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viernes, 26 de abril de 2013

ASÍ NO VAMOS A NINGÚN SITIO...




Sí, vale, de acuerdo, está claro que nos gusta quien nos mira como queriendo saber nuestro nombre, por ahí se empieza, no es necesario que sea una belleza, tampoco nosotros lo somos ni lo fuimos, aunque recuerdo que una vez me gritaron ¡tío bueno!, claro que iba en la vespino y tenía dieciocho años, y más aún que ella era una gorda descompuesta, pero también he rechazado a unas cuantas, rechacé, más bien, una hubo que tenía peor mirada que Carrie, después se casó con un guardia civil, uno más espeso que unas gachas sobre follás, madre de Dios de la que me libré...

- "Kufisto..."
- "¡Coooño!"

No la he visto entrar, lo cual, en estos días, es milagro, pero andaba haciendo algo en la cocina, creo que mirando las aplicaciones del tomillo, sí...

He salido de la barra y nos hemos dado un par de besos mientras desprecintaba el paquete de LM.

- "¡Cuanto tiempo...!"
- "Sí...estaba sin tabaco y he dejado al chico en el bar de la esquina...comiéndose un bocadillo..."
- "Joder...lástima...menudo arroz tengo ahí..."
- "Ya...¿qué tal?"
- "Bien..."

Cuarentina, universitaria, separada, ojos bonitos, rubieja, delgada, inteligente...

Hay mujeres que miran, hay mujeres que no les hace falta, y hay mujeres que ven; y esta es de estas, y yo, como en la peli, a veces veo.

Bien, lo típico, todo está tan mal que no nos han extrañado nuestras quejas, más suyas que mías, por supuesto, que una de las reglas es escucharlas, ese es el pyramidion, inaccesible por desinterés las más de las veces, que hay cada que tira de espaldas, pero también las hay que conjugan una cierta belleza que va marchitándose con una cabeza sin apenas nubes, y créeme si te digo que es una conjugación correcta, única, casi, pues pocas cosas hay más lamentables que una mujer intentando engañar al tiempo en lugar de acomodarse a lo que va viniendo, aunque claro, eso no se hace de golpe y porrazo que luego pasa lo que pasa: depresión, matamolleras y medicinas. Y un perrito.

- "...es que no tengo nada, Kufisto, está todo parado, no hay ni una obra, nada..."
- "Ya...mi prima se fue a Inglaterra hace tres años. Acabó la carrera de ingeniería de nosequé, una de las jodidas, otro curriculeando (era por el 2008, el principio del rollo) y cuando la llaman es para ofrecerle 900 pavos, puteadísima...en fin, qué te voy a contar a ti..."
- "No me digas nada..."
- "Bueno...pues su novio era de lo mismo y vieron una oferta de trabajo en Inglaterra..."
- "Ya..."
- "Y van tres años y acaba de quedarse embarazada...Mucha gente se ha ido...y se esta yendo"
- "Sí..."
- "Nos quedamos con la morralla y se nos van las ostras"
- "Ya..."
- "¿Y tú?"
- "Tiene trece años...¿donde voy?"

Trece años. En la yema. ¿Y tú?

Me ha dejado unas tarjetas con su número de móvil, "están mirando los edificios de más de cincuenta años y eso..."

- "Adiós, Kufisto..."
- "Adiós, preciosa"

Se fue con su hijo y yo me quedé en el nuestro.

Miré un torneo de ajedrez en París, en el Louvre (Memorial Alekhine), que por cierto ya les vale, aparcarlos en una sala sin rastro de ese nombre...La segunda parte se juega en San Petersburgo. Seguro que lo enseñan mejor...¿ahí está el Hermitage, no?

En fin...que tampoco están agarrándose por las pelotas...

Y como me aburría tiré por ahí, a la Burbuja, que siempre hay algo bueno en Guardería, o temas calientes y tal...

Y el de hoy era lo del asalto al Congreso.

Ahí estaban, no más de cien, en Madrí, en su centro, recuerdo mirar todo aquello cuando era pequeño, con mi hermano, con nuestra tía hippy, era tan enorme, tan grande, tan gris...Aquellas inmensas puertas de los grandes edificios de la Gran Vía...recuerdo que cuando pasábamos junto a ellas las tocaba con las yemas de los dedos. Y manoteaba la fachada. Eran de verdad.

