park Hotel? ¿por qué no un buen hotel? o, mejor aún ¿por qué no llamar a uno de los innumerables "amigos" que todo hombre exitoso tiene en una gran ciudad con el fin de no estar solo en unos momentos tan complicados? ¿Qué estamos viendo? ¿Qué estamos viendo de verdad?
 
Vayamos hacia atrás. En su primera aparición vimos a Adam en la cumbre, seguro de sí mismo y de su talento. ¿A quien nos recuerda esto? Luego vino la caída ante los hermanos Castegliani (provocada por los otros y no por él) y después el desastre en su hogar que ahora tendrá la culminación con la "increíble" noticia de su ruina financiera. 

Cuando Diane llegó a Los Ángeles lo hizo con el dinero del testamento de tía Ruth en el bolsillo y una inmensa confianza en sí misma y en sus posibilidades de llegar a ser una gran actriz y ¿por qué no? una gran estrella de Hollywood. Diane tenía el dinero suficiente como para dedicarse a tiempo completo a conseguir su sueño y al mismo tiempo vivir en una zona más o menos bien de una mega ciudad como Los Ángeles, por no hablar de los contactos que su tía le dio para iniciarse en el negocio pero...ni el dinero podía durar eternamente en una ciudad tan cara ni los contactos de su anciana tía tenían la chispa de los buenos tiempos como luego nos enteraremos en la audición por boca de Martha Johnson ("la mejor directora de casting") cuando dice que el tiempo de Wally Brown (el productor de la película amigo de tía Ruth) ya pasó y que ahora no es nadie. Entonces, ¿qué paso de verdad con Diane?
 
No es difícil de entender que una chica joven ilusionada y llena de esperanzas recién llegada a Hollywood pensara que todo no podía sino salir bien. Pero la realidad es tozuda y en algún momento se dio cuenta de que las cosas no iban a ser tan fáciles: el dinero empezó a ser un problema, los deseados papeles en el cine no llegaban y Diane tuvo que dejar su apartamento para irse a una habitación del Park Hotel; y no sólo eso sino que también tuvo que empezar a trabajar como camarera en el Winkie's porque el dinero del testamento ya no le daba para pagar sus deudas. Y con todo y con eso llegó el día en el que no tuvo ni para pagarse la habitación. Entonces fue que Cookie (atentos al nombre) le dijo que la cosa no podía seguir así y que Diane tendría que pagarle de alguna manera. Y Diane pagó de la única manera que una mujer joven y bonita puede pagar llegado el momento de elegir entre eso o dormir en la calle. Entonces sí, entonces entendemos lo que estamos viendo con el errático comportamiento de Adam, su alter ego en la fantasía de lo que Diane deseaba conseguir.
 
¿Y Cookie? ¿quien es Cookie?...Cookie fue su casero pero también fue algo más. Cookie no deja de sonarnos a cocaína y este es el segundo indicio (el primero es cuando cae en el sueño) de que Diane consumía drogas y Cookie fue su proveedor en aquellos malos tiempos, otro motivo más para pagarle de alguna manera. Que Diane fue una consumidora de cocaína no debería extrañarnos conociendo el ambiente del que formaba parte y donde la cocaína corre como ríos. Es la absoluta inocencia de Betty al entrar en la fantasía lo que nos impele a rechazar esta idea pues resulta inimaginable que una chica así ande en esas "cosas" pero como pronto veremos ni aún siendo Betty la soñadora Diane puede evitar la memoria de otro hecho vergonzoso del que ahora, en su actual estado de desesperación, se arrepiente sumándose a tantas otras decisiones equivocadas que la han conducido a su actual estado mental.
 
Cookie, con su gran bigote blanco y su camiseta blanca fue el camello de Diane. Y por esto Cookie, un "brujo malo", será quien presente a Rebekah del Río en la escena del club Silencio para interpretar "Llorando" hasta caer muerta ante Betty y Rita. 
 
El modo en el que Cookie se conduce ante Adam es irreal porque no fue real. Esperar que el casero de un hotel como ese te hable de esa manera ante la falta de pago no tiene ningún sentido. Cookie, evidentemente, jamás le habló de usted ni con tanto respeto a Diane sino que fue completamente al revés, a modo de espejo como en tantas otras escenas de la fantasía. Cookie trataba a Diane como una tirada más y era Diane la que intentaba ser respetuosa con él ante las dificultades económicas por las que estaba atravesando. Pero Diane, en la fantasía, no puede evitar presentarnos a Cookie como un tipo de mirada inquietante que supera toda su pretendida educación.
 
 

MULHOLLAND DRIVE (XXXIV): ANÁLISIS ESCENA POR ESCENA (14)

 


 

Escena 14

 

Descripción: Kenny (uno de los guardaespaldas de los hermanos Castegliani) baja de la limusina dañada para dirigirse hacia la puerta de la casa de Adam. Toca el timbre pero se da cuenta de que la puerta está abierta y pasa adentro. En su interior se detiene junto a la bolsa de los palos de golf y exclama:

- ¿Adam Kesher?

Lorraine sale de la cocina y se dirige hacia Kenny muy enfadada. Todavía lleva puesto el vestido manchado que vimos en la escena anterior.

