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jueves, 25 de septiembre de 2014

EL MUNDO COMO MI REPRESENTACIÓN




"Citando a Schopenhauer en su libro El mundo como representación..."

Le di al botón y saltó el Hot Rats de Frank Zappa; creo que el quinto corte, ya no me acuerdo...Reconozco al primero, ese que parece la banda sonora de una porno-yanki de los ochenta; todos los demás me suenan a Radio Clásica cuando no está Mozart: no molestan. Arranqué el coche y puse rumbo a casa.

- Ya vasss - le había dicho a una cuarentona disfrazada de deportista que lleva seis meses sin fumar.
- Jajaja...No, vengo de hacer pilates
- ¿Y ahora vas para el gimnasio?
- Nooo, jajaja...Los lunes y los miércoles al gimnasio, y los martes y los jueves...
- Ahhh...a lo de Madel, ¿no?
- Sí, hay que quitar esto, jajaja -y se ha cogido con la mano libre las mollejas de su incipiente panza seca por los siglos de los siglos-
- Jajaja...Bueno...adiós
- Adiós, jajaja...

"Todavía tiene un polvo" pensé al oír el nombre de Schopenhauer, "pero si esta, que prácticamente era anoréxica, ha engordado al dejarlo...yo me pondría como una ballena azul varada"

Hice el segundo stop y pensé en lo que había hablado con Pepe, ese hombre que no sabe vivir sin una mujer a su lado.

- Yo es que no puedo vivir sin una mujer, Kufisto -me dijo una tarde, años ha, en la que extrañamente se le soltó la lengua, pues es lo más cerca que he estado de conocer a un enfermo de Asperger.

Diez años mayor que yo, igual de atractivo que una acelga revuelta en coliflor, se casó por segunda vez con una mujer de metro cincuenta, cien kilos de peso, mala salud y hermana de ex-presidiario.

- Ya, Pepe...
- No puedo vivir sin una mujer, Kufisto...
- Ya...

Fueron al bar después del casamiento civil, antes de la celebración...Ella se había vestido de blanco; era su primera vez y tenía quince años menos que él:

- ¡Qué guapa estás! -le dije besándola
- Jijiji...gracias, Kufisto

Hubiera tenido tiempo de meterme en la circulación de haber visto bien el intermitente de quien venía, pero estaba recordando los viejos tiempos acabados de rememorar con Pepe mientras bebíamos nuestras copas. Otras marcas de bebida, otra clase de garitos, otra clase de gente.

- Yo empecé a trabajar -me ha dicho- cuando abrieron el A..., en el 82, con 14 años. Entonces era lo mejor de la comarca.
- Sí...me acuerdo de después, de cuando yo empecé a salir...Aquello era lo mejor.
- Entonces se pagaba por entrar, sin consumición; las tías también.
- ¿Sí?
- Sí...pagaban menos, pero pagaban.

Hemos hablado de aquellos garitos, de aquellas bebidas, de aquellos licores, de aquellas combinaciones más muertas que el legado de Siegbert Tarrasch...

Un buen rato. Nadie nos ha escuchado.

Finalmente entré mi coche a derechas y enseguida me metí a izquierdas. Todo a izquierdas. Hasta mi cochera, que es a derechas.

Estaba abierta y recordé al guardia civil del café de la tarde, un tipo que ya sólo vive para su único hijo, a cero coma de entrar en la adolescencia:

- Este hijoputa -dijo refiriéndose al hijoputa que drogaba a las criaturas para abusar de ellas- este cabrón, este mierda...
- Ya...
- Esto es pá matarlo, de verdad, Kufisto...
- Sí

Luego me ha comentado que una niña de catorce años se había tirado por un acantilado al no poder soportar las putadas de sus compañeras de clase.

- No jodas

Le he cogido el periódico y he leído la noticia.

La cosa había pasado el año pasado, sólo que ahora salía la madre denunciando todo eso.

- Oh, Dios -he dicho de verdad

No puedo con eso. No puedo con quien se quita toda la vida; aunque aguanto a quien se quita la poca muerte.

- Oh, Dios, joder...catorce años...
- Las niñas son peores que los niños, Kufisto...Los chicos se enfadan y se pegan y al rato se ha olvidado, o casi; pero las niñas, estas niñas...
- Ya
- Mi hijo...
- Sí

Bajé la rampa de la cochera y vi que no podía entrar a ella: otro coche estaba interrumpiendo mi paso. Enseguida llegó su amo para quitarlo; un vecino tartaja que se machaca con la bici ahora que no tiene nada que hacer más que alimentar a una mujer y a un par de criaturas.

- Perdón, Kufisto, per-perdón...
- Nada, coño, nada...

Tuve que ir hasta el final y rodeé sus columnas a buena marcha, con seguridad, como me gusta hacerlo aunque falle a veces. Regresé y aparqué como quien ve una partida de Leko.

- ¿Como va eso? -le dije al bajarme del coche-
- Bien, Ku-Kufisto, bien...
- Venga, hasta mañana
- Hasta ma-ma-ñana, Kufis


Llamé al ascensor.


E intenté no olvidar la obra de Schopenhauer.


26 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hombre, ya se ha abierto los comentarios para todos. No lo olvides nunca, las niñas no tienen nada que ver con los niños. La inteligencia tiene esas cosas y aunque nos joda son mucho más que nosotros.
    Me alegro poder volver a comentar, me sentía como que había perdido algo....