Apenas había gente, un par de banderas republicanas y otra morada con el escudo de Castilla, creo, no estoy muy puesto en el tema, aunque era una de mis aficiones favoritas cuando mi edad sólo tenía un dígito, ver las banderas de todos los países, tan coloridas, algunas eran especialmente bonitas, la de Brasil, sí, lo recuerdo bien...

Dos viejas estaban junto a la valla de separación, una de ellas parecía cualquier abuelilla, no decía nada, sólo estaba allí, mirando todo aquello, pero la otra...la otra no hacía más que agarrarse a los hierros y gritar, y a fe que debía hacerlo bien fuerte, saltaba los cien kilos, llevaba unas gafas coloridas y una mochila a la espalda, cosa que me llamó la atención. De vez en cuando hacía descansar a sus lianas vocales y se volvía hacia el resto, como si buscara la aprobación, como una niña, como una niña de sesentaitantos años. Pero pronto regresaba a su lucha, movida tal vez por algunas palabras de ánimo, además que delante estaban las cámaras, y ya se sabe que estas sólo miran donde hay ruido, cuanto más mejor, ven con las orejas, y así tenemos la televisión que tenemos.

Pronto dejé de ver a la abuelilla, supongo que pillaría cualquier taxi de los que por allí pasaban, o el autobús, tan grande...

Los vehículos circulaban a centenares y ninguno paraba, todos seguían sus caminos, nadie se bajaba de ellos para unirse, quienes lo hacían llegaban andando, tranquilamente, nada de carreras, nada que alterara la normalidad de un día cualquiera.

Llegó más gente pero seguían siendo muy pocos, de todas las edades, eso sí, pero los menos eran los maduros, los que todavía peinan menos canas; mucho chico joven, algunos con las capuchas puestas, riendo la mayoría, aplaudiendo a la vieja gritona, algunos se solidarizaban con ella pegándose al provisional muro de las lamentaciones, pero Yahvé no está donde hay alboroto, me temo que a Dios sólo le gusta la música bien concertada, tal vez por eso todavía seguimos por aquí, porque aún tiene la esperanza de que alguno componga algo bueno de vez en cuando, como Mozart y los demás. Quizá si en lugar de vocear hubieran llevado un buen equipo de sonido con, digamos, cualquier concierto para clarinete y orquesta hubieran conseguido algo más, seguro que no mucho, pero al menos se habrían olvidado de porqué estaban allí, que no hay cosa mejor que olvidarse de uno mismo.  

Vi más gente y todos me parecieron actores de su miseria, era bastante triste, ahí no había nada auténtico, sólo tipos que hacían enfadarse de más y luego sonreían, o reían...Era como si estuvieran jugando al póker con garbanzos.

Hasta que llegó uno, un tío pelao, treintañero, fuerte, sin capucha ni pañuelo, sin mochila, en camiseta, se acercó y empezó a gritar, supongo que cagándose en todo lo cagable, tenía aspecto de currante, parecía un currante, estoy seguro que era un currante...Y cuando terminó se fue entre los aplausos de un público un tanto desconcertado, sin mirar atrás, sin sonreír ni reír.

No está el horno para bollos ni bolleras.

Y apañaos vamos mientras sean ellos los que tengan que salvarnos de los orcos.






31 comentarios:

  1. Probablemente tengas razón en lo del currante de la manifestación y ése si fuera un jodido de verdad, y no la morralla perroflauta del ipad montando un numerito para hacer la propaganda y decir dentro de 30 años "yo estuve allí luchando bla bla bla".

    Recuerdo cuando hace un par de años empezaron a ocupar la Puerta del Sol y otras plazas en España, que días o semanas antes eso iba a empezar como una protesta-manifestación en la que había alguna asociación de parados y de gente desesperada de verdad, pero pasó el tiempo y cuando se manifestaron eso desapareció por los perroflautas y demás que decidieron acampar y quedarse y llevar el agua a su molino, y los trabajadores y gente normal desaparecieron por tanto sectarismo. La gente que está jodida y desesperada, que es mucha, no son los petardos esos con capuchas en plan kale borroka ni banderas republicanas o rojas. Los jodidos de verdad están sobreviviendo como pueden y cagándose en todo en su interior, y eso en el caso de que sobrevivan.

    Un abrazo, kufs.

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    1. Yo no puedo estar al lado de gente tan degenerada, prácticamente irrecuperable, deshechos del sistema que son utilizados como pantalla, "¿queréis esto?", no, no lo quiero, pero tampoco a ellos.

