Escena 17-A
Descripción: Adam conduce de noche por una carretera de línea continua iluminada por farolas. No hay más tráfico. Vemos cubos de basura azules a un lado de la calzada.
- El Vaquero -dice sonriendo, ahora con un coche detrás de él-
La carretera está cada vez más oscura. Vemos más cubos de basura azules. Llegando a su destino (que ahora sabemos es el corral del que Cynthia le habló) desaparecen todas las farolas y la oscuridad es total. Adam para el coche en los aledaños de la colina donde se encuentra el corral y se baja.
En la entrada al corral, clavada a un madero, hay una calavera de un toro de grandes y afilados cuernos; bajo ella cuelga una sucia lámpara apagada. Sólo la luminosidad de la noche ilumina la escena.
Adam se encamina hacia la entrada todavía con el mismo traje manchado de pintura rosa. Extrañado al no ver a nadie se detiene bajo el madero. En ese momento la bombilla empieza a parpadear. Adam, inquieto, se da la vuelta y la luz se estabiliza ante la llegada del Vaquero que Adam mira estupefacto.
El Vaquero es un hombre maduro que viste un gran chaquetón marrón típico del oficio; lleva un gran sombrero blanco sucio y un pañuelo rojo al cuello. Tiene las manos en los bolsillos. Camina hacia Adam y se detiene a un par de pasos de él. Su presencia es amenazante.
- A las buenas -dice mirando fijamente a Adam-
- A las buenas.
- Una noche preciosa.
- Sí -responde Adam un tanto desconcertado-
- Gracias por haber venido a verme aquí arriba desde ese bonito hotel en el centro.
- No hay problema -responde Adam sonriendo- ¿Qué quiere?
- Veo que es usted un hombre que quiere ir directamente al grano. ¿Un poco ansioso, no?
- Lo que usted diga -responde Adam nervioso-
- La actitud de un hombre...La actitud de un hombre determina en buena medida el modo en que será su vida. ¿Está de acuerdo?
- ¡Claro!
- ¿Contesta eso porque cree que es lo que yo quiero oír o ha pensado lo que he dicho y contesta porque cree realmente que es cierto?
- Estoy de acuerdo en lo que ha dicho -responde Adam sonriendo conciliador- De verdad.
- ¿Qué he dicho?
- Que la actitud de un hombre determina como será su vida -responde Adam de corrido tras pensarlo un poco-
- Entonces, si está de acuerdo, usted debe ser de esa clase de personas a las que no les importa la buena vida.
- ¿Y eso?
Pasamos a primeros planos de ambos.
- Bueno, párese un momento a pensar. ¿Puede hacerlo por mi?
- (Adam sonríe confiado) De acuerdo. Estoy pensando.
- No, no está pensando. Está demasiado ocupado siendo un gallito como para estar pensando. Así que quiero que piense y deje de ser un gallito. ¿Puede intentarlo para mi?
- Mire, ¿qué pretende?, ¿qué quiere que haga? -responde Adam un poco harto-
- A veces hay un carruaje...¿Cuantos conductores lleva un carruaje?
- Uno.
- Pues digamos que yo conduzco este carruaje. Si corrige su actitud podrá montar en él.
- De acuerdo.
- Quiero que mañana vuelva a trabajar. Está reeligiendo a la actriz principal. Pruebe a muchas chicas para el papel. Cuando vea a la chica que le mostraron hoy diga: "Esta es la chica" El resto del reparto puede quedarse, eso es cosa suya. Volverá a verme una vez más si lo hace bien. Me verá dos veces más si lo hace mal. Buenas noches.
El Vaquero se marcha ante la mirada temerosa de Adam. Ha captado el mensaje. La luz se apaga. Adam continua mirando en la misma dirección. El Vaquero ha desaparecido. Y Adam, ahora, tiene miedo. Fundido a negro.
Interpretación: Nos encontramos con el reverso de la escena anterior. Ya hemos indicado en ocasiones anteriores la naturaleza intrínseca de Mulholland Drive como un Juego de Espejos: toda la película está construida a partir de esa base; las escenas interrelacionadas son constantes hasta constituir un patrón, ya sea de manera consecutiva (como en este caso) o separadas en el tiempo (fantasía-realidad). Aquí vemos las dos caras del espejo sin dilación alguna para acrecentar la importancia de la imagen.
Lo primero que debemos hacer es señalar los paralelismos entre ambas escenas:
- Louise camina en la oscuridad hacia la puerta del apartamento de Ruth; Adam conduce en la oscuridad hacia la "puerta" del corral del Vaquero.
- Betty se muestra desconcertada ante la aparición de Louise; Adam se muestra desconcertado ante la aparición del Vaquero.
- Louise ha ido allí para, en un principio, ayudar a Betty; el Vaquero está allí para, al final, "ayudar" a Adam.
- Louise aparece entre las sombras; el Vaquero aparece de entre las sombras.
- Louise no consigue su objetivo porque Betty no es Diane; el Vaquero consigue su objetivo porque ha sido Adam quien ha ido a él desde "ese bonito hotel en el centro"
- La inocente Betty consigue su objetivo de seguir con Rita, para su perdición; el íntegro Adam no consigue su objetivo y tiene que seguir su película con la chica impuesta, para su salvación.
- Louise acaba representando otra situación diferente a la primordial; el Vaquero empieza representando otra situación diferente a la primordial.
- Louise parece hipnotizada durante su misión principal; el Vaquero parece hipnotizar a Adam durante su misión principal.
- Betty respira aliviada al ver que todo ha salido "bien"; Adam tiene miedo al ver que todo ha salido bien.
- Betty no reconoce a Louise; Adam sí reconoce al Vaquero.
- Coco, sin saberlo, ayuda a Betty para salir del "atolladero"; Cynthia ayudó a Adam para salir del atolladero al decirle que fuera a ver al Vaquero.
Visto esto debemos preguntarnos quien es o qué y a quien representa el Vaquero. Y si Louise representó la encubridora figura maternal en la segunda parte de su escena aquí el Vaquero está representando a la abusadora figura paternal en la primera parte de la escena, algo que quedará demostrado cuando volvamos a verlo aparecer justo al final de la fantasía de Diane.
El Vaquero, en primera instancia, es el abuelo de Diane.
Pero antes de empezar con el análisis de la escena en sí veamos de donde saca Diane la idea de representar a su abusador como un vaquero y del siniestro corral como escenario para su encuentro.
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