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lunes, 30 de agosto de 2010

MÁQUINA TOTAL. VOLUMEN 6





Cuando sale el sol hasta la casa de los muertos parece alegrarse.

A las siete y media me doy el bote. Empiezo el día viendo a un chulo putas, a uno de verdad, de los que tienen a varias chicas trabajando para él; está sacando la basura, pilla el coche y se larga. Gordo, feo, medio subnormal...y vive de las mujeres. Tendrá un pito de oro. O conocerá a las mujeres.

Quienes más madrugan suelen ser aquellos que menos tiempo les queda: camino alrededor del parque con los jubilados, las viejas y también alguna que otra barbie haciendo footing; a mí izquierda, a unos diez metros hay un bulto sospechos; sigo mi camino; aparecen los primeros hijoputas con perrazo suelto, mirando en derredor, rascándose los cojones, en postura "perdonavidas"

El sol continúa desperezándose; ya lo veo, ya lo siento. La luz y la fresca brisa de la mañana, los coches, siempre con prisas, los paseantes, las jóvenes ciclistas de culo duro, los mustios obreros de la carretera, los pájaros y sus vuelos acrobáticos, demasiado perfectos para ser de reales...Todo el mundo echa a andar. Los cipreses de la casa de los muertos parecen más altos, como si se pusieran de puntillas, ansiosos de luz y de calor; tras el muro se adivinan los panteones, con sus cristos, vírgenes y ángeles; están haciendo un instituto justo al lado; desde luego no hay lugar mejor para que los adolescentes reciban el correspondiente lavado de cerebro; letra muerta para cerebros muertos; será divertido darse un garbeo por el cementerio cuando lo terminen; imagino las fumadas colectivas sentados sobre las tumbas de nuestros muertos, utilizándolas como mesas para apoyar las litronas y echar un polvo si se tercia...Como os pille en alguna de los míos os arrancaré las pelotas. Avisados quedáis.

Voy a comprar una botellita de agua a la gasolinera. Mi amiga panchita está dándole teta a varios armatostes; paso adentro; la cojo y salgo para fuera; "¿te pago aquí?", "si lo lleva suelto sí", "creo que sí, espera...toma", "grasias señor", "a tí, guapa", "que tenga una buena mañana" me dice con una sonrisa, lo mismito que las "nacionales", igual, que llevan el odio y la mala leche hasta en el blanco de los ojos. La panchita andará por la treintena, se maquea y tal para ir a trabajar, hay que estar guapa, los labios, ojos y uñas pintaditas, perfumada, sonriente, agradable...no como las feminazis hispanas que en malahora me he encontrado haciendo el mismo trabajo: ni la bruja Avería en Nochebuena tiene tal cara de mala hostia. "Hasta mañana guapa." 

Vamos para el cerro; ¡qué buena mañana, por Dios! El sol sigue de subida, yo también,ya en el sendero veo que baja trotando una treinteañera de buenas tetas. ¡Te pillé!, ¡no llegaste arriba!, ¡te he visto!..."Adiós" le digo, "Hoo-laa..." me bufa ella, ¿no debería haber sido al revés? Es igual. Un poco más arriba está bajando otra viejuna, algo feúcha, con un perrillo, "Buenos días", "Buenos días" Cuando uno se siente bien cree que todo el mundo está bien. Llego a la cima de nuestro Everest, echo una buena meada, me seco el sudor e inicio el descenso; con cuidado Kufis, no acabes de joderte el tobillo.

De regreso a la civilización oigo el rumor de las máquinas en las obras, haciendo casitas que serán nuestras cadenas durante 30 años y el vellocino de oro para los de siempre. Los "operarios cualificados" las manejan lo mejor que pueden, saben que como se les ocurra maltratar a un bombón de esos lo pasarán mal, son chochitos delicados, necesitan manos que sepan pulsar las teclas correctas, con suavidad, "cariño, trátame bien; como la jodas se lo digo al capataz y te vas a la puta calle. Ya vendrá otro que lo haga mejor que tú. A mí me da igual: sólo necesito a otro que sepa hacerme funcionar...". El "operario cualificado" se acojona y recuerda con añoranza su infancia, cuando quería ser astronauta.

En la ciudad la gente se mueve rápida, nerviosamente, como buscando algo que ya no recuerdan qué es; los coches bufan, sus dueños se cabrean; un anciano tembloroso que está cruzando a paso de tortuga un paso de peatones se lleva una pitada mayor que Rafael de Paula en una de las suyas; al fin alcanza la otra acera; le miro a la cara: derrota, fin del juego, "¿cuando vendrá a por mi?"...

Regreso al inicio del camino. La vida es un círculo. Dios es una esfera. Ese es el secreto de hoy, amigos: un círculo. El bulto sospechoso que encontré al principio se ha convertido en un mendigo; hoy ha dormido con la de siempre, tinto de verano don Simón; recuerdo que Hank decía que un hombre no está perdido del todo si todavía tiene 4 paredes donde dormir...Un hombre en la calle está tan acabado como un gato sobre el hielo. Por lo menos cuatro paredes, Dios mío. Por lo menos eso.

Estoy llegando a casa; veo a una vieja conocida; ella no me reconoce; mejor; sigo adelante sin decirle nada. Cuando tuvo a su tercer hijo le pasó algo en el parto, no sé qué, una enfermedad que le hizo perder la cabeza y después la figura, la belleza, la razón...Su marido la abandonó con el paso de los años, cuando no pudo soportarlo más. Ella anda por ahí, con la mirada alucinada, perdida...Recuerdo cuando la conocí de chaval en el bar de mi padre; me daba miedo, no le entendía nada de lo que intentaba decir; todos la conocían y la dejaban estar. Un día la pobre me dijo como pudo: "no me hagas caso, estoy loca"

Llego a casa, me ducho y como algo. Ahora hay que ir a comprar a ese infierno llamado "Hipermercado". En el siglo XXI hasta los demonios han perdido la belleza que al menos tenían sus primeros nombres .

De todas formas ha sido una buena mañana.


Aunque jamás lo sea para todos.

5 comentarios:

  1. Me admira lo que dan de sí tus paseos. Nunca son iguales.

    Es verdad: cuando uno pasea piensa mucho; sin orden, dejándote llevar. Durante el paseo se producen las mejores ocurrencias.

    Unamuno era muy paseante.

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  2. Hola Priede,

    el paseo es casi siempre el mismo, lo que cambia es lo que te encuentras; sólo hay que tener los ojos abiertos y fijarse en lo que hay por ahí (perdón por el juego de palabras).

    Un saludo y gracias por tu comentario.

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  3. Soy Katakrok-Oswald.

    Ya que Pedromar parece que también para por aquí, os comunico la gran noticia: Gaditano ha vuelto a Chez Moa.

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  4. Hola Oswald,

    no sé si será Pedromar, si es así me alegro y si no también.

    Acabo de ver la fulgurante aparición de calvotelo, inenarrable, como siempre. Al menos sólo ha sido un post. Dios nos asista. Y el pobre sigoempe continúa de paranoia, le están borrando hasta los olivos. Show.

    Gracias Oswald, eres muy amable. Un saludo.

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