      Nunca me gustaron los circos, ni de pequeño, demasiada gente, demasiado hedor y demasiada mentira: todo era una ilusión, todo era mentira. Ni los leones eran fieros, ni el conejo salía de la nada. Sólo los trapecistas tenían algún mérito, pero trabajaban con red. y para creer en algo, para creer en alguien, tienes que tener la sensación de que se la está jugando, de la posibilidad de perderlo todo. ¿Qué pierde quien nada tiene? Y no me refiero a la cosa material, eso para mi no cuenta, te hablo de la dignidad, de la esperanza en el futuro de sus hijos, de todo eso. Porque quien vive para uno mismo, quien vive pidiendo, nunca puede tener la razón.

      No puedo estar junto a quien me desprecia, a quienes piensan que soy un pringao por ganarme la vida dentro del sistema, como si ellos no fueran otra cosa que sus ratas. Y de las ratas, como de tantas otras cosas y personas, mejor cuanto más lejos.

      Nada bueno puede desear lo malo, pero desde que descubrieron la relatividad del tiempo muchos simples creen que lo demás también lo es.

      Y no, la vida no es relativa, la vida es como es y ha sido siempre: una lucha.

      Y sólo los payasos van a la guerra tocando mal una flauta.

      Hacen reír porque no saben hacer otra cosa, porque no pueden, porque la risa floja es el camino de regreso al mono.

      La vida es una cosa muy seria como para dejarla en manos de los cagahorchatas.

      Un abrazo, amigo mío.

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    2. Sí tío, a los tipejos de la casta no hay otra cosa que les convenga más que esa panda de descerebrados haciendo el bobo, para desanimar a la gente normal, como dices tú, "¿queréis esto? ¿no, verdad? Entonces quedamos nosotros los políticos, los demócratas".

      No me extrañaría nada que muchos kaleborrokas de esos estuviesen puestos por el ayuntamiento, nunca mejor dicho, quicir, por la casta.

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    3. Ni falta les hace.

      Es como el péndulo: sólo es necesario hacerlo, después lo mueve la tierra.

      La broza del sistema es eso, del sistema, y cumplen su función: dar miedo a los miedosos.

      Me voy a dormir.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. "Yo miro y a veces incluso veo"...¿la frase no era de García? (como tantas otras).
    A menudo cuentas cosas de ti, Kufisto, en las que me veo reflejado: a mí de niño también me gustaba mirar las banderas de los países, un inocente y didáctico entretenimiento que debemos agradecerle a la descolonización. Las banderas africanas son las más coloridas y divertidas; cómo será la cosa que Jorge Verstrynge contó una vez en televisión que en cierta ocasión confundió la bandera de La Rioja con la de Togolandia (en vez de Togo dijo Togolandia, que tiene más gracia).

    Me alegro de que sigas entrando en Burbuja: ¿qué me dices de la nueva farsa, la de Boston?...¡qué cansancio, Dios mío, qué cansancio!, cada vez me gusta menos el mundo y más la música barroca.

    "ahí no había nada auténtico, sólo tipos que hacían enfadarse de más y luego sonreían, o reían...Era como si estuvieran jugando al póker con garbanzos." ¡joder, qué bueno!, ¡ramoniano! (confieso que yo he jugado al póker con garbanzos y a las siete y media con alubias).

    Ahora que hablas de Mozart, pensaba ayer a cuento de él que si Dios fuese una persona seria, muy de vez en cuando indultaría a un hombre que se lo mereciera, como en los toros: "usted, Mozart: indultao" "usted, Bach, indultao", "usted, Beethoven, indultao"..."¿y yo, Dios?...¿tú?, al puto infierno, Zapatero"

    Perdóname la parrafada, Kufisto.

    Un abrazo, hombre.

    Oswald.

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    1. Encantado de volver a leerte por aquí, amigo mío.

      Lo de Boston...

      Ese domingo recibimos la visita semanal de tres ejemplares del facherío local, jubilados y gruñones, y no por esperado me resultó menos epatante el comentario de uno de ellos, el celebérrimo "los americanos sí saben hacer las cosas"...Ni viviendo quinientas veces serán capaces de quitarse las orejeras. Pero lo que más quedará en mi memoria es una foto que vi mientras cagaba: un "wasp", caraflán y culopollo, agitando la bandera useña al paso de la policía triunfadora...De tracón.