- ¡Piérdete! -grita lanzándose hacia él.
- ¡Es la casa de Adam Kesher! -responde Kenny.
- ¡Y una mierda! ¡Lárgate!
 
Lorraine golpea el pecho de Kenny con la intención de echarle y este se la quita de encima con un manotazo.
 
- ¿Adam Kesher? -insiste Kenny.
 
Lorraine se cuelga de la espalda de Kenny golpeándole la cara e intentando un mataleón.
 
- ¡Largo de aquí! -grita Lorraine- ¡Él no va a volver! ¡Nunca!
 
En ese momento aparece Gene.
 
- Creo que no entiendes su idioma -le dice a Kenny- ¡Ha dicho que te vayas! -y diciendo esto se acerca a Kenny para enfrentarle y recibe un fuerte puñetazo que lo deja ko en el suelo.
- ¡Gene! -grita Lorraine- ¡Fuera! ¡Fuera! -insiste mientras sigue intentando el mataleón.
 
Y Kenny cierra el puño y golpea a Lorraine que cae al suelo. 
 
- ¿Adam Kesher? -repite Kenny.
 
Interpretación: En la cinematografía de la película (y del mismo sueño) esta escena es necesaria para mostrarnos que Adam está siendo perseguido y que podamos entender lo que va a ir ocurriéndole. Ahora tenemos a dos personajes en busca y captura: una es Rita y el otro es Adam.
 
Lo primero a tener en cuenta es la canción que suena durante toda la escena al igual que antes consideramos "The Beast" durante el descubrimiento de Adam de la infidelidad de su esposa. El tema que oímos es un clásico del blues escrito por Willie Dixon titulado "Bring it on home", es decir, "llévalo a casa" ¿Y a quien lleva a casa la soñadora-justiciera? A Kenny, uno de los matones de los Castegliani.
 
Kenny, en la lógica del sueño, va en busca de Adam pero Diane, la soñadora, lo ha sacado del escenario para que Kenny no se encuentre con él y sí con Lorraine y Gene a quienes deja sin conocimiento con dos solos pero tremendos puñetazos. Entonces lo que estamos viendo no es una paliza a Adam (el hombre que le quitó la novia) sino una paliza a quienes se rieron de él (su esposa y el amante) En la lógica de la narrativa convencional esto es algo que tampoco encaja pues Adam se va de rositas y los supuestos "amigos" de la celosa Diane reciben su merecido. Y esto es así por todo lo que venimos diciendo acerca de quien es realmente Adam en la fantasía.
 
Diane introduce a Kenny como vengador, pero no de Adam sino de los infieles (sus abuelos) Esta es Diane ajustando cuentas a sus abusadores. ¿Y quien es Kenny? Bien, teniendo en cuenta la dualidad que recorre Mulholland Drive de principio a fin Kenny no puede ser sino "la bruja buena" en contraposición a "la bruja mala" representada por el camarero de la reunión en Ryan's Entertaiment. Allí vimos como Diane presentaba a otro de sus abusadores como un patán asustado ante el dominio de los hermanos Castegliani y dijimos que, claramente, ese tipo no pudo ser otra cosa en la vida real de Diane que un portero de club, un macarra que la maltrataba y así es que ella se venga en la fantasía dibujándolo como un tipo ridículo y cobarde. Pero con Kenny es diferente. Kenny nos cae bien. Kenny es un tipo al menos tan grandón como el otro pero Kenny imparte justicia y estamos con él cuando se quita de en medio a Lorraine y a Gene pues su comportamiento con Adam fue tan escandaloso que simpatizamos con que reciban un castigo. ¿Y entonces quien es Kenny? Kenny no pudo ser otra cosa que otro portero de club que al revés que el camarero sí la ayudó cuando Diane ejercía como prostituta en los clubes de alterne. Kenny es un hombre de pocas luces pero es bueno y por esto Diane lo trae a su fantasía, "lo lleva a casa", para que la defienda de quienes abusaron de ella tal y como Kenny la defendía cuando algún subnormal se propasaba con ella en los clubes de striptease donde trabajaba.
 
Por último es de notar que cuando Adam golpea la limusina de los Castegliani, Kenny no se baja del coche a pesar de estar sentado en el asiento del copiloto y ser el más cercano a Adam; es el conductor del otro lado quien sale de la limusina. Kenny es un aliado de Diane y no puede hacerle daño a Adam.
 

viernes, 10 de abril de 2026

MULHOLLAND DRIVE (XXXIII): ANÁLISIS ESCENA POR ESCENA (13-C)


 

 

 Escena 13-C

 

Interpretación (continuación): Nada más entrar a casa de tía Ruth (no llegan ni a cerrar la puerta) Rita y Betty se cogen de los brazos y Rita, con una gran sonrisa de esperanza, exclama "¡Diane Selwyn! ¡Quizá sea mi nombre!" Si nos fijamos con atención vemos que Betty queda desconcertada. Betty, la personalidad principal de Diane en la fantasía, también parece recordar algo y ese "algo" le dice que eso no suena bien. Por otro lado el hecho de que la información se revele en el apartamento y no en el Winkie's nos cuenta del miedo de Diane a salir de su refugio: todas las cosas malas que les ocurrirán serán fuera de su nido de amor tanto en la salida hacia Sierra Bonita como poco después en la del club Silencio. Es en el apartamento de tía Ruth donde Betty conoce a Rita, es en el apartamento de tía Ruth donde mantienen el divertido ensayo de líneas, es en el apartamento de tía Ruth donde Betty transforma a Rita y es en el apartamento de tía Ruth que al final tendrán el deseado encuentro sexual: fuera de allí todo sale mal. Y esto es una revelación de como Diane ve desde la distancia la relación que mantuvo con Camilla: Diane, ahora, lo hubiera dado todo (hasta sus aspiraciones de convertirse en una estrella) por haber tenido a Camilla para ella sola porque finalmente se ha dado cuenta de qué era lo más necesario para ella. Pero eso es imposible en la vida real y también lo será en el sueño.

Rita no recuerda su nombre (Camilla) sino el de Diane porque, como venimos diciendo, Rita no es Camilla, al contrario: Rita es parte de Diane y por eso es que el nombre que recuerda es el de Diane, igual que antes recordó su viaje a Mulholland Drive, viaje que nunca hizo Camilla y sí Diane. Rita no recordará nada de Camilla durante toda la fantasía.

Ya en el sofá buscan el nombre de Diane Selwyn en la guía telefónica. Betty lo encuentra y dice que va a llamar. Y entonces se inicia un diálogo importante por revelador.

Lo primero a señalar es que Betty dice "Es extraño llamarse a sí misma" a lo que Rita responde "Quizá no sea yo". Es aquí donde empezamos a notar el desconcierto de Diane ante la deriva que está iniciándose en su sueño con el descubrimiento de su verdadero nombre, de su auténtico ser: las dos personalidades principales en la fantasía la están buscando para saber por donde seguir la aventura ante el peligro que se cierne sobre ellas. Ese "es extraño llamarse a sí misma" de Betty, su personalidad salvífica, resuena como si fuese la propia Betty quien está tratando de ponerse en contacto con Diane, la guapa camarera del Winkie's a quien acabamos de ver y que, decepcionada, se marchó tras saber que Betty no quería nada más que el café. Y al colocar el teléfono entre las dos cabezas se pierde toda privacidad porque Rita también va a oír la conversación y entonces salta el contestador automático. ¿Qué habría pasado si Betty hubiera hecho privada la llamada? ¿habría saltado el contestador o hubiera respondido la verdadera Diane avisándole del peligro que corría si seguía al lado de Rita? Recordemos que Diane no mira a Rita en ningún momento de la secuencia en el Winkie's, ignorándola mientras mira con ternura y cariño a Betty. Y si antes era Rita quien decía "quizá sea mi nombre" ahora es Betty quien dice estar llamándose a sí misma mientras Rita parece entender que quizá no sea ella.

"Hola, soy yo. Deja un mensaje" responde el contestador y Betty cuelga de inmediato. ¿Por qué no deja un mensaje? ¿por qué no concertar una cita? ¿por qué ese temor? porque Betty se da cuenta de que Diane no es Rita sino ella misma y de ahí la cierta ansiedad que notamos en Betty cuando Rita dice "esa no es mi voz, ¡pero la conozco!" a lo que Betty responde al momento mezclando mentira y verdad cuando dice que tal vez no sea la voz de Diane Selwyn sino la de su compañera de piso para desviar cualquier atisbo de memoria en Rita que pudiera dificultar la naciente relación entre las dos: Betty mintió antes al llamar a la policía y miente ahora al reconocerse en el teléfono. Su inocencia se está perdiendo y todo por el enamoramiento que, también en el sueño, empieza a sentir por Rita. Y cuando Rita asiente a la sugerencia de Betty de que quizá Diane pueda revelarle quien es vemos a Betty mirarla con alivio: Betty sigue al mando, Rita sigue a su lado y de momento todo parece controlado.

Otro punto importante es que aquí nos enteramos de que Diane y Camilla fueron compañeras de piso, algo que se recrea en la fantasía pues Betty y Rita viven como tales aunque con los papeles intercambiados: Betty manda y Rita obedece de la misma manera que Camilla mandaba y Diane obedecía.

Color: Las dos rosas azules en la mesa del Winkie's a modo de señal de la transición que se producirá con el conocimiento del nombre de Diane Selwyn al mismo tiempo que su imposibilidad (una rosa azul) nos habla del fracaso en la relación más el añadido que la rosa azul tiene en Lynch como conector de dos mundos, esto es, el mundo soñado y el mundo de quien sueña.

El rosa pálido de la camisa de la camarera es signo de como se veía Diane cuando trabajaba en Winkie's cuando aún estaba fuera de la prostitución. No es el rosa acusado de la inocente Betty pero todavía mantenía algo de la inocencia y la fe en el talento de su llegada a Hollywood.

Paralelos intertextuales: Betty es atendida por Diane y Diane será atendida por Betty, allí intentando ayudar a Rita y aquí pagando por matar a Camilla.