viernes, 22 de mayo de 2026

MULHOLLAND DRIVE (XLVIII): ANÁLISI ESCENA POR ESCENA (18-A)


  

 

Escena 18-A

 

Descripción: Volvemos a ver el icónico letrero de Hollywood, esta vez desde más cerca. 

Apoyada en la cocina Betty parece estar enfadada. Lleva un vulgar albornoz rosa de baño y esconde una mano tras la cintura. Con gesto adusto dice:

- ¿Todavía estás aquí?

Ahora vemos un primer plano del rostro de Rita:

- He vuelto -contesta- Creí que era lo que querías.
- ¡Nadie te quiere aquí! -exclama Betty
- ¿De verdad? -responde Rita y el plano se abre. Está leyendo unas líneas de guion. Lleva una elegante bata roja y negra. Claramente estamos a un ensayo de la audición.
- Mis padres están arriba -continua Betty mientras se acerca a Rita aún con la mano derecha tras la cintura- Creen que te fuiste.
- Pues...¡Sorpresa!
- Puedo llamarlos. Puedo llamar a mi papá.
- Pero no lo harás.
- Si intentas chantajearme no te va a funcionar -dice Betty acercándose más hasta quedar cara a cara con Rita- Estás jugando un juego peligroso.
- Sabes lo que quiero. No es tan difícil.
- ¡Fuera! Vete antes de que llame a mi papá. ¡Él confía en ti, eres su mejor amigo! Esto sera el fin de todo.
- ¿Y tú? ¿qué pensará tu papá de ti?
- ¡Ya basta! ¡Sólo para! ¡Eso es lo que dijiste desde el principio! Si les digo lo que pasó te detendrán y te meterán en la cárcel. Vete de aquí antes de que...
- ¿Antes de qué?
- Antes...-Betty saca la mano derecha donde lleva un cuchillo- de que te mate.
- Entonces te encerrarán a ti.
 
Betty apenas puede contener la risa y Rita la imita.
 
- Entonces lloro y lloro y lloro -prosigue Betty explicando su reacción para ese momento de la escena y continua interpretando las palabras del guion- ¡Te odio! ¡Nos odio a los dos!
 
Ambas estallan en carcajadas.
 
- Qué escena más pobre -dice Betty.
- Pero eres muy buena -responde Rita extendiendo el brazo para tocarla.
- Gracias, cariño -responde Betty en modo actuación y haciendo como que fuma un cigarrillo provocando las risas de ambas.
 
Encadenado hacia la fuente del patio con sus dos querubines tumbados en dos ángulos opuestos. Cambio de plano exterior y vemos a Coco dirigiéndose hacia el apartamento. Sigue vestida de rojo y negro pero el vestido otro, va igual de sobre maquillada y luce todas las joyas imaginables. Llega hasta la puerta mosquitera y desde allí ve a Rita sola sentada en el sofá.
 
- ¡Eh, tú! ¿Quien eres?
- ¿Betty? -responde Rita mirando hacia la cocina con Coco observándola disgustada. Betty aparece apresuradamente. Ahora viste unos vaqueros claros y una camiseta verde pálido de amplio escote. Se para junto al sofá al ver a Coco tras la puerta.
- Betty -dice Coco- ¿puedes salir afuera un minuto?
 
Coco se va y Betty y Rita se miran preocupadas. Después de volver a mirar a Rita desde la puerta Betty sale al exterior dando saltitos.
 
- ¿Qué pasa, Coco?
- Tu tía ha llamado -responde Coco muy seria.
- Me lo temía.
- Quiere saber quien hay en sus apartamento.
 
Betty desvía la mirada antes de responder.
 
- Es sólo por una noche o dos -dice-, hasta que encuentre su propio lugar. Intenté decírselo a mi tía pero la conexión era mala, su avión se iba y lo entendió todo mal -Coco mira muy disgustada en un breve aparte- Yo le decía "es mi amiga Rita" y ella "yo no conozco a ninguna Rita"...
- Mírame bien, tesoro -la corta Coco.
- ¡Coco! Es muy maja...
- Cariño, eres una buena niña pero lo que estás contándome es un montón de estiércol aunque sea con la mejor intención. Ahora voy a confiar en que soluciones esto.
- Gracias -responde Betty avergonzada.
- No me tomes por una pringada. Louise Bonner dijo que había problemas. ¿Recuerdas anoche? bueno, a veces se equivoca, pero si hay problemas deshazte de ellos.
 
Coco se marcha ante la mirada de Betty.
 
De vuelta al salón Rita espera noticias nerviosa sentada en el sofá.
 
- ¿Va todo bien? -dice- ¿Es malo para ti que yo esté aquí?
- ¡No, no...! -responde Betty desde la entrada- ¡Todo va de primera! Ahora voy a hacer ese sandwich -dice mirando el reloj de pulsera- ¡Y mi audición es en una hora!
 
Betty sale corriendo entre risas hacia la cocina mientras Rita sonríe un tanto preocupada. 
 
Interpretación: La escena comienza con una repetición más cercana del letrero de Hollywood. El objetivo del viaje de Betty es inminente, conforme supimos en su última escena del primer día.
 
El inicio de la conversación en la cocina entre Betty y Rita resulta sorprendente. Betty está muy enfadada con Rita que parece no entender lo que está pasando. "He vuelto. Creí que era lo que querías" le dice a Betty en una respuesta que más tarde tendrá su eco cuando Diane alucine con Camilla en su cocina de Sierra Bonita "¡Camilla! ¡Has vuelto!" Pero ahora, por algún motivo que todavía no conocemos, Betty quiere que se vaya de allí, "¡nadie te quiere aquí!" Sólo cuando Rita responde es que comprobamos que todo es una farsa pues Rita está leyendo líneas del guion que Coco le entregó a Betty la noche anterior. Entonces Betty no es ella sino que está interpretando un papel. Y como todos los personajes de la fantasía quiere que Rita-Camilla desaparezca de su vida. 

Volvemos a ver Betty vestida de rosa, la última vez que la veremos así. Pero el albornoz que lleva es muy vulgar mientras que la bata de baño roja y negra de Rita es elegante y distinguida. Como en su despertar del día anterior y la majestuosa bata de andar por casa es Rita quien luce el mejor vestuario. Aquí estamos en coordenadas de la relación mantenida entre Diane y Camilla donde esta, gracias a su éxito como prostituta de lujo, disfrutaba de un vestuario más glamouroso que el de Diane aún dedicándose a lo mismo. Esto se percibe también en el contenido de los bolsos de ambas cuando vemos que en el de Rita hay cinco fajos de billetes por uno en el de Diane.
 
El diálogo entre ambas, la recreación previa a la audición, ese "Qué escena más pobre", es muy revelador. Pero antes es necesario aclarar algo importante.
 
Como cuenta Diane durante la cena en casa de Adam, ella y Camilla se conocieron durante las audiciones para The Sylvia North Story donde Camilla se hizo con el papel con una interpretación caliente y sugerente, tal y como recordará Woody Katz (Chuck) en la siguiente escena cuando le pide al director hacerla igual con Betty que con "esa morena" cuyo nombre, convenientemente, no recuerda. Entonces lo que estamos viendo, el ensayo previo a la audición, es como realmente la hizo Diane quien ahora, como Betty, confiesa su pobre actuación con ese "qué escena más pobre" que en verdad no significa otra cosa que "que interpretación más pobre" 

Durante la cena oiremos decir a Diane que "realmente" quería ese papel (el de The Sylvia North Story) que al final consiguió Rita. ¿Pero por qué Diane deseaba tanto ese papel? Porque ella había pasado por lo mismo y ni siquiera tendría que actuar: ella sabía como se siente una joven atrapada en una relación con un hombre mayor. Pero lo que Diane no sabía es que Hollywood se dedica a fabricar sueños, no a plasmar la vida real. Y Hollywood sabe, o nos ha hecho saber, que el mundo se mueve por el sexo aún en sus variantes más turbias. De aquí que la sensual interpretación de una mujer como Camilla dejara a todos sin ninguna duda al respecto: sí, era sexo con una menor pero...mejor que sea caliente porque todos los espectadores de películas quieren ver a una actriz caliente. Como dice Wilkins durante la cena "¡Camilla estuvo genial en eso!" Y Diane, que sí sabía lo que supone una situación así, quedó descartada porque no sabía que eso no importa nada en Hollywood. 

Antes de continuar hay que dejar claro algo de la narrativa que puede despistar al espectador poco atento.
 
La película The Sylvia North Story se cita dos veces en Mulholland Drive, siendo una la que acabamos de ver y la otra durante la fantasía en el set de la película de Adam. Entonces, ¿cual es la verdadera? Evidentemente la que recuerda Diane durante la cena, es decir, una película de medio pelo para actrices de tercera fila y no la última obra del exitoso "director que está muy por encima de los demás"
 
Como veremos en la parte de realidad, Adam utiliza los mismos decorados en su película que Diane emplea en su fantasía cuando Betty va al set donde las chicas cantan esas dos canciones que, evidentemente por vestuario, canciones, peinados y demás pertenecen al rodaje de la última película de Adam donde vemos a los protagonistas sentados en un coche de la época y vestidos y peinados para la ocasión: Adam estaba rodando un musical donde Camilla era la estrella. Un musical también perfecto para alguien como Diane que había ganado un concurso de baile pero que sin embargo tuvo que conformarse con un pequeño papel conseguido además por mediación de Camilla y sus contactos sexuales.
 
Diane crea en su mente la gran audición para The Sylvia North Story a modo de representación de como deberían hacerse las cosas en Hollywood o, al menos, como ella había imaginado que serían, algo que también veremos distorsionado en extremo en la escena siguiente durante su audición.
 
El sueño de la joven Diane con Hollywood resultó ser una farsa.

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