      La cosa está como para repensar si los satanases oficiales lo fueron o lo son.

      ¿Acaso dudas de le inmortalidad de algunos, hermano? Si viven en nosotros siglos después de muertos, ¿qué no será con quien nos creó? Ni todo es lo mismo, ni todo es igual, hasta eso llegamos, ¿no va a superarlo el que nos cagó?

      Soñando, pero no muerto.

      Dios dirige sus sueños.

      Un fuerte abrazo.

      (He visto que Pedro se ha largado de Burbuja. Sigo sin explicarme como un tío como él se toma tan pecho esas cosas. Dale recuerdos si mantienes el contacto)

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    2. Kufisto, le he dado recuerdos a Pedro de tu parte y me dice que te los dé a ti de la suya y que a ver si se pasa por aquí.

      Oswald.

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  4. Lo malo es que de nuevo el rojerio rampante se adueñado de una reivindicación justa manchandola con sus babas.
    De nuevo los anarquistas y los rojos de diversos pelajes han fagocitado una empresa que prometia destrozandola.
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es

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    1. Los azules también tienen su parte en esta triste comedia, Geppetto, quizá la más importante.

      Un saludo

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    2. NO
      En España NO hay casi azules y los que hay se pasan la vida peleando los uno contra los otros en un bucle sin fin
      A no ser que llames azules a ese enjambre de impresentables que agitan la banderita del PP y dicen estupideces monumentales
      La izquierda ha corrompido desde hace un siglo cualquier reivindicacion sensata que tuviera la sociedad
      Son una plaga repugnante

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  5. Aquí, si nos diésemos cuenta de lo que hay ya estaríamos a hostias como perros. Pero no, cada uno defiende su parte, porque todos tenemos una parte de algo que no queremos perder. Un país con seis millones de parados no puede estar así, si es verdad, porque sino lo es, ¿a qué jugamos?. Todo parece una mentira, creo que es una mentira. Mientras tanto, un puñado de genete, mucha de esa que no importa, sufre en sus carnes la verdadera pobreza, mientras el resto, entre economía sumergida y robo aquí o allá, estamos dejando esto como un desierto para nuestros nietos. Ellos serán los que servirán a los azules, Gepetto, no a los rojos, que son tan desgraciaos que siempre iran por detrás. Los que aprenden, los que estudian, los que comen bien todos los días, esos han sido, son y serán siempre los mismos. No lo olvidemos.
    El otro dia no puede contestarte, pero solo un apunte, lo siento, sé que no doy la talla, pero no he sido nunca capaz de terminar el Quijote. Lo siento.
    Me cago en mi puta.....

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    1. No sabes lo que te pierdes, amigo mío, aunque es mejor la segunda parte que la primera.

      Te hace reír, llorar y pensar, ¿qué más puedes pedirle a un libro?

      Me voy pá el bar. Un abrazo, amigazo.

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    2. Te confundes de color Los aprovechados, los sinvergüenzas que se envuelven en la palabra democtracia, libertad liberalismo y demas mandangas no tienen color, son camaleones al estilo Rajoy, sin principios y sin mas fin que el mirarse al espejo con la tripa llena y decir
      QUE BONITO SOY.
      Los rojos pudren todo lo que tocan, pudrieron la democracia, pudrieron la republica, pudrieron la transición, han podrido esta España actual, y pudren todo a lo que se acerca, desde el 15 M hasta el Movimiento anti desahucios.
      Nadie en su sano juicio acudirá a manifestación alguna que ellos abanderen y si lo hacen serán los tontos útiles de siempre

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  6. Acabo de cumplir 50 años y ya he hecho mía como verdad impuesta, que de una u otra manera siempre supe y que hoy es una evidencia que me salta a la cara, que no tengo ningún lugar en esta sociedad. Y que nunca lo tendré, salvo milagro o similar.

    Y no es porque no tenga trabajo, porque posea una cualificación inadecuada, porque soy viejo para el mercado laboral o por cualquier razón precisa y evaluable. Sino porque no puedo asumir ni reconocerme en los valores ni en las prioridades de esta sociedad, y porque no poseo los atributos que ella exige para abrirme camino. No me reconozco ni en los perroflautas ni en los ejecutivos, tampoco en los funcionarios, altos o bajos, amantes de la seguridad, el detalle y el reglamento. El dinero lo estimo para lo necesario y poco más, como el más modesto de los instrumentos.

    Tendremos para vivir mi mujer y yo con austeridad. Pero este mundo ya no nos interesa. Simplemente no lo entendemos, y en lo poco que lo hemos logrado conocer, nos ha estremecido. Y tanto ella como yo hemos sido unos luchadores anónimos, de los que se levantan una y otra vez cuando se caen o los hacen caer. Desde niños, pues desde el principio ni lo elemental nos fue fácilmente accesible. Pero nadie nunca ha reconocido hasta hoy la calidad de nuestra lucha. Miento; algún amigo común, sí. Y alguna buena gente que aún queda. Pero eso que se dice "el mundo"..., como Shakespeare: "the rest is silence".

    Es evidente que España está hundida en todos los planos. Pero incluso aunque se recuperara económicamente alguna vez (por lo que se ve dentro de mucho, mucho tiempo), seguirá igual de hundida o aún peor, pues inconscientes de nuestra situación, chapotearán gozosos en el lodazal de una vida vulgarmente satisfecha.

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    1. Eres el caballero del Verde Gabán.

      Por eso te admiro y te respeto. Si pudiera ser de alguna otra forma, sería como tú.

      Un abrazo.

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  7. Bueno, en mi caso sería del Azul Gabán...

    No, no seas como yo. No sabes cuánto he envidiado ser más sencillo, haber tenido una vida simple: haber nacido en un pueblo pequeño, cuanto más pequeño mejor, sin apenas salir de él, ser campesino o modesto ganadero, vivir del campo, fiel a sus tradiciones, casarme con la chica de toda la vida, con la que hubiera jugado ya de niño y con la que hubiera compartido la única escuela. Y poco más.

    Pero es evidente que esa no fue ni es mi vida.

    Un abrazo.

    (Por cierto, excelente este post que te has marcado y tus comentarios y el de los compañeros).

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    1. Han transformado en tsunami al río de la vida, amigo mío...

      Gracias

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  8. Me han gustado los comentarios de Doiraje. Me identifico mucho con lo que dice, aunque mi situación es algo diferente.

    Un saludo (soy Spasic).

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    1. ¡Hostia, Spasic...! no lo había imaginado.

      Doiraje es un lujo allá donde escriba. Y para mi un orgullo que lo haga aquí.

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    2. Kufs, ¿no habías imaginado que era Spasic? Te dije desde el principio que lo era, jeje. Recuerdo que me dijiste que ese futbolista estaba más gafado que Hernandez Mancha, y se me quedó.

      Un saludo.

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    3. Es verdad, tienes razón, mala cabeza la mía.

      Un saludo, Sergio

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    4. Bien hallado, Spasic. Grata sorpresa.

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    5. Kufisto, me idealizas demasiado. Si me conocieras en carne y hueso, pierdo bastante.

      Posiblemente si me presentara en tu bar sin identificarme, no pasaría tus lúcidos exámenes a tu clientela.

      Aunque mi mujer me dice que soy como los vinos, cuanto más viejo mejor (ya sabemos que el amor es ciego), lo cierto es que uno sabe que no merezco esas idealizaciones.

      Con todo, muchas gracias. Y también gracias porque para mí es una dicha leerte.

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    6. Jajaja...soy como el Zelig de Allen, y como estoy enfrascao con el Quijote...

      Pero tú no puedes ser malo, eso seguro.

      Un saludo.

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    7. Jajaja... Para algunos, no pocos, soy malo malísimo... Pero, eso sí, creo que sería el mismo tipo de gente que no te gustaría a ti.

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  9. Impresionante amigo Kufisto, para hacernos pensar de nuevo. Como te he echado de menos esta temporada.
    Y también me gusta lo que escribe doiraje. Yo tampoco se a veces mi misión cual es. Y también he cu pálido hace u os años los 50. Veo los 60 a la misma distancia que los 50 y me da miedo.

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    1. Me temo, Confiesa, que hay mucha gente que se identificaría con lo que he escrito. Pero es muy duro reconocerlo...

      No tengas miedo. Yo vivo con una convicción, si quieres más pedestre que mi fe religiosa: lo que venga no puede ser peor que lo que ya se ha pasado. Por mi parte, acepto lo que haya de venir. Y si me encuentro con algo inesperado y positivo, tanto mejor. Pero ya sin agobios, sea bueno o malo.

      Saludos cordiales.

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