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  3. Aprovechadlo porque pasará aún más tiempo hasta que escriba el próximo.

    Gracias.

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    1. Jajaja...Estaba de resaca; pero sí, esa es la idea, que esto me quebranta mucho.

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  5. Muy bueno, kufisto. La imagen de "la poca muerte" me ha gustado mucho. Saludos.

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  6. Me alegro también de tu vuelta, Kufisto.

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  7. No me gusta Zappa... pero ha estado bien tu regreso.

    Un saludo.

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  8. Me alegro de que hayas vuelto, Kufisto.

    "se casó por segunda vez con una mujer de metro cincuenta, cien kilos de peso, mala salud y hermana de ex-presidiario". Lo que se llama un buen partido. Has conseguido que me excite en plena víspera de lunes. Al final, lo más erótico de la buena mujer era el tener un hermano ex-presidiario.

    "Yo empecé a trabajar -me ha dicho- cuando abrieron el A..." A es Alcampo, ¿no?

    ¿Quién es Siegbert Tarrasch?, ¿qué es Leko?

    Sergio: Zappa, siempre que trabaja, hace trabajo de Zappa (qué chiste más malo).

    Un saludo.
    Oswald.

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    1. "A..." fue el nombre de una famosa disco de aquí, ya más que muerta y tan enterrada que ya no le queda ni la tumba.

      Siegbert Tarrasch fue un famoso maestro del ajedrez previo a Capablanca, ya más que sedimentado por quienes vinieron después, aunque no tanto como para convertirse en petróleo, siquiera de bajo octanaje: hay quien es queroseno en la vida y en la muerte. El doctor alemán no lo fue ni en la una ni en la otra.

      Peter Leko es un ajedrecista de nuestro tiempo al que ya se le pasó el suyo, tan prometedor en sus inicios; pero se estancó por su miedo a perder. Es conocido en el mundillo por su juego insulso y tablífero. Recibió lecciones de Bobby Fischer en su juventud, allá en Hungría. Dormía bajo un manzano para "recargar energías" Suele comentar los grandes torneos y mundiales. Es muy bueno en eso, quizá el mejor.

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    2. Gracias, Kufisto.

      Puedes ver que en ajedrez
      estoy un poquito pez.

      Oswald.

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  9. ¿Niño o niña? A mi me da igual. Lo ideal sería la pareja. En este caso, como es el primero, me da igual, la verdad. Me da igual con tal de que venga sano y bien. Lo que venga me hará igual de feliz. Mi familia se muere por una niña. A mi me da igual. Estoy encantado.

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  10. ¿Vas a tener un niño, Hegemon?
    Me alegro mucho, hombre. Enhorabuena.

    Oswald.

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  11. ¿Vas a tener un niño, Hegemon?
    Me alegro mucho, hombre. Enhorabuena.

    Oswald.

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  12. Oye kufisto, un forero llamado "Sin novedad en el Alcázar" ha puesto éste texto de un escritor que te gusta a ti llamado Houellebecq:

    "Definitivamente, me decía, no hay duda de que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que se llama la "ley del mercado". En un sistema económico que prohibe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohibe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad. A nivel económico, Raphaël Tisserand está en el campo de los vencedores; a nivel sexual, en el de los vencidos. Algunos ganan en ambos tableros; otros pierden en los dos. Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados; las mujeres se pelean por algunos jóvenes; los hombres se pelean por algunas jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación."

    Interesante...

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/temas-calientes/579296-mujeres-hipersexualizadas-promiscuas-y-follanegros-globalizado-democratizado-elite-judeomasonica-4.html#post12592468

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    1. Verdades como templos.

      Aunque haga frío dentro.

      Eso es de "Ampliación del campo de batalla" Yo empecé por "Las partículas elementales" Todavía recuerdo lo que me reí.

      La verdad, aún resultando triste, siempre es graciosa cuando te la encuentras.

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    2. Pues lo apunto. Gracias por la info.

      Un saludo.

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  13. Muy bueno lo de Houllebecq.

    Saludos cordiales.
    Oswald.

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    1. Un clásico en vida.

      Su "La posibilidad de una isla" puede que sea el único libro que haya que leer de alguien que respire con nosotros.

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    2. Tomo nota, que diría Mike Hammer.

      Un saludo.
      Oswald.

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    3. Te advierto que es de esa clase de libros que se disfrutan más en su segunda lectura. La primera te deja un tanto frío; más aún en mi caso, que llegaba tras leer un libro tan arrollador y rompedor como "Las partículas elementales"

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    4. Entonces lo leeré cuatro veces, para hacer dos segundas lecturas y disfrutarlo el doble.

      Yo ahora estoy leyendo nada. No, no me he equivocado: no es que no esté leyendo nada, es que estoy leyendo Nada, de Carmen Laforet.

      Oswald.

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    5. Luego me dices qué tal. Siento curiosidad.

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  14. En un comentario decías que un forero era más de derechas que el grifo del agua fría. Los grifos de mi casa del señor Roca ya no tienen la opción de "derechas", ahora el frío es el centro y cuanto más a la izquierda más caliente.

    Un cachondo el señor roca